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Publicado: 15/09/2008


 

LOS JUECES SE HAN VUELTO LOCOS


El Consejo General del Poder Judicial, que está agotando su gestión en espera de que tome posesión el recientemente nombrado, ha querido dejar al que le suceda el terreno expedito y libre de la fea sospecha de partidismo, corporativismo, sectarismo y parcialidad. Tal vez para hacerlo bueno. Pero no era precisa tal abnegación.

El caso es que “en horas veinticuatro”, lo que queda del antiguo CGPJ ha despachado la chapuza del juez Tirado con 1.500 eurillos de multa, 250.000 pesetas para que me entiendan. Eso es lo que cuesta a los jueces –a criterio de los jueces-- una falta grave por la negligencia de no haber hecho ingresar en prisión al despreciable Santiago Del Valle, condenado por violar a su propia hija, lo que posibilitó que mientras tanto violase y asesinase a Mari Luz Cortés.

Y, en el mismo acto, el CGPJ saliente sancionó por una falta calificada de “grave” como la anterior, a un juez desaliñado que seguía dictando sentencias mientras utilizaba los lavabos con la bonita multa de 7000 euros. O sea que hay gravedades graduales, calificadas con tanta subjetividad que van desde los 1.500 euros por no encarcelar al culpable de un crimen repugnante, que quedó libre para delinquir nuevamente y asesinar esta vez a su víctima, a otras gravedades al parecer más graves --de 1.500 a 7.000 euros-- por hurgarse la nariz, tener mal aliento, dictar mientras se hace pipí y ser desatento con los funcionarios. Que yo no digo que no merezca un apercibimiento privado pero que no puede compararse al caso de Mari Luz. Ni tampoco parece creíble que el mismo CGPJ dejase impune la imprudencia y el comportamiento negligente del juez que, contra el criterio de la Fiscalía, concedió un permiso carcelario al abogado Emilio Rodríguez Menéndez, recluso peligroso y fuguista reincidente.

Si los delincuentes que la policía detiene no caben en los cuartelillos y salen por la otra puerta después de declarar –y haber proferido muchas veces amenazas contra sus denunciantes--; si la Legislación es tan comprensiva y benevolente con los que la contravienen; si el Gobierno es tan demagógico y garantista que los verdaderos amenazados son los ciudadanos decentes que son por el momento los más, y nadie se ocupa de que ingresen en prisión los criminales convictos, juzgados y condenados, o se les da vacaciones aunque tengan antecedentes por reincidencias, fugas y sobornos, y finalmente el órgano rector y la instancia disciplinaria de la Judicatura es tan comprensiva, tan cómplice, tan corporativista y “coleguilla” de los jueces por encima de todo pudor, de tal manera que a los dispensadores de Justicia no los juzgue más que el Cielo, entonces va a ser cuestión de promover aquellos tribunales populares de aficionados del Lejano Oeste, con la esperanza de que, por lo menos, se imponga el sentido común que es lo que parece que les falta a los actuales responsables del tinglado.

Descontados el revanchismo y la venganza, que por supuesto tienen poco de jurídico, de equitativo y de justo, no es posible que la técnica jurídica diste tanto del sentido común de la Justicia y los veredictos descontenten tantas veces a tantos.

Darío Vidal

15/09/2008

 

       Los jueces se han vuelto locos (15/09/2008 23:46)