Hemeroteca:


Junio 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
 
       

Publicado: 04/07/2008


 

LA CORBATA DEL MINISTRO


Miguel Sebastián Gascón, de profesión Amigo de Zapatero, ha dado sobradas muestras de su talento, digo talante, durante su fugaz carrera a la alcaldía de Madrid. En aquella ocasión engañó, mintió y se desbordó, y como no sacó apenas representación se negó a recoger su acta de concejal y a ocupar su puesto en el Ayuntamiento (“¿Don Miguel Sebastián?”. “Sipi, que estoy aquí”. “Su acta de Concejal”. “¿Mi acta dice, con esa basura de votos...?¡Le doy así...!¡Amos, anda!”)

Y es que el “señor Sebas” se cae de puro chulo, que es más chulo que un ocho. ¿Qué digo se cae? Él no se cae: él se tira. Es un personaje de Arniches, un majo de zarzuela, un “sujeto de postín y circuntancias, con vergüenza, redaños y quinqué ¡olé que sí!”. Un figurín de 1957, que es cuando comenzó a emitir oficialmente TVE en el chalet de la Avenida de la Habana, con dos únicas cámaras dos, una de las cuales tenía el orticon jodido y dejaba memoria de la imagen.

Pero eso no viene a cuento. Lo que cuenta es que el tal es un sobrao capaz de sentarse en el escaño del banco azul del Gobierno por primera vez, sin ponerse la corbata. Y es lo que dice: “Yo he dado libertad a mis subordinados incluso para que se quiten la chaqueta, a no ser que se hallen en un acto público”. (No voy a ser tan primavera de excluirme yo, se habrá dicho) Pues, señor –tendría que haberle dicho alguien-- ¿en que clase de acto creía que se encontraba usted en pleno hemiciclo del Congreso, con luz, taquígrafos, cámaras de televisión y flashes? Y aunque no fuera por eso, una mínima cortesía demanda corresponder del mismo modo al decoro con que visten el resto de los diputados y sobre todo los otros miembros del Gobierno, su presidente y el presidente de la Cámara. Si hace calor, ellos también lo tienen. Y en las ocasiones en que preside la sesión el Rey, lo mismo.

Mire usted, “señor Sebas”, si no tiene la delicadeza, la sensibilidad y el tacto de entender ciertas cosas, usted no sirve para ellas. Menos aún para ser político. Nosotros hemos visto al Rey pasar revista a las tropas, cayendo chuzos de punta, y allí ha estado impávido calándose hasta la camisa como los soldados. Y su bisabuelo don Alfonso XII que Dios haya, se escapo de Palacio unos meses antes de morir, para ver y confortar a los enfermos del cólera en el Regimiento de La Granja con los que estuvo hasta llegar la noche. “Pues vaya gilipollez”-- dirá usted. Ya sé que no lo entiende.

Nadie tendría que obligarle a eso. Se siente íntimamente o no se siente. Y si no, se pone a vender neveras o se dedica a elaborar informes desde su casa a tanto el folio y santas pascuas. Pero tener además la arrogancia y la majeza de rechazar también la prenda que le ofrece discretamente el presidente del Congreso, que lleva corbata y encima está en su casa, es de una falta de educación y una zafiedad que lo inhabilitan a usted para desempeñar su cargo –el que sea--, para salir al extranjero en su ejercicio, y para representar a España en cualquier parte.

Y vaya con Dios, que no conmigo, ”señor Sebas”.

Darío Vidal

04/07/2008

 

       La corbata del Ministro (04/07/2008 10:19)