Hemeroteca:


Octubre 2021
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
         
           

Publicado: 11/02/2008


 

MENTIR


Tengo para mi que hay dos entidades a las que no se debe engañar: no es lícito mentir ni a los niños ni a los pueblos. Y de las dos, tal vez la más vulnerable son los pueblos porque los niños tienen la inteligencia instintiva y no contaminada de lo primigenio y saben, sin que nadie se lo haya enseñado, aquello de que la culpa del primer engaño la tiene el engañoso y la del segundo, el engañado. Hagan la prueba con un cachorrillo: el mío no me pasa una.

Pero como los pueblos son más ingenuos que los niños porque su inteligencia y su instinto colectivos son la media de la agudeza de los más listos y los más tontos, están más indefensos ante el embuste y la propaganda electoral. Así es que la gente de la catadura de don Zircunflejo se atreve a desmentirse y enmendarse cuantas veces cree que le conviene, admitiendo que el respetable no solo es tonto sino también carente de memoria. Y si es verdad lo que dijo el Viejo Profesor de que las promesas electorales están para no cumplirse, es preciso que se de alguna circunstancia notada, notoria y notable para justificar su incumplimiento. Pero eso de cambiar tan interesada y ostensiblemente de objetivo y argumentos es de un cinismo tan ofensivo que puede desenmascarar la operación.

Aunque si algo desmotiva y desarma al espectador es la venalidad de la supuesta inteligencia, la traición de los intelectuales, a los que se supondría en comunión con el pueblo más desvalido, a cambio de unas monedas, porque los ciudadanos a los que se supone un grado de excelencia tienen que asumir la conciencia ciudadana y la crítica del Poder, lo que no supone andar por ahí de aguafiestas sino de asumir un papel arbitral insobornable al margen de las pugnas por el poder. Todo menos entonar ditirambos y elogios grotescos del amo, como el inefable Barnat Soria, que propuso a su benefactor para Premio Nobel de la Paz apenas llegado al Ministerio de Sanidad, y ocupado hoy en definir la morfología femenina (cilindro, embudo y diábolo) para uso de diseñadores y modistos, con objeto de ocupar de algún modo sus interminables jornadas ociosas. Parece que, como a su jefe, se le ha agotado el repertorio de problemas y objetivos. Así es que ZP se ocupa de dibujarse las cejas con la mano en lugar de idear estrategias contra la recesión económica; en consolidar los matrimonios de homosexuales en vez de en luchar contra la lacra miserable del paro; en alentar la memoria de la contienda civil que todos creíamos felizmente olvidada, y no en luchar para estrechar los lazos fraternales entre los españoles; en proclamar que solo es “ciudadano del mundo” --con lo que solo resultaría coherente que se presentase a la presidencia del Planeta--, en lugar de consolidar la idea de una Casa Común para todos. El caballero de la mano en la ceja no tuvo nunca recorrido ni programa y ahora se enfrenta al vacío. Por eso, a falta de argumentos, arroja insultos contra los que le plantean sus rivales. ¿Donde está la “intelligenzia” de sus intelectuales domesticados con el Cánon Digital? ¿Dónde las ideas de sus cerebros pagados? ¿Dónde de dignidad, la lealtad y la independencia de La Cultura que debería representarnos?

El régimen zapateríl ha caído en la torpe tentación de las dictaduras: Zapatero silencia a los disidentes y subvenciona los halagos.

Habrá que saber ahora si reaccionaremos como niños o como un pueblo torpe, manipulado y confundido.

Darío Vidal

11 / 02 / 2008

 

       Mentir (11/02/2008 20:26)