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Publicado: 28/12/2007


 

LOS INOCENTES


Mirando hacia atrás en el tiempo descubrimos que se han quedado en el camino muchas referencias, algunas personas queridas, y bastantes cosas tan importantes como el espíritu lúdico de la vida. La vida es cada día más tenebrosa y eso no porque lo digan los ancianos que han perdido el gusto por ella. Por desgracia se trata de una constatación objetiva. Hoy es el día de los Santos Inocentes. Ya saben: el del episodio de Herodes. Y ya ven como ha amanecido: con el magnicidio de Benazir Bhutto televisado en directo al terminar un mitin en Rawalpindi durante la campaña para las elecciones generales de Pakistán. Quién va a querer gozar, quién reír y aún vivir en un país en el que los taliban --los estudiantes de las madrasas o escuelas coránicas-- prohiben por pecaminosa la fiesta, la música, el cine de cualquier signo, las distracciones, los espectáculos y las actividades que no sean piadosas. En torno de ese círculo opresivo trufado de delatores nadie está seguro. “Todos los dictadores –había dicho-- utilizan la Religión para conservar el poder”.

Una ola de tristeza se ha expandido por todo el mundo civilizado que llora la impiedad de los piadosos capaces de asesinar y suicidarse en nombre de Dios: un acto blasfemo propio de tarados que arrojan su resentimiento incluso contra sus hermanos de religión, amparados en la ignorancia, el analfabetismo y la mentecatez, solo porque los otros aman la vida, a los hombres y a Alláh. Más el diablo se disfraza de dios para justificar la muerte de personas como Benazir Bhutto, que tal vez no fuera intachable si atendemos a las denuncias de quienes la echaron del país hace unos años, pero había demostrado gran patriotismo, sólida formación, una vasta cultura avalada por las universidades de Oxford y Harvard, y verdadera vocación democrática. Pero sobre todo era mujer. Y eso es algo que no perdonan los eunucos, los impotentes, los mediocres y ciertos adalides de la jerarquía religiosa. Aunque no cabe duda de que el despertar del Islám, que se mantiene en el horizonte del siglo XII, ha de venir de la mano de las mujeres. El siglo XXI augura una revolución que ensangrentará el Planeta.

Benazir Bhutto, cuyo padre Zulfikar Alí Bhutto fue destituido, detenido, encarcelado y ahorcado en 1979 por oponerse al golpe islamista de Zia Ul Haq, empeñó su vida en la pugna política y el exilio, por la democratización de su país, y desde su regreso fue siempre consciente de que apostaba su vida, contra la que había sufrido varios atentados. En varias ocasiones a lo largo de la campaña había realizado aseveraciones premonitorias y en el último mitin, minutos antes de morir, dijo: “Pongo el peligro mi vida al venir aquí porque siento que el país está en peligro”. Unas horas después de su muerte, esa factoría del crimen llamada Al-Qaeda se ha apresurado a reivindicar ante el mundo su asesinato, para aviso de navegantes. Y no hay motivos para dudarlo. Pero tenía demasiados enemigos para que no se sintiese amenazada, entre ellos el actual presidente Pervez Musharraf que hizo oídos sordos a su petición de protección, el Ejército que ejecutó a su padre, los islamistas radicales, los taliban, todos aquellos a los que daba vértigo la transparencia en la gestión, y los corruptos de siempre. Demasiadas cuerdas para un violín.

Tal vez no fuera perfecta, pero dar la vida al peligro cierto, por amor a los suyos, no es una frivolidad sino un acto heróico que hace de ella una víctima inocente.

Dario Vidal

28/12/2007

 

       Los Inocentes (28/12/2007 20:33)


 

NAVIDAD EN INTERNET


Hay muchas maneras de engañar. Y todas, de dejarse engañar. Hay quienes desean que les mientan incluso porque lo toleran los otros, o porque “se lleva”, como ocurre con las rebajas.

Unos familiares que han pasado la Navidad con nosotros se han dejado llevar por la novedad “internética” del los billetes de ferrocarril adquiridos a través de la red y, después de estudiar el procedimiento y las condiciones, procedieron a comprarlos dando sus nombres y descubriendo sus cuentas, lo que a mi personalmente me parece un despropósito tal como está el patio. Ya estaba todo. Pero, claro, ahora había que el imprimir el billete para que tuviera validez y apoyar su posesión en un documento sin fiarlo en la palabra de honor, lo que da la razón a los que dicen que las cosas no tienen validez si no están en los papeles por escrito. Una nimiedad al parecer.

Pero he aquí que el procedimiento de impresión no estaba nada claro y hubieron de llamar a la RENFE para que les ilustrase sobre el método. Siguieron paso a paso las indicaciones, tal como les decía el empleado, pero llegados a ese punto la máquina les dijo que no podía imprimir el billete porque el sistema operativo no era el famoso “Windows” de Billi Gates. Mi gente emplea el “Linux” del finlandes Linus Torwald y he aquí que se quedaban sin billete y sin dinero porque el Gran Hermano de la Red de Redes no les franqueaba el paso para que imprimiesen un documento correctamente cumplimentado y previamente pagado, simplemente porque no habían comprado el procedimiento operativo al capo.

Así es que cuando faltaban nada más que unos minutos para que cerraran los centros públicos de Internet, tuvieron de tomar un coche prestado y dejarse el aliento por las carreteras heladas hasta el pueblo más importante para teclear los datos en un ordenador con objeto de poder imprimir los tikets.

Cuando regresaron sin novedad y el miedo dio paso a la ira, la tomé con ellos y les dije que eran unos “snobs” y que les estaba bien empleado por no haber adquirido los billetes de ida y vuelta o a través de una agencia de viajes. Y les prometí y me juré a mi mismo que no me dejaría engañar por esas innovaciones de los linces del márketing que premian su incompetencia y su incapacidad haciendo que los usuarios realicen su trabajo y que tengan que ser por fuerza clientes del monopolio del tiburón de su amo. Un enjuague al que se prestan los Ferrocarriles Españoles –esos que a cuenta del AVE van a incrementar todas las tarifas--, que además de cobrarse el servicio y añadir el IVA, cargan también el importe de los gastos de gestión. De la gestión que no realizan mientras los viajeros pierden el resuello resolviendo los problemas para que ellos se embolsen la gestión. Porque ayer les cobraron a estos honrados ciudadanos tres euros con noventa a cambio de nada. Y a vivir que son dos días. Magnífica Compañía. Aunque lo razonable y lo sensato en estos casos es huir de las malas compañías

Darío Vidal

26/12/2007

 

       Navidad en Internet (28/12/2007 05:34)


Publicado: 20/12/2007


 

EL PAPA NOEL Y EL DESEO


Un grupo de intelectuales, instituciones y comerciantes han arropado a un párroco rural que pretende desterrar de nuestra Navidad a ese polizón sin pedigrí llamado Papá Noël, que se inventó un día la Coca-Cola con el piadoso propósito de ganar dinero al arrimo del Nacimiento. Un nacimiento que desde el punto de vista teológico es anatema en su credo, y que se ocupan de minar deslizando elementos espurios para desvirtuarlo y sustituir la denominación de Navidad por la más moderna, ecléctica y des-comprometida de Fiestas de Invierno.

En algunos países de tradición cristiana ha comenzado a hacer fortuna esa novedosísima y desconocida perífrasis para encubrir la Nochebuena, la Navidad y la festividad de los Santos Reyes. La cosa no tendría mayor trascendencia si no fuese porque ese aparente descuido no tiene nada de ocasional e ingenuo y está disolviendo solapadamente el delicado y tierno imaginario de los niños.

Naturalmente a mi no me han llamado para que apoye su reivindicación e imagino que cuentan con razones e inteligencia para llevar adelante sin mi la campaña. Me limitaré simplemente a alertar sobre la devastadora inflación del deseo. No hace mucho -creo que se lo he contado ya a ustedes- preguntaba a un niño de nueve años, ilusionadamente, qué le gustaría que le comprase para su cumpleaños. Pero él seguía a lo suyo y no logré captar su atención con lo que a mi me parecía una suculenta tentación. Hasta que se detuvo un instante y me dijo desganado: “No sé: lo tengo ya todo”. No es una ocurrencia para ilustrar el discurso ni tampoco una parábola. Me ocurrió a mi con el mayor de mis nietos. Y pensé con desaliento que le hemos provocado una mutilación de la que no va a recuperarse si no media un descalabro sociológico, eventualidad que me aterraría por él: le hemos amputado la capacidad de desear.

Que un chico despierto, curioso, preguntón y soñador como tantos otros no apetezca nada es un dato preocupante. Me he dado cuenta de que le agobia la pluralidad de cosas mensurables, la superabundancia de objetos. Y que, en cambio, tiene sed de sueños. Lo intuí cuando cierta noche mágica desdeñó los costosos regalos para jugar con las cajas que los habían envuelto.

Los valedores de Papá Noël, apoyan a los mensajeros del Corte Inglés, Juguettos y Super Toys con el argumento de que ellos no tenían tanto cuando chicos, que es como si indigestásemos a nuestros pobres niños –ya tienen colesterol, diabetes y obesidad mórbida-- porque sus abuelos habían pasado hambre. Pero lo más grave es que no les enseñamos a esperar, a soñar, a imaginar y a desear. Tampoco aprenden que del mismo modo que no hay dicha completa, tampoco hay penas sin esperanza. Y que cuando se van los Reyes y hay que volver al cole, esperan los juguetes tan deseados, después de los deberes, supuesto que no nos hayan colado de matute en la tele los que nunca desearon. Los que abogan por el trineo, los renos y el empleado vestido de Coca-Cola, piensan que es mejor que los regalos lleguen cuanto antes, no por amor sino para neutralizar el ímpetu alborotador de los infantes. Pero los peques se quedan a las puertas de la escuela, ante el sombrío panorama de los deberes, con los juguetes ya rotos, sin ilusión, horizonte, esperanza, ni aliciente para después de merendar.

Darío Vidal

19/12/2007

 

       El PapŠ NoŽl y el Deseo (20/12/2007 01:49)


Publicado: 10/12/2007


 

CODEX SERAPHINIANUM”


Aún hay lugar para el ingenio gracias a Dios; todavía hay sitio para al broma y el humor en el sórdido mundo de las amenazas globales, como acaba de demostrar un italiano de nuestros días con vocación renacentista y un lúdico espíritu boccaciano. El dicho urdió una chanza inocente y blanca, sin ánimo de lucro ni propósito de fraude –eso es lo meritorio y gratificante--, que volvió locos a algunos curiosos investigadores autodidactas, cuando llego a sus manos un manuscrito con grafía desconocida, ilustrado con máquinas incomprensibles y gráficos indescifrables, planos de ciudades y animales nunca descritos.

El vetusto volumen, acabado ahora mismo –es un decir--, comenzó a inquietar a los estudiosos, si bien era evidente que el papel, aunque viejo no era antiguo. Pero mientras los unos se dedicaban a los análisis y las pruebas con carbono catorce, otros pretendían averiguar qué Serafín podía ser el autor o el compilador de aquel corpus hasta entonces desconocido y cuál el origen de aquella enciclopedia con abundantes referencias a ciudades incógnitas que incluía sus respectivos planos, prolijamente explicados, al parecer, mediante signaturas y abundantes leyendas historiadas en las que no se reconocía ni una letra. No era abecedario latino por supuesto, ni alfabeto griego, ni alifato árabe, ni hebreo, ni cirílico, ni hindi, ni chino mandarín ni cantonés. No se sabía en que estaban escritas los cientos de páginas de exhaustivas explicaciones.

Y todo el mundo “cultureta”, con la razonada duda de historiadores y filólogos pensaba que nos hallábamos a las puertas de una civilización perdida. Lástima que fue un bromazo del italiano Franco María Ricci, que ha salido nuevamente a la luz veinte años después. Algo parecido al recetario de cocina del genial Leonardo que “descubrieron”, compilaron, anotaron y editaron Shelagh y Jonathan Routh en 1987, que por desgracia fue otra tomadura de pelo, brillante y suntuosa pero tomadura de cabello al fin, contra la credulidad acrítica de los consumidores de novedades culturales.

Sin embargo estas travesuras un poco blasfemas de la gente realmente culta, nos traen el aire refrescante de la cordura y el aura purificadora del sentido común, para que los eruditos no pierdan el norte como le pasó a José Carlos Capel cuando prologó las apócrifas “Notas de Cocina” del portentoso pintor italiano del Renacimiento. Digo que esas impías diabluras intelectuales me parecen felices cuando, como la de Ricci, no pretenden confundir sino a los sabidos, los enterados, los eruditos a la violeta, y no obtener beneficios del artificio. Porque a eso se llama fraude y no se cosecha en los rumorosos vergeles de la broma sino en las eras polvorientas de la delincuencia. Esa es la gracia del “Codex Seraphinianum”.

Darío Vidal

10/12/2007

 

       "Codex Seraphinianum" (10/12/2007 18:54)


Publicado: 07/12/2007


 

COBARDES CON PISTOLA


Sentí siempre un profundo menosprecio por los valientes con pistola, esos que pasean su porte altivo entre los ciudadanos pacíficos con los que no hay que exhibir autoridad ni demostrar nada, como el espadachín de los Tercios o el “miles gloriosus” de la comedia latina del que tanto se carcajearon los autores del bajo Imperio. Pero si un ser humano me inspira repugnancia es el cobarde con pistola. El primero, porque es un exhibicionista que se da ánimo exhibiendo los atributos de su rango entre quien no lo necesita; el segundo porque no es capaz de afrontar los desafíos cara a cara. Ahí tienen sino esas sabandijas de la ETA, agazapadas con sus armas para sorprender a hombres valerosos y verdaderamente honestos, que no se dejan intimidar aunque la procesión vaya por dentro.

Eso es lo que pasó en Capbretón con los arrojados “gudaris” Asier Bengoa y Saioa Sánchez Iturregui cuando después de asesinar a Raúl Centeno y Fernando Trapero, dos guardias civiles desarmados –no se atreven a hacerlo de otro modo--, pespuntearon Francia en todas direcciones sin saber adonde ir, se dejaron apresar en una estación de autobuses sin oponer resistencia a la policía francesa advirtiendo que eran de ETA y les dieron las armas que acababan de utilizar, no sea que se les fueran a disparar. Que falta de dignidad.

Cuando se escoge luchar hasta la muerte enfrentándose abiertamente al enemigo, y no asesinándolo a traición, supongo que se ha de tener asumido perder el juego, fracasar y dejarse la vida. Pero estas alimañas hediondas, estos chantajistas carroñeros, estos parásitos que cobran el sucio “racket” gangsteril, estas sabandijas por tantos conceptos inmaduras a las que el síndrome de Peter Pan ha dejado ancladas en los nueve años jugando a policías y ladrones, no deberían obtener más publicidad que la del silencio. Detenerlos sin notoriedad y guardarlos en un torreón de por vida. Y si prefieren hacerse famosos, darles satisfacción publicando sus fechorías, sus rostros, sus nombres completos y los de sus víctimas, para que al pasar por la acera les aplaudan todos, incluso en la cara. Eso es lo que se llamaba en otros tiempos “ser expuestos a la vindicta pública” y nadie crea que sea una medida infantil porque es un correctivo muy disuasor.

Nada de velar por la imagen y el buen nombre de los criminales. La reputación de una persona que delinque no se pierde por salir fotografiado en los periódicos o en la tele con el relato de los hechos, sino por haber traicionado la confianza de los vecinos y atentar contra la integridad de los ciudadanos a los que se han arrebatado los bienes o la vida.

Leía anoche un análisis del comportamiento de estos individuos, tal vez mandados por el propio Garikoitz Azpiazu alias “Txeroki”, al que se supone el jefe de la banda en la actualidad, y se ponía de relieve que está apurando los últimos cartuchos. Alguien puede seguir matando, pero el aparato carece de coordinación como se puso de manifiesto en la huida por las carreteras de Francia sin encontrar acogida en ninguna parte, en el temor de los partidarios a descubrirse, en la carencia de información fiable para planear las “ekintzas”, y en la bisoñez e inexperiencia de los llamados “comandos”. Así es que las pistolas no les bastan para quitarse el miedo.

Darío Vidal

07/12/2007

 

       Cobardes con pistola (07/12/2007 23:34)


Publicado: 06/12/2007


 

ANALFABETISMO FUNCIONAL


Nadie pedía al señor Zapatero que diera explicaciones sobre el último Informe Pisa que deja a nuestros escolares peor que malparados. Cuando se carece de argumentos, se calla uno, se trata con los ministros de Educación y acaso de Ciencia y Tecnología, se estudia la situación y se proponen soluciones urgentes porque la cosa no es para postergarla. Es el diagnóstico severo de un problema realmente muy grave: acaban de decirnos que los escolares españoles de entre catorce y dieciseís años son los adolescentes europeos con menos comprensión lectora, esto es: los que peor leen y entienden un texto.

¿Saben cómo se llaman quienes no saben leer? Se llaman analfabetos. Y la UNESCO distinguió hace ya muchos años dos clases de analfabetos: los que no conocen las letras del alfabeto y los que, aún conociéndolas, no comprenden el significado de los mensajes. A estos se les llama analfabetos funcionales. Pues bien, en esa parcela yacen y pacen la mayoría de nuestros escolares, quienes reconocen que no leen porque les aburre. ¿Y cómo no les va a aburrir la lectura si no se enteran de nada? ¿Cómo no se van a aburrir si comprenden las palabras pero no entienden los conceptos? ¿Como van a querer leer, si desconocen el léxico más elemental y se manejan con doscientas palabras, las mismas que en inglés? Estos son los escolares que están a dos años de la Universidad para convertirse en estudiantes. Estos muchachos de parvulario a los que se ha estafado diciéndoles que todo el monte es orégano, que las cosas se aprenden solas, que se rebelen contra el estudio, el esfuerzo, la constancia y los profesores –¡y ay de ellos si les reprenden o afean su conducta!-- tienen que conseguir entender en dos lo que no han entendido en quince años, y aprender a estudiar, que tampoco es tarea fácil, para bucear en el Derecho Romano, la Física Cuántica, la Anatomía Humana, la Química Orgánica o la Filosofía de Aristóteles.

Pues bien, al presidente del Gobierno, que tiene dos niñas un poco más jóvenes, no se le ocurre decir otra cosa que la culpa de que los chicos no entiendan, la tienen los padres que son unos burros. Que puede que también. Pero para eso están los planes de estudio, la implantación de la disciplina en las aulas –que no es una práctica “fascista” sino una exigencia de la eficacia pedagógica-- y el apoyo a los docentes como condición para que no deserten de su vocación, ya que no son domadores de hombrecitos en ciernes sino expertos en la noble tarea de instruir a futuros ciudadanos. El señor presidente, que se mueve por impulsos, ha tirado un “boomereng” que puede acertarle en la cabeza, en lugar de dedicarse a buscar salidas inmediatas a la situación, por muy cerca que asomen las orejas de las elecciones. Y que no diga tampoco, como afirmó con cínico desparpajo la ministra del Negociado, que la cosa viene de antes, porque sí y no. Desde la transición a acá ningún Gobierno está exento de culpa, unos por irreflexión y otros por cobardía que no se sabe que es peor. Pero no conviene olvidar que la LOGSE del señor González fue el campo de minas que ha hecho saltar por el aire lo que quedaba medianamente aparente del bachillerato de otros tiempos, cuyo examen de ingreso no se aprobaba con una sola falta de ortografía. Porque hablamos de comprensión lectora, pero no hemos dicho nada de la incompetencia escribidora.

Darío Vidal

06/12/2007

 

       Analfabetismo funcional (06/12/2007 02:32)


Publicado: 05/12/2007


 

EL MALTRECHO EGO DE HUGO


Hugo Chávez –Ego, como le llama certeramente la oposición-- no es un elefante en una cacharrería sino una especie de mamut, cuyo poco tacto y escasa inteligencia le ha llevado a menospreciar la de sus conciudadanos. El revolcón que ha supuesto su fallido refrendo constitucional significa que, por mucho que su vitalista e histriónica personalidad “enganche” a algunos, no es lo bastante como para entregarse, atados de pies y manos, a la voluntad voluble, movediza y cambiante de un personaje que no aporta más bagaje que la ignorancia y la audacia. La calamitosa imprudencia de representarse en una “Santa Cena” compartiendo manteles con Lenin, Stalin, Mao, Fidel, Daniel Ortega y otros paladines de la Libertad, no hubiese sido bastante para frenar su carrera, de no haberle propuesto al pueblo su perpetuación en el poder por los siglos de los siglos. Sus partidarios podían entender probablemente que les metiese en un berenjenal por fervor patriótico, puro idealismo y su pizca de desequilibrio emocional, pero los estudiantes percibieron que el propósito de quedarse a vivir perpetuamente en la Casa Rosada no estaba inspirado por el amor al pueblo sino por muy bastardos intereses personales.

Tampoco su propósito de erigirse en adalid de la gran Colombia soñada por Simón Bolívar, tranquilizó a los mandatarios de Nicaragua, Honduras, Bolivia, Colombia y Ecuador, que le fueron dando la espalda temiéndose lo peor, sobre todo tras la interferencia y el “puentéo” del presidente Uribe, para negociar por su cuenta la dudosa liberación de la diputada Betancourt, desde hace seis años secuestrada por las FARC. Un vecino alucinado y ambicioso no es precisamente una buena compañía, pero un chisgarabís imprevisible y un botarate caprichoso constituye un peligro cierto.

Por otra parte los desaforados ataques al rey de España, que le instó a callarse cuando perdió la paciencia después de soportar los zafios ataques a un ex-presidente de su gobierno que no se hallaba presente ni podía defenderse contribuyó a enajenarse el favor de los dignatarios de Iberoamérica que tienen profundo respeto por la Corona y un afecto mil veces confirmado. Sobre todo cuando un mequetrefe inculto e ineducado se pone a vociferar que “diera gracias el Rey a que no le había oído decir que se callara, porque se le habría caído la corona al suelo”

Bien, pues tampoco en Venezuela debieron gustar sus bravatas, ni que que cantase “México lindo” en las escalinatas de Elíseo ante el pasmo de un desconcertado Sarkozy, ni otras cosas de mayor calado para la imagen de la nación, y el Ego de Hugo ha rodado por el suelo tras un estrepitoso fracaso inconcebible, porque los refrendos se convocan para que los ciudadanos refrenden una política, esto es para ganarlos. Y no para pillarse los dedos.

Lo malo es que, horas antes del veredicto de las urnas, y cuando estaba exultante paladeando de antemano el éxito que había de darle la espalda, tendió a Zapatero un salvavidas de plomo pidiendo a los españoles que le votaran. Si es tan “gafe” como dicen, e iguala al que dio Zapatero a los correligionarios que apoyó en Italia, Francia y Alemania, mejor que vaya haciendo las maletas.

Darío Vidal

05/12/2007

 

       El maltrecho ego de Hugo (05/12/2007 20:01)


Publicado: 04/12/2007


 

LOS ÚLTIMOS DE LA CLASE


En lo que los escolares españoles van bien, según el Ministerio de Educación, es en Matemáticas: están en el lugar 32 de los 47 países encuestados para elaborar el último Informe Pisa. Y desde luego no es culpa de la señora ministra sino del abandono de los gobiernos precedentes. Como tiene que ser. Ahora bien, si en lo que vamos bien estamos a ese nivel, imaginen como estarán nuestros chicos en lo que van mal, que es en Ciencias y en Humanidades. ¿Hay alguna parcela en que se pueda ir bien, una vez excluidas todas? Somos los últimos de la clase.

Sin embargo hay algo peor: nuestros chicos están veinticuatro puntos por debajo de los más atrasados en “comprensión lectora”. Y eso no es una broma ni se presta a chistes: eso quiere decir que los jóvenes españoles no entienden lo que les dicen, de modo que ya pueden estudiar idiomas y entronizar el Inglés como segunda lengua, si no son capaces de discernir lo que les sugieren, les comunican, les explican, les mandan y les preguntan en su propio idioma. El descubrimiento de esta circunstancia encubre un hecho grave y muy difícil de enmendar y reconducir, que constituye la clave de la cultura, el aprendizaje y la comunicación.

Exagerando --porque la exageración es como la lupa del pensamiento--, es parecido a intentar entendernos hablando ruso con los chinos. No hay senda practicable. Sin allanar el cauce del diálogo, no es posible transitar hacia la orilla ajena. Y ese es el drama: sin el vehículo de la palabra es imposible comunicar las ideas, tanto el enunciado de un problema como el comentario de un texto. Supongo que ningún profesor --¡que lástima que no quieran ser ni llamarse ya maestros!-- se atreverá a desviarse de la rutina del programa, para motivar a los chicos proponiéndoles un refrán o un acertijo al despedirse, si son niños, o reflexionar sobre el pensamiento de alguien con un poco de enjundia si son ya mozos. Es un juego tan apetecible, tan competitivo, tan gratificante, tan barato y tan eficaz... Pero da la impresión de que los docentes, con la atención acaparada por la Autoridad, están en otra cosa.

Yo se de una profesora de bachillerato que dedicaba la última clase de la semana a que los muchachos debatiesen sobre un tema que hubiesen elegido y preparado, ateniéndose a las normas del discurso y respetando los turnos de palabra, sin permitir que el acaloramiento les tentase a la descalificación o el insulto --¡igual que en el Congreso!-- y consiguió no solo enseñarles a hablar sino también a respetarse. Cuando yo andaba en el mismo empeño, un profesor de Literatura nos hacia leer en casa un fragmento de la Ilíada señalado por él y buscar por nuestra cuenta las palabras que ignorábamos. Un día en clase nos pedía que escribiésemos sobre lo que quisiésemos utilizando tales o cuales voces. Aquello fue una broma, luego un juego y después un reto que nos enseñó mucho. Y sobre todo nos dejó el recuerdo entrañable del profesor Miguel Azara, por mal nombre “Regaliz”.

El nos dejó, sin pretenderlo, una enseñanza valiosa: que cada profesor, con sus escasos medios, es capaz de crear su propio Plan de Estudios para redimir a sus alumnos y rescatarlos de la ignorancia oficial.

Darío Vidal

04/12/2007

 

       Los ultimos de la clase (04/12/2007 22:01)


Publicado: 03/12/2007


 

VORACIDAD CATALANISTA


Los resentimientos más hondos y contumaces suelen generarse por la posesión de la tierra y, sobre todo, por el sutil e insidioso litigio de los lindes. Es un tema recurrente en la biografía de los hombres y en la Historia, que ha dado ocasión a centenares de conflictos y argumento a miles de relatos.

Los aragoneses han tenido debilidad por sus vecinos orientales, tal vez por considerarlos algo suyo, pero, desde hace un tiempo están comenzando a alimentar una suerte de resentimiento malsano porque se sienten defraudados. Le han dado la espalda a la historia y al futuro porque han dejado de creer a si mismos: se sienten cohibidos por las apetencias y la rapacidad de los catalanes que hacen política y la intervención de la Iglesia ha incrementado su rechazo. Yo mismo tuve que lidiar por la documentación del Archivo Histórico de la Corona de Aragón, sin ningún progreso. Pero otras veces reclaman derechos sobre el vetusto territorio real aragonés que comparte el uso del castellano y el occitano en un delirante deseo de apropiación. El honorable Pujol pretendió catalanizar los apellidos de “los otros catalanes” cambiando Zapatero por Sabater; Herrero por Ferrer; Allende por Lluny... Y por aquellos años –los peores de Setién-- monseñor Carles no permitió la celebración de la Virgen del Pilar por los aragoneses en Cataluña “para no poner en riesgo la unidad eclesial”.

Si antes pugnaron por el trasvase, que ya han conseguido, ahora está en juego, otra vez, la “propiedad” del Aneto y la Maladeta. Todo se andará. Seguramente es ya ocasión de no ser simpaticos por más tiempo y organizar un movimiento ciudadano que no consienta la rapiña. Y reivindicar no solo ya los bienes eclesiásticos seculares que los jueces nos reconocen, sino todos los otros de que se han apropiado y también los que se llevaron que cuando la Guerra los comisarios de la Columna Lluis Companys para constituír el fondo nuclear del Museo Marés.

Hace unos días, Heraldo de Aragón daba noticia de la actitud de rebeldía de la Iglesia catalana respecto de la autoridad del Vaticano, zafándose de la obediencia debida a la Jerarquía, y se viene negando a restituir los bienes eclesiásticos usurpados durante siglos a las parroquias fronterizas de Aragón, desoyendo el veredicto firme de los tribunales eclesiásticos. Eso, incluso después de que sus propietarios aceptasen no poner en cuestión los fondos del “Museu Nacional d'Art de Catalunya”. Y pasando por alto el tesoro que ha ido saliendo de templos y ermitas hasta los últimos años, y que los aragoneses no podían reclamar sin aducir documentación probatoria aunque conservasen memoria de aquellos retablos e imágenes, sin que los usurpadores tuvieran que aportar prueba alguna para demostrar su propiedad.

Un expolio perpetrado por clérigos feudales instalados en el egoísmo más mezquino, que se ciscan en el espíritu cristiano, hacen burla de la Justicia, y dan motivo de escándalo anteponiendo la catalanidad, a la catolicidad y la verdad. Aunque ellos no perciben esta desviación de la doctrina como un baldón sino como un mérito porque son el vetusto fermento dinamizador del separatismo.

Darío Vidal

03/12/2007

 

       Voracidad catalanista (03/12/2007 18:35)