Hemeroteca:


Agosto 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
           
         

Publicado: 26/09/2007


 

LA PISTA DE “MADDIE”


Prefiero un millón de veces que “Maddie” McCann esté viva a que esté muerta, faltaría más, porque no le deseo la muerte a nadie y porque era una criatura preciosa que merecía la vida. Pero los “avistamientos” de la pequeña se me antojan una maniobra de distracción de sus padres, que por cierto está dando buenos resultados. No en vano han contratado a los mejores estrategas del mundo mediático.

En poco tiempo la han visto dos súbditos británicos en un hotel de Marrakech y en una gasolinera cercana, y ahora parece habarla fotografiado una pareja española en la carretera de Zinat cerca de la ciudad santa de Xáuen. Dicen que en la gasolinera de la costa atlántica preguntó a su acompañante que “cuando volvería a ver a su mamá”, lo que resultaría inquietante de ser cierto. En la foto aparecida ahora en la prensa, tomada mucho más al norte y ya cerca de Ceuta, una borrosa carita rubia asoma del pañuelo que una mujer del pueblo lleva anudado a la espalda, mirando con ojos curiosos sin ningún sobresalto.

No parece razonable ese zigzag ni ese acercamiento al mundo en que se le está buscando. ¿No es un poco rocambolesco? ¿No parece más razonable ocultar y no exhibir a una niña raptada que está buscando ya hasta la Interpol? Es difícil adivinar el propósito de tales paseos, si existiesen. Pero los McCann han conseguido volver al punto de partida como querían y no dar por válidas las pesquisas y averiguaciones de la policía portuguesa del Algarbe en Praia da Luz. Ya no se habla de accidente ni ocultación.

Lo que sí parece cierto es que el tiempo juega en contra del hallazgo de la niña y que se está dando mucho margen a quien quiera borrar sus huellas. Alguien ha tirado el corcho demasiado lejos para desviar las miradas, mientras el párroco que dejó a Gerry y Katty las llaves de la iglesia para que entrasen al rezar a cualquier hora –al parecer tenían dificultad para hacerlo fuera del recinto-- ha manifestado que en su templo está todo muy claro y que allí no entra a investigar ni el santo nuncio.

Ojalá la traviesa, la movida, la hiperactiva, la preguntona, la celosilla, la “agotadora” Madeleine esté con vida, y ójala todos nos equivoquemos. Pero pido a Dios que se sepa qué ha sido de ella.

Darío Vidal

25/09/2007

 

       La pista de "Maddie" (26/09/2007 19:42)