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Publicado: 22/04/2006


 

LA ONU SIN DOS


La ONU es como aquél tío que tenia yo en Granada que no era tío ni era nada. La ONU que es la institución más ampulosa y sin embargo más cara y mas inútil del Planeta Tierra. Es una instancia admonitoria e irrelevante en la que se han podido hacer pis no solo la URSS y los EEUU sino los israelitas, los palestinos y ahora hasta los marroquíes.

La ONU tiene laboriosas comisiones, subcomisiones, comisionados y altos comisionados en los que se gastan una pasta gansa, una pasta que te cagas, para poder hacer turismo por el universo mundo y obtener conclusiones a las que había llegado todo el mundo. Proclama sus obviedades con actitud campanuda y aquí “no hubo nada” como decía Cervantes del fanfarrón ante el túmulo de Felipe II.

Sirve para que algunas instituciones tomen conciencia de su culpa y su poder desobedeciéndole cínicamente, con objeto de que las potencias pusilánimes o impotentes no se atrevan a reclamar justicia. Y desde la bochornosa Marcha Verde que debemos al ministro Solís Ruíz, administrador de los bienes alauitas en España cuando Franco agonizaba, han sido numerosas las resoluciones irresolutas de la ONU (o UNO, United Nations Organisation) fijando los derechos del pueblo saharaui sobre su suelo y la obligación de abandonarlo por parte de Marruecos al que nunca perteneció. Pero la hueca arrogancia del patrón de Solís primero, y la inercia inconsciente del sultán Mojamé que no es capaz de adelantarse a la situación para evitar su próximo exilio, ha perpetuado un estado insostenible de las cosas, que supone a un tiempo el sometimiento de los saharianos y la vergüenza y deshonor de los españoles.

Los moros se han aplicado aquella pancarta de la Plaza de Oriente, cuando nos hicieron protestar espontánea y libremente contra la denegación del ingreso de Franco en la UNO que decía castizamente: “Si ellos tienen UNO, nosotros tenemos DOS”. Y no ha pasado nada. Ni nuestros gobiernos, incluso los patriotas, parecen haber entendido que hay actitudes que degradan ante la comunidad de naciones lo mismo que en el patio del colegio. Cuando toma uno a su cargo la custodia de algo, se debe a su compromiso con todas las consecuencias.

Ahora Kofi Annan, tan acostumbrado a doblar el espinazo para que accedan mejor a su apellido, con perdón, ya ni siquiera se refiere al Plan Backer. “¡Oye -ha dicho-, que se arreglen como puedan saharauis y marroquíes a mi que me dejen en paz!”.

Esa es la ONU y eso para lo que sirve. ¡Chin pum!

Darío Vidal

22/04/06

 

       La ONU sin dos (22/04/2006 18:52)