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Publicado: 24/07/2005


 

LOCO, LOCO, LOCO


El mundo estaba loco, loco, loco... ¿Se acuerdan? Bueno, pues sigue.

El sultán de Al Araba, como haría el de Marruecos, ha manifestado que ''cree posible con acuerdo para que su país pueda convivir con España''. Es muy gentil Su Excremencia Al Ibarr ibn Arzal, aunque es mucho más fácil serlo cuando se prevé cercana la victoria. Y él confía en celebrar ya un referendum de autodeterminación, supongo que para dar fin a la ominosa etapa colonial. ¡El mundo se ha vuelto loco!

Veremos como les tratan los beduínos que gustan correr la pólvora, para cobrarse la ''independencia'' que ellos han gestionado y les quieren hurtar si casi han quemado las aldeas de aquende, porque allende se ha matado un miembro de la tribu en un coche sin que los galos tuviesen parte en la desgracia ni tampoco los sufridos vigilantes subpirenáicos, dando gracias a Dios. Cuál no habría sido la alharaca si alguien hubiese hecho con él la barbaridad que los ingleses con el electricista brasileño que acabaron de cinco disparos cuando cayó al suelo del vagón de metro, sin tomarse la molestia de identificarlo porque a alguien le dió el husmo de que era de los malos. ¡El mundo se ha vuelto loco!

No quiero pensar qué habría dicho el ''Mirror'', e incluso la prensa británica más sensata, si los culpables de esa caza espeluznante hubiesen sido unos fascistas policías españoles. Prefiero no imaginarlo. Pero la cosa se ha zanjado satisfactoria y suficientemente con una cortés petición de disculpas del jefe de la Policía Metropolitana de Londres, Sir Ian Blair, que lo ha calificado de suceso lamentable. ''Ay, perdone, lo sentimos''. Lo mismo que si en vez de darle cinco tiros le hubiesen pisado un callo. ''Descuide, que no se repetirá''. Por supuesto; lo han matado del todo; definitivamente.

Si los policías españoles fuesen tan proverbialmente flemáticos como los ingleses, podrían haber organizado ayer mismo un buen tangay con los moritos de Getafe. Pero aquí han preferido creerse que iban a por una dosis de insulina para un diabético. Ya veremos luego qué sucede. Pero miren si es sospechoso aunque no seamos tan malpensados como los ingleses. Cinco personas de rasgos magrebíes e indocumentadas -¡lagarto, lagarto!- estrellan una furgoneta contra la puerta de la primera verja de la Base Aérea de Getafe y la dirigen contra la puerta de la segunda valla donde se queda el coche sin aliento y posiblemente sin hocico -y yo digo que no habrían sido tan rigurosos con él si fuera suyo-, y al descubrir que la Guardia Civil y el retén de la Policía del Aire acuden a su encuentro más que nada por curiosidad, uno de ellos agarra un maletín y echa a correr hasta que, a los cien metros de carrera, logran reducirlo y no llega a contactar con un sexto individuo que al parecer le esperaba. El maletín según dicen no llevaba explosivos, menos mal, pero es indudable que llevaba algo. Desde luego, algo más que una receta de insulina para un diabético. Deben pensar que somos tontos, pero desde luego los que pretenden entrar así en una base que custodia dos escuadrones de C235, varios C295 y C212, Mirages, F-18, y piezas del novísimo A-380 y del ''eurofighter'', están locos, locos, locos. Y, sobre todo, se han dejado por el camino la tan ponderada fantasía oriental.

Pero reserven su asombro para ahora. Las 1044 empresas españolas de seguridad, desean autorización para contratar a 17.000 de estos pájaros con el fin de protegernos. ¡De ellos! El mundo esta loco loco.

Darío Vidal

24/07/5

 

       Loco, loco, loco (24/07/2005 20:18)