Hemeroteca:


Agosto 2008
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
         
           

Publicado: 17/06/2005


 

NADIE ESTÁ EN SU SITIO


¿Qué es lo que falla, qué es lo que han hecho mal para que una condena de 3000 años se reduzca a 18? ¿A que se debe este vaivén para que en treinta años, -que son una nimiedad en el cómputo de la Historia-, hayamos pasado de la condena a muerte por robar una gallina, que es a lo que se reduce el caso de El Lute, a pagar con dieciocho años de prisión más de veinte asesinatos? Algo no está funcionando aquí. Hemos pasado de la justicia de la crueladad a la justicia de la piedad, de modo que no nos hemos movido de la injusticia. Así por lo menos lo percibimos los vecinos de la calle, los justiciables en potencia, y de ahí proviene el descrédito escandaloso de los jueces como Santiago Pedraz.

Fíjense que todo el mundo tiende a no estar en su sitio. Yo que el Rey, me subiría al punto más elevado de España, el Aneto, Mulhacén o el Pirulí de la Tele de Madrid, y gritaría desaforadamente por el megáfono como cuando en los navíos se convoca a zafarrancho de combate. ''¡Todos a sus puestos!'' Y añadiría luego con más calma: ''Y por favor, no anden por el medio para dejarse ver, que se enredan en los pies y tropezamos''.

Cualquier chismoso analfabeto quiere ser periodista; los periodistas, políticos; los políticos, financieros, y del Rey abajo nadie está en su sitio, como el vigía marroquí de la playa de Sidi Kankuch de donde zarpan las pateras, cuya silla vacía daba testimonio de su ausencia en una magnífica fotografía que publicaba hoy El Mundo en su portada.

Así, el presidente del Gobierno cuya tarea primordial es cohesionar la nación, vuelve a repetir que no tiene inconveniente en que Cataluña se llame nación. Los separatistas solicitan participar en las decisiones del Estado pero cuando estan en disposición de decidir, deciden aniquilarlo. Y finalmente, los clérigos ausentes del llanto, el dolor y la protesta cuando clamábamos contra ETA, van a desfilar en la manifestación contra el matrimonio homosexual.

Eso del matrimonio homosexual da pena porque supone la domesticación del espiritu libérrimo, transgresor y rebelde de los últimos resistentes del sistema, y un poco de risa también porque los ''gays'' están de ida -incluso exigiendo su vetusta denominación sacramental y canónica- cuando los heterosexuales están de vuelta. Pero es mas inaudito que la Iglesia que ha callado ante una guerra criminal e injusta en Iraq; ante la persecución de los inocentes en el País Vasco; ante las vejaciones a los fieles y el desprecio de los muertos, y ante la impiedad de unos clérigos indignos y sacrílegos que se han negado a enterrarlos, se rasguen ahora las vestiduras por la unión de los uranistas. Es preferible un campo de futbol con alegres maricones que un solo cadaver ensangrentado.

Aunque, con todo, el ''off side'' más sorprendente, el fuera de juego más escandaloso, es ese impúdico rigodón del terrorista condenado a tres mil años y el juez que no aprecia indicios de que sea terrorista. El Derecho puede alcanzar cimas de sutileza y tecnicismo que no pueden entender los profanos, pero el más tosco e iletrado de los hombres sabe qué es matar e interpreta una amenaza sobre todo si está escrita, firmada y publicada en un periódico diario. La Ley y la pena tienen que ser entendidas para que resulten ejemplares y previsibles para que no haya inseguridad jurídica. Puede entenderse una discrepancia de matiz, pero los juicios antagónicos, desconciertan. Al ciudadano no le queda en quién creer si eclesiasticos y jueces no saben dónde están.

Darío Vidal

17/06/05

 

       Nadie está en su sitio (17/06/2005 23:47)