Hemeroteca:


Agosto 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
           
         

Publicado: 31/05/2005


 

LOS NAZIS NOS LLAMAN FACHAS


Está bien: aceptemos que el Partido Comunista de las Tierras Vascas es un hecho, está inscrito en el registro y tiene existencia real aunque más parece un trampantojo, un decorado, un elemento de atrezzo para una representación que no comienza porque a la Nekane cara-de-cane le da yuyu que le hagan preguntas y ya ha advertido que no dará ni la hora si antes no lo aprueba la ejecutiva. A eso se llama agilidad política. Asi es que el PCTV/HTCP/JPXY/RIP está calladito como muerto, no sea que vaya a meter la pata. Cosa increíble, un partido recién nacido y tan modoso y recatado. Tan fatigado, pensaría cualquiera.

Pero hete aquí que surge una voz de ultratumba, una voz de ninguna parte que impone temor porque no se sabe de dónde sale, no por otra cosa ya que hace tiempo que perdimos el miedo a los matarifes. Fué un error de cálculo por su parte. Si hubiesen estado en ''la mili'', seguramente no habrían aprendido a matar tan bien, pero en cambio tendrían bien sabido que las amenazas en grupo y los castigos colectivos terminan por dar risa después del primer sobresalto. Así es que cuando todos nos sentimos condenados, el propio temor nos vacunó del miedo. Pero una voz que sale de la nada siempre sobresalta, como cuando un ratón apresurado cruza el garaje súbito. Era la voz de un fantasma, de un ser espectral e inexistente. Se trataba del ectoplasma de la difunta Batasuna vestido con el niki pardo-mugriento-sobacopestilente del atildado Arnaldo Otegi que, rociado de colonia y mucho más atemorizado que los ''fascistas'' -que al parecer somos nosotros-, aconsejaba al nieto del capitán Lozano -que al parecer es Rodríguez Zapatero-, que ''rompa con los que fusilaron a su abuelo'', tal vez contrariado porque no llegaron a tiempo de hacerlo los animadores del hacha y la serpiente, como lograron con Buesa, Múgica, Lluch, López de Lacalle, Priede, Elespe, y tantos otros que eran también militantes socialistas y hay que suponer que tan íntegros como él. ¡Que no sea miserable!

Pocos argumentos debe tener la lumbrera doctrinal de Batasuna cuando se aparta del razonamiento de manera tan abrupta y se desparrama por la ignominia nauseabunda del infundio. Los que mataron a nuestros abuelos en una y otra parte dejaron ya este mundo aunque les sobrevivieran algún tiempo. ¿Quién quiere ahora envenenarse el alma? Que Dios haya perdonado a unos y otros, y a nosotros nos de la grandeza de pasarlos por alto para hacer el camino sin rencor.

Aquí los únicos que siguen matando son los desalmados, los rufianes y los sicarios de su banda. Y a ellos es más difícil perdonarlos.

Darío Vidal

30/05/05

 

       Los nazis nos llaman fachas (31/05/2005 00:25)