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Publicado: 15/05/2005


 

OTEGI ELOGIA A ZP


Cuando nos iniciábamos en las cuatro reglas con el ímprobo esfuerzo de la memoria y sin el auxilio de la calculadora, confirmábamos la exactitud de las divisiones aplicando la prueba del nueve. Es lástima que no exista ningún otro procedimiento similar para orientarnos cuando hemos de hacer una elección o para verificar el acierto de nuestras decisiones. Aunque a veces existen criterios, incluso ''in extremis'', para ponderar nuestro punto de vista. Recuerdo que un amigo mío bastante más sagaz, agudo y avisado que yo, solía decirme: ''Mira, cuando estoy absolutamente desconcertado y no sé por dónde tirar, en la duda hago lo contrario que Fulano. No me ha fallado nunca''.

Es cierto que por lo menos la mitad de las elecciones de nuestra vida, no entrañan tal dificultad. Pero, así y todo, muchos compatriotas de buena fe se hallan confundidos y perplejos por causa de las posturas del Presidente, que es el principal factor de desasosiego y turbación del país: la causa más inquietante de inseguridad que padecemos. Cada mañana despertamos con la aprensión de que nos haya vendido no sabemos a quién. ZP transmite incertidumbre incluso sin querer: hace pocos meses cundió la alarma por el asentimiento de Josep Lluís Carod Rovira a la postura de Zapatero en relación con el concierto económico y las asimetrías autonómicas. Hoy imagino que han debido abrir los ojos quienes no sabían que partido tomar en relación con las negociaciones con ETA, cuando han leído en los periódicos que Arnaldo Otegi, secretario general de Batasuna y convicto, confeso y encarcelado hace años por crímenes terroristas, ha elogiado la actitud del Presidente.

El que no entienda todavía es porque no quiere entender. Vamos a ver: si los dos personajes que apuestan abiertamente por independizar al País Vasco y a Cataluña del conjunto de España suscriben las iniciativos de Zapatero, las apoyan, jalean y aplauden, y Arnaldo Otegi en concreto manifiesta que la moción parlamentaria que va a presentar el PSOE para dialogar con la ETA resulta ''muy positiva'', es porque les llevan en derechura a alcanzar sus objetivos. No es preciso hacer un alarde de sagacidad para llegar a esta conclusión. Lo malo es que el partido socialista y la oposición minoritaria hacen causa común contra el partido -no importa el nombre ni la ideología- que se opone a la disgregación de España y al que atacan con toda su artillería. Los batasunos no hablan ahora de independencia sino de alcanzar la Paz, esa palabra prostituída y mancillada. Pero la paz solo pueden negociarla dos contendientes; no los verdugos y sus víctimas. La paz sobrevendrá en el momento en que los asesinos dejen de matar. Y se les ha dicho. ¿Por qué, entonces, no abandonan las armas y hacen con ellas una presa en la Ría de Bilbao?

Entre tanto, hoy mismo han estallado cuatro bombas en empresas del País Vasco para que nadie se haga ilusiones; para que algunos cobardes piensen que si no se negocia puede ser peor, y para que la gente con espíritu práctico claudique a cambio de la tranquilidad temporal, condicional, vergonzosa, bajo fianza y comprada.

No se que opinan ustedes. Pero, en la duda, adopten la opción contraria a Batasuna.

Darío Vidal


15/05/05

 

       OTEGI ELOGIA A ZP (15/05/2005 22:59)


 

QUÉ SE ENTIENDE POR TRAICIÓN


El ministro Montilla está adoptando posturas claramente perjudiciales para el conjunto de los españoles y comprendo que debe estar hecho un lio. Ser militante de un socialismo converso al nacionalismo -que dice no ser separatista pero quiere federaciones deportivas nacionales, idioma único, planes de estudio diferentes, conferencia episcopal adecuada a la ''pastoral catalana'' y diplomacia propia- y ser ministro a un tiempo del Gobierno de España, debe ser una fuente de ansiedad. Conciliar realidades contrapuestas exige una perpetua elección pués servir a una equivale muchas veces a traicionar a la otra.

Por ejemplo: ¿a quién debe lealtad el señor Montilla: a quienes pretenden desgajarse del tronco común, aunque sea dentro de veinte años en que darán un paso más como propone Pasqual Maragall, o al Reino de España organizado en Estado autonómico, pero constitucional y sentimentalmente uno e indivisible? Es una cuestión compleja porque son fidelidades contrapuestas.

Si la moral de los políticos -de casi todos los políticos- no fuese tan laxa, acomodaticia y flexible como la Tolerancia que predica como máxima virtud el presidente del Gobierno, no aceptarían cargos esencialmente contrapuestos e incompatibles que abocan indefectiblemente a la esquizofrénia. Menos mal que nadie acude al adjetivo, porque en esta sociedad ''nominalista'' lo que ofende no son los hechos sino el nombre que se les da.

Durante el reciente Debate sobre el Estado de la Nación, que en la actual coyuntura pudiera llamarse Debacle de la Nación, el señor Rajoy cometió la indelicadeza de pronunciar la voz nefanda, y no se habla de otra cosa desde entonces. Traición. Sin embargo habríamos de saber, antes de escandalizarnos, si el vocablo es fiel a los hechos. ¿Qué se entiende por traición?

Según la Academia, traición es quebrantar la lealtad debida a alguien. Y, en lo que se refiere a la Patria, consiste en incumplir el compromiso contraído con el honor, la seguridad o la independencia del Estado.

El presidente del Gobierno juró o prometió ''guardar y hacer guardar la Constitución'' en virtud de la cual ostenta su mandato, cuyo Título Preliminar reza en su artículo 2º: ''La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles''. Y además, el presidente del Gobierno y su grupo suscribieron un pacto de Estado en materia antiterrorista con el más nutrido de la oposición, comprometiéndose a concertar sus esfuerzos para combatir a las organizaciones criminales, definir conjuntame las estrategias, y renunciar a negociar con los asesinos que habían burlado todos los intentos precedentes y asesinando mientras pudieron.

Pero he aquí que Zapatero ha impedido la ilegalización de un partido etarra que se ha colado ''legalmente'' en las elecciones vascas; ha manifestado su voluntad de entrevistarse con la banda terrorista ETA para ''negociar la paz''; ha incumplido el compromiso de reunir al Pacto Antiterrorista; no ha consultado a la oposición; no da satisfacción a las víctimas del terrorismo que no quieren ver sentados en el Parlamento a los asesinos, y ha roto expresa o tácitamente todos los acuerdos. Y ahora se queja de que sus rivales políticos denuncien haber sido traicionados del mismo modo que las víctimas. Se incomoda con razón. ¡Los que no entienden la Democracia que no se metan en política!

Darío Vidal

14/05/05

 

       Qué se entiende por traición (15/05/2005 01:06)