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Publicado: 18/04/2005


 

LA PELOTA EN EL TEJADO


El PSOE ha subido y el PP ha bajado respecto de las últimas elecciones en el País Vasco, pero por primera vez ambos partidos suman más que la coalición nacionalista. Sin embargo ETA ha pasado de siete a nueve parlamentarios gracias a la actitud de Rodríguez Zapatero que ha posibilitado el trasvase de los votos de Batasuna al Partido Comunista del País Vasco.

El perdedor, aunque le gane en votos, es el PNV/EA para el que estas elecciones del 17 de abril de 2005 ha constituido un descalabro aunque se obstine en no reconocerlo. En determinadas circunstancias cuentan menos las cifras que las tendencias; menos los resultados obtenidos que las metas alcanzadas. Y es el caso que el señor Ibarretxe había planteado estas elecciones como un plebiscito a favor de su plan rupturista y se propuso como meta obtener la mayoría absoluta. Esta noche, enmascarando apenas de entusiasmo la cólera, gritaba que había ganado, que puede ser cierto, y que el PNV era el partido más votado, que también; pero ocultaba que ha fracasado en sus tres objetivos capitales, que los vascos le han derrotado como demuestra la defección de muchos de sus votantes de otras veces. Primero ha votado el 13% menos de ciudadanos, porque no han querido secundar su llamada a la movilización; segundo, no solo no ha obtenido la mayoría absoluta que se proponía sino que ha perdido cuatro escaños en el Parlamento autonómico, y tercero, la jornada que tenía que encumbrarlo como caudillo y debía significar un baño de multitudes en el plebiscito independentista ha sido una modesta, pacífica y dominical votación de compromiso. O sea que ha perdido. Su Plan soberanista puede darse por muerto y enterrado, y su liderazgo personal si es que lo tuvo, por concluso.

Pero él gritaba esta noche que seguirá liderando el proceso de normalización en Euskadi para alcanzar su derecho a decidir, porque el PNV es el único partido capaz de aglutinar a los vascos desde el centro, dejando a un lado a los extremistas de PP y de ETA, y de evitar que lo gobiernen desde Madrid. Más de lo mismo. El señor Ibarretxe se parece a las ''txapelas'' en que es impermeable.

PSE-PSOE y PP tienen más votos que los nacionalistas por primera vez en la historia. Circunstancia digna de ser cuidadosamente ponderada. Si Zapatero fuera un hombre de Estado podría justificar su tibieza con el PCTV negociando un pacto con el odiado PP para restituir el Pais Vasco a la normalidad y ''rescatar'' a miles de ciudadanos proscritos, perseguidos, ofendidos, amenazados y aterrados por los pistoleros de la ETA, que podrían por fin andar por la calle sin escoltas. Sería el momento de devolver su dignidad a los humillados, permitir el retorno de los huídos, reparar en parte las humillaciones, la incomprensión y el sufrimiento que han padecido los familiares de las víctimas, y honrar por fin a los muertos, muchos de ellos militantes del propio Partido Socialista para mayor escarnio, que parece menospreciar incluso el equipo de Zapatero, después de haber sido excluídos de la Iglesia vasca cuyos pastores se negaron sistemáticamente a oficiar una humilde misa de difuntos.

Pero como aparece escrito en el dintel de la puerta del Infierno según las ensoñaciones de Dante, ''abandonen toda esperanza''. El PSOE lo hará todo menos vincularse a los ''reaccionarios'' o dejarse contaminar por ellos. Tal vez prefiera incluso que gobierne Ibarretxe el ''progresista''.

Darío Vidal

17/04/05

 

       La pelota en el tejado (18/04/2005 01:15)