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Publicado: 01/04/2005


 

EL GOBIERNO DE LOS LELOS


Será por la inclinación calvinista a suponer que el que ha ganado más dinero en la tierra es el que luego se va al cielo, y el que se halla en el punto más elevado es el mejor -lo que da licencia para cometer toda suerte de fechorías con el piadoso fin de ver a Dios-, pero el caso es que los dirigentes del Planeta son cada vez menos sutiles. Y ya se sabe que los lerdos tienden a opinar que quienes están por debajo son más tontos, porque sinó estarían en su sitio. Será por eso. Pero las conclusiones a que ha llegado en su informe de 618 páginas la Comisión de Investigacion de los Servicios de Inteligencia de los EE.UU, son un insulto a la inteligencia. (¿Recuerdan aquello de ''Oiga ¿es ahí la Inteligencia?'' ''¿Ma, ma, mande?'' Pues eso)

Es una estupidez clamorosa pretender que los americanos bienpensantes se traguen que la CIA y las otras 15 agencias de espionaje con un presupuesto anual de más de 38.000.000.000 € ''estaban equivocadas en todo, en sus análisis sobre las armas de destrucción masiva en Iraq'' y descarten que se produjera ''una manipulación intencionada'' por parte del Gobierno de los datos que poseían, de manera que la responsabilidad de lo sucedido debe atribuirse ''exclusivamente a la incompetencia de la Inteligencia de los EE.UU''.

Resulta bochornoso, cobarde, vergonzoso y antipatriótico un gesto así, de los que ostentan la responsabilidad de la gobernación de un país. E increíble que todas las agencias de espionaje con decenas de miles de agentes, no es ya que no se enterasen sino que se enteraron al revés. Y sobre todo es increíble porque altos funcionarios de la CIA manifestaron hace mucho tiempo, aunque pretendan que lo olvidemos, que nunca habían detectado armas de destrucción masiva en Iraq. ¿Quién violentó, quién retorció, quién manipuló, quién tiene intereses en las empresas petroleras? Desearíamos que los agentes vilipendiados limpiasen su honor y vengasen a los muertos inocentes de Iraq y a sus propios ''marines'' inmolados, sacando a la luz toda la basura de la Administración Bush hasta que se fuera a su casa. No se puede matar impunemente a la gente, ni poner en riesgo la seguridad del Planeta para ganar más dinero.

Pero he aquí que la Comisión, que contradice a la otra del 11-S y la juzga por completo ineficaz, no culpa de nada de ello a Bush sino a la deteriorada máquina que dejó Clínton. Así es que pelillos a la mar. A burro muerto, la cebada al rabo. O por venir más a propósito de nuestro caso, a rey muerto, gran lanzada. Pero lo risible de Bush no es ya solo su provocador cinismo y su tontuna clamorosa, sino su incultura enciclopédica incluso en el terreno de la Aritmética elemental. Porque se propone ''evitar fracasos futuros'' y recuperar la eficacia de sus espías, no desmantelando las distintas agencias sino unificándolas. Acaba de descubrir que si adicionamos un cero a otro cero, obtenemos un dos. Que la nada se multiplica. Y que lo óptimo se alcanza cuando se se añade incompetencia a la incompetencia. Un hallazgo portentoso que dará la vuelta a la Historia de la Ciencia.

Darío Vidal

01/04/05

 

       El gobierno de los lelos (01/04/2005 17:59)