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Publicado: 28/02/2005


 

NO VIVIR DE RODILLAS


Trescientos ochenta y tres mil vascos no podrán acudir al referendum que Ibarretxe quiere convocar para solicitar la independencia de Euskadi, ya que han tenido que abandonar su tierra ''por la presión del terrorimo ajercido por ETA y el nacionalismo impuesto con la utilización desleal de todos los resortes del poder autonómico'', tal como denuncia el manifiesto que acaba de hacer público el Foro de Ermua.

Aunque no lo parezca han cambiado los tiempos. A fuerza de vivir amenazada y sufrir bajas, la sociedad ha perdido el miedo. La persistencia de las vejaciones, las agresiones, las intimidaciones y la muerte, han embotado el sentido del terror. El órgano sutil que detecta el peligro y desencadena el temor, oculto en una esquina del instinto de conservación, ha rebasado su umbral de percepción. Y así se ha roto también la barrera del silencio y decenas de miles de vascos han proclamado que ''prefieren morir de pie que vivir de rodillas''.

Si fueran lo bastante inteligentes para no haber llegado hasta aquí, ésta es la reacción que más debieran haber temido los jerarcas de la ETA, porque es el síntoma de que han perdido su poder. Desde ahora todo será distinto aunque vuelvan a asesinar, porque algunos amenazados valerosos, en ocasiones heróicos, de la sociedad vasca cuya dignidad no ha sucumbido al miedo que han sufrido, ha derrotado a los cobardes que quisieron implantarlo con las armas.

Mas allá de los cauces políticos tan manipulables, el neutral Foro de Ermua congregó en Madrid a la diáspora vasca para arrojar a la faz de Ibarretxe la lista de los que han tenido que exilarse de su tierra para hurtarse a los insultos, las humillaciones, las agresiones, las amenazas, el atemorizado aislamiento por parte de los cobardes, y la posibilidad de un tiro en la nuca.

Ciento diecinueve mil personas han tenido que abandonar su tierra, cambiar de trabajo, dejar su pueblo, su paisaje y sus amigos para buscarse un domicilio en otro lugar desde que él gobierna haciendo honor al eslogan de los de Eta -''que se vayan de Euskadi''- y permitía esa sangría de los mejores con alborozo de los mediocres que ocupaban sus puestos. Doscientos sesenta y cuatro mil lo habían hecho con los anteriores gobiernos, todos del PNV. Con el paso del tiempo se descubre que despojando a la realidad de su hojarasca en nada difieren la estrategia de ETA y el PNV. Por algo decía Arzallus que ambos eran necesarios, los unos para agitar el nogal y los otros para recoger las nueces. Es doloroso que hayan tenido que caer tantas nueces, verterse tanta sangre y sufrir tanto, para comprobar que a nadie aprovecharía su fruto.

Las Comisiones de la Diáspora Vasca Democrática están ocupándose de agrupar a los conciudadanos del exilio político, a esa multitud de personas que por no ser independentistas ni aceptar vivir de rodillas han tenido que ponerse a salvo fatigadas de andar con escolta, aunque algunos ya no puedan prescindir de ella. Reclaman su tierra y su vasqueidad irrenunciable así como su derecho al voto para reparar la alteración del censo electoral que se está operando con su partida.

Es un paso imprescindible en el camino de la dignidad y la recuperación de la libertad, que abrirá cauces a la esperanza.

Darío Vidal

28/02/05

 

       No vivir de rodillas (28/02/2005 22:28)


Publicado: 27/02/2005


 

EL FRAUDE ZAPATERO


Nadie que haya salido de la infancia y cumplido la mayoría de edad cree ya en la devoción de los políticos por la Patria, ese concepto en desuso. Salvo alguna breve y rara excepción, esa es la enseñanza que nos vienen prodigando hace ya tiempo. Antes de saber qué hacer, los políticos quieren estar. Es más: en lugar de estar para hacer, están para estar, aunque no se les ocurra hacer nada.

El caso más escandaloso que recuerde es el del señor ZP. Alcanzó el Gobierno por sorpresa, sin pensarlo y sin ideas, y como nunca creyó poder llegar donde está se ha agarrado con manos y pies, como un mono a una rama, transigiendo, vendiendo, trapicheando y pignorando. Lo único que le importa es aguantar, sobrenadar, mantenerse y seguir. Continuar como sea. No porque tenga ningún proyecto, sino precisamente porque no lo tiene y le sería imposible regresar.

Para no moverse de la Monclóa está dispuesto a negociar con la ETA, a entorpecer la investigación sobre el terrorismo islamista y a repartir en porciones la más vieja nación de Europa, dilapidando una herencia que es de todos y no suya: un patrimonio del que no puede disponer porque no le pertenece y que tiene el deber de preservar. Desatender ese mandato podría considerarse ya una traición; contravenirlo, no me atrevo a calificarlo. Pero en ello estamos.

Alguien podrá argüír que también negociaron Felipe González y Aznar. Es cierto. Pero entonces creíamos que los terroristas tenían ideas y no obsesiones. Hoy sabemos lo que nunca debiéramos haber ignorado: que no se puede pactar con embusteros, con falsarios, con criminales y con gente sin honor, sobre todo si su propósito consiste en asesinar al interlocutor. Y sabiendo eso, este Gobierno no puede hacer lo que hicieron antes otros. Volver a empezar no da resultado ni en el amor ni en la política: es solo el título de una bella canción. Apelar a la tolerancia y el buen talante para ofrecernos otra vez como blanco y objetivo, es bastante para desacreditar ahora a un dirigente.

El caso es que la última novedad es el encuentro de este incompetente ''obrero español'' con que el cielo nos azota, y el topo de los terroristas, el valedor catalán de los etarras, el embajador transversal de la ignominia, José Luís Carod-Rovira, con el que va a crear un grupo de trabajo para alcanzar un acuerdo ''de mayor alcance'' con los separatistas catalanes, lo que completará el nuevo marco de apertura ofrecido al ''lehendakari'' Ibarretxe tras decirle que no pero .

De momento ZP ha prometido al de ERC que favorecera al Gobierno de PM pagando los ''imprevistos'' como el generado por el derrumbamiento del tunel del Monte Carmelo de Barcelona. Eso es hacer política, sí señor.

Estamos convencidos de que todo el mundo se volcaría con Cataluña, lo mismo que otras veces, si hubiese sido víctima de una desgracia natural. Pero que un presidente del Gobierno nos haga pagar a todos los errores -o algo peor- de un partido político en beneficio de su permanencia, rabasa lo razonable. Eso es como pagar las deudas de juego con el fondo de pensiones de otro. De nuestro padre por ejemplo. Es el fraude Zapatero.

Darío Vidal

26/02/05

 

       El fraude Zapatero (27/02/2005 00:12)


Publicado: 25/02/2005


 

¿QUÉ HA DICHO DON PASQUAL?


Pasqual Maragall ha acusado a Convergencia i Unió en el Parlament de Catalunya de haber estado llevándose el tres por ciento de comisión por todas las obras públicas, incluidas naturalmente las de los túneles del metro que oradaron el monte barcelonés de El Carmelo, arrastrando a varios bloques de edificios en su hundimiento y dañando a otros muchos que los inquilinos desalojados se niegan a ocupar nuevamente, después de haber tenido que salir de ellos a pesar de los certificados de habitabilidad librados por la Generalitat.

El cargo que ha imputado a sus predecesores el actual President, al que hay que suponer bien informado y documentado, ha helado la sangre a quienes seguían el debate, y Artur Mas del CiU le ha interrumpido enérgicamente para reprocharle: ''Supongo que usted es consciente de que acaba de mandar a hacer puñetas la legislatura en este País. ¡Le pido que rectifique inmediatamente lo que acaba de decir!'' A lo que Maragall ha respondido sin inmutarse: ''Accedo a su petición, pero únicamente porque en este momento hay cosas más importantes que hacer en Cataluña''.

Naturalmente, Mas insinuaba que, si no rectificaba, no recibiría el apoyo de CiU para el nuevo Estatut de Catalunya. Pero esa amenaza es imposible de cumplir para su grupo porque supondría abjurar de su catalanismo y quedarse sin sustancia. Pero el líder del PSC, que ya había dicho lo que quería, no tuvo empacho en decir que bien, que rectificaba, pero no porque no fuera cierta su afirmación sino porque hay objetivos más ambiciosos que alcanzar.

Todos los comentaristas y contertulios de la madrugada se han ocupado del incidente, que debe tener consecuencias inmediatas porque no es posible sepultarlo con un ''lo retiro''. Es difícil imaginar que a un político bregado como el socialista se le escape lo que no quiere o se le caliente la boca en ''un pronto''. Nada de eso. De manera que CiU habrá de replicar si tiene respuesta, y sino cargar con las responsabilidades de esta catástrofe no menos dramática por haber sido incruenta, que ha afectado a centenares de familias modestas y puede incidir en el futuro de otras muchas, ya que a todo lo largo de la zona excavada están agrietándose y requebrajándose más edificios cada día.

Ya no está en su alero la pelota. Ahora la tienen los vecinos que parecen no aceptar arreglos ni componendas. Quieren saber si el daño se deriva de la deficiente calidad de unos trabajos que debían dar beneficios para que se resarcieran los constructores y para pagar comisiones a los políticos, o si los hundimientos se deben a la irresponsabilidad de los nuevos administradores que, según los precedentes, improvisaron sobre la marcha un nuevo trazado dando un rodeo para no tropezar con una laboriosa masa de rocas, sin realizar los estudios geológicos previos.

El asunto del Carmelo pintó mal desde el principio, y se complicó con la torpe prohibición del ''conseller'' Joaquim Nadal de que afectados, periodistas y fotógrafos accedieran a las simas. Pero la denuncia parlamentaria del President ayer, exige una investigación minuciosa para depurar responsabilidades y dar satisfaccion a los afectados. Se atisba una partida de consecuencias imprevisibles para el gobierno catalán. Zapatero no gana para disgustos.

Darío Vidal

25/02/05

 

       Qué ha dicho don Pasqual (25/02/2005 01:36)


Publicado: 24/02/2005


 

NUESTRO O DE LA IGLESIA


Ay doña Carmen Calvo, Carmen de España, Carmelita mía, gitanilla de ''clisos'' negros, de pícaros ojos chispeantes y vivaces a quien no debo llamar Excelencia porque no quiere don Zapatero que lo sea, ni me atrevo a tratar de tía buena -dicho sea con el mayor respeto y la más rendida devoción-, por que no parezca desacato ni menosprecio, aunque no he hallado mujer -ni varón- que se ofenda de veras por que le digan que nos gusta mogollón, un montón, una exageración, una ''hartá'' o ''jartáa'' si se prefiere. Sí, ya sé que en ocasiones hay que actuar en consonancia con el reparto y por eso temo menos que se ofenda por decirle ramito de albahaca, yerbabuena y jazmín, que porque se lo diga un varón a una feminista. Si es por eso, no me considere tal, pero guárdeme el secreto si le confío que lo primero que hago por las mañanas al desflorar el primer periódico es buscar su mirada en las páginas. Qué vamos a hacerle.

Mas por si nada de ello basta para mitigar su enojo, cuando le diga que no estoy de acuerdo con que el Estado retire el ''uno por ciento cultural'' que destinaba a restaurar iglesias, monasterios y catedrales, deseo hacerle patentes un par de cosas: que no soy un beato, un meapilas, un santurrón, ni un ''capillita'' como dicen en su tierra, y que yo también anduve metido en la danza que hoy usted, pero recibiendo tarascadas de la alta clerecía cuyo patrimonio costeaba, y recibiendo en las espinillas pese a que me llamaban Excelencia, aunque no me lo creí, porque si hay algo en nosotros de bueno o excelente, no nos lo otorga el cargo fugaz que nos sorprende, sino la propicia disposición de muchos años, así que se trata de una bondad que trajimos y nos llevamos con nosotros.

Dicen en Aragón que ''la gente de bonete, donde no saca, mete''. No soy experto en cabildeos eclesiásticos pero aprendí que no resulta fácil nagociar con el estamento sacro. Está siempre dispuesto a recibir por amor de Dios, pero es remiso a dar, otorgar, compensar y mucho menos regalar. Es más proclive a la avaricia que a la largueza. Pero quédese ello para los clérigos.

Mire usted ojitos de luciérnaga, chispita de cruz de mayo, rocío de alhelí, no sea tosca en sus análisis de rojilla folklórica, que es andaluza y mujer. Mire usted doña Carmela que nadie ha conseguido jamás que la Iglesia suelte un duro. Pero es que sus bienes, cuando menos los inmuebles, son nuestros aunque hablen de la feligresía. Cada cual da a las cosas el nombre que le conviene, pero esas imágenes, esas rejerías, esos cálices, esos tapices, los pagaron su santo abuelo y el mío, seamos piadosos o no. Y nuestra obligación es hacer perdurar esos bienes por muchas razones, aunque bastará con citar tres, excluyendo la del culto que languidece: la belleza de esos palacios, de esas fortalezas de carácter religioso; su valor artístico e incluso histórico, y la poderosa atracción que ejercen en los turistas. Tradúzcalo. Si es usted coherente, suprima la Semana Santa de Sevilla y los primeros que se le amotinarán son los hoteles.

El Ministerio de Cultura tiene el deber de velar por todo el patrimonio, incluídos los bienes muebles de la Iglesia que llevan tantas veces una existencia nómada y azarosa como aquel sagrario rondeño que custodiaba el mejor whisky en un ''pub'' escocés de Aberdeen. Y sobre todo no consienta que los salafistas construyan mezquitas, ni ese integrista de Abderrahmán Ruíz que pide condenar a muerte a los cristianos y que va a edificar en Sevilla una con petrodólares de los Emiratos Árabes. ¡Mire que eso es peor!

Darío Vidal

24/02/05

 

       Nuestro o de la Iglesia (24/02/2005 20:58)


Publicado: 23/02/2005


 

RASCACIELOS


Los rascacielos son nuestras catedrales góticas, y su morfología una respuesta a nuestro deseo de verticalidad y el afan de conquista babélica que nos tienta a apropiarnos del cielo. De otro modo no se explica su existencia.

Puede comprenderse, en cierta medida, que los edificios comenzasen a crecer verticalmente en Manhattan porque es una isla de superficie limitada, y acaso se justificaría en Barcelona cuyo caserío ha rebasado ampliamente el término municipal, pero en la abierta meseta madrileña -''ancha es Castilla''- resultaría innecesario si no fuera por cierto pueblerino mimetismo.

Los rascacielos son caros de construir y mucho más de mantener; no resultan especialmente cómodos; son infinitamente vulnerables ante cualquier emergencia y a la más insignificante avería, porque se sustentan en la pura artificialidad. Cualquier irregularidad de suministro -electricidad, agua, gas- se convierte en una incidencia grave, y la extinción de un incendio -nada infrecuente porque estos edificios están gobernados por mecanismos eléctricos y complejos sistemas electrónicos-, es algo que se deja al albur o en manos de la Providencia porque los medios que utilizan los bomberos no son eficaces más allá de cierta altura, a partir de la cual hay que confiar en los mecanismos de autoextinción instalados en las plantas como espuma anticomburente, inyección de anhídrido carbónico y otros métodos, mediante conducciones e ingenios que no son inmunes a las altas temperaturas ni a la acción destructiva de las llamas.

Pero el hombre no es un ser racional. Y domiciliar una empresa en la planta vigésimo sexta de un rascacielos de oficinas es algo que da ''caché'' a la firma y la instala en la élite de la modernidad y la solvencia.

Los expertos financieros aconsejan a los inversores no poner todos los huevos en la misma cesta para evitar que un tropezón pueda dar al traste con todas sus espectativas, pero nadie desaconseja que se instalen en el mismo inmueble oficinas dedicadas a actividades sensibles de alta incidencia logística. Ahí tenemos el caso del Windson, con bufetes de abogados de gran volumen cuya inactividad podría paralizar a ciertos tribunales o entorpecer su gestión seriamente; con compañías que auditaban empresas; con agencias aseguradoras y otras actividades que han producido el efecto del castillo de naipes y amplias reacciones en cadena. Unos efectos nefastos para los directamente afectados y nada deseables para la sociedad en general.

Pero el curso de los hechos no está gobernado tanto por las razones frías de la mente racional como por las pasiones que inspiraron la singular nariz de Cleopatra a Marco Antonio y a Napoleón el despego de la casquivana Josefina.

Lo bueno que tienen las torres de Babel, ''zigurats'' para la adoración del dinero, es que permiten ensayar el fin del mundo. Pero aún así no nos sirven de enseñanza.

Darío Vidal

23/02/05

 

       Rascacielos (23/02/2005 21:41)


 

LA SOBERANÍA RENACE EN FEBRERO


Tal vez la mejor noticia de este 23 de febrero silencioso en que parece haberse olvidado el asalto al Congreso, sea la reapertura del proceso penal contra el presidente del Parlamento vasco Juan María Atutxa y los miembros de la Mesa Gorka Knörr y Concha Bilbao por un delito de desobediencia al Tribunal Supremo, al negarse a disolver el grupo parlamentario heredero de Batasuna, ''Sozialista Abertzaleak''.

En ocasiones, la plebe ignorante y llana no alcanza a comprender los fundamentos de Derecho que inspiran los edificios legales de los legisladores, ni a identificarse con los abstrusos argumentos que esgrimen los juristas, pero el más lerdo de los porqueros -''la verdad es la verdad, la díga Agamenón o su porquero''- sabe que una sentencia firme de los tribunales debe cumplirse inexorablemente, y más todavía si emana del Tribunal Supremo del Reino.

Si alguna cosa provoca alarma social, inseguridad jurídica, zozobra política, desconfianza en la Justicia y desprecio de las Leyes, es la arbitrariedad de las instancias del Estado. Nada socava tanto el crédito de la Democracia como la inexplicable tolerancia de una jueza que archiva una resolución del Supremo, como hizo Nekane Bolado, o la desconcertante candidez de Cándido Conde-Pumpido fiscal general del Estado, al inhibirse de la resolución de la Instructora no recurriéndola en tiempo y modo.

Esa reminiscencia feudal no privativa de estos Reynos, según se echa de ver en la Constitución Europea, por la que se establece diferente trato penal y fiscal para los poderosos y los desheredados -que sigue habiéndolos, de sueldo y de vivienda- estableciendo diferentes grados de rigor, y aún el sosiego de la impunidad según de quién se trate, erosiona más la cohesión y la convivencia de la sociedad, que un crimen, un atentado, o una amenaza. El asalto al Congreso tal vez fué positivo porque nos hizo sentir a todos unos, en tanto que la arbitraria o partidista diferencia de trato ante la Ley, introduce la corrosiva larva de la división y el disolvente concepto de ''los otros''.

Lo inconcebible no es solo que una parte del Estado como el Parlamento vasco se declare en rebeldía contra una sentencia del Tribunal Supremo, al que no reconoce, sino que recurra en amparo al Tribunal Constitucional, al que tampoco reconoce. Ciertas actitudes conducen a incongruencias que remiten al absurdo y a irresolubles aporías filosóficas. Pero es más inaudito y más escandaloso todavía que los ciudadanos hayamos de defendernos de instancias concebidas para defendernos, como la fiscalía y la judicatura. Menos mal que son también los jueces, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, el que, a instancias de Manos Limpias, han reabierto el caso nuevamente.

Parece que el 23 de febrero va a consolidarse como el emblema de la soberanía de los españoles. La costosa Democracia que debería exhibir un lema similar al de la ciudad de París: ''Fluctúat nec mérgitur'': se agita pero no se hunde.

Darío Vidal

23/02/05

 

       La soberanía renace en febrero (23/02/2005 19:52)


Publicado: 22/02/2005


 

QUÉ ESTUDIAR EN TERUEL


El Patronato Pro-Estudios Universitarios en el Campus de Teruel ha solicitado que se se amplíe con las facultades de Bellas Artes, Arquitectura, Comunicación Audiovisual y Periodismo en tanto que rechaza los estudios de Sociología. El Consejo Universitario Local ha rechazado por incompletos y tendenciosos los datos del Informe sobre Nuevas Titulaciones Universitarias emitido por la Consejería de Ciencia, Tecnología y Universidad. La alcaldesa Lucía Gómez, que juzga adecuado el nuevo mapa de titulaciones ha convocado hoy una reunión con el Patronato para alcanzar un acuerdo, mientras Izquierda Unida va a promover una manifestación en la Plaza de San Juan, frente a la oficina central de la CAI, para protestar por la coincidencia de titulaciones con la Universidad Privada San Jorge. El grupo municipal del PP ha presentado una mocion para debatir hoy en el Pleno y su portavoz Emma Buj deplora la actitud conformadiza de la alcaldesa, así como que no se concedan al campus los titulaciones de Arquitectura y de Comunicación Audiovisual.

Imagino que en la línea de insuflar un soplo de actividad a la ciudad, más allá del viejo manicomio y la residencia de discapacitados, no estaría de más espolear la iniciativa privada y estudiar la instalación de alguna gran empresa de manufacturas cárnicas, sin dejar de lado la industria primaria de secaderos existente, para llenar el mercado europeo de chacinas, precocinados, conservas y congelados. Lo mismo que extraer el máximo partido de las frutas del Jiloca y el Guadalope, y sobrepasando las actuales conservas semicaseras, elaborar jaleas, almíbares, compotas, mermeladas y -por qué no- riquísimos aguardientes de frutas como los que nos llegan de países en que no hay frutas.

Hay que discurrir, idear, experimentar, probar, y comenzar nuevamente cuantas veces sea preciso. Y además trabajar tenazmente. Solo cuando hayamos luchado como si todo dependiese de nosotros -el viejo lema de los jesuítas-, entonces, sí, tendremos derecho a exigir apoyos -el primero de todos en materia de comunicaciones- y solicitar nuevas facultades universitarias. Pero no para dar pretexto a que se instalen cuatro residencias universitarias y noventa ''patronas'', sino para servir a la comunidad. No se trata de que los chicos no tengan que salir de casa a estudiar, ni hacer de Teruel una guardería de barbilampiños y minifalderas. Se trata de dar una formación sólida en las disciplinas que se relacionan con nuestro medio o en aquellas otras a las que no se oponga la pequeñez de nuestros núcleos urbanos.

No se me irrite nadie, pero cómo vamos a impartir Comunicación Audio visual con la variedad y difusión de los medios de comunicación que poseemos (prensa escrita, radiofónica y televisiva) y cómo periodismo en un extenso territorio de 14.785 kms cuadrados con una población que ha descendido de 246.000 en 1900 a 120.000 en nuestra época, lo que significa una densidad de población sahariana.

¿Cómo estudiar Medicina sin enfermos, cómo Biología Submarina en un secano? ¿Cómo preparar periodistas en un espacio carente de población, que es el cultivo en que se generan las noticias? Puede que no sean carreras populares pero Teruel acaso sea la ciudad indicada para estudiar Física, Astronomía, Ciencias Exactas, Literatura, Filosofía y disciplinas especulativas. Podemos lucrarnos de la cabra hispánica pero no de ''Vacaciones en el mar''.

Darío Vidal

22/02/05

 

       Qué estudiar en Teruel (22/02/2005 20:02)


 

FRUSTRACIÓN GENERAL


Parece que existe una confabulación para frustrarnos. La violencia que respiramos sería imposible si antes no nos hubieran sacado de quicio.

Antes, no hace tanto, primaba la palabra, la atención al cliente y el apoyo al que llegaba. Se trataba de ayudar y de entenderse. Por eso los exámenes eran escritos y orales, mientras que ahora son meramente gestuales. No es preciso ordenar los datos, organizar el discurso y desarrollar las ideas. Basta con poner aspas en los recuadros. Algo que podría hacer con fortuna un chimpancé. ''Un, dos, tres ¡Responda otra vez!'' Bueno, pués el que acierta estas preguntas no ''sabe''. Se limita a señalar con el dedo -o el bolí-, que es lo que les enseñan a los pobres estudiantes ágrafos e indigentes para que no aprendan a hablar ni escribir.

Cuando las gentes iban en tranvía a hacer gestiones, recados y visitas, sonreían -excluyendo a los hoscos y malhumorados funcionarios que han odiado siempre al ciudadano- y se saludaban, se despedían, se ofrecían un cigarrillo y quedaban casi siempre como amigos. Y las grandes empresas no tenían Oficina de Atención al Cliente pero los clientes eran atendidos siempre. En este momento transitamos desde la charla con el gasolinero a tener que repostar nosotros mismos en silencio, sin poder preguntar cómo está la carretera y concentrados en una enconada pelea con la manguera indómita y rebelde como una anaconda, empeñada en revolverse contra nosotros y ponernos perdidos. (''Dios mío ¿ya te haces pis en los zapatos?''. ''¡No, coño, que es la gasolina de la mierda!'') A eso le llaman autoservicio. O sea autocabréo.

Decayó la atención personalizada de la que ahora alardean, como se han extinguido aquellas voces corteses, dulces y bellísimas de las telefonistas sabias y pacientes capaces de ponernos en comunicación con un señor de Melburne del que desconocíamos el apellido. Ásperas voces extrañas dicen secamente: ''No consta''. ''No figura''. ''Este abonado no existe''. Pero desde que el señor Aznar privatizó la Telefónica tiene, que yo recuerde, tres números de información: el que acierta alguna vez, escandalosamente caro; el que da las informaciones a medias o equivocadas (hace unos meses solicité el teléfono del Ministerio de Cultura y me pusieron con el almacen de publicaciones de la Consejería autonómica de Andalucía), y el barato que responde siempre no.

Es difícil entender por qué suponen que algunos abonados quieren datos fiables y otros los prefieren falsos o inexistentes. Eso sí, pagando siempre. Pero es que el deseo de exasperar se expande como el gas. No hay ayuntamiento pedáneo, bufete de abogado, ni taller de chapista en que no nos responda una voz sin alma, sin persona y sin presencia, diciendo -como la máquina del bar ''Su tabaco. Gracias''- que si sabemos la extensión, y si la sabemos que marquemos el dos, o que aguardemos, y cuando nos sale el dos, otra voz artificial nos ordena decir la palabra clave ''trámite'', ''consulta'', ''reclamación'' y pulsar cinco, barra y almohadilla. ''Está siendo transferido...'' Ahora falta que esté el empleado.

Llamen a Renfe; llamen a Iberia; llamen ¡al diablo! Al otro lado nunca hay nadie. Y no van mejor las cosas en Internet, donde puede llegarse a un Sitio y no hallar la información prometida y sí una incitación a jugar a la ruleta o a visitar una página ''porno''. Hoy buscaba un romance antiguo y no he hallado por ningún cauce más que las dos primeras lineas y los compases iniciales. ¡Como no vamos a estar crispados si vivimos una perpetua frustración!

Darío Vidal

22/02/05

 

       Frustración general (22/02/2005 11:37)


Publicado: 21/02/2005


 

CULPABLES DE LA ABSTENCIÓN


Hemos dicho mil veces que la política es faena de tahures, tramposos y embusteros. Tal vez la tuvimos en un concepto demasiado elevado y el tiempo ha venido a demostrarnos que la Democracia es, al fin y al cabo, un juego ejercido por hombres. Pero algunos parecen no haber aprendido que para según qué actividades no basta con ser un sinvergüenza; hace falta además ser inteligente.

Se ha celebrado el referendum para el Tratado de la Constitución Europea y como la participación ha sido baja como cabía esperar, el señor Zapatero culpa del fracaso al PP, que se ha volcado en la misma medida que el PSOE a favor del voto y en demanda del .

El señor Zapatero -¡hará falta tener pocas iniciativas para hacerle la oposición a la Oposición!- responsabiliza ahora a sus adversarios de haber hecho campaña a favor del no contradiciendo lo que hemos visto y oído los españoles, para adelantarse a la eventual acusación de los ciudadanos por haber consentido que sus socios de Esquerra Republicana de Catalunya propugnasen el no, que eso sí que es para verlo y no creerlo. Porque vamos a ver ¿se puede saber cuál es la contraprestación de ERC a los inconcebibles favores del Gobierno, si no ha transigido siquiera a apoyarlo en un gesto puramente formal y si trascendencia como éste, para darle a los ojos de los otros cierta apariencia de apoyo y solidez? Tendremos que esperar a que ZP se haga mayor, a ver si aprende que no se puede esperar generosidad de los mezquinos. ¿Qué compensación ha obtenido el PSOE a cambio de sus dádivas? Pues que su rama catalana transmutada en catalanista se escinda del socialismo español, y que los republicanos separatistas den la espalda a su política y tengan la audacia de oponerse a la campaña institucional, pidiendo el voto negativo a la Constitución europea. Una situación por demás embarazosa y desairada para el partido socialista, que debe haberse percatado de lo que puede esperar del carota de Carod.

Pues bien, en medio de ese motín a bordo, ZP no se ha ocupado de poner orden en su nave y colgar a los traidores de las vergas por los pulgares, sino que, carente de autoridad e incapaz de restablecer la disciplina, pretende distraer al respetable culpando de deslealtad al partido de la oposición que, en este caso, ha observado un comportamiento impecable y le ha apoyado con todos sus recursos.

Y cabe pensar que si éste ''Maligno'' de medio pelo, éste astutísimo y sutil Mefistófeles de ocasión al que, si se han dado cuenta, están recortando las cejas de murciélago los asesores de imágen, pretende negar lo que hemos visto y oído, cómo no mentirá en lo que no somos capaces de verificar con los oídos y los ojos. Bajo los efectos de la hipnosis se puede hacer creer cualquier cosa, pero el común de la gente, dueña de su consciencia, no desea renunciar a la verdad.

''La ciudadanía''- que es como le gusta llamar a los ciudadanos- y los muchos socialistas honestos y sensatos no ''abducidos'' por el Aparato, deploran un comportamiento que no solo le desacredita seriamente sino que perjudica la imagen de España. ¡Claro que bastante le importa a él España!

Darío Vidal

21/02/05



 

       Culpables de la abstención (21/02/2005 01:23)


Publicado: 20/02/2005


 

¡MENUDO DEFENSOR!


Cuando se queda atrás la adolescencia y languidece el noble idealismo de Boy Scout que anida en todo muchacho digno de su juventud, no se demanda ya a los otros el heroísmo que exigen los que aún no conocen el miedo. A aquella edad no se conoce sino la aprensión al rechazo de la guapa de la clase, la incertidumbre del temido suspenso, el remusguillo por la anunciada bronca del padre y no sé si algo más, porque la muerte no figura en el repertorio de los acontecimientos previsibles. A ciera edad somos inmortales.

Luego vamos descubriendo la enfermedad, el desgarro del accidente, el fallecimiento del amigo, y algunos por desgracia el chantaje, la extorsión y el terror alentado por las amenazas de muerte de los sicarios de la ETA. En ese trance ya no esperamos gestos wagnerianos que nosotros no seríamos capaces de adoptar, pero no renunciamos a un mínimo decoro aunque no sea más que para no menoscabar demasiado la autoestima. Ahora bien, lo único que se puede solicitar a quienes no son capaces de gobernar sus íntimos esfínteres es que no acepten responsabilidades que los pongan a prueba. Una cosa es que el apocado señor Peces-Barba padeciese una insidiosa escurribanda cuando aquellos enloquecidos penetraron en el hemiciclo del Congreso disparando sus armas, y otra muy distinta aceptar un cargo que ha de ponerle inevitablemente en frente de los asesinos de la ETA, cuando se posee tan flaca disposición y tal tibieza como suele caracterizar a los comprensivos ''equidistantes'' como él, incapaces de reaccionar con mediana gallardía ante el asesinato de colegas, correligionarios y amigos. Mas si aceptó el encargo no tiene derecho a arrugarse ahora y mucho menos a traicionar a aquellos cuya defensa se le ha encomendado, por no hablar de la vileza de justificar los apoyos a los asesinos de una facción sediciosa del Estado como es el Gobierno vasco, vejando y ofendiendo a los afectados y la memoria de los muertos. Lo malo es que sus miedos no sólo le llevan a evitar la desaprobación de sus antiguos clientes los terroristas, sino que le impidieron manifestarse hace unos días con los amenazados, y ahora asistir al III Congreso de Víctimas que va a celebrarse en Colombia.

Eso sí, como persona ponderada y justa, reconoció que las ayudas a los criminales y sus víctimas deben ser equilibradas, de manera que no reciban más apoyo aquellos que estas, lo cual parece razonable en un ''equidistante'' como él. Lo que no parece tan equitativo es que los que atracan, chantajean, secuestran, estragan, extorsionan, lesionan, infaman, amedrentan, delinquen y asesinan, merezcan alguna compensación. Y más que haya de equipararse a la que precisan los que han perdido su negocio, lloran a sus familiares, necesitan al psicólogo, y han de ir además custodiados a todas partes, tan privados de libertad como los que se hallan en prisión, pero con riesgo de que aquellos les asesinen.

Si tales juicios están inspirados en el sentido de la Justicia del señor Solé-Barba, debe dimitir, y si se deben a otro ataque de diarrea, debe dimitir también. La asociación más numerosa lo viene solicitando hace ya tiempo. Mas el Gobierno ha creado el cargo de Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, lo mismo que una nueva asociación innecesaria, para desgobernar a las víctimas y enfrentarlas incomprensiblemente, con un propósito que se nos escapa. Y lo está consiguiendo. Pero ya lo sabremos.

Darío Vidal

20/02/05

 

       Menudo defensor (20/02/2005 13:13)


Publicado: 19/02/2005


 

FANTASMAS EN EL WINDSOR


El día nos trae asuntos como la jornada de reflexión previa al referendum para el Tratado de la Constitución Europea y noticias como la sansirolada de Manuel Fraga reprochando al gobierno -por cierto de su propio partido- no haberse ocupado de la marea negra del ''Prestige''; o la implantación de las matrículas autonómicas que dotarán de alguna singularidad a las grises, vulgares y uniformes que nos impuso el funcionariesco Aznar, o el inaudito respaldo que el Alto Comisionado de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo ha dado a los asesinos de quienes habría de defender, sacando el pié del tiesto y la dignidad del ámbito de la decencia, hasta extremos que son ''pa mear y no echar gota'', y ustedes perdonen la ordinariez pero es que no se me ocurre una grosería mayor.

Sin embargo reconocerán que no hay noticia más fascinante y literaria que la de los fantasmas que se deslizaban por la planta 16ª del edificio Windsor mientras ardía denodada y estrepitosamente. No hay noticia más novelesca y poética cuando menos en este momento. Cuando averigüemos que esas anónimas almas en pena que vagaban por el escenario que les es propio entre las llamas del purgatorio, son ciudadanos con nombre y apellido y trataban de encontrar algo en la oficinas de la Auditora Deloitte, el cuento de misterio tal vez se trueque en una sórdida novela negra.

Este servidor de Dios y ustedes, al que los tiempos han retorcido algo el colmillo, se atrevía a escribir del aciago día 13 que era sorprendente la prisa que todos estaban dándose en atribuir el siniestro a un cortocircuito aun antes de que los técnicos pudiesen encaramarse al edificio y aventurar una hipótesis de entre las muchas posibles. Y ya ven que parece no haber sido un cortocircuito aunque nada nos autoriza a aventurar ninguna hipótesis. Sin embargo puede que alguien cometiese un error de cálculo. Alguien pensó que aquel castillo de naipes se vendría abajo sepultando indicios y huellas bajo miles, acaso millones, de toneladas de hierros, acero y cemento. Pero el rascacielos Windsor resistió y aunque el fuego es capaz de quemarlo casi todo, no termina de comerse todas las pruebas. Aparte de que la providencial curiosidad de una videoaficionada de Reus que filmó la catástrofe, ha permitido descubrir la imagen de varias sombras moviéndose pausada y minuciosamente por diversas plantas del rascacielos durante cosa de hora y media, al parecer sin prisas, como quien conoce el lugar y sabe el tiempo de que se dispone, dirigiendo sus pasos con una linterna tiempo después del desalojo del inmueble y de que los bomberos hubieran renunciado a atacar las llamas desde dentro.

Esta revelación da un sesgo completamente diferente a las investigaciones de la policía, que imagino que dirigirá su atención hacia las tareas que en la planta decomosexta realizaba la empresa de auditorías ''Deloitte'', dueña de más de la mitad del edificio, para averiguar quienes tienen interés en hacer que desaparezcan ciertos datos. Así es que las empresas auditadas tienen bastantes números. Pero no puede descartarse tampoco un sabotaje ni cualquier otra causa por disparatada que parezca. Poco antes de las 4 de la madrugada alguien llamó a la policía municipal advirtiendo de que había gente dentro. Poco despúes llamó la policía y una voz nerviosa contestó desde la centralilla que se trataba de los bomberos. Pero los bomberos habían sido obligados a salir dos horas y media antes. No me digan que no es una novela.

Darío Vidal

19/02/05

 

       Fantasmas en el Windsor (19/02/2005 16:38)


Publicado: 18/02/2005


 

EL MAL MENOR


Votar lo que no se entiende es una mentecatez. Ya lo dije ayer cuando me refería al Referendum para el Tratado de la Constitución Europea. Y aún olvidé añadir que las normas y directivas, esto es las leyes, no emanarán de la soberanía popular tras su debate en el Parlamento como sucede en todas las democracias, sino de la Comisión, o sea del Gobierno como ha sucedido hasta ahora. Con lo que se consagra el dieciochesco pensamiento político del Despotismo Ilustrado que decía garantizar el gobierno para el pueblo pero sin el pueblo: la vejatoria tutela paternalista concebida para una población inculta y lela.

Pero la Política fuerza en ocasiones a incongruencias necesarias que difícilmente entienden sino los políticos. Seguramente todos recordamos que en el único destello de modestia que iluminó la actuación de José María Aznar en la crisis de Iraq, dijo en una conferencia de prensa que no se elige cuando gobernar ni con qué apoyos, de modo que hay que intentar sacar partido de las bazas que se tienen. Se refería a la inoportunidad de la guerra y su vinculación con el agresor. Lo dijo como de pasada y en voz baja. Por eso debe haber pocos que lo recuerden. Mas a la puerta de los comicios se advierte que no hay otra salida que decir . Aunque la dignidad y el buen juicio nos inclinan a solicitar que vuelva a iniciarse el proceso, algo ya imposible. Es imposible regresar al Tratado de Niza. El actual Gobierno del señor Zapatero no se opuso a nuestro desarme y a la cesión irresponsable de parcelas de poder, por la ciega obstinación de oponerse en todo al presidido por Aznar sin valorar sus consecuencias, y ahora no tenemos otra opción que votar y hacerlo afirmativamente por oportunidad y por coherencia. No pudiendo enmendar ni una coma en la redacción del texto, es preferible apoyarlo que darle la espalda. Y por otra parte, si recordamos que fué España el país que propuso elaborar este documento durante su mandato europeo bajo la presidencia de Aznar, no tiene sentido boicotearla no acudiendo o votando en contra. Tal actitud socavaría el crédito y el prestigio exterior de España, presentándola como una sociedad poco fiable, inestable y sin criterio.

Lo que habrá que hacer es recuperar la posición que perdimos por el comportamiento frívolo e inmaduro de Zapatero, cosa nada fácil ahora, y actuar con seriedad en el exterior como en el interior. Pues cuando nuestros socios europeos oyen decir a Zapatero cosas como que ''hay que arriesgar si queremos acabar con el terrorismo'', en vez de decidirse a utilizar la Ley, dudan mucho de su capacidad para regir los destinos de un estado de la Unión.

El domingo no tenemos más remedio que votar, pero que Zapatero no juzgue ese asentimiento como un plebiscito a su persona. Desde ahora vamos a exigirle todo el rigor contra los terroristas, sin más vacilaciones, porque ya hemos ''arriesgado'' bastante durante los años en que nadie ha sabido donde estaba él. Y vamos a pedirle que se olvide de las dádivas a los independentistas para centrarse en la defensa de los intereses de todos ante la Comisión, que ahora viene lo bueno y ha de desfacer el entuerto que nos hizo.

Darío Vidal

18/02/05

 

       El mal menor (18/02/2005 19:46)


Publicado: 17/02/2005


 

CONSTITUCIÓN Y DESPOTISMO


Con lo de la Constitución Europea sucede como con las pruebas de la existencia de Dios: que hay tantas para afirmarla como para negarla. Con lo cual todo se reduce a una cuestión de fe. Quien previamente desea creer, elige los argumentos, como escoge los suyos quien niega la existencia divina.

Pero hay algo mas serio que el articulado, en un documento que pretende demarcar el campo de juego y establecer también las normas de convivencia de los ciudadanos y las instituciones de un Continente como el europeo. Y ello es su inspiración. Porque la inspiración es como el espíritu que lo impregna todo. Así es que desde la perspectiva de su origen, nada me parece más opuesto a la filosófica tendencia de la cultura europea hacia la luz que un documento urdido en el ocultamiento, sobre todo si se trata de una propuesta de Constitución que habría de haberse gestado en debates abiertos entre los diputados, con luz y taquígrafos y participación ciudadana, y ha surgido de la sombra concluso y sin otro asentimiento que el silencio. Los proyectos humanos pueden no ser perfectos, pero nunca son inocentes cuando excluyen la transparencia porque se han urdido en el seno de una sociedad secreta, restrictiva y elitista, de objetivos borrosos y propósitos ambiguos.

Pues bien, el farragoso e inextricable texto que nos proponen votar de consuno el PSOE y el PP, el CiU y el PNV cada cual por sus motivos no siempre declarados, ha sido inspirado, elaborado y coordinado por el Gran Maestre Valery Giscard d'Estaing. Y vean ustedes que ninguno de sus apologetas aporta razones diáfanas, solidas y contundentes, sino dudosas y balbucientes tautologías; obviedades aplicables a cualquier iniciativa. Da la impresión de que todos tocan de oído y sin haber leido el texto, como aquel niño que al preguntarle qué iba a pedir a los Reyes Magos contestó resueltamente que un ''tampax''. ''¿Pero tú sabes qué es eso?'' ''No, pero sirve para nadar, para jugar al tenis, para montar a caballo y para no privarse de nada...?''

Nadie se opone a la idea de Europa; nadie discute una reglamentación consensuada, que no sé si habría de tener carácter de Constitución. Pero cabía esperar que el Parlamento de una Europa adulta -una Europa de iguales y no de siervos como la que abolió la Revolución de 1789- hubiese sido el encargado de redactar, discutir y debatir su texto para someterlo a la aprobación de los ciudadanos que son los que debieran decidir y no ser decididos. No caeremos en la ingenuidad de suponer que ese procedimiento correcto desterraría la maniobra, la intriga, el pacto y el cabildeo, cuando ni el Espíritu Santo parece capaz de evitarlos en el Cónclave para elegir sucesor de Jesucristo en la Tierra, pero la clara intervención de la gente -''vox pópuli, vox Dei''- puede poner límite a ciertos excesos.

La vetusta estantigua atildada que ha dado forma a su texto, el contumaz y arrogante aristócrata favorecedor de etarras, que se ha propuesto dar vigencia trescientos años después al desdeñoso y clasista Despotismo Ilustrado en que se inspiró su dieciochesca fratría, ha encontrado la fórmula más adecuada para favorecer la fractura de la sociedad y la desconexión entre gobernados y gobernantes, suficientemente aislados ya de los ciudadanos en su idealista burbuja estanca de Bruselas. Pero, en fin, cada cual sabrá. Aunque respaldar lo que no se entiende es una necedad.

Darío Vidal

17/02/05

 

       Constitución y Despotismo (17/02/2005 19:19)


Publicado: 16/02/2005


 

MEDITACIÓN DE KYOTO


Charlando un día con Aurelio Peccei, entonces presidente del Club de Roma, surgio la palabra barbarie y haciendo un alto quise saber qué entendía él por tal. Era una idea que por lo visto había madurado largamente porque me dijo sin titubear que era el desajuste entre un elevado poder económico y una baja condición moral. Aquella lúcida definición me ilustró sobre las sociedades opulentas y las indigentes, y entendí por qué los humildes son tan humanos, solidarios y generosos, mientras los acomodados se inhiben de los demás.

No soy un predicador ni un moralista, así es que no me propongo convencer de nada ni administrar el agua bautismal, pero puedo asegurar que las primeras son felices y las segundas desdichadas. Todo lo que nos aleja de los hombres nos aleja de nosotros. Y cuanto nos aparta de la propia Naturaleza nos hace más artificiales e inhumanos. El hombre en contacto con los animales y el campo estaba, para amarlos u odiarlos, próximo a sus vecinos. Y rara vez caía en la soledad, la melancolía y la depresión. Unos estados de ánimo que hoy protagonizan nuestras vidas. Consecuentemente la felicidad ha huído de nosotros y una juventud sin propósitos ni empatía vaga por las viejas ciudades de Europa ausentándose de sí misma, apelando al olvido mediante narcóticos o revolviéndose airada contra todo hasta matar, porque es profundamente infeliz. Hemos tomado el camino equivocado. Tenemos de todo pero nos falta el otro, tenemos sexo pero carecemos de amor. Y los valiosos chicos de nuestras ONG regresan deseando marcharse porque añoran la amistad y la alegría que han dejado entre los pobres, conscientes de que ''solamente lo barato se compra con el dinero'', como proclamaba en su canción Facundo Cabral.

No juzguen estas reflexiones como una homilía. Es una experiencia vivida por los chicos de la postguerra que transitamos desde un país muy menesteroso y necesitado, pero unido, alegre y feliz, a otro inhóspito poblado por desconocidos que condenan y se han condenado a la soledad. En este ''País de las Maravillas'' no tienen cabida, como en el resto de la próspera Europa, los elementos no productivos. De modo que a los ancianos inservibles y abandonados, condenados a la soledad, y a los solitarios niños neuróticos de la ciudad, encerrados en casa y sin un amigo entre tanto compañero, les recetan un animal de compañía. Un ser vivo al que hablar y acariciar, capaz de darles la amistad que les falta.

Parece un gran rodeo pero me ha parecido el atajo más corto para recordar que hoy, miércoles 16 de febrero de 2005, entra en vigor el Protocolo de Kyoto que nos compromete a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, cuando España la ha incrementado en un cincuenta por ciento desde que lo firmó, pese a que está sufriendo ya la invasión del desierto por el sur y vamos a ser los más afectados de Europa. Se prevé un incremento de siete grados en la temperatura media de la Península y una elevación de medio metro del nivel del mar hasta final de siglo. Si no volvemos en nuestro ser y reprimimos la avaricia; si no nos contentamos con comer y preferimos hartarnos; si no volvemos en nosotros mismos y recobramos la cordura; si seguimos pensando que el hombre está hecho para el sábado y no el sábado para el hombre; si seguimos confundiendo felicidad con cuenta corriente, acabaremos con la Vida.

Hay que destronar la Barbarie y desarmar a los bárbaros que no firmen o no cumplan el Protocolo de Kyoto que hoy entra en vigor.

Darío Vidal

16/02/05

 

       Meditación de Kyoto (16/02/2005 17:44)


Publicado: 15/02/2005


 

YA SABEMOS QUIÉN MANDA


Por si abrigábamos dudas, ya lo sabemos. Sabemos ya quien manda. Y también quién obedece apegado a un cínico posibilismo cobarde. Quien manda es don Jesús del Gran Poder y el que obedece el señor Rodríguez Zapatero.

Es cierto que Aznar tampoco deshizo el entuerto de González al permitir que la SER deglutiera a Antena 3 Radio creyendo tal vez, como algunos suponen de la ETA, que el gran depredador se apiadaría de quien ha sido generoso. Nada más falso. Los tiburones confunden siempre la generosidad con la debilidad y el temor, y no diré que no tengan razón en muchos casos. Ese fué uno de los graves errores que acabaron con el gobierno del PP, incapaz de hacer cumplir la sentencia del Supremo de junio del 2000 que declaraba ilegal la concentración de diversas empresas de comunicación en manos de un solo propietario.

En vista de ello, el Grupo Prisa se apropió con nocturnidad de la cadena televisiva Localia, que había agrupado emisoras locales independientes, sin que pasara nada y don Jesús Polanco -al que el empresario que es se ha comido el periodista que fué-, se encamina ebrio de poder y de ambición al totalitarismo informativo del que logramos escapar a duras penas, emulando a Hearst quién sabe si para terminar en Berlusconi. Tal vez no tenga ya la edad pero le sobran soberbia y ambición. Y de la misma manera que cada soldado lleva en su macuto un bastón de mariscal según decía Napoleón, en lo recóndito de cada periodista anida un aprendiz de brujo deseoso de hechizar a sus conciudadanos como el flautista de Hamelin para orientarlos hacia el Bien, o para guiarlos precisamente hacia metas no coincidentes con los intereses de la comunidad como hizo Joseph Goebbels, el mago diabólico del III Reich.

Parece que el antiguo periodista ha caído en ese delirio y no hay logro que colme su apetencia de poder. Pero tampoco hay Gobierno que se atreva a contradecirle. Ahí tenemos la bochornosa dejación del actual que va a elevar los topes autorizados para la posesión de emisoras por un mismo propitario, con objeto de dar solución al conflicto creado por la sentencia del Supremo contra el Grupo Prisa. Según ese criterio, no deberá extrañarnos que Zapatero tome partido por Atutxa y por Batasuna ''por las dificultades objetivas de aplicación de la sentencia'' y cambie la Ley para no indisponerse con nadie. ¡Válgame Santa María!

Claro que es mejor ese argumento cobarde y bochornoso que aquel otro descarado, torpe y cínico con que se nos pretendía confundir, aduciendo que en una Democracia cuantas más emisoras y periódicos hay, mayores son las opciones y la libertad de los ciudadanos. Una flagrante mentira, porque si todos los medios son del mismo propietario, se aborta la libertad en favor del ''pensamiento único'', que es lo que está sucediendo en esa falsificación de Democracia a que ha reducido Berlusconi a Italia. Claro que en el país de las ''mafias'' donde todo despropósito halla cabida y acomodo, el amo de la Prensa no se conforma con madar en los gobiernos, sino que se ha hecho él mismo presidente de la República.

Pero tampoco está de más saber quién manda aquí.

Darío Vidal

15/02/05

 

       Ya sabemos quién manda (15/02/2005 16:30)


 

EUSKADI VA POR LIBRE


El que avisa no es traidor. El ''comando político'' de Eta Batasuna anuncia ya sus listas para las próximas elecciones del 17 de abril y manifiesta que le importa un rábano su ilegalización y burlar la Ley de Partidos que vulnera. Los Nazional Sozialistas (''Sozialista Abertzaleak'') se presentarán bajo el caudillaje de Arnaldo Otegui por Guipuzcoa, Jone Goirizelaia por Vizcaya y Rakel Peña por Álava.

Y el mundo de la Política parece sorprendido de la actitud sediciosa de un partido ilegal, porque la política no es la noble actividad en que creíamos, sino la cancha de la mentira alentada por los intereses más innobles. Solo uno de los grandes partidos no se ha sorprendido del enredo; el otro no se sabe, porque de un lado dice defender la unidad del Estado y del otro se instala al lado del PNV y el nacionalismo llamado moderado y democrático, aunque no acata nunca las decisiones que no comparte. Esa era la democracia de los tramposos en el patio de la escuela, la democracia que nos llevaba muchas veces a terminar los partidos a bofetadas, o ''tortas'' como prefiere decir castizamente el Ibarretxe.

Yo me pregunto a quién puede extrañar que ''los malos'' no acaten las normas y la Ley, si ''los buenos'', los nacionalistas demócratas vascos de toda la vida se burlan de ellas desde el poder. ¿Quién en su sano juicio podría creerse en un país formal, en un país serio, en un país con dignidad, que los representantes de una parcela territorial del Estado contraviniesen los dictados del Estado que les ha otorgado representación y poder? Pues esto sucede en lo que queda de España, que es como tituló un lúcido ensayo Federico Jiménez Losantos.

De modo que los ''nazionalsozialistas'' van a presentarse a los comicios con un partido ilegalizado nada menos que por terrorista, para competir con el PNV que ha presentado un llamado Plan Ibarretxe para escindirse de su patria y que desobedece al Poder desde el Poder, declarándose en rebeldía contra el Estado del que forma parte no haciendo cumplir las sentencias de los tribunales y presentando un proyecto secesionista anticonstitucional. Pero he aquí que el partido de los socialistas, que tiene un rostro en cada territorio como Jano, es criptoabertzale en Euskadi aunque no utilice el vocablo y Patxi López, auxiliado por un sedicente peneuvista ha presentado una alternativa que significa la independencia encubierta, mientras el glorioso ejército de liberación encuadrado en ETA sigue atentando en toda España, exceptuando el país de adopción de Carod-Rovira, porque sobre todo entre colegas hablando se entiende la gente.

No sabemos si don José Luis Rodriguez Zapatero ha adquirido conciencia de la inviabilidad de la multicefalia política, pero este fraude está a punto de hacer crisis, y no diré estallar para no dar ideas. No puede mantener en Madrid que no permitirá que se rompa España, al tiempo que el presidente del Partido Socialista de Euskadi, Jesús Eguiguren, sugería ayer que el Gobierno negocie con la ETA ''de sus cosas'' (!) y que ''hay que consultar a los vascos sobre los vínculos que quiere mantener con el Estado''. ¿Qué diferencia hay entre el PSOE y el PNV? ¿Qué diferencia entre el Plan Ibarretxe y el Plan López? Realmente con el señor López y el señor Eguigúren no hace falta para nada el Partido Nacionalista Vasco tacitamente respladado por los socialistas en su insumisión, su rebeldía y su desacato al Estado.

Es ingenuo decir que Euskadi pretende escindirse. Ya lo ha hecho.

Darío Vidal

14/02/05

 

       Euskadi va por libre (15/02/2005 00:19)


Publicado: 13/02/2005


 

SE INCENDIAN LAS OLIMPIADAS


He pasado la noche viendo arder impotente, desazonado y lleno de zozobra, el edificio Windsor en el paseo de la Castellana de Madrid. A la hora en que escribo, mientras decae la luz del domingo, siguen sin registrarse víctimas pero el fuego no está todavía controlado. La enorme estructura de treinta y tantos pisos no se ha declarado vencida y la escalera de setenta y cinco metros que coronaba el edificio y que tanto preocupó porque podría haber constituído una tea incandescente de haberse precipitado al vacío sobre las terrazas de los inmuebles vecinos, permanece enhiesta en su sitio sin rendirse. Se teme ahora el enfriamiento porque dicen los técnicos que, al reves de lo que sucede con las estructuras metálicas, la mayor fragilidad del cemento coincide con el periodo en que recupera su temperatura normal. Pero en cualquier caso, es de justicia elogiar la robustez y la competencia con que el rascacielos fué construído.

Pero el fuego es tan aterrador como el agua y tan imprevisible como los reptiles, capaces de lanzarse subitamente airados como un látigo, con las fauces abiertas, para atacar cuando los creíamos dormidos. Varias veces pareció remitir y estuvo aparentemente detenido durante casi una hora en la planta catorce, hasta que comenzó a descender hacia los pisos inferiores como sucedió en el ''World Trade Center'' contra lo previsible. Los profanos seguimos suponiendo que las llamas se propagan hacia arriba y ascienden como el humo que es el novio de las nubes. Pero las nuevas tecnologías parece que se atreven incluso a contradecir a la Física.

Salvo la circunstancia capital de la falta de víctimas, por la que hemos de felicitarnos y dar gracias a Dios, esta atroz llamarada inextinguida tiene algo en común con la de Nueva York el 11 de septiembre. Aunque el hecho de producirse una noche de sábado ha coadyuvado al milagro pese a que un edificio tan vasto de oficinas debía alojar numerosos vigilantes, como el que dijo avisar desde la planta 28ª sin que volviera a saberse de él.

Comenzó a arder por la mitad y se propagó hacia abajo; era el centro de despachos y oficinas probablemente más importante de la capital y se hallaba en el centro de la zona de negocios, y seis de sus plantas estaban ocupadas por la misma multinacional que se repartía varias en las Torres Gemelas.

En este caso, sin embargo, todo el mundo se ha apresurado a manifestar desde ayer mismo que se trataba de un incendio originado por un cortocircuito. Ójala. Pero esa prisa por desvanecer toda sospecha antes de que el ojo de los expertos pueda reconocer el edificio -si es que puede-, resulta aventurada después de la falsa alarma que originó el desalojo del Estadio Bernabeu, la bomba que estalló en Ifema antes de que los Reyes inaugurasen ARCO, y este suceso a sólo horas de que los miembros del Comité Olímpico Internacional visitasen Madrid para ver el escenario de las Olimpiadas del 2012 solicitadas para España, con la obsesión de la seguridad.

Cualquiera que sea la causa, este suceso es un traspiés para nuestras aspiraciones, pero la tentación de ocultar puede traer peores consecuencias. En todo caso el balance no es tan negativo. Ahora vamos a cruzar los dedos mirando esa estructura que esta tarde ha comenzado a azotar el viento.

Darío Vidal

13/02/05

 

       Se incendian las Olimpiadas (13/02/2005 18:07)


Publicado: 12/02/2005


 

EUROPA Y EL HOMBRE


Grecia nunca fue Grecia. Fue Atenas, Esparta, Egina, Tebas, Argos, y también muchas islas más allá de las Cícladas como Mileto, Samos, Lesbos en la costa de Turquía -que hoy nos preguntamos si pueden considerarse Europa- y en el norte de Africa como Cirene y Naucratis, y hacia el mar occidental como Naxos, Crotona, Síbaris y Metaponto, donde, tierra adentro, una ciudad estado llamada Roma comenzaba a extenderse para fundar un imperio. Los griegos, que tal vez fueron demasiado humanistas, sensibles, individualistas y geniales, jamas fueron capaces de superar sus diferencia e inventarse Grecia. Es difícil valorar hasta que punto pudo radicar en esa aparente limitación precisamente su grandeza, del mismo modo que los amores eternos suelen ser los no consumados o aquellos que la muerte no ha dejado marchitar. Pero lo cierto es que por aquella falta de visión y de acuerdo, se extinguió para siempre el poder político de las ''polis'' griegas.

Por eso, cuando se nos plantea a los europeos -díscolos, disconformes y babélicos- el referendum para una Constitución que irá adelante de antemano, es inevitable la referencia al pueblo que, aún sin hacerse nación, hizo a Europa. Habrá que pensar que probablemente los pueblos mueren si no crecen, y que por primera vez nos es dado construir una entidad política continental por consenso y sin profanar sus campos con sangre. Lo que resultará más difícil es que no haya vencedores y vencidos; que no haya colonizadores y colonizados. Pero como dijo alguien, hoy por hoy fuera de Europa hace frío.

Sin embargo, un espacio que abarca naciones de moderadas proporciones que se expresan en diversos idiomas y han construido su Historia guerreando unas contra otras mirándose a los ojos, pese a hallarse penetradas de una Cultura concebida a medida del hombre, tiene que concertar no pocas contradicciones y conciliar demasiados intereses para integrarse sin convulsiones. No parece ya posible una sociedad europea sin Europa, pero cabe preguntarse si la Europa que diseñan los políticos sobre el patrón gastado de la nación-estado renacentista puede sernos de alguna utilidad en el tercer milenio. El estado tradicional probablemente ha agotado su recorrido y sería conveniente experimentar, sin obviar la prudencia, una fórmula nueva basada en otro género de relaciones, una estructura diferente, un poder eficaz pero no concentrado en un dirigente, y mecanismos de control más eficaces para evitar la arbitrariedad, el nepotismo, la prevaricación y la corrupción que ya hemos conocido.

Los funcionarios europeos acumulan un poder que que les hace muy vulnerables, sobre todo por los grupos de intereses que antes se movían en las sombras y ahora son ''lobbys'' legales con logotipo y oficinas, capaces de aniquilar la Democracia como está sucediendo en Estados Unidos. Un amigo mío decía no temer tanto a la dictadura de los generales o el proletariado, como a la dictadura del funcionariado.

Hace unos sesenta años (Auschwitz) convivían en Europa dictaduras y democracias capaces de prevalecer sobre aquellas. Pero una Europa unida, calcada del estado tradicional y mal protegida politicamente, podría convertirse en la URSS, otra China o un ''IV Reich''. Por eso la Constitución no es cosa baladí y debería explicarse con detenimiento a los ciudadanos.

Darío Vidal

12/02/05

 

       Europa y el hombre (12/02/2005 23:31)


Publicado: 11/02/2005


 

AMOR CON PUÑETAS ROJAS


Ataviado con un elegante terno de entre acomodador de teatro y cazador de zorros, con cuello y puños de discreto color rojo a juego con el vestido de su prometida y ex amante Camila Parker-Bowles, Carlos de Inglaterra lucía ayer una sonrisa que quería ser de satisfacción al anunciar su próximo enlace. Una sonrisa forzada de estreñido ni distendida ni sincera que es consecuencia sin duda de su reprimida existencia junto a una progenitora de acero y basalto nada inclinada a las efusiones de la maternidad.

A dos años de los sesenta, el Príncipe de Gales ha debido sentirse hasta hoy el ser más fracasado de la Tierra, primero en el terreno afectivo y luego en el profesional, porque las nuevas ideas que pudo tener han debido quedarse viejas sin aplicarlas. Aunque tal vez no hubieran favorecido nuestra relación porque es un conspicuo y acérrimo hispanófobo que no disimula su fastidio, su acedía, su desgana y su ''spleen'' cuando no tiene más remedio que asistir a los eventos de la familia real española, siempre fugazmente. Cabe esperar no obstante que en su nueva luna de miel no cometa más groserías ni perpetre nuevas vejaciones a propósito de Gibraltar porque van a ir de viaje de novios a la soleada Escocia. Gibraltar le trae mala suerte.

Mas lo que cuenta ahora es que, aunque sea en el umbral administrativo de la jubilación, le hayan permitido por fin casarse con Camila. Aunque en fin, mal comenzamos porque a la Casa Real Inglesa no ha debido parecerle bien el atuendo de Su Alteza -la estrafalaria veste de cuello y puñetas rojas ya descrita-, porque ha difundido unas fotos oficiales en que van vestidos ella con un traje de chaqueta anodino de gusto muy isabeliano, y él con el consabido ''kilt'' de cuadros.

No tenemos noticia de cómo ha sentado en Buckinham la confidencia de la novia sobre ''la escena del sofá'' que interpretó el Príncipe de Gales para declarársele -ridícula para narrada-, aunque no será peor de lo que sentó en 1992 la revelación de aquellas inconveniente conversaciones telefónicas grabadas en que el caballero de las orejas aladas expresaba ciertas pornoescatológicas fantasías relacionadas con sus tampax y su flujo menstrual. Hay cosas que según quien no debe decir ni por teléfono, a poco prudente que sea. Aunque de puertas adentro allá cada cual.

Pero a la gente normal, quiero decir a la no insular sino del Continente continental, se le caen los palos del sombrajo al enterarse de que la boda del que será jefe de la Iglesia Anglicana -o sea su Papa- no va a ser religiosa sino civil. Y que aún así han sido precisas bastantes trampas para posibilitar este laborioso enlace.

No sólo se tambaléa el trono en el Reino Unido, como se echa de ver. Nada es firme hoy en el mundo entre tantas convulsiones. Tal vez le convenga este temblor para que se reasiente y reacomode en el nuevo milenio.

Pero sobre todo, en un tiempo de amores tan benignos y demésticos que se extinguen antes de que caduque la garantía de los electrodomésticos de la boda, ese amor rebelde, romántico y sincero que pervive desde hace 35 años, merece la mejor fortuna. De corazón. Nosotros no somos rencorosos.

Darío Vidal

11/02/05

 

       Amor con puñetas rojas (11/02/2005 22:21)


Publicado: 10/02/2005


 

CAMILA Y CARLOS, BODAS DE SANGRE


El zamacueco de Carlos tiene suerte de no ser electo ni elegible; vaya, de que las Monarquías no sean instituciones electivas porque su sosería, su pasmo y su escasa empatía le otorgarían unas posibilidades tirando a penosas. Únicamente hoy ha mostrado su rostro más amable, y casi expresivo, tras el anuncio de su próximo enlace con Camilla Bowles Parker. Ha dicho que su vida hasta ahora se ha parecido mucho a una tragedia griega. Y hombre, no es para tanto. La de la princesa Diana sí que fué de película de miedo. Tan de miedo, que murió en una macabra soledad dorada, joven, bella y en pleno esplendor, presintiendo que iba a morir, según ella vaticinaba, en un complot.

Nadie sabrá nunca -o acaso sí- cuales fueron las circunstancias exactas de su muerte en el parisino paso deprimido del Puente del Alma, ni si estaba encinta de Al Fayed ya que impidieron que se le hiciese la autopsia, ni si el conductor del coche blindado de la pareja estaba ebrio o bajo el efecto de las drogas cuando perdió el control, ni por qué corría tanto, ni si era indispensable aquella huída por mucho que fuese el acoso de los ''paparazzi''. Dicen que cuando la rescataron aún vivía y que dijo unas palabras, pero se ignora cuales y a quién las dirigió. Todo eso ha pasado al repertorio de las leyendas urbanas, aunque la historia de Lady Di rebasa la categoría de lo cotidiano para instalarse en la esfera de lo mágico. Su tristísima existencia marcada por el desamor se redujo a dar herederos a la Corona y morir. El fatum de la ''glamourosa'' princesa de Inglaterra, y mejor aún de los ingleses como se ha demostrado en la devoción fervorosa del pueblo, estuvo marcado por la intriga, otra mujer, un ''malo'' y una bruja vestida de Parca que tejió implacable su destino.

Aunque bien mirado, el hombre y la mujer también resultaron víctimas del colosal embrollo palaciego urdido por una monarquía clasista y anticuada. Carlos y Camila no fueron, aunque lo fuesen, dos caprichosos adúlteros sino una pareja de enamorados desde casi la adolescencia, a la que la reina Isabel II, investida del papel de Destino, separó por razones de alcurnia. No pudo. Pero desencadenó un turbión de calamidades, logró la infelicidad de sus más próximos y deterioró la imagen de su Casa.

Diana se vengó administrando a Carlos la misma medicina y colmando de deshonor a soberana y heredero. Paso a paso trocó su convivencia en un vodevíl, haciendo explícita su relación con un amante no británico, plebeyo y musulman, sin la ciudadanía británica y de quien esperaba un hijo bastardo: un hermanastro mestizo de africano para el futuro rey de Inglaterra. Algo que no podía tolerar de ningún modo la Casa Real.

Pasados los años, la Reina Madre que entorpeció la boda con Camila, la autoriza cuando el sacrificio impuesto a su hijo se ha revelado inútil y va a cumplir sesenta años, después de un eterno noviazgo trágico. Probablemente ambos han asumido que ya no será rey. Pero nadie puede vaticinar los próximos deslices del rebelde segundón Enrique, tan falto de su madre como rencoroso con la Reina a quien detesta por no haberla querido. Una terrible historia de fracaso.

No es lo mismo el inglés que el español pero, visto desde aquí, el título que va a ostentar Camila resuena como una última burla a Lady Di. Sera Duquesa de Cornualles. Cielo santo, Majestad, con esas cosas no se juega.

Darío Vidal

10/02/05

 

       Camila y Carlos, bodas de sangre (10/02/2005 21:06)


Publicado: 09/02/2005


 

DOS LECCIONES


El día nos llega con dos noticias significativas: cuarenta heridos por una bomba de ETA en los recintos de Ifema que los Reyes visitarán por la tarde con el presidente de Méjico y el anuncio de un viaje de Moratinos a Washington en primavera. La primera confirma lo que todos sabemos: que el independentismo vasco, negociado con insultos y amenazas por sus políticos demócratas de una parte, mientras sus valientes ''gudaris'' apoyan los argumentos con arriesgadas acciones militares como la de hacer estallar bombas a distancia para matar ciudadanos inocentes, no merece ni la negociación ni el diálogo al que promete sucumbir Zapatero, porque sus inspiradores no entienden más que el lenguaje de la Ley como vienen demostrando desde hace más de treinta años.

Lo primero no exige más exégesis ni escolios. Se trata de una diáfana certeza adquirida con dolor desde hace más de seis lustros, con el crédito de mil asesinados y millares de mutilados y heridos. No hay más oportunidades.

Respecto de lo segundo cabría decir que eso es lo que tiene hacer las cosas atendiendo a lo que nos pide el cuerpo y sin darle ninguna oportunidad al raciocinio. Eso es lo que acarrea hacer las cosas a destiempo y mal.

Puede que no fuese un acierto mandar nuestras tropas a Iraq pese a que no las enviásemos a combatir ni a conquistar, pero hay que ser respetuosos con lo que han hecho los gobiernos anteriores y ''mantenella y no enmendalla'' por algún tiempo, mientras se halla un pretexto de cara al exterior para cambiar de actitud sin dar la sensación de que ésto es una jaula de grillos.

Aquella grosería de Rodriguez Zapatero de no ponerse en pié al paso de la bandera de un país invitado -''¡Olé tuh cohone, Hozé Luíh!''- e incumplir el compromiso contraído con un aliado, nos lleva a ir ahora con la tripa por el suelo como los caracoles o los perros aperreados, solicitando que nos tengan en cuenta y nos den existencia siquiera con su mirada, por un lado Bono con el impresentable Rumsfeld y por otro Moratinos suplicando que Condoleezza se conduela cuando regresen las golondrinas.

El equipo del señor Zapatero no ha aportado al Gobierno de España la frescura renovadora de la la juventud, pero sí la arrogancia gratuíta de los recién graduados que niegan méritos a las generaciones anteriores, pero cogen el tren de alta velocidad, el automóvil y el avión -apenas titubeos cuando sus abuelos-, se cuelgan de la ''tele'', van pegados al ''móvil'' y viajan con el ordenador -puras quimeras cuando sus sus padres- y tienen aún que demostrar qué aportan ellos, que Dios mediante también lo harán. Pero es preciso para ello abrir lo ojos, tomar el relevo donde ellos lo dejaron y aprender. Aprender que ni se puede negociar con los totalitarios o sus embajadores, ni dar a un socio con la puerta en las narices.

Darío Vidal

09/02/05

 

       Dos lecciones (09/02/2005 17:54)


 

EL PACTO INAPLAZABLE


Que los estrategas populares o socialistas vengan diciendo ahora que nada de pactar tras las elecciones vascas, les incapacita para ser asesores de los unos o los otros porque ni son estrategas ni son nada. A ver si se enteran. La inmensa mayoría de los electores, tengamos unas u otras opciones políticas, queremos ante todo seguir siendo españoles. Luego ya veremos cómo nos gobernamos y cuales son las prioridades que contemplamos y qué cuestiones nos merecen más atención. Pero antes, España. España es el campo de juego; luego veremos a qué jugamos. Estos estrategas que no estrategan, estos magos de circo y pacotilla, estos videntes de sala de varietés, estos enterados que no se enteran, desconocen que PP y PSOE no perderían votos ni identidad si mostrasen por una vez cordura y se concertasen frente el independentismo con firmeza.

Vamos a ver si tocan con los pies en el suelo. Pero a ellos les interesan las cuestiones menores aunque pongan en peligro la partida. Es su juego, su medro, su apuesta, su opción, su negociete. Ignoran que nosotros no les perdonaremos que pongan en más riesgos a este país que tal vez no merecen. Ni un balbuceo, ni una vacilación, ni un traspiés más. Nosotros no estamos borrachos. Se ha acabado ya eso de confundir unidad con uniformidad y fascismo, y separatismo con modernidad y progresía. La palabra ''progresía'', para empezar, es una voz anticuada y hortera del siglo XIX acuñada en aquellos años de analfabetismo y hambruna, que tiene muy poco que ver con las aspiraciones de la sociedad de nuestros días. Hay opciones que son previas a la derecha y a la izquierda y no es lícito manipular; una cosa es la voluntad de conquistar juntos nuevas metas y otra la pretensión de disgregar, apartándose cobardemente de los retos de nuestro tiempo, por la mezquina vanidad de ser cabeza de ratón y el egoísmo miserable de hacerse un sitio al sol, sin competir con riesgo a cielo abierto. Que nadie se embosque en sofismas y mentiras, ni pretenda suplantar la voluntad de una comunidad por sus intereses, sus fantasmas, sus rencores o sus sueños.

No es de recibo que a estas alturas, después de tantos años de burla y de chantaje por parte de los nacionalistas vascos, caigamos en nuevas ingenuidades que en estas fechas ya no lo son. Ahora ya sabemos que después de solicitar, exigen e insultan, y mienten, calumnian, difaman y traicionan los compromisos. Pero nunca ofrecen nada a cambio ni dan un paso atrás. Se han creído sus propias mentiras como todos los mitómanos y no reconocen que se les ofrece un nuevo estatus para que se hallen más cómodos con el resto de los españoles, que también es vergüenza, sino que están arrancando la soberanía que se les arrebató y que no es una concesión sino una devolución.

Y cuando lo que exigen, sin ambages ya, es despedazar España apelando a inexistentes derechos tras haber fracasado en su inicial intento de secesión sanguinaria y violenta, no merecen el diálogo. Los que se presentan como políticos demócratas para pedir la independencia sin un gesto de contricción ni el menor pudor, y sin solicitar perdón por haber alentado y consentido la persecución, la extorsión y la muerte de los que sencillamente no opinaban como ellos dejando montañas de escombros, ruina, dolor y lágrimas sobre un panteón de mil personas asesinadas, no pueden tener derecho más que al silencio, ni otra aspiración que la de enfrentarse cada día a su propia conciencia.

Los partidos más votados han de asumir su responsabilidad.

Darío Vidal

09/02/05

 

       El pacto inaplazable (09/02/2005 13:01)


Publicado: 08/02/2005


 

JARRAI Y LAS ''IKASTOLAS''


Supongo que hemos visto todos la gozosa algazara de los alegres chicos de Jarrai, o Haika o Segi, la prometedora sección juvenil de Batasuna, los Sub-19 de ETA, en la Audiencia Nacional, con la jubilosa inconsciencia de los fanáticos atrapados por las sectas destructivas que no alcanzan a percibir la gravedad de la situación en que se encuentran.

Para los muchachos no cuenta el tiempo porque el tiempo es infinito: dura toda la vida. No saben aún que la vida tiene límite, que la existencia tiene final como tuvo principio. Pero los miserables que los captan, confunden, manipulan y envían por delante para que defiendan sus estatus personales, sí que lo saben y conocen el valor de los años. Aunque a ellos no les importa ni el pueblo vasco ni Euskal Herría. Saben que para durar tienen que hacer nuevas levas. Los hombres del PNV y de la llamada izquierda ''abertzale'' provienen de la Iglesia y conocen el valor de la catequesis precoz, como los bolcheviques de José ''Stalin'' que procedía también del Seminario.

Los niños de la Unión Soviética se nutrieron de una doctrina precozmente impartida, sustentada en una Cultura y una Historia inexistentes o falseadas que hallaban confirmadas en la Gran Enciclopedia Soviética, según la cual Newton, Miguel Servet, los grandes descubridores y los inventores del ''aeroplano'' eran rusos, con lo que convirtieron a varias generaciones de aquel vasto subcontinente en analfabetos funcionales, cosa mucho más grave que ser ignorantes porque es preferible desconocer, sabiéndolo humildemente, que tener las mentiras por certezas. Igual que nuestros niños de las ''ikastolas''. Ese es el peligro, ese es el problema, ese es el reto al que tenemos que hacer frente para extirpar el odio que se inculca a los pequeños. Acabar con las fuentes de financiacion no es lo más dificil. Lo dificil comenzará cuando ETA haya terminado porque habrá que destejer el manto de Penélope y los adultos malformados no querrán reconocer aún de buena fe que todo es falso. Es la herencia que nos han dejado los cobardes Gobiernos democráticos cuya debilidad desprecian los totalitarios.

Pero la culpa no la tienen solamente los independentistas, que son solo el retorno del péndulo. Mi admirado Paco Umbral hablaba hoy mismo de que ''en provincias lavan el Mercedes en domingo para estar el lunes en Madrid''. Y no es ese el lenguaje. Los que amamos a España generosamente desde fuera de Castilla no concebimos a España como una propiedad sino como un proyecto del que somos engranajes. Esa despectiva torpeza y la inveterada apropiación castellana de la Historia común es lo que ha separado a las comunidadaes separatistas. Es un largo desdén que ha ido muy lejos, pero nadie piense que van a volver a la comunión en un par de legislaturas. Si nadie añasca más, cosa que dudo, será cuestión de tiempo. Sin renunciar a lo que es suyo Castilla debe hacer un acto de humildad para evitar que más ''provincias'' opten por romper España al confundirla con ella. Una seria responsabilidad.

Ha llegado el momento de reconstituir este Proyecto con tacto, con grandeza de miras, con humildad y con trabajo. Una ambiciosa tarea para ciudadanos y políticos. Si queremos que no haya ''maketos'' ni ''xarnegos'' hay que dejar de hablar de provincianos, isidros, pardillos y ''polacos''.

No solo han de ir al colegio los deformados en las ''ikastolas''. Todos tenemos que volver a ir a la escuela.

Darío Vidal

08/02/05

 

       Jarrai y las Ikastolas (08/02/2005 20:21)


Publicado: 07/02/2005


 

DESBARAJUSTE


España no es una nación de naciones como dicen los nacionalistas para dejarla en nada, y ya no es tampoco una nación. España es un desbarajuste.

Si España fuera una nación de naciones sería un imperio. Pero dejo de serlo el XIX y no debemos dar aportunidad a los separatistas de que nos llamen imperialistas, que es lo que viene después del envenenado elogio maragalliano. Tampoco es una nación porque el gobierno actual, que pudiera calificarse sin ánimo de ofender desgobierno, la ha despojado de proyecto.

España es un empeño inacabable como ninguno otro en Europa, que no se muestra grande porque ha sido concienzudamente an-alfabetizada por una ley de Enseñanza basada en la pedagogía de la pereza, que estimula a no esforzarse, no trabajar y no examinarse para pasar de curso, porque el alumno tiene derecho a vivir sin ser inquietado, suspendido, reprendido, castigado, ni molestado. Como si ''ser aprobado'' equivaliese a aprobar y garantizase poseer conocimientos suficientes para competir en la sociedad globalizada. El error de buena fe es disculpable, pero la mentira que se inspira en halagar el voto de los vagos, es rigurosamente imperdonable. No importa el partido, el credo o la tendencia: atentar contra la Cultura es un crimen de lesa patria.

Pues bien, en tales condiciones la población está volviéndose incapaz de elegir con sindéresis porque se le van negando conocimientos que le permitirían escoger con criterio. Pero es que la orquesta no sabe solfeo, los solistas no tienen instrumento, los coros han sido reclutados metiéndoles unos billetes en el bolsillo e ignoran qué hacer en el estrado, y el director ni siquiera es músico. Y como no sabe leer la partitura dice que no desea coartar la creatividad interpretativa, de modo que cada cual toque como quiera. Un desbarajuste.

Para dirigir el gobierno de una nación hay que ser dialogante y dúctil al revés que el señor Aznar, pero sin cambiar de objetivo. Zapatero se puso a hacer lo contrario que sus antecesores, pero agotado ese cauce ya no sabe qué hacer.

Le llevan en todas las direcciones y en todas las contrarias. Y el respetable comienza a dar muestras de fatiga. En las Cortes Generales le dió un no rotundo a Ibarretxe y ''la ciudadanía'' como a él gusta decir, se reconcilió con él. ''Delicado pero firme'', se dijeron. Pero aquel alivio duró un minuto escaso porque luego prometió ser comprensivo, como lo ha sido cediendo el uso de aeropuertos españoles a Gibraltar y aceptando su ''derecho'' a tomar parte como un igual en las negociaciones con Inglaterra. Y como hizo al no defender el Tratado de Niza, y al tomar partido por las tiranías americanas de Castro, Chavez y Kirtchner. Y proponer una angélica ''alianza de civilizaciones'' imposible hoy por hoy, no por las religiones sino por la incompatibilidad de los sistemas políticos de Oriente y Occidente.

Bono asegura que el Ejército velará por la integridad de España, y Chaves con ese, promete a Fidel Castro que el Rey y el presidente iran a Cuba este año, sin que lo sepan ni la Casa Real ni Presidencia. Zapatero se ocupa de fáciles futesas en vez de garantizar la integridad nacional, que está en manos de su partido. Mas si no es capaz de dirigir su descabezada formación, como puede presidir el Gobierno de España. ¿Será verdad, Dios mío, que los países tienen el gobierno que se merecen? ¿Qué habríamos de hacer para tener uno que no nos merezcamos pero que ordene este desbarajuste?

Darío Vidal

07/02/05

 

       Desbarajuste (07/02/2005 16:36)


Publicado: 06/02/2005


 

LA CARA DE IBARRETXE


Sí, tiene más cara que un elefante con paperas. Pero no me refería a eso, aunque también. Me refería al rostro, a la faz, a la jeta, al rictus de Ibarretxe durante la sesión parlamentaria para debatir su plan soberanista para Euskadi.

Parecía abstraído, hipnotizado, ausente, ido, con los ojos bajos y la mirada perdida. Igual que un culpado inocente sometido a la furia de la plebe. Como un ''mesías'' abandonado a la adversa fortuna por su consagración desinteresada y heróica al pueblo. Tal vez estuvo ejercitando una técnica de relajación ensayada horas antes, para soportar el bochorno del martilleo de la verdad y conseguir no escuchar ni traslucir emociones, al modo que hacen los tahures y los jugadores de ventaja.

No he leído ninguna consideración sobre su indecorosa representación de víctima, aunque pueda haber enardecido a su parroquia. Sin embargo, no se me enfaden si les digo que a pesar de todo el ''lehendakari'' me cae en cierto modo bien, porque trae la añoranza del cine del colegio y aquellas tediosas veladas de domingo con moraleja. Días de buenos en peligro y un malo acechante con cara de malo; con rostro de villano rematado, de asesino de cine mudo, de traidor Bellido Dolfos, de pérfido tirano del planeta Ummo, de malvado e inquietante oriental impenetrable como el enigmático Fu Man Chu. Y eso, qué quieren que les diga, me inspira una infinita ternura porque los malos no suelen disfrazarse de malos, y el protagonista de esta película puede que no pase de ser un niño terco y no muy inteligente, aunque con cinismo de adulto. Por eso resulta irritante, y nos tomamos como una afrenta personal que embrolle la verdad con tanto descaro.

Subió a la tribuna de oradores determinado a ser antipático e insultando con su presencia, su propósito y sus argumentos. Vino blandiendo la enseña de la Democracia aunque haciendo burla de ella, porque ni él ni su partido han creído nunca. Pero el señor Zapatero dice darle crédito y pretende negociar como hizo González. Sin embargo aquel era otro tiempo y era casi todo explorable; hoy ya lo sabemos todo. Y quien no aprende de la experiencia es un necio

Negarse a negociar ''democráticamente'' una discrepancia desde el poder puede ser una mezquindad, pero prestarse a hacerlo después de treinta y cinco años de deslealtad es una mentecatez.

Ibarretxe ''viene con la mano tendida'' y nos propone el diálogo imposible, porque pactar significa ceder a cambio de compensaciones, recibir y dar. Pero no le es posible dar porque demanda la independencia. Eso o nada. ¿En qué consiste su oferta? Pide lo que la Anternativa Kas pero sin matar. O sea que a cambio de independizarse de España ofrece no seguir matándonos. No es mal negocio. Prueba de ello es que Arnaldo Otegui lo ha apoyado publicamente, aunque no se ha comprometido a tirar las pistolas a la cloaca. Son el bueno y el malo y siguen siendo el que agita el nogal y el que recoge las nueces.

¿Que han cedido a cambio de las concesiones del Gobierno? Estiman que ceder es entregarnos, y negociar, rendirnos. No hay comprensión que satisfaga sus demandas porque su idea de la Democracia es la de los chicos tramposos. Ya han advertido que no piensan acatar el dictado de las Cortes Generales como han hecho Atutxa y Batasuna con el Tribunal Supremo. El País Vasco no viene a anunciar su independencia. Euskadi está ya fuera de España. Se halla en rebeldía y nadie hace nada por impedirlo. ¡Qué cara tiene Ibarretxe!

Darío Vidal

05/02/05

 

       La cara de Ibarretxe (06/02/2005 01:29)


Publicado: 05/02/2005


 

ELOGIO Y REPROCHE DE LA VANIDAD


Dicen que la vanidad es un pecado pero es más bien una humana flaqueza que se sustenta en la inseguridad. La necesidad de asentimiento trasluce que no estamos muy seguros sin la valoración de los otros, significa que precisamos la aprobación ajena para tener la certeza de que obramos adecuadamente. Y esa incertidumbre nos impele a esforzarnos más, a exigirnos más, a combatir más. Esa perpetua aspiración a superarse constituye un motor poderoso para vencer los obstáculos. Por eso la vanidad, tan zaherida y denostada, es un poderoso incentivo para la competición.

La senda del éxito discurre muchas veces paralela a la vanidad. El dinero y el poder no compensan muchas veces del esfuerzo que comporta la conquista de ciertas metas, tanto como el halago de la vanidad. Mas la vanidad no obtiene satisfacción más que del elogio ajeno, porque proclamar la propia excelencia no significa que la acepten los demás. Lo malo es que cuando se acalla el coro de la vanagloria, algunos adulados no pueden respirar sin los elogios y tienden a venderse como mercancía, aunque tal actitud no sacie la sed de reconocimiento.

En el ''ABC'' que Luis María Anson llama el verdadero, escribí más de una columna a favor del juez Garzón, aquel paladín que se atrevía con ETA en la época más dura y sanguinaria, mientras la sociedad asistía con pasmo a la ceremonia de los oficiantes de la muerte, el Gobierto desconcertado se limitaba a ''repudiar enérgicamente'' los crímenes, y el PNV vertía alguna lagrimilla de cocodrilo nada convincente, mientras dejaba huir a los ''comandos'' asesinos de ETA, daba órdenes a la Ertzainza para que llegara tarde a los alegres alardes de la ''kale borroca'', y disculpaba el explicable entusiasmo juvenil de ''los chicos de la gasolina'' de Arzallus, la jubilosa muchachada de Jarrai.

Hay que recordar aquellos tiempos de desasistimiento y soledad de la gente y de absoluta horfandad de las víctimas silenciadas, para valorar el coraje del juez Garzón y la devoción casi religiosa que le profesaba la inmensa mayoría hasta que un día aciago decidió meterse en política. Todos sus gestos hasta entonces parecían justificados. ''Cuídese, señor Garzón -le decíamos como quien reza-; cuídese porque le necesitamos''. Pero después, tras aquellas elecciones en que se le burló Felipe, comenzó a observar una actitud en ocasiones histriónica que hasta entonces nos era desconocida. Creímos que quería distanciarse del Presidente que había fingido ser su amigo y frustró su pretensión de pasar a la Historia de España como el demoledor de la ETA.

Es ese ''ego'' hipertrofiado difundido en biografías y entrevistas, el escollo en el que se ha ido atomizando su crédito y su buena imagen. Ayer mismo, en la pesentación de su libro ''Un mundo sin miedo'', hizo una defensa desconcertante de etarras que se habían autoinculpado por la Caravana de la Muerte; el fiscal jefe de la Audiencia Nacional señor Fungairiño lo ha denunciado ''por revelar secretos que se hallan Sub Júdice''; el juez Ignacio Gordillo ha mostrado su indignación por un pasaje del libro que dificultará la investigación del atentado frustrado en la línea Irún-Madrid la Nochebuena de 2003, y desde otro ámbito le acusan de calumniar a Federico Jimenez Losantos y a Jesús Cacho, de modo que probablemente ''su conducta le inhabilita para seguir siendo juez'' como opina ''El Mundo'' en un editorial. No es lícito medrar valiéndose del poder del Estado.

''Humano, demasiado humano'', señor Garzón.

Darío Vidal

04/02/05

 

       Elogio y reproche de la vanidad (05/02/2005 01:28)


Publicado: 04/02/2005


 

LA ''EMPANADA''


José María Gil Robles daba en los años '30 una receta de supervivencia que, mal recordada, venía a decir algo así como ''Abrir bien los ojos, verlas venir y dejarlas pasar''. Me parece que extraía incluso alguna conclusión, pero no puedo recordarla. Lo malo es que aquella doctrina de sálvese quien pueda para náufragos políticos tuvo consecuencias: las peores consecuencias.

Pienso que cualquier estrategia tiene que basarse en el uso adecuado de la oportunidad y que la política es pura estrategia, de modo que es de primordial importancia medir los tiempos. Hay quienes se fatigan de predicar verdades sin que nadie repare en sus palabras hasta que alguien repite esas mismas razones en el tono adecuado y el momento preciso y todos las acogen como una revelación.

Un político ha de ser flemático para no dejarse arrastrar por los nervios y la prisa, pero tampoco debe limitarse a ''dejarlas pasar''. Porque el tiempo juega algunas veces a favor y otras en contra. Pero alarma sospechar que el señor Zapatero se halle sumido nuevamente en una de esas crisis periódicas de pasmo que a veces le acometen; uno de esos baches de desgana y apatía invencibles o de mortal indecisión a que le conduce su empanada sobre ''lo progre'' y el gesto.

En este momento, el tiempo juega en contra. Cada instante concedido a Ibarretxe y Maragall para que terminen creyendose y haciendo creer sus bravuconadas se convierte en un siglo, y, lo que es peor, en un precedente. No hay que olvidar que cuando más cerca se considera alguien de la meta, más esfuerzo requiere disuadirlo y más riesgo comporta. El señor Zapatero ya está haciendo tarde. Ibarretxe habla y se desenvuelve de modo distinto desde hace una semana. Se considera un vencedor. Y es prudente saber que cuanto menos tiempo acaricie su espejismo de triunfo, más fácil será reconducir la situación.

Quedan unas pocas jugadas antes de recurrir a la fuerza. Y no hay que esperar a resolver el partido en la tanda de penaltis, para lucimiento del portero. Sería una irresponsabilidad culpable. Porque además no sólo se trata de afianzar nuestra identidad cinco veces centenaria, sino de disipar cualquier duda sobre la firmeza de nuestra determinación colectiva, con la mayor contundencia.

Mil muertos, mil asesinatos alevosos soportados en primer lugar por los vascos con una firmeza heróica, y por el resto de los españoles con una dignidad ejemplar desechando la humana tentación de la venganza pero sin inclinar la cabeza ni doblar la rodilla, son un patrimonio que no puede malograr la inepcia, el desconcierto, la ambición, la indecisión, la ambigüedad, la incompetencia o la desorientación de un Gobierno que confunde la democracia con la claudicación.

Amar a España no es de fascistas ni de carcas. Y declararlo no ha de ser motivo de vergüenza. Han pasado muchos años desde el franquismo para que algunos pusilánimes cobardes sigan alimentando ese complejo. Que Franco se apoderase de los símbolos no quiere decir que fueran suyos, sino que los usurpó.

Vi luchar entonces a muchos comunistas, a muchos republicanos, a miles de estudiantes y trabajadores de todas las tendencias e incluso de ninguna contra la Tiranía, para sentir un día el orgullo de declararse españoles. ¿Dónde están ahora? ¿Por qué se les traiciona? Se han subido al carro los que no arriesgaron nada. Por eso les importa un bledo que se desmembre España.

Darío Vidal

04/01/05

 

       La empanada (04/02/2005 11:53)


Publicado: 03/02/2005


 

LA ERA DE LOS ROBOTS


Pues, señores, parece que hemos ingresado de lleno en la era de la Robótica. Y yo, qué quieren que les diga, siento una rara aprensión ante un ser -un objeto es también un ''ser'', un ''ente''- que me sigue, me auxilia y me habla. Incluso cuando sacaba cigarrillos en la máquina del bar, me llenaba de desazón aquella voz turbadora que decía servicial: ''Su tabaco. Gracias''. Y nunca sabía si darme por enterado, dirigirle la mirada o responderle. Mas de una vez me quedé corrido ante la mirada burlona de los otros por contestar mecánicamente: ''De nada''. Qué vamos a hacerle, era la educación que habíamos recibido. Ahora la gente no responde a los cumplidos ni al saludo. Acostumbrados a la mecánica cortesía de sintetizador que nos prodigan las máquinas, nadie contesta a los mortales por miedo a hacer el ridículo.

Se comenzó con aquellos ''platillos'' que barrían, aspiraban el polvo y creo que fregaban y enceraban, aparte otros audaces plurifuncionales como el radioteléfono que nos permite seguir el parloteo del bebé en trance de dormirse. Eran robots inquietantes pero amigos. Mas cabía suponer que la cosa no iba a quedar ahí, porque sabíamos que ese género de tecnología comenzaba a aplicarse a la Aviónica y a cierto armamento como los misiles guiados.

Bueno, pues ya hemos llegado. Mientras los cazas estadounidenses violan sistemáticamente y sin aducir pretextos el espacio aéreo de Rota y los británicos transmiten ininterrumpidamente mensajes encriptados con datos sensibles de la Unión Europea desde Gibraltar, las agencias de noticias nos muestran los nuevos ''marines'' de acero, cristal líquido y fibra de carbono, que han comenzado a producir para patrullar en Afganistán e Iraq o invadir eventualmente Iran y los territorios recientemente incorporados al nuevo Eje del Mal. No tienen nombre, resultaría demasiado humano; poseen una clave alfanumérica y, eso sí, un completo arsenal de muerte: armas automáticas de tres calibres y alta cadencia de tiro, lanzagranadas y lanzamisiles dotados con lentes infrarrojos para visión nocturna y cámaras de vídeo, un complejo sistema de radiomandos y un tren de desplazamiento por cadenas, sistema oruga, que les permiten salvar desniveles no ya como las unidades motorizadas sino incluso como la propia Infantería. Pero sobre todo, tienen la ventaja de ser gobernados por un operador a tres o cuatro kilómetros en la retaguardia, lo que acabará definitivamente con la gloria de los vencedores y la dignidad de los vencidos, porque imagino que al horror de saberse perdido debe sumarse el desconsuelo de no enfrentarse a un hombre al que mirar a los ojos para morir con honor, demandar piedad o ser ignorados como aquellos soldados de Salamina.

Nadie parece haber caído en el desconsuelo que suscita la crueldad de esta chatarra capaz de enterrar para siempre al hombre. Tal vez preferimos confiar en humanoides como ''Hubo'', ideado por Jong-Hwan Kim en el Laboratorio de Inteligencia Robótica de Corea del Sur y dotado de cromosomas digitales capaces de combinarse genéticamente con otros para crear nuevos seres, como nos cuenta hoy ''El Mundo''. O aguardar a ver en las bocas de metro al castizo ''Paco'' (Poeta Autónomo Callejero On-line) que están terminando en la Facultad de Informática de la Universidad de Madrid, capaz de componer y recitar versos como el que le oí ayer noche en RNE con voz de momento demasiado metálica. Los robots belicosos solo serán vencidos por los robots poeta.

Darío Vidal

03/02/05

 

       La era de los robots (03/02/2005 23:02)


Publicado: 02/02/2005


 

PLEBISCITO ZAPATERÍL


Al PP le falta cintura y una vez más le ha tomado la delantera el PSOE, de modo que ha tenido que adherirse a la opción del Referendum para no quedar menos europeo. No sabemos si es mejor el o el no, pero nos han desconcertado entre unos y otros. Las huestes zapateriles por convocar una consulta popular que nadie demanda, que no nos exige Bruselas, que no es necesaria y que no es vinculante. Una consulta sobre nada, porque no es, como parecen vendernos, la aceptación de una Constitución, sino la toma en consideración de un Tratado por el que se establece una Constitución. Una cosa rara. Porque vamos a ver: ¿se trata del asentimiento de los ciudadanos a un texto constitucional? No. Se trata de un Tratado. Y los tratados los pactan los estados, no los ciudadanos. Cada dos por tres firma tratados España con los Estados Unidos, con la Santa Sede, con Francia... ¿Han sometido esas decisiones alguna vez a nuestro criterio? No. ¿Piensan hacerlo de ahora en adelante? Tampoco. ¿A qué estamos jugando entonces?

Eso por lo que respecta al Gobierno y al partido que lo sustenta. Pero he aquí que cuando el reaccionario insolidario de don Valeriano Giscard d'Estaign promovió las condiciones previas para erigir su esplendoroso edificio jurídico que superase el Tratado de Niza, la tropa popular encabezada por el señor Aznar alertó de que se nos había escamoteado poder y capacidad de decisión, de modo que pretendió oponerse al cambalache. Mas cuando parecía lograrlo perdió las elecciones y ZP, fiel a su principio político sospechosamente acrítico, según el cual ''lo que hacen mis oponentes esta mal hecho siempre'', le dijo a Berlusconi que bueno, que no era preciso que el nuevo Tratado se firmase en Madrid como proponía la Comisión, así que se firmó en Roma. Y a franceses y alemanes que lo redactasen como les gustase más. Gratis. Sin nada a cambio. Eso es talante, eso es conciencia democrática, eso es compromiso de izquierdas, eso es ejemplar antifascismo militante. Da gusto dialogar con él. Da gusto tener un hijo de él, que todo se andará.

No iba a ponerse por esas chiquilladas. Como había de decir meses más tarde, lo mismo da que Cataluña, Galicia y Euskadi -el naciente Imperio de Galeuska- sean regiones, principados como Andorra, condados, nacionalidades o naciones. Eso son gilipolleces de leguleyo, aunque él les da un trato respetuoso de naciones soberanas por si acaso, muy contrario al que le merece España, que es la provincia de la que habría de sentirse responsable.

Pues bien, pese a aquella disparidad de criterios, el PP vota sí. Pero no esperen una explicación de su contenido. Toda la campaña consiste en la lectura de propósitos genéricos por constitucionalistas tan reputados como Johan Cruyff, Miguel Ríos, Luis del Olmo, Ramoncín, Iñaki Gabilondo y unos desconocidos niños balbucientes. Eso es todo. Eso y unas fotografías de cómo los marroquíes cumplen sus compromisos deteniendo en la frontera a unos hombres asustados de raza negra, para que sean sólo ellos quienes invadan la Península y las Islas, y que el PSOE alcance el millón de votos que siempre le hacen falta. Es la vieja obsesión del astuto Rubalcaba.

Está bien, votaremos ¿pero por qué tanta prisa?

Darío Vidal

02/02/05

 

       Plebiscito zapateril (02/02/2005 04:24)


Publicado: 01/02/2005


 

PROHIBIR FUMAR


Creo que lo confesé hace algun tiempo pero no tengo inconveniente en repetirlo. No fumo. Ya no fumo. No estoy seguro de si dejé el tabaco yo o el tabaco me dejó a mí. Pero no le guardo rencor. Tal vez porque no lo añoro.

Debo manifestar que esa falta de rencor prueba mi grandeza de corazón porque nuestra relación dejó maltrechos mis bronquios, pero aún así rechazo con toda energía la prohibicion de fumar. Hay siempre fórmulas para preservar los derechos de unos y otros sin lesionar a nadie. Creía que la democracia consiste precisamente en eso. Los niños y aquellos a quienes molesta la nicotina no tienen por qué asfixiarse con el humo de los fumadores, pero tampoco hay que impedir que éstos fumen cuando no perjudican a terceros.

En esa prohibición de fumar en los trenes que hoy entra en vigor- precisamente en los trenes que han tenido durante medio siglo la exclusiva de la contaminación de nuestros campos-, veo asomar la pata de la intolerancia y eso si que es intolerable. Lo único que debería estar prohibido es la intolerancia: prohibido prohibir. La intolerancia oculta el feo rostro del autoritarismo y del ''porque lo digo yo'' que padecimos durante demasiado tiempo y que parece estar haciéndose sitio cada vez más decididamente en los Estados Unidos, una nación que parece estar abjurando de la hermosa tradición que la hizo grande.

Digo esto porque, como habrán sabido ya, ciertos empleadores de aquella latitud están argumentando, como razón legítima para despedir a algunos y no admitir a otros, el hecho de que sean fumadores -no ya de que fumen en público-, lo que, por si ustedes no lo han advertido, es una clara e intolerable intromisión en el sagrado recinto de la vida íntima. Da la impresión de que los que mandan temen siempre mandar poco si no se nos meten en la sopa y en la cama. Y esa tentación no se desactiva con el paso de los siglos, porque los hombres son siempre iguales a sí mismos y los tiranos también.

Les confieso que me alarma y me sorprende la energía que el país más poderoso de la tierra está derrochando contra el consumo de tabaco, y que no actúe con entusiasmo y eficacia idénticos contra el tráfico de estupefacientes. Del mismo modo que escandaliza la insistente campaña a favor de la agresividad y la violencia que difunde a través de todos los medios, en especial la televisión y el cine. Sobre todo teniendo en cuenta que la Administración de los Estados Unidos conoce lo permeable y lo sensible que es la buena gente a la solidaridad incluso de modo espontáneo, como sucedió gloriosamente en la ominosa jornada de las Torres Gemelas del ''World Trade Center'', incluso en una ciudad tan tópica y aparentemente despiadada como Nueva York.

Habrá algún motivo para que se descuide con tanto esmero la educación de la juventud y se tolere la venta de armas, al tiempo que se predica cínicamente la Guerra Preventiva, se hace burla de la carta de los Derechos Humanos, se niega la Convención de Ginebra y se contraviene la constitución de los EE.UU en Guantánamo como acaba de denunciar una jueza de aquel país.

Algún motivo habrá para perseguir tan encarnizadamente a la peligrosa secta de los fumadores desde el lago Míchigan hasta el Mediterráneo. Y también para fomentar la creciente marea planetaria de crueldad y de violencia. Debe ser ''para nuestro bien'' aunque no lo comprendamos. Pero prohibir algo suele ser siempre el preludio de otras prohibiciones.

Darío Vidal

01/02/05

 

       Prohibir fumar (01/02/2005 14:20)