Hemeroteca:


Junio 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
 
       

Publicado: 25/01/2005


 

OLA POLAR


Hay expresiones solemnes como Reales Sitios, expresiones prestigiosas como ''Doctor Honoris Causa'' o ''Máxima cum laude'', expresiones misteriosas como Ciencia Toledana, Piedra Filosofal, o Atanor de cinco fuegos, aterradoras como Fuegos Fatuos, Santa Inquisición, o simplemente alarmantes como la aniquilación de las especies, el deterioro progresivo de la capa de ozono en los casquetes polares, o sobrecogedoras como la Ola de frío polar.

Hablar del agujero de la capa de ozono o de la ola de frío polar son cosas que inspiran respeto científico pese al descrédito en que están cayendo los polos a causa de su deshielo, que es una muestra de vetustez y decadencia: una suerte de ''disfuncion eréctil meteorológica''.

Pues bien, después de la ''encefalitis espongiforme vacuna'', la segunda Guerra del Golfo, las amenazas reiteradas de atentados terroristas y la alarma por la gripe, que parecen haber remitido como factores de angustia, ahora se nos bombardea con la ola de frío polar. La cuestión es tenernos entretenidos de las cuestiones inmediatas con la certeza de un peligro inminente. La Administracion Bush le ha sacado un buen partido al procedimiento y nuestros gobernantes parece que se están aplicando el sistema.

Aquí en el Noreste de la Península, que es como se indeterminan ahora territorios muy determinados, hace la misma temperatura de todos los inviernos incluido el viento, cuando menos en la fecha y hora en que me comunico con ustedes. Pues bien, como se encabezan todos los noticiarios hablando de la ola de frío, las mamás están ateridas y llevan los niños al colegio como cebollas, con pasamontañas, gorros y manoplas. Y los aguardan un cuarto de hora antes de salir, pateando el suelo y con las manos bajo las axilas, que es donde nuestras congéneres femeninas tienen por lo visto los radiadores térmicos. Podría hacerse una tesis doctoral -otra- sobre el poder sugestivo de la Publicidad.

''A mi no me parece tanto'', musitan algunos sin atreverse a manifestarse. Y hacen bien en ser cautelosos porque lo bueno viene mañana según dicen y se podrían indisponer con el personal si explicitasen su escepticismo inconveniente. Ya que todo el mundo está de acuerdo en que hace un frío tremendo. Hoy y mañana eran el ápice. Pero hoy no se han cumplido los pronósticos. Y tal vez mañana tampoco. Pero tengan la certeza de que todo el mundo recordará mucho tiempo el rigor de esta ola polar.

¿Saben qué ocurre? Pues que hace un mes nevó y heló en el Centro, y, pese a las advertencias de Protección Civil, los automovilistas, que descréen con todo descaro en los vaticinios del servicio meteorológico salieron alegremente a la carretera con la inconsciencia que caracteriza a las gentes de ciudad y se quedaron atrapados en los firmes helados haciendo responsables de ello a todos menos a su imprudencia. Probablemente estos días no sean mucho más crudos que aquellos pero los funcionarios no quieren que les culpen otra vez, ni volver a darse una paliza como la de aquellas horas. De modo que han metido el miedo en el cuerpo a los contribuyentes que se han recluído en las casas con víveres como quien espera un ataque nuclear. Esto de la ola de frío polar ha sido su venganza.

En fin, mañana alcanzaremos los valores más bajos según dicen. A lo mejor tenemos que retractarnos. Ya nos diremos.

Darío Vidal

25/01/05

 

       Ola polar (25/01/2005 20:36)