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Publicado: 31/01/2005


 

PEREZA MENTAL


No he estado en los EE.UU salvo de paso. El tiempo justo para manifestar el dinero que llevaba, cuanto tiempo pensaba quedarme, si era comunista, si llevaba armas y si pretendía atentar contra el Presidente. No habíamos padecido todavía el crimen de las Torres Gemelas y gracias a ello pude preservar mi dignidad de averiguaciones más humillantes. Quiero decir con esto que carezco de información que me autorice a opinar con mediana autoridad sobre el talante de los estadounidenses. Pero a estas alturas de los tiempos es imposible carecer de una idea siquiera superficial de los prejuicios, los mitos, las fobias, las supersticiones y el imaginario de las comunidades nacionales, a poco que se lea, se escuche y se asome al abismo proceloso de Internet.

Ese caminar de ciego de los yanquis que tanto nos sorprende a los europeos es consecuencia a medias de su soberbia y su ignorancia. Desconocen el resto del mundo y cuanto sucede en él, del mismo modo que el carácter, los valores, los deseos y los tabúes de los restantes moradores del Planeta, lo cual no se traduciría más que en una mutilación colectiva si fuesen una perdida tribu de bosquímanos, pero tiene consecuencias nefastas si quien atesora ese desconocimiento es el país que ostenta el liderazgo del Planeta. Ningún medio del país, excepto los que llegan a nosotros, se ocupa de otra cosa que no sea lo que gira en torno a su ombligo: la comunidad, la ciudad, el condado o el estado propio, al servicio de la épica provinciana y ultranacionalista puerilmente asentada en el simplismo pueril de ''los buenos y los malos''. Así es que desde allí no resulta tan burda y escandalosamente maniquea la percepción de un Eje del Mal como el ideado por su presidente, tan en línea con sus ''cómics'' filmados, en los que un poder maligno situado en otro mundo aspira obsesivamente a sojuzgar este, o a aniquilarlo según su peculiar talante y preferencias.

Esa endogamia esterilizadora significa que casi todas las manifestaciones enriquecedoras han de ser traducidas para que sean entendidas; supone que haya que darles las expresiones del genio y el ingenio de los demás predigeridas para que puedan asimilarlas.

Hoy mismo me he adentrado en un menú de música elaborado por un buscador norteamericano. Una idea excelente. He escogido música china. Nunca lo hiciera. Me ha taladrado los oidos la estridencia de la música rock, techno, electrónica, punk, smooth, metal y country (''Chinese asian pop rock'', ''Asian ethnic chinese''). Ni la ''classic chinese'' era música rigurosamente china pese a la gracia de los blues y un swing entonados por dulces voces femeninas.

En este país de aventureros y descubridores nos parece inconcebible exigir ser descubiertos para descubrir, renunciando a la titubeante aproximación, al hallazgo misterioso, al huidizo atisbo y al deslumbrante encuentro. Me parece que la distancia que media entre quien desprecia el entorno y el que desea entrar en otros mundos es la misma que la del turista y el viajero. El viajero es en el fondo un antropólogo, un ser respetuoso que siente humana curiosidad por los lugares y las gentes y quiere penetrar sin ser notado para observar el panorama sin alterarlo, en tanto que el turista no aspira tanto a ver como a hacerse ver, enseñar fotos y mostrar ''souvenirs'' a los amigos boquiabiertos. Nadie pida un análisis a un estadounidense-tipo ni a un turista.

Darío Vidal

31/01/05

 

       Pereza mental (31/01/2005 19:45)


 

COBARDÍA SILENCIOSA


Les aseguro que no es un chiste. Me sucedió a mí aunque luego me lo han referido como chascarrillo. Estaba recogiendo datos en un manicomio, aquellas cárceles dantescas para enfermos mentales, y para ello me ''ingresaron'' unos días. Bajé a los infiernos en el Pabellón de Finales, donde los más deteriorados pasaban las horas dando gritos, o mirando silenciosos e inmóviles a un punto impreciso y remoto, o dando saltos y cabriolas, o recorriendo el patio sombrío sin dejar de ejecutar mecánicamente los mismos movimientos y repetir idéntico itinerario con una precisión obsesiva. Y también anduve si no por el cielo cuando menos por las dependencias en que los internos realizaban funciones de apoyo de los enfermeros y salían incluso a la calle.

Uno de aquellos días finales me hallaba contemplando una partida de ajedrez mientras los jugadores opinaban sobre la clase de establecimientos que los alojaban, la enfermedad que padecían y la dudosa eficacia de los métodos que utilizaban con ellos para combatirla. Jamás pensé hallar locos tan cuerdos y estoy seguro de que ni sus cuidadores, ni el director, ni el Ministro se habían parado nunca a escuchar sus opiniones. Después de un silencio uno de ellos, un caballero de barba blanca, palabra pausada y mirada profunda, dijo suavemente: ''Mire, para resumir las cosas, estamos aquí porque somos minoría''.

Eran cualquier cosa menos tontos. Y me hicieron cavilar mucho en las convenciones arbitrarias y en el cuento del paño ''maravelloso'' que nos cuenta Don Juan Manuel en ''El Conde Lucanor''.

Dos malandrines hicieron creer al Rey que confeccionaban un rico tejido de mágicas propiedades entre las que destacaba resultar invisible a los ojos de quienes eran bastardos, súbditos de poco fiar y escasa lealtad a su entender.

Mandó el monarca que le hicieran un terno y una capa, y se avinieron a condición de cobrar por adelantado y que nadie entrase en el lugar en que trabajaban hasta que terminasen. Y se pusieron a la labor enseguida pero antes hicieron correr por todo el reino la rara propiedad de aquel paño.

Cumplido el plazo, entró el soberano y le mostraron la tela haciéndole reparar en los bordados y la fina pedrería, pero se sintió desfallecer porque no veía nada entre las manos de los hombres. ¿Acaso no era hijo legítimo de su augusto padre? ¿Qué sería de él si reconocía su bastardía? Sus hermanos menores lo harían ahorcar sin duda. El rey sonrió forzadamente, se dejó vestir y venciendo el sonrojo se dirigió al templete en el que había de presidir el desfile de la Coronación, mientras los cortesanos confundidos porfiaban en ponderar la singular belleza de su veste y su larga capa.

Pero el borracho del pueblo gritó entre carcajadas que el rey iba desnudo. La ''gente baja'', que tenía poco que perder, comenzó a reir también mientras se extendía el jolgorio, y el monarca hubo de retirarse avergonzado. Mas cuando quisieron dar con los dos bergantes, habían huído.

Nos han cortado un paño ''maravelloso'' en el Parlamento de Vitoria haciendo trampa, y nadie se atreve a denunciar que no hay tejido por miedo a que le acusen de tibieza democrática, de ''nacionalista español'', ''franquista'', ''facha'' o simplemente español, que está ahora mal visto.

Si no sale a tiempo el borracho, podemos quedarnos sin capa, sin reino y sin Rey.

Darío Vidal

30/01/05

 

       Cobardía silenciosa (31/01/2005 01:22)


Publicado: 29/01/2005


 

LA CONSTITUCIÓN DE BOKASSA


El texto del ''Tratado por el que se establece una Constitución para Europa'' se entregó con todos los periódicos un domingo. Son unas 175 páginas diseñadas con pésimo gusto y compuestas con letra menuda y antipática como de contrato o de prospecto farmacéutico. Consta de 4 partes, 23 títulos, 20 capítulos, 48 secciones, y varias subsecciones. No existen los artículos familiares en nuestras leyes y el contenido es tan técnico como cabe suponer en una Ley de leyes. Eso es cuanto Gobierno y oposición están dispuestos a hacer por nuestra comprensión del documento, que tiene notables complejidades legales, ya que no se limita a un simple andamiaje en que instalar con coherencia y orden las otras leyes, sino que constituye un corsé a mi juicio agobiante, como hecho por el aristócrata francés Valèry Giscard d'Estaign, converso al asfixiante unitarismo centralista napoleónico. Fuera de eso, unos ''spots'' televisivos con vaguedades que a nada comprometen: esas obviedades innegables y seráficas a las que todos asentimos sin ninguna objeción pero sin fe.

Me gustaría conocer la opinión autorizada de un constitucionalista, pero la ocurrencia de don Valeriano, que pretende perpetuarse en la Historia con este edificio barroco, me inspira bastante recelo. Eso aparte de la antipatía que irradia el personaje, que por cierto distingue con un desprecio absoluto a todo lo español como demostró, por no ir más lejos, en plena elaboración del documento, cuando respondió a la objeción de uno de nuestros políticos que aquello ''eran cosas de españoles'', sin perder un instante en dar satisfacción a su demanda.

Reconozco que estos argumentos pueden tacharse de viscerales y de ser muy subjetivos. Lo acepto. Pero hay otros de carácter político que no lo son, como su actitud tolerante y aún cómplice durante la etapa más cruel y sanguinaria del terrorismo en España, dando cobijo a los ''comandos'' en Francia con la excusa de la naturaleza del Régimen, cuando el propósito era evitar el despegue de un país capaz decompetir. Una actitud cruel, miserable, imperial y nada acorde con su supuesta devoción continental.

Podrá decírseme que ese puede ser el error de un dirigente pasado de moda y fuera ya del tiempo. También. Pero existe aún otro argumento moral que me parece definitivo, y que pasa por encima de su elevado rango en la jerarquía de cierta organización secreta, una militancia incompatible con la transparencia que debe caracterizar a un político: es la amistad personal con el dictador africano Jean Bedel Bokassa, del que no rechazaba dádivas cuantiosas a cambio de su mediación internacional, ni hacía ascos a sus obsequios de diamantes, ni a sus invitaciones a los grotescos eventos políticos, como cuando en 1976 se hizo coronar Emperador vestido de Napoleón, antes de que el pueblo lo derrocara y hallase en la despensa de su palacio grandes frigoríficos llenos de terneras -que resultaron ser tiernas jovencitas sacrificadas para su consumo- y bebés para asar enteros en el horno. Prácticas despiadadas y espeluznantes que no podían desconocer los servicios secretos franceses ni ignorar el presidente de la República. No sé si es posible mayor abyección.

Esta historia, que es la historia de Giscard d'Estaign entre otras muchas, no me permite confiar en la rectitud de juicio ni tomar en consideración el criterio moral de este circunstancial paladín de la Constitución Europea.

Darío Vidal

29/01/05

 

       La Constitución de Bokassa (29/01/2005 13:07)


Publicado: 28/01/2005


 

DIVIDIR Y CONFUNDIR


Si, como dicen los filólogos, la voz Diablo deriva etimológicamente de la expresión ''el que divide'' (dia-bolé), hay muchas cosas diabólicas en este bajo mundo nuestro. Para empezar, casi todas las que tienen algún contacto, comercio o parentesco con los partidos, que no parecen concebidos para aunar esfuerzos ni para la recta gobernación de los pueblos, sino para partir, fragmentar y dividir, haciendo honor a su nombre, que no será gratuito porque no hay nada menos inocente que las palabras.

A raíz del detestable incidente de la manifestación por las víctimas del terrorismo de hace una semana, parece haberse desvirtuado por completo el significado de las dos entidades que agrupan a los afectados. A los ojos del ciudadano bienpensado y puerilmente deseoso de hallar todavía causas justas, se han convertido tristemente en ''los del PSOE'' y ''los del PP''. Porque gracias a la torpeza, u otra cosa peor, del Gobierno, la ETA atenta contra los de derechas y los musulmanes contra los de izquierdas. Es difícil concebir un despropósito mayor, pero así están las cosas. Nadie sabe qué porcentaje de una y otra tendencia viajaría en los ferrocarriles malditos y si no ofendería a alguna de las víctimas que la alineasen con la izquierda. Pero confío en que los muertos se purifiquen en el tránsito agónico de las estupideces y niñerías de los vivos. De los vivos pertinazmente dormidos.

Por lo que hace a los malhechores de la ETA, guardamos memoria de que han ido asesinando minuciosa, cristiana, pareja y equitativamente, sin mostrar significativas preferencias, a hombres y mujeres buenos de izquierdas y derechas. Y ahora que parecemos volver a la realidad después del ''shock'' de los desgarradores sucesos del 11-M, nos preguntamos como si acabásemos de despertar por qué esa duplicidad de asociaciones, como si para velar por la memoria de los muertos y los derechos de los vivos fuera preciso multiplicar las instituciones. Y más aún qué significa, qué función tiene y para qué sirve ese Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo, y por qué ha sido nombrado el diarréico don Gregorio Peces-Barba, togado defensor de etarras, ciudadano medroso, tembloroso diputado incontinente, y gestor cauteloso e indeciso. ¿Qué tiene que hacer en ese guiso un figurón, un avechucho, un archipámpano, que no sea capaz de lograr un anónimo gestor eficaz y modesto?

A veces está uno por pensar que ese modo de entorpecer las cosas desde arriba tiene algún propósito que desconocemos. Ha tardado mucho tiempo a que se hiciera algo por los que han sufrido el desgarro del terrorismo con uno y otro gobierno. Y he aquí que cuando la Asociación de Víctimas del Terrorismo se organiza y comienza a dejarse oir y a tener el reconocimiento social y el prestigio que merece, el propio Gobierno crea otra nueva asociación como si tuviera distintos propósitos, mientras advierte que hay que evitar el enfrentamiento entre ellas. Y cabe preguntarse cómo puede evitarse la fricción y aún el encontronazo entre dos organismos que tienen los mismos propósitos y metas.

Uno diría que algunas cosas están pensadas así para que salgan en los periódicos, creen muchas polémicas y distraigan al personal adormilado. Y resulten tan ineficaces como sea posible. Para eso sirve dividir. Así parten los partidos. Eso es lo que quiere el Diablo, Alto Comisionado para Fraccionar, Desunir, Separar, Oscurecer y Confundir.

Darío Vidal

28/01/05

 

       Dividir y confundir (28/01/2005 01:07)


Publicado: 27/01/2005


 

AUSCHWITZ, LOS JUDIOS Y LOS DEMÁS


Hace sesenta años, las fuerzas aliadas liberaron a los supervivientes del campo de exterminio ''nazi'' de Auschwitz en Polonia. Muchos de ellos no pudieron gozar ya de la libertad, pero algunos que parecen forjados de acero están aún entre nosotros. Los españoles que han llegado hasta aquí son jóvenes veteranos, pocos de ellos ancianos y ninguno vencido. Son el testimonio vivo del coraje y la fe, y la memoria imperecedera de la inhumana capacidad de los humanos para hacer daño a sus semejantes, sin concesiones a la compasión y la piedad.

No es achaque de nuestro tiempo. Los generales vencedores y el imperio dominante han esclavizado y tratado a los vencidos como a ganado. Basta con contemplar ''Los desastres de la guerra'' de los que dejó testimonio el genio de Fuendetodos, por no remontarnos a la crónica que cuenta cómo Nabucodonosor evaluaba sus victorias contando las cestas llenas de prepucios de los enemigos muertos o prisioneros en el campo de batalla.

Pero ayer mismo las dictaduras de Videla y Pinochet salpicaban la tierra de sangre y el océano de cadáveres aún vivos para los escualos. Y hoy, ahora, mientras lamentamos con lágrimas de cocodrilo esa historia atroz de hace doce lustros, hay personas en España que viven desde hace años amenazadas y condenadas a muerte por una banda terrorista, sumidas en el sufrimiento y el deterioro psíquico del miedo, con la aquiescencia de ciertos partidos políticos y la Iglesia vasca, al tiempo que mueren un poco cada día los secuestrados de la base cubana de Guantánamo, torturados, idiotizados o demenciados en nombre de la Libertad, por el adalid universal de los Derechos Humanos.

Y sabemos, sin querer verlo para no ser testigos, que en la costa oriental del Mar Nuestro el poderoso ejército judío aniquila sistemáticamente al pueblo palestino, pobre y sin Estado, y asesina cruelmente a los adolescentes que le tiran piedras cuando ven arrasar las casas de sus padres, lanzando contra ellos los tanques mejor pertrechados y los más modernos aviones de bombardeo. (''Caín ¿qué has hecho con tu hermano?'')

Ninguno de estos crímenes resta méritos, por supuesto, a la hazaña inconmensurable de Adolf Hitler y su monstruosa Corte de tarados. Pero no es preciso mirar hacia atrás para lamentar lo inevitable, cuando estamos a tiempo de evitar los crímenes que hoy cometemos

El presidente israelí dice con levítica cautela que hay que frenar la ola de creciente antisemitismo para que no vuelva a repetirse el ''pogrom'' de los años '40. Una demanda cínica de la víctima tornada victimaria despiadada, que parece condenar la conducta ''nazi'' no por la abominable persecución del hombre sino por la sacrílega persecución al Pueblo Escogido. Parece ser que lo que sucedió a los gitanos, los rusos, los sacerdotes católicos, los minusválidos, los pastores protestantes, los homosexuales, los tullidos, los miles de niños de todas las razas y edades y los bravos españoles olvidados, no tiene mayor importancia.

No puede escamotearse la atrocidad que los campos de exterminio supusieron para el pueblo judío. Pero la maldad no se cuantifica por el número de mártires sino por la perversidad de las torturas, la inhumanidad de los esbirros y la vesanía de los métodos para degradar al hombre.

Darío Vidal

27/01/05

 

       Auschwitz, los judíos y los demás (27/01/2005 19:11)


Publicado: 26/01/2005


 

DESLEALES, VENTAJISTAS Y TAHURES


La Democracia es el sistema idealmente más noble y limpio con el que pueden gobernarse los hombres. Pero también es el más vulnerable por los criminales y el más risible para los sofistas y los cínicos. Su garantismo deja desguarnecidas sus murallas, apenas virtuales, ante cualquier asalto.

El escarnio que supone la escandalosa apelación a la Constitución por parte de una organización anticonstitucional como el PNV de Ibarretxe, y la cautelosa solicitud del juez Garzón para que se investigue la posible pertenencia a ETA de su puntual recadero Arnaldo Otegui, procesado y condenado antes por terrorismo, son muestras palmarias de la grandeza y la debilidad del sistema. Por eso conviene defender con toda firmeza y energía una conquista tan frágil.

Es más difícil que acaben con ella unas cuadrillas de dinamiteros, que quienes maniobran desde dentro para hacerla saltar por los aires.

El ''chava'' Josep Lluís Carod Rovira (''charnego'' de baja extracción que pugna por ser aceptado en la sociedad de acogida), ''botifler'' al revés y freudiano matador de su padre, Guardia Civil, al convertirse en paladín del separatismo catalán, pretende socavar la Constitución contra la Monarquía que la hizo posible, comenzando por el propio ciudadano-monarca al que quiere pedir cuentas de su comportamiento en el Congreso. Hay que suponer que por el bien de Cataluña y no para aparecer fotografiado en los periódicos y ser conocido como jamás pudo soñar, gracias a ciertas complacientes mezquindades.

Lo del Partido Nacionalista Vasco, Eusko Alkartasuna y Nafarroa-Bai sería de abuchéo y carcajada, si no fuera porque reciben el apoyo de una banda criminal que hasta hoy, 26 de enero de 2005, ha cometido 838 asesinatos, herido a 1.410 personas, secuestrado a otras 78, nueve de las cuales también murieron, y perpetrado 8.339 atentados. Unos datos que mañana o dentro de una semana pueden quedar trágicamente anticuados. Y que serían más voluminosos sin duda en el caso de que se les retirase la escolta a los 1.106 ciudadanos del País Vasco y Navarra que tienen limitada su libertad de movimientos, han de observar medidas extremas de seguridad como no repetir los mismos itinerarios y mirar los bajos del automóvil antes de arrancarlo pese a ir constantemente protegidos.

Pues bien, esos trileros, esos tahures ventajistas que no solo aceptan sino que alientan seguir el juego con competidores amordazados en su Parlamento; esos tiranos cobardes que justifican y apelan al asesinato y el terror para imponer su equívoca Independentzia haciendo llamadas constantes a la Paz, la tregua y el alto el fuego, cuando sólo ellos apelan a él; esos mismos que han escarnecido, vejado, burlado y violado no solo la Constitución Española y su espíritu, sino también a los vascos constitucionalistas, arriando la bandera constitucional, hurtándoles los mensajes radiotelevisivos del Rey y persiguiéndoles, acaban de pedir a la Mesa del Congreso que reconsidere el procedimiento para tramitar el Plan Ibarretxe, nada menos que amparándose en la Constitución. Y apelando a un precepto constitucional inexistente.

Pedir amparo a una Constitucion que no se acata es de un cinismo nauseabundo, e invocar una norma que no figura en ella es un comportamiento de tahures.

Darío Vidal

26/01/05

 

       Desleales, ventajistas y traidores (26/01/2005 19:20)


Publicado: 25/01/2005


 

OLA POLAR


Hay expresiones solemnes como Reales Sitios, expresiones prestigiosas como ''Doctor Honoris Causa'' o ''Máxima cum laude'', expresiones misteriosas como Ciencia Toledana, Piedra Filosofal, o Atanor de cinco fuegos, aterradoras como Fuegos Fatuos, Santa Inquisición, o simplemente alarmantes como la aniquilación de las especies, el deterioro progresivo de la capa de ozono en los casquetes polares, o sobrecogedoras como la Ola de frío polar.

Hablar del agujero de la capa de ozono o de la ola de frío polar son cosas que inspiran respeto científico pese al descrédito en que están cayendo los polos a causa de su deshielo, que es una muestra de vetustez y decadencia: una suerte de ''disfuncion eréctil meteorológica''.

Pues bien, después de la ''encefalitis espongiforme vacuna'', la segunda Guerra del Golfo, las amenazas reiteradas de atentados terroristas y la alarma por la gripe, que parecen haber remitido como factores de angustia, ahora se nos bombardea con la ola de frío polar. La cuestión es tenernos entretenidos de las cuestiones inmediatas con la certeza de un peligro inminente. La Administracion Bush le ha sacado un buen partido al procedimiento y nuestros gobernantes parece que se están aplicando el sistema.

Aquí en el Noreste de la Península, que es como se indeterminan ahora territorios muy determinados, hace la misma temperatura de todos los inviernos incluido el viento, cuando menos en la fecha y hora en que me comunico con ustedes. Pues bien, como se encabezan todos los noticiarios hablando de la ola de frío, las mamás están ateridas y llevan los niños al colegio como cebollas, con pasamontañas, gorros y manoplas. Y los aguardan un cuarto de hora antes de salir, pateando el suelo y con las manos bajo las axilas, que es donde nuestras congéneres femeninas tienen por lo visto los radiadores térmicos. Podría hacerse una tesis doctoral -otra- sobre el poder sugestivo de la Publicidad.

''A mi no me parece tanto'', musitan algunos sin atreverse a manifestarse. Y hacen bien en ser cautelosos porque lo bueno viene mañana según dicen y se podrían indisponer con el personal si explicitasen su escepticismo inconveniente. Ya que todo el mundo está de acuerdo en que hace un frío tremendo. Hoy y mañana eran el ápice. Pero hoy no se han cumplido los pronósticos. Y tal vez mañana tampoco. Pero tengan la certeza de que todo el mundo recordará mucho tiempo el rigor de esta ola polar.

¿Saben qué ocurre? Pues que hace un mes nevó y heló en el Centro, y, pese a las advertencias de Protección Civil, los automovilistas, que descréen con todo descaro en los vaticinios del servicio meteorológico salieron alegremente a la carretera con la inconsciencia que caracteriza a las gentes de ciudad y se quedaron atrapados en los firmes helados haciendo responsables de ello a todos menos a su imprudencia. Probablemente estos días no sean mucho más crudos que aquellos pero los funcionarios no quieren que les culpen otra vez, ni volver a darse una paliza como la de aquellas horas. De modo que han metido el miedo en el cuerpo a los contribuyentes que se han recluído en las casas con víveres como quien espera un ataque nuclear. Esto de la ola de frío polar ha sido su venganza.

En fin, mañana alcanzaremos los valores más bajos según dicen. A lo mejor tenemos que retractarnos. Ya nos diremos.

Darío Vidal

25/01/05

 

       Ola polar (25/01/2005 20:36)


Publicado: 24/01/2005


 

VÍCTIMAS DISCREPANTES


Contemplando con más detenimiento los sucesos de la manifestación del pasado sábado, se cae en la cuenta de un penoso error de raiz que conviene desactivar inmediatamente. La pluralidad de asociaciones especializadas de victimas del terrorismo. Así es que después de la tardía asociación de víctimas del terrorismo que agrupa a los familiares que llevan sufriendo tantos años por sus heridos y sus muertos, se ha constituído una novísima de víctimas del terrorismo del 11-M, como si no bastara con una. ¿Crée alguien que es más eficaz la multiplicidad para obtener resultados, que la agrupación como una piña en torno a un mismo núcleo? ¿O son otras las razones que han empujado a la creación de nuevas asociaciones?

Si creen que actuar de modo disperso puede acarrear mayores beneficios, si están seguros de que divididos van a tener más fuerza que unidos, podían comenzar a elaborar una macabra relación para crear distintas organizaciones ordenadas según el modo de morir, además de contemplarlas por autorías como Víctimas del Gal, el Grapo, Terra Lliure, Eta, y las distintas organizaciones islamistas. Según el modo podrían crearse Asociaciones de Víctimas del Terrorismo por coche-bomba; AVT por bomba-lapa; AVT por disparos a bocajarro; AVT por disparos en la nuca; AVT por disparos a secuestrados; AVT por disparos de mortero sobre los objetivos; AVT en hipermercados; AVT en casas-cuartel, y AVT en voladura de trenes.

No cabe duda de que esta vasta oferta enriquecería mucho el panorama al incorporar siete modos diferentes de morir a mano de los asesinos. Cuando el procedimiento utilizado, según las preferencias criminales de los asesinos, en nada altera la suerte de los muertos. Todos han dejado de existir por el capricho sacrílego de unos tarados resentidos sin lugar en el mundo que andan a la busca de notoriedad.

¿A quién se le ocurrió la feliz idea de constituir otra asociación en lugar de agruparlas a ambas? ¿Por qué motivo, con qué fin? ¿Para que haya más directivos, para manipularlas, para esterilizarlas? De momento ya vimos el sábado que sirven para crear puntos de fricción y motivos de discrepancia; que sirven para que las víctimas del 11-M se nieguen a salir a la calle con las víctimas de la Eta, ignoramos por qué razón. ¿Son más víctimas unas que otras? Y sobre todo, por qué el Alto Comisario recién creado, señor Peces Barba, tomó partido no asistiendo a la convocatoria? ¿Es más sensible a una víctimas que a otras? Naturalmente me temo que se ha creado ya una fisura y un rechazo en el sector que se considera despreciado y desairado? ¿Para qué nació la figura del Comisariado? ¿Tiene alguna función objetiva? ¿Era necesaria?

Analizando la agresión a un Ministro del Gobierno en una manifestación convocada por una asociación de víctimas, a la que no acudieron los miembros de la otra, se llega a recelar de los propósitos. ¿Pretenden parasitar los partidos a las Asociaciones de Víctimas de Terrorismo creando las del PSOE y las del PP? Aparte de una inmoralidad y una torpeza, ese sería un modo de desactivarlas. El comienzo de la disensión. Un desarme público. Un fracaso imperdonable. La gran ocasión para la carcajada feroz de los matarifes.

Darío Vidal

25/01/05

 

       Víctimas discrepantes (24/01/2005 19:55)


 

VIOLENCIA POR LA PAZ


Parece que en este país es difícil apearse de la barbarie. Si no son los criminales de Batasuna son los salvajes de algún grupo de extrema derecha, que tanto monta. El caso es que el espectáculo que estos últimos dieron ayer en la manifestación organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en Madrid fué bochornoso.

Pese a que la presencia del ministro de Defensa no estaba anunciada, parece que alguien se había preparado para armarla como fuese. Hubo quien blandió barras metálicas y le propinaron puñetazos y empujones al señor Bono que hubo de abandonar la concentración con la eurodiputada socialista Rosa Díez y la presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo Ana Vidal Abarca, custodiado por la policía que les hurtó de las agresiones.

Sean quienes fueren los supuestos justicieros, no parecen muy seriamente comprometidos con la causa de la Paz por la que se manifestaban, cuando apelaron a la ira con tanto denuedo para defenderla.

Esas maneras simiescas de discrepar, si es que la presencia o algo de lo que hizo el Ministro hubiese sido criticable; ese comportamiento de chimpances que merecería un estudio no de los sociólogos sino de los etólogos, deben erradicarse sin más dilación porque son una manera suicida de caminar hacia atrás y un procedimiento infalible para radicalizar las posturas. No hay banderías buenas. Los que utilizan el lenguaje de la violencia son por igual enemigos del entendimiento y la concordia. Y en esta España de nuestros pecados, los extremistas han estado probando fortuna durante siglos sin lograr otra cosa que enconar los ánimos y sembrar nuestros campos de sangre. Es llegado el momento de dar una ocasión al diálogo, una oportunidad a la paz. Vamos a ver si logramos entendernos a traves de las palabras como si fuésemos personas; a ver si somos capaces de oir y de escuchar para que nos impregnen las razones de los otros.

Algo que conviene anticipar es que la bandera de España, la noble enseña que nos representa a todos, no debe servir más que para unirnos; nunca para negar su condición de hermanos a otros españoles. Si somos consecuentes, también los etarras lo son, mal que les pese. Ya se les pasará la borrachera, que estamos acostumbrados a que cada siglo padezcan una.

Ni siquiera las víctimas del terrorismo tienen derecho a apropiarse de ese símbolo como algunos hicieron el sábado. Y mucho menos a golpear a nadie con ella como al parecer sucedió el sábado. Pero los otros no deben caer en la provocación ni sentirse excluídos.

Del análisis de los sucesos de ayer debemos extraer una enseñanza todos y una determinación los políticos: el propósito de abrir cauces de entendimiento. Ni los unos deben enrocarse en un religioso integrismo patriótico y excluyente, ni los otros coquetear con quienes desean hacer añicos la nación. Lo malo, lo deplorable, lo sorprendente, lo inconcebible es que haya grupúsculos decididos a romperlo todo cuando los dos grandes partidos coinciden en actuar juntos en las cuestiones de Estado, como la integridad de la patria.

Darío Vidal

23/01705

 

       Violencia por la paz (24/01/2005 16:33)


Publicado: 22/01/2005


 

VIDEOJUEGOS


Ayer saltó a los medios una noticia escalofriante. El videojuego mas vendido y reclamado por nuestros chicos del que silencio el nombre para no hacerle publicidad, es uno en que hay que asesinar a varios civiles, contratar a una prostituta para hacer caer en la trampa a un individuo, a la que hay que darle luego una buena paliza y finalmente matar a un periodista. La cosa va de guerras segín parece. Y constituye todo un programa de actuación moral.

Un juego candoroso con gritos desgarradores, efusión de sangre, tortura, dolor y rostros desencajados. Una plácida ocupación para descargar la tensión al volver del colegio.

Si los expertos dicen que los juegos han de ser didácticos porque constituyen una forma de aprendizaje de los valores morales y una preparación para la vida; si los pedagogos aseguran que los niños aprenden a trabajar, a comportarse y a relacionarse con los demás a través de los juegos; si se insiste que pueden ser tan educativos como las clases y capaces de formar el carácter hasta el punto que los educadores pueden extraer información muy valiosa para enderezar las inclinaciones y corregir las torcidas conductas de los jugadores; si todo eso se sabe y no es una teoría académica ¿puede decirme alguien en virtud de qué criterios se permite la difusión de tales cursos de criminalidad y por qué sus creadores y comercializadores no están en la cárcel? ¿No es eso un delito flagrante y manifiesto de apología del terrorismo, de la brutalidad y el desprecio a los demás?

Escribía de ello en el periódico una mujer jóven aunque abuela ya, a propósito de su descubrimiento éstos días de Reyes -''Noche de Paz, noche de Luz, ha venido Jesús''- cuando los pequeños de la casa solicitaban un videojuego que al parecer ha batido todas las marcas en estas fechas.

Al pretender informarse de su contenido se quedó paralizada. Matar a un periodista era una de las ''misiones'' en que consistía el juego. Asesinar a un civil desarmado que pretende ser testimonio del dolor para influir modestamente en sus conciudadanos con objeto de que rechacen el negocio de la muerte. Algo inadecuado. Un mensaje por completo inconveniente para la gran industria; un mensaje en cierta medida subversivo porque hay que preparar generaciones dispuestas a matar.

Tuvo que explicar a sus nietos que matar es el crimen más execrable, que asesinar a un ser desprevenido y desarmado es además una vileza sin parangón y una acción propia de cobardes. ''Pero es de mentira'', le decían los niños. Claro que cualquiera sabe donde empieza para los niños la realidad y acaba la fantasía.

No compró aquella inmundicia pero hubo de retirarse para llorar en secreto. Era la madre del periodista Miguel Gil asesinado mientras cubría la información de la guerra en el Continente negro para dar voz a un silencio con riesgo de su vida, con riesgo tan cierto que la dejó cuando intentaba denunciar la sinrazón del odio inventado, de los niños-soldado y de los abyectos negocios de la destrucción y la sangre.

¿Dónde están los jueces, dónde las leyes que castiguen a los inspiradores de esos malvados folletos de instrucciones para matar?

Darío Vidal

22/01/05

 

       Videojuegos (22/01/2005 16:25)


Publicado: 21/01/2005


 

GIBRALTAR


''Cherchez la femme''. ¿Cómo hallar al asesino, cómo acabar con las tramas terroristas, con el tráfico de estupefacientes, con el delirio secesionista? ''Cherchez la femme''. ¿Cómo hacer razonables a los díscolos ''llanitos'', tan tarifeños sin quererlo y tan empecinados en su britanicidad? Pues lo de siempre: ''Cherchez la femme''. Busquen la causa, la razón, el móvil; busquen al inductor; busquen a la mujer y nadie se ofenda, que aquí la mujer es sólo una metáfora.

Desgraciadamente, el móvil de casi todas las conductas y la causa de muchas pasiones inextinguibles es el dinero. Por eso son tan difíciles de atajar. Pero hete aquí que el miércoles día 19 la Comisión Europea ha enviado una comunicación al Gobierno británico en la que le exige por enésima vez, pero esta vez en serio, que desmantele el paraíso de impunidad fiscal del Peñón de Gibraltar en el plazo perentorio de cuatro semanas. Y ya saben que en cuanto cesa el flujo vivificante de las transferencias cesa la actividad. El dinero es la sangre de todas las acciones dudosas. Lo mismo en la ETA que en Gibraltar.

No se lo creerán. Los ingleses no se lo creerán después de siglos de burla consentida, pero cuando se tuercen las cosas y los miembros de la casa real se disfrazan de nazis (los disfraces son el cumplimiento de un deseo imposible) y afloran comportamientos sádicos e indignos como los de sus militares en el centro iraquí de acogida humanitaria -¡qué cínicos los tíos!-, se acumulan las contrariedades.

No se lo creerán tampoco ni el Ministro Principal en ''The Rock'', Peter Caruana que tiene apellido catalán, ni los ''llanitos'' de apellido y deje andaluces, amparados tanto tiempo en la impunidad. ¡Quién iba a decirlo a estas alturas! Pues ya ven: todo lo bueno se acaba. Y es justo que así sea porque lo bueno de unos pocos equivale casi siempre a lo malo de los más. ¿Dónde pararía ahora tanta arrogancia si el señor Zapatero en su infatigable avance hacia atrás no hubiera convertido una nítida negociación entre dos potencias, en un lío en el que la parte en litigio se convierte en juez? Pero, en fin, esa es por desgracia otra cosa. Una cosa con la que no se prestigian las naciones ni se defienden los derechos, porque si es cierto que dos no discuten si uno no quiere, es siempre a costa de darle la razón y desprenderse de los pantalones.

Un territorio sin tierra que tiene domiciliadas más compañias que vecinos, donde las empresas no pagan más que un simbólico cánon anual, en el que pueden entrar y salir planeadoras con muy varia mercancía amparándose en un espacio marítimo del que carecen y un estatuto que no poseen, y acogiéndose a los beneficios de la Unión Europea es, si ustedes me lo permiten, un chollo morrocotudo. Si esto es guerra -piensan- que no llegue la paz.

Veremos si la Unión hace cumplir a las naciones lo que los ayuntamientos hacen cumplir a los vecinos.

Darío Vidal

21/01/05

 

       Gibraltar (21/01/2005 17:10)


Publicado: 20/01/2005


 

PREDICAR A BOFETADAS



No se si ustedes los recuerdan pero cuando Don Manuel regresó a España converso a la Democracia prometió imponerla aunque para ello tuviera que sacar los tanques a la calle. Naturalmente muy pocos le votaron. Esos repentes han hecho pasar mucho miedo a sus compatriotas y le enajenaron irremediablemente la presidencia del Gobierno. Con los tanques en la calle, ni la Democracia, pensó la gente sensata que es la que de veras nos ha salvado en este país desde hace muchos años. Todos recordaban con un escalofrío cuando dijo aquello de que lo del País Vasco solo se arreglaría sacando los tanques a la calle. Menos mal que ya no era ministro de la Gobernación.

Pues bien, el señor Bush también opina que la letra con sangre entra y está dispuesto a predicar a bofetadas. La diferencia estriba en que Fraga, siendo un peligro, es una persona culta, honesta, y catedrático de universidad, en tanto que el reelegido presidente de los Estados Unidos es un ignorante, está ligado a intereses inconfesables y si no miente Michael Moore ni exagera Richard Labévière, está penetrado de la doctrina imperialista que inspiraba ya a su padre, decidido a erigir el Imperio Universal y convencido, en su empanada religiosa, de que la batalla eterna contra el Mal le compromete a mantener la guerra allí donde se encuentre, como si no lo tuviera debajo de la alfombra.

Hoy ha sido coronado el ''emperor''. Cuarenta millones de dólares en fastos, banquetes, bailes, festejos y charangas mientras los panzudos Galaxy llueven cadáveres de ''marines'' sobre la tierra de los Estados Unidos. Es que Sadam no tenía armas de destrucción masiva. No importa. Es que no tenía nada que ver con el viejo amigo Ben Laden. No importa. Es que esta guerra va a ser más desastrosa que la de Vietnam. No importa. Hay que tener dónde mandar a los muchachos inadaptados; hay que mantener la industria de armamentos; hay que consolidar el mercado del petróleo; hay que garantizar el negocio de los ''lobbys'' y, sobre todo, hay que luchar denonadamente por la paz: por la Paz, por la Justicia y por la Democracia occidentales.

Y el que las rechace, leña al mono que es de goma. ¿Cómo van a rechazar éstos ignorantes nuestras sabias, transparentes, beneficiosas e incorrompibles instituciones? Pues, señor, porque hay quien se apaña desde siempre con su sistema tribal, con el sistema asambleario de insaculación anual, con el viejo sistema feudal altomedieval que fuimos superando, o como se le ocurra. No es lo mismo un niño de seis años que un adolescente de dieciocho. ¿Que esos métodos tienen defectos? Con toda seguridad. Pero con la arrogante e injusta actitud que exhibimos, no estamos demostrando la justicia, la humanidad ni la superioridad de la Democracia. Cosa que, entre usted y yo, tampoco nos proponemos. O no. Seamos sinceros.

En la gélida ''inauguration'', las sonrisas eran muecas y los copos de blanca nieve revoloteando como mariposas, una metáfora de ''las almicas'' de los ''boys'' que sus dirigentes mandan patrióticamente todos los días al cielo.

Pero el empeño lo merece. Los que oprimen la libertad, los que desdeñan nuestra ayuda, los que rechazan la Democracia, habrán de doblegarse, aunque hayamos de predicar a bofetadas.

Darío Vidal

20/01/05

 

       Predicarabofetadas (20/01/2005 22:12)


Publicado: 19/01/2005


 

EL CLIMA Y LAS HORAS


Pensamos, y puede que no sin razón, que somos lo que vivimos. Que somos resultado del clima, del paisaje, del entorno, del grupo y no en menor medida de los alimentos. Jean Anthelme Brillat-Savarin afirmaba que ''somos lo que comemos''. Puede. Pero a veces parece como si fuera al revés: como si lo que sucede en el medio fuera una metáfora del acontecer histórico.

Hemos tenido casi tres semanas de niebla densa y tenebrosa con escarchas nocturnas mientras se representaba el proceso de desobediencia en el Parlamento Vasco y el presidente autonómico enarbolaba los pendones de la secesión. Anunció ETA una tregua vindicativa para mostrar ''quién manda aquí'', y los colegas del PNV renunciaron a las exigencias del ''lendakari'' ''en menos de horas veinticuatro'', mientras algunas almas candorosas que dan en confundir la realidad con sus deseos, aseguraban que acabábamos de llegar al fin del túnel.

Y lució el sol. El sol esplendoroso y providente de Akenathon, con sus miles de brazos dispensando vida quería abrazarnos. Pero al día siguiente, para demostrar ''orbe et urbi'' quien toma las decisiones en Euskal Herría, ETA dejo otra vez al PNV con el culo al aire -dicho sea con todo pudor- y dijo que aquí nada había cambiado y que continúa lo que ellos llaman la ''lucha armada''. Una lucha armada por demás benigna y confortable, porque los valerosos ''gudaris'' la libran contra una sociedad civil y desarmada, sin riesgo de heridos y de muerte ni temor a que los cuelguen de un poste de teléfono o les den garrote vil, que es el que da los garrotazos más contundentes. Pero saben que sus vecinos no les quieren agarrotar y eso dá mucha confianza, además de la suficiente moral para injuriar e insultar a los muertos, y para hacer estallar un coche-trampa con cuarenta kilos de amonal, aunque esta vez no han tenido suerte. Lo que no quita para que cuando los atrapen se lo hagan encima como siempre.

Naturalmente, el señor Ibarretxe dió el giro y se puso nuevamente a rueda del que marca la, llamémosla política, de Euskadi. Y entonces mismo comenzó a soplar un huracán que ha levantado seis coches no se en que población y los ha dejado en un montoncito como en una suerte de ensayo de tornado.

He aquí el clima como metáfora del desasosiego, y no al revés.

Mas no se reduce a eso la zozobra. Ruge el viento también porque el Gobierno ha bajado el Rey al moro como quien va de romería para que arregle lo que la sutil diplomacia moratina no es capaz de desurdir, utilizando una vez más a don Juan Carlos de extintor y apagafuegos, como si su función consistiera en sacar las castañas del fuego a los funcionarios mediocres. Y no contento con eso, ha preparado tan chapuceramente el viaje a Marruecos como para que nuestro Rey tenga que escuchar descortesías e impertinencias a un oligarca desaprensivo porque un gobierno español tuvo que repeler la agresión contra nuestro territorio que él perpetró.

Pero Mohamed VI está perdido. No les extrañe que cuando visite nuestro país, la exquisita etiqueta diplomática de Moratinos le ofrezca unos aromáticos torreznos de aperitivo, una ricas magras de jamón con tomate, y una cazuela de chancho a la extremeña regado todo con tintos de la tierra. No entenderá nunca por qué el alauita va a levantarse de la mesa sin comer.

Darío Vidal

19/01/05

 

       Elclimaylashoras (19/01/2005 20:27)


Publicado: 18/01/2005


 

** PIÑÓN FIJO


Se dice que el hombre -el ser humano- es el único animal capaz de tropezar dos veces en la misma piedra. Sin embargo los brutos aprenden. Habríamos de esforzarnos en mejorar para intentar equipararnos a ellos.

Pero el caso es que cuando nos enfrentamos al simplismo reduccionista de nuestros antepasados de Vasconia nos resulta imposible avanzar. Lo peligroso de tratar con orates es incorporar su sistema de raciocinio porque alejamos la posibilidad de tornarlos a la razón, mientras nos perdemos en la región de las brumas. Y es eso exactamente lo que nos sucede con el complejo separatista vasco. Solo que los independentistas no son locos sino tontos y carecen por ello de ideas alternativas y fantasía. Cada vez lo mismo. Siempre va el burro a las coles, como dicen en Aragón, o el cántaro a la fuente si lo prefieren. A piñón fijo. Cuando se apuesta al todo o nada, no caben matices.

Sin embargo, los que queremos al País Vasco y a los vascos, que somos mayoría, hemos procurado engañarnos una vez más -y van cientos- y creer que había llegado el momento de la cordura. Un espejismo que ha durado tres días.

Después de que los clericonacionalistas dejasen a los nacional-socialistas descolgados amenazando independizarse con permiso o sin él, por las buenas o las malas, las debilitadas huestes de Otegui aseguraron que no preveían tal eventualidad por el momento, dejando así a Ibarretxe y sus ''mariatxis'' con lo de sentarse al aire. Sin embargo cuando el desairado ''lendakari'' solicitaba hoy mismo parlamentar con Zapatero y Rajoy en la Moncloa para realinearse, Batasuna se ha escabullido diciendo que no se han comprometido ni por asomo a ''abandonar las armas'', y ETA lo ha rubricado poniendo un coche-bomba en Las Arenas. O sea que nada de hacerse ilusiones.

Naturalmente, ahora el PNV se resituará y vuelta a empezar. Otra vez el reiterado, el perpetuo, el odioso, el inacabable pedaleo a piñón fijo. Tornamos a lo de siempre. Suenan ya los compases del anticuado rigodón decimonónico con los pasos sabidos, aburridos, mortalmente tediosos de la neurosis separatista, la idea encanecida y vetusta de aquellos para los que el tiempo va al revés y a los que no cabe más que un solo pensamiento -¿pensamiento?- en la cabeza.

Mas dar el primer paso es irse hacia el adoquín en que volveremos a tropezar para cargarlo una vez más hacia la cumbre, como Sísifo, sin esperanza de poderlo dejar jamás. Si fueran todos separatistas, ahí se las compusieran y a ver que hacían con su independencia, pero hay por lo menos la mitad de los vascos que se saben y sienten españoles, eso descontando a los cobardes que disimulan, y no merecen que les traicionemos.

Pero no caigamos otra vez en la humana debilidad de volver a tropezar por no haber aprendido. O en la pueril hipocresía de tropezar a sabiendas para demostrar que somos más demócratas y dialogantes que los demás.

Vamos a pedir al Gobierno que aplique las leyes en este gallinero y no se deje distraer como otras veces. Queremos dirigir la mirada, la atención y el esfuerzo al exterior, para contribuir a construir la nueva Europa y no perder el futuro otra vez, como nos han forzado en otras ocasiones estos retrógrados que si no fuera por nosotros amanecerían hechos estatuas de sal.

Darío Vidal

18/01/05

 

       Piñonfijo (18/01/2005 20:36)


 

A PIÑÓN FIJO


Se dice que el hombre -el ser humano- es el único animal capaz de topezar dos veces en la misma piedra. Sin embargo los seres que juzgamos irracionales, los seres supuestamente carentes de inteligencia y espíritu, no lo hacen nunca: los brutos son capaces de aprender. Y pienso que después de tanto tiempo habríamos de esforzarnos en mejorar, para ''ser civilizados como los animales'' según dice la canción.

Lo peligroso de tratar con orates es incorporar su sistema de raciocinio porque alejamos la posibilidad de tornarlos a la razón mientras nos perdemos en la región de las brumas. Y es eso exactamente lo que nos sucede con el complejo separatista vasco. Solo que los independentistas vascos no son locos sino tontos y carecen por ello de ideas alternativas y fantasía. Siempre es lo mismo. Siempre va el burro a las coles, como dicen en Aragón, o el cántaro a la fuente si lo prefieren. Igual cada vez. A piñón fijo. Cuando se apuesta al todo o nada no caben los matices.

Sin embargo, los que queremos al País Vasco y a los vascos, que somos mayoría, hemos procurado engañarnos una vez más -y van cientos- y creer que había llegado el momento de la cordura. Un espejismo que ha durado tres días.

Después de que los clericonacionalistas dejasen a los nacional-socialistas descolgados amenazando independizarse con permiso o sin él, por las buenas o las malas, las debilitadas huestes de Otegui aseguraron que no preveían tal eventualidad por el momento, dejando así a Ibarretxe y sus mariatxis con lo de sentarse al aire. Sin embargo cuando el desairado ''lendakari'' solicitaba hoy mismo parlamentar con Zapatero y Rajoy en la Moncloa, don Arnaldo se ha escabullido diciendo que no se han comprometido ni por asomo a ''abandonar las armas'', o sea que nada de hacerse ilusiones.

Naturalmente, ahora el PNV se resituará y vuelta a empezar. Otra vez el reiterado, el perpetuo, el odioso, el inacabable pedaleo a piñón fijo. Tornamos a lo de siempre. Suenan ya los compases del anticuado rigodón decimonónico con los pasos sabidos, aburridos, mortalmente tediosos de la neurosis separatista, la idea encanecida y vetusta de aquellos para los que el tiempo va al revés y a los que no cabe más que un solo pensamiento -¿pensamiento?- en la cabeza.

Mas dar el primer paso es irse hacia el adoquín en que volveremos a tropezar para cargarlo una vez más hacia la cumbre, como Sísifo, sin esperanza de poderlo dejar jamás. Si fueran todos separatistas, ahí se las compusieran y a ver que hacían con su independencia, pero hay por lo menos la mitad de los vascos que se saben y sienten españoles, eso descontando a los cobardes que disimulan, y no merecen que les traicionemos.

Pero no caigamos otra vez en la humana debilidad de volver a tropezar por no haber aprendido. O en la pueril hipocresía de tropezar a sabiendas para demostrar que somos más demócratas y dialogantes que los demás.

Vamos a pedir al Gobierno que aplique las leyes en este gallinero y no se deje distraer como otras veces. Queremos dirigir la mirada, la atención y el esfuerzo al exterior, para contribuir a construir la nueva Europa y no perder el futuro otra vez, como nos han forzado en otras ocasiones estos retrógrados que si no fuera por nosotros amanecerían hechos estatuas de sal.

Darío Vidal

18/01/05

 

       Apiñonfijo (18/01/2005 18:20)


Publicado: 17/01/2005


 

MUERTE DE UN CÓMICO


No tenía nombre de artista. Tampoco se lo puso. Pero ha sido un excelente interprete y ''un cómico'' en la noble acepción en que se reconocen tales los mejores actores de nuestra escena. Hoy duerme en un teatro, el reciento en que tantas horas veló, boca arriba con los ojos cerrados y su bigote tardofranquista contumaz como un desafío, Agustín González, para hacer mañana el último mutis y dejarnos su ausencia. Su vacío de creador intuitivo, autodidacta, instintivo, tierno, iracundo, visceral, sabio y poliédrico.

No sabía hasta ayer que le quería tanto. No me había dado cuenta ni parado a pensarlo. Verlo en la escena o la pantalla era una garantía de gozo y las más de las veces de regocijo y carcajada, con aquella mirada aviesa de atravesao, con aquella cara de franquista malaleche, de atacante de Teruel, de resentido mediocre, de alférez provisional -''alférez provisional, cadaver efectivo''-, de pobre hombre zurrado, hambriento y sin trabajo, de estraperlista de ocasión, de humillado español de la posguerra: ''un señor de bigote, moreno, bajito, y con cara de mala leche porque dice que jode poco''.

Se han ido con él, porque pese a no ser viejo ya no eran de nuestro tiempo, aquel cura ''trabucaire'' y gorrón de ''La escopeta nacional'', y el sargento que pudo ser en ''La Vaquilla'' como fué en tantas otras de sus creaciones, que no sé si entenderían ahora nuestros chicos, aunque se salvarán siempre por su palpitante y dolorida humanidad pués hacía arte con sus silencios tristes, sus gritos coléricos, su ternura, sus venas y sus lágrimas.

Agustín González se hizo en la escuela artesana del TEU de Madrid, como Alfredo Marsillach salió del TEU de Barcelona, que no era escuela sino una suerte de divertimento del Sindicato Español Universitario que encauzó muchas vocaciones dormidas en tareas y disciplinas entonces no regladas. Agustín González, prófugo de Arquitectura e hijo del pueblo de Madrid, se quedó en la última bohemia, la que quedaba del viejo cómico de la legua que recorría los pardos caminos de la Península en desvencijados autobuses reconstruídos y en vagones de tercera clase, crujidores y gimientes. Así se le puso la cara de no dormir. Como anticipando esta burla de muerte, este bromazo estúpido y patoso que el destino le ha jugado, con una gripe benigna, una gripe sin importancia en un año de baja virulencia, cuando le habían dado el alta médica y se disponía a continuar en el ''Teatro Reina Victoria'' con Manuel Alexandre y José Luís López Vázquez haciendo ''Tres hombres y un destino'' que estaba siendo el éxito de la temporada. Una neumanía en la apresurada convalecencia desprevenida y un ataque al corazón han dado con él en tierra.

Nos deja cuando cosechaba un éxito tan deseado, porque últimamente se lamentaba de que no le daban papeles. Nos deja como él hubiera deseado, haciendo un hueco en su trabajo, trabajando, después de haber hecho cientos de personajes en la televisión, el cine y el teatro, y de haberse caracterizado de todos nosotros. Nos va a costar estar sin él.

Darío Vidal

17/01/05

 

       Muertedeuncómico (17/01/2005 21:07)


Publicado: 16/01/2005


 

¿QUÉ HAY QUE DISCUTIR?


¿Qué hay que negociar, qué hay que discutir, qué hay que pactar con el lendakari Ibarretxe y con ETA? La banda acaba de difundir un comunicado solicitando crear dos comisiones, una en el Pais Vasco y otra en Madrid, para explorar soluciones al conflicto. La ETA acorralada pide tiempo porque mientras hay vida hay esperanza. El tiempo da ocasión a retorcer los argumentos, a desviar la atención centrando el debate en cuestiones subsidiarias, a desorientar a la gente y a esterilizar el discurso.

La negociación es una transacción, un trueque en que cada parte cede en favor de la otra, a cambio de algo. Después de que la Administración del Estado haya cedido cuanto ha podido al Gobierno vasco ¿qué más pueden pedirle? Arzallus decía gozosamente a los suyos, tras uno de los últimos acuerdos, que habían ''sacado'' más de lo que esperaban. ¿Qué ha dado a cambio su partido a los restantes españoles? Todo lo que cabía esperar de él: deslealtad. ¿Y que ha cedido Eta-Batasuna a cambio de esa generosidad para que los nacionalistas se sintiesen cómodos y a gusto? Más amenazas, más chantaje, más atentados, más terror. Quienes aún no lo hayan aprendido después de treinta y cinco años, deben aceptar que los criminales únicamente son capaces de entender el lenguaje del rigor y la fuerza. Y que interpretan la generosidad como debilidad y cobardía.

Ni siquiera los constitucionalistas perseguidos han podido prescindir de sus escoltas, que es lo mínimo que se puede exigir a un gobierno civilizado. Tienen que moverse entre guardaespaldas como los ''gangsters'' del Chicago de los '20 y los delincuentes de la mafia americana. En cierta ocasión sugirió alguien que cada perseguido fuera acompañado por un militante del PNV. Algunos nacionalistas cristianos se prestaron a ello, mas todo se quedó en palabras. Ni aún sabiendo que jamás les apuntarian a ellos, tuvieron la grandeza de hacer la prueba para mostrar a los pistoleros que se sentían solidarios con los colegas amenazados. Y aún eso sería poco, pues nadie libra a los políticos del PSOE y el PP del vacío, de la burla, del insulto y del cerco al que sigue sometiéndolos una sociedad penetrada de nazismo.

Los nacional-socialistas (Sozialista Abertzaleak) y sus valedores y socios de la derecha supuestamente democrática del PNV solicitan negociar una ''salida al conflicto'' vinculados indisolublemente por una red de pactos y convenios en su mayor parte secretos. Una cínica ''salida'' a la inseguridad, las amenazas, la extorsión, el terror y la muerte que solo ellos siembran entre los que cumplen las leyes y se dejan matar. Los monopolizadores del terror se sienten ofendidos por tener que matar y exigen a las víctimas que resuelvan el conflicto. Es inaudito.

Y los burdos y zafios secuaces de Otegui y ''Ternera'' tientan al señor Zapatero halagándolo tan torpe y puerilmente como si fuera un niño, para que pase a la Historia como Blair por resolver la cuestión del Ulster. No dicen, claro está, que el Primer Ministro británico ha aplicado hace ya meses su particular Artículo 155 y suspendido la autonomía del territorio.

Que nadie caiga en la trampa de querer parecer más demócrata que nadie. Los demócratas elaboran, debaten y aprueban sus leyes. Y luego las cumplen y las hacen cumplir escrupulosamente. Lo demás es demagogia. Que nadie caiga en nuevas trampas viejas.

Darío Vidal

16/01/05

 

       Quehayquediscutir (16/01/2005 18:16)


Publicado: 15/01/2005


 

NO ES RENCOR SINO CAUTELA


No es rencor sino cautela. Precaución. Desconfianza.

Cuando la ETA y Batasuna tienden la mano para ''el diálogo'' y aseguran aplazar su vindicación separatista como dijo bastantes veces Javier Arzallus, no se sabe por cuánto tiempo y con qué propósito pero reservandose unilateralmente la facultad de desenterrar el hacha nuevamente, no es aconsejable -ni prudente- adormecerse en la esperanza. Una cosa es la bondad y otra la torpeza. Y cuarenta años de experiencia en el trato con ETA y su partido no favorecen la credulidad.

No es rencor. Y menos, odio. Estamos dispuestos a perdonar como hemos demostrado durante tanto tiempo, reprimiendo las ganas de echarnos a la calle y cobrarnos diente por diente lo que se hacía con nosotros, como en ocasiones nos pedía el cuerpo: porque los etarras también tenían padres, hermanos, mujeres y novias. Pero pronto nos sobreponíamos gracias a Dios y a la altura moral que nos hacía reparar en que aquello no era sino una sinrazón, una injusticia y un crimen como el que llorábamos.

Así es que hemos renunciado a vengarnos -una actitud que les hará sentir vergüenza un día- pero no podemos confiar después de cuarenta años de incumplimientos, crímenes y engaños; después de cuarenta años de insultos, burlas y humillaciones a los vivos, y escarnios y profanaciones de los muertos, expresadas en llamadas insultantes a los familiares y comunicados plagados de embustes sobre los comportamientos de las víctimas para justificar los tiros en la nuca. No podemos confiar en la palabra de quienes no se ha arrepentido en cuarenta años, ni sienten remordimiento, o cuando menos fatiga de matar tanto.

Serían precisos, para resultar creibles, cuarenta años de concordia y de paz del complejo ''abertzale''. Porque una conversión tan radical supone una toma de conciencia tras un proceso laborioso de reflexión. No es creíble que a la semana de la carta de ''Josu Ternera'' leida ante Atutxa por Otegui, en la Cámara vasca, la banda renuncie a la independencia ''por el momento''. ¿Y al asesinato, y al crimen han renunciado? ¿Por qué no renuncian a la extorsión que están practicando estos mismos días con un nuevo envío de cartas conminatorias exigiendo el ''impuesto revolucionario''? ¡Quién va a creerles!

Es solo una estrategia. Ibarretxe manifestaba tras su reciente entrevista con Zapatero que la separación de España no es una cosa inminente. Hoy dice Otegui de parte de sus jefes, que posponen la independencia por el momento. ¿A qué se debe esa transición de la premura al sosiego? Pues en primer lugar a la firmeza del presidente Zapatero al oponerse a su caótica demanda. Y a que las recientes estadísticas sugieren que las nueces aún no están maduras. Por lo menos hasta que la siembra de las ''ikastolas'' comience a dar cosecha. Que la dará. Y también a que el cerco en torno a Urruticoetxea Bengoetxea está cerrándose.

Los que hace una semana abominaban de sus compatriotas y les insultaban llamándoles españoles, les tienden hoy la mano (con la trampa). Los que celebran que nos asesinen con caviar y cava helado como De Juana Chaos, nos brindan hoy la tregua. Mal deben estar para asumir tal humillación, cuando no ha pasado ni el tiempo ni han cambiado las personas.

Los mismos de ayer, los rostros de los matarifes de siempre, nos proponen negociar. No es rencor. Es que no podemos creerles.

Darío Vidal

15/01/05

 

       No_es_rencor_sino_cautela (15/01/2005 18:08)


Publicado: 14/01/2005


 

UN VENIAL ERROR



Todo el mundo puede cometer un error. ''Humanum est errare'',- decían los latinos. Así es que no hay por qué escandalizarse ni poner el grito en el cielo porque alguien se equivoque. Lo malo es que a veces el error resulta perdurable, mantenido y contumaz. O sea que el tiempo no enmienda el error como ha sucedido con la pertinacia del señor Bush en ''mantenella'' a pesar de que los inspectores afirmaban que en Iraq no había armas de destrucción masiva.

Cuando la metedura de pata no tenía paliativos, el vaquero de las botas bordadas quiso acercar la objetividad a sus tesis, en vista de que era imposible lo contrario, y aparecieron unos oxidados remolques de camión abandonados que nos juraron que eran peligrosos laboratorioas móviles de sustancias letales; luego unos frasquitos de veneno y unos sobrecitos con un extraño ''polvo de antrax'' que probaban que Sadam Hussein los fabricaba, del mismo modo que la caja de Aspirinas que llevamos en el bolsillo prueba que nosotros somos la Bayer.

Se fueron los inspectores de la ONU diciendo que allí no veían nada y los Aliados reanudaron las pesquisas asegurando que, de todos modos, les constaba que el Tirano había querido fabricarlas, lo que suponía adentrarse en la fronda intrincada de la ''paleoprofecía''. ¡Ah, si alguien pudiese juzgar nuestros deseos!

El mes pasado, diciembre de 2004, los norteamericanos reconocieron que en Iraq no hubo armas de destrucción masiva, como había proclamado a voz en grito un portavoz de la Casa Blanca este último verano, sin que nadie se atreviese a desautorizarlo.

Bueno ¿y ahora qué? ¿Está mejor la población hoy que entonces? ¿Se ha resuelto algo con la detención del dictador o se ha acrecentado el dolor, el terror, la injusticia y la muerte? ¿Han llevado los invasores la Justicia al país o violado todas las leyes al no custodiar más que el Ministerio de la Energía, abandonando a su suerte los restantes y permitiendo el saqueo de los tesoros incalculables del Museo de Bagdad, tan sagrados como los derechos de los secuestrados en la cárcel de Abu Ghraib.

''Hombre, todos nos equivocamos, ya se sabe: humanum est errare''. Pues, no, mire usted. A un político no se le pueden consentir ni perdonar errores tan graves y tan duraderos. ¿Qué arbitrariedad o qué capricho puede justificar un despilfarro de recursos y dinero que habrían bastado para acabar con el hambre en el mundo? Pero combatir la miseria es una monserga de débiles y misioneros; de ancianas piadosas y solteronas devotas. Siempre ha habido de todo eso, pero lo que ocurre es que ahora lo sabemos. Es un asunto que no interesa a nadie: ni a los comerciantes de armamento, ni a los de vehículos especiales, ni a los de petróleo, ni a los de medicinas. A nadie. Esos seres desdibujados y vagamente humanos del llamado Tercer Mundo son unos haraganes y unos gandules que no piensan más que en tomar el sol. ¡No valen nada! Y en Estados Unidos se mide el valor de las personas por su sueldo anual bruto. ''¡Es un tipo de sesenta mil dólares!''

¿Cuanto cuesta tanto dolor, tanta sangre, tanto destrozo, tanta ruina, tanto desgarro, tanta muerte? ¿Es alguien capaz de ponerles precio?

Me temo que nada cambie hasta que sea más rentable y lucrativo acabar con la miseria que construir armas. O sea, nunca.

Darío Vidal

13/01/05

 

       Un_venial_error (14/01/2005 20:49)


Publicado: 13/01/2005


 

MAÑANA, EL REFERENDUM


Si pretendiese que ésto fuese un ensayo, sugeriría que el lenguaje se halla en periodo creativo o en estado corruptivo. El primero sería el que alumbran los poetas y los filósofos, y el segundo el que corrompen los políticos y los sofistas. Aquellos pretenden dotar a las palabras de contenido y de precisión lógica los unos, y los otros cargar de contenido metafórico y trascendente los vocablos para que nos acerquen a la intuición de una realidad más profunda. Mientras que los últimos, como destructores del lenguaje, tratan de vaciar las voces de contenido. Lo mismo es región, que nacionalidad, que nación, que departamento, que condado y que Estado. Ya lo dijo Zapatero. ¡Qué importan las palabras!

Y sí que importan. Las palabras son la argumentación, el raciocinio, el pensamiento y la inteligencia. Fíjense si son importantes, que lo primero que destruyen los terroristas para aniquilar a la sociedad que parasitan es el significado de los vocablos. Alguna vez he escrito sobre la corrupción del lenguaje por parte de los terroristas y de su apropiación de los conceptos más nobles y dignos, para desconcertar a los incautos con la palabra. Es un cínico ejercicio de desprecio a la verdad que acerca y hermana a ETA y PNV. Otegui no sólo votó en el Parlamento Vasco en representación de un partido ilegal, sino que puso voz a la intervención del jefe de Eta, ''Josu Ternera'', huído de la Justicia y en paradero desconocido. Acaso no tanto para Arnaldo Otegui con quien se escribe, que también fué juzgado, condenado y encarcelado hace años por delitos terroristas.

Algunos entienden ahora por qué no se expulsó del Parlamento vasco a la ilegalizada Batasuna -ahora Sozialista Abertzaleak- con cuyos votos ha salido adelante el ''Plan Ibarretxe'' que acaban de presentar a las Cortes para su debate. Pero nadie entiende que después de manifestar repetidamente unos y otros que pretenden escindirse de España mediante un Referendum que se convocará sea cual sea el resultado de ese trámite parlamentario, apelen a la serenidad, a la negociación, al diálogo democrático y la calma. ¿Qué se puede negociar si las demandas de los separatistas no tienen gradaciones y anuncian que aunque la nación entera esté en desacuerdo romperán con ella? ¡Esa es la democracia de Pancho Villa! La Ley del Embudo que tan cara es a los independentistas, fundada en el principio infantil e inmaduro de que ellos no tienen más que derechos y los otros únicamente deberes.

Pero los nacionalistas, en cuya estrategia se adivina siempre la inspiración de los clérigos y la untuosa ''diplomacia vaticana'', no pretenden tanto celebrar ahora su referendum liberador -que perderían-, como introducir un ilícito derecho de autodeterminación en el documento que desean suscribir. Los nacionalistas como sus inspiradores no tienen prisa. Preparan el camino para que los niños de las ''ikastolas'' malformados por una historia inventada, la mentira sistemática y el odio a sus vecinos, cumplan la tarea que ahora inician, dentro de veinte años. Los políticos en general no miran al futuro; sus plazos son cuatrienales. Y por eso no reparan en que es preciso acometer una labor mucho más dificil pero imprescindible. Hay que corregir la manipulada desviación de los niños, copiada de los métodos de la URSS, para que puedan elegir y juzgar por sí mismos. Y esa tarea hay que abordarla hoy mismo.

Darío Vidal

14/01/05

 

       Mañana,el_Referendum (13/01/2005 19:37)


Publicado: 12/01/2005


 

MORATINOS SUPERMAN


El señor Moratinos es un gozo, un ser angelical y candoroso que parece buena gente pero que a lo mejor serviría mejor al país desde otro puesto.

Digo esto porque el ministro de Exteriores habría de ser el ''defensor del pueblo'', frente a los intereses extranjeros y las asechanzas de ''los países competidores y rivales''. Y ser tambien su imágen y su rostro.

Es el único ministro al que se admite impenetrable, taimado, doble, sagaz, imprevisible, astuto, intrigante y cínico cuando es preciso. Aparte de demandarle que sea inteligante, dúctil, cauto, sutil, desconfiado, agudo y avisado, que es lo que se espera del director de la política exterior de un país. Y sobre todo que sea diplomático, una palabra que implica saber estar, moverse con soltura, resultar próximo, soslayar con habilidad las trampas dialécticas, dar la vuelta a los argumentos, conversar con agudeza, contestar sin hacerlo, disparar sin parecerlo, encubrir las preferencias, ocultar las jugadas, resolver los contenciosos quedando siempre encima como como los globos de hidrógeno, y saber caer siempre de pié como los gatos. Igual que Superman.

¿Pueden decirme, aportando algún ejemplo, cuál de estas propiedades ha mostrado el ministro de Asuntos Exteriores?

Hace muy poco, inauguró su gestión acusando a un Gobierno de su nación de haber sido desleal con el presidente de un país amigo, cooperando a su destitución. No sé si el chivatazo es cierto o un embrollo, pero si hubiese sido vendedor de ''El Corte Inglés'', es un suponer, lo habrían echado de la empresa por deslealtad, como todo el que difunde la política o la estrategia de ventas de una firma. Porque aunque tenga ahora otro gerente, es la misma. Pues bien don Miguel Ángel de El Descuido -no puede llamarse de La Guarda- aprovechó que don Hugo Chavez, el político puenteado, viniera a España, para decirle que el Gobierno para el que trabaja -o sea su empresa- había querido dejarle sin trabajo. Claro que ese no fué un deslíz candoroso. Tampoco una jugada inteligente. Sólo una maniobra torpe, burdamente urdida, que le dejó ''in púribus'' o si lo prefieren en lenguaje llano, con el culo al aire. Una ''salida de pié de banco'' que nos hizo exclamar: ''¡Señor, que no necesitemos nunca que este lince nos defienda!''. Pero como no le mostraron la tarjeta roja, ahí lo tenemos. Y el otro día, hablando de sus hábitos dijo que ''bebía vinó francés porque su madre es francesa y le gusta más''. Un juicio perfectamente asumible si lo hubiese dicho en Francia. Pero no, lo dijo en España, su patria paterna y la del Rioja, el Ribera del Duero, el Somontano, el Penedés, el Jumilla y el Jerez-Xerez-Sherry.

Apunté sus ocurrencias en un papel pero pesaba tanto la tinta que debió caérseme del bolsillo. ¡Inefable don Moratinos!

Pero durante su viaje a Camboya, Indonesia y Ceilán, ya saben, el Sudeste Asiático, está exhibiendo su agudeza de una manera demoledora. Esta misma mañana ha manifestado a los periodistas boquiabiertos que ''cuanto más tarden a encontrar a los dos españoles aún desaparecidos, más facil será que ya no vivan''. Sorprendente. Pero lo que ha dejado más perpleja a la concurrencia ha sido saber que ''resulta muy difícil reconocer a los muertos del tsunami porque son de muchas razas''.

Y tiene razón. Todos los extranjeros se parecen.

Darío Vidal

12/01/05

 

       MoratinosSuperman (12/01/2005 19:57)


Publicado: 11/01/2005


 

TRES AÑOS DE IGNOMINIA


Hoy 11 de enero de 2005 se cumplen tres años de la ''cheka'' ignominiosa de Guantánamo; de la sonrojante entrada en servicio del espantoso centro de tortura y destrucción personal de la bellísima isla de Cuba, que no parecía haber diseñado la Naturaleza para que hiciera de ella una cárcel Fidel Castro, ni para que un dictador extranjero, imperialista y voraz, la mancillara construyendo un penal.

Siempre asociamos los lugares así a paisajes sórdidos de cielos lúgubres y oscuros, con altos acantilados sombrios; no a playas abiertas, con palmeras de cimbreante cintura meciéndose bajo el cielo azul, porque nuestra imaginación anémica no es capaz de concebir el terror sin el decorado del castillo siniestro en una noche de aguacero y vendaval, entre truenos desgarradores y relámpagos. El manido tópico del cine de terror. La realidad, sin embargo, es mucho más contradictoria.

Tal día como hoy llegaron doce hombres maniatados al Caribe desde el Asia Central: accedieron a la molicie del mar más cálido desde los fríos escarpes abruptos de Afganistán. Encadenados con grilletes, alejados para que no experimentasen ni el consuelo animal de la cercanía, las manos enguantadas como no las llevaban en los hielos, privados del oido, la vista y el tacto bajo el sol inclemente del trópico, arrodillados y encorvados para no poder aliviarse ni respirando, del dolor de todo el cuerpo y las rodillas, hasta perder la idea del tiempo, el espacio y la identidad. Pero además se les dió tormento y experimentó con ellos como sucedería luego en la sucursal iraquí de Abú-Ghraib.

Tres años ya. Ahora son 550 penados sin procesamiento, sin acusación y sin juicio. Solo cuatro de ellos tienen cargos y esperan ser juzgados. Muy pocos han salido: un estadounidense, un español y dos ingleses. Los que ya no están, los hallaron los tiburones blancos en la playa.

Demasiados muertos, demasiada maldad, demasiado dolor. Treinta y cuatro han pretendido suicidarse, ausentarse para siempre. Perdida la esperanza, lo único que esperaban es dejar de padecer. Pero no lo lograron porque sus guardianes son dueños de su vida pero también de su muerte. Tampoco hablan con nadie. Lo tienen prohibido y muchos se han vuelto locos, privados de estímulos sensoriales -vista, oído, olfato y tacto- cuando no son dolorosas. El gusto hay que suponer que no lo cultivarán, con lo que comen.

No saben por qué están, por qué los secuestraron, de qué se les acusa, ni qué van a hacer con ellos. Pero ahora tampoco lo saben los norteamericanos que vulneraron la Convención de Ginebra, se burlaron del Derecho Internacional, les niegan la existencia jurídica, han decidido que son apátridas, que no son presos de guerra, y que no tienen derechos. Son inservibles. E invisibles. Nada han podido sacarles y ya nada les oirán porque nada saben. Pero no han previsto qué hacer con ellos, que son quinientos como pudieran ser seís mil. No es fácil deshacerse de ellos. Ni matarlos y hacerles desaparecer en el mar como en los primeros tiempos. Tampoco liberarlos pues no son presos ni existen pero hablan. Esperar unos años -pocos- a que se extingan. O aguardar a que esten todos locos para que nadie de crédito a sus testimonios. Mejor así, y no ha pasado nada.

Un año más, muchachos. Enhorabuena.¡Feliz cumpleaños en nombre de la hipócrita, depravada, emputecida y vil Democracia Planetaria!

Darío Vidal

11/01/05

 

       Tresañosdeignominia (11/01/2005 17:16)


Publicado: 10/01/2005


 

LA BARAJA DEL MIEDO


Cuando se analiza el secesionismo suelen hacerse cuentas bastante burdas sobre los partidarios y los que lo rechazan, apelando siempre a razones de origen o sentimentales. Pero no suelen ponderarse otros factores sutiles como el egoísmo de los ''comprados'', y el miedo de los amenazados y los del ''por si acaso''.

Solo los primeros me parecen, sin paliativos, despreciables, porque esos son los que comulgan o apostatan al son de su conveniencia. Los otros tienen una presión invencible y nadie puede exigir a nadie que se comporte como un héroe. Por eso el independentismo catalanista tiene menos coartadas, aunque también conozco a quien ha sido aislado e incluso marginado del mercado laboral por tibieza nacionalista. Pero la sangre no llega al río de la amenaza de muerte ni del atentado, si se descuenta la tenebrosa época de ''Terra Lliure'' en la que Federico Jiménez Losantos fué raptado, herido y abandonado en un descampado, y el fabricante de motocicletas Bultó fué asesinado mediante una bomba lapa de depresión, adherida al pecho.

Descartando la cooperación de los esbirros terroristas, necesaria para que los nacionalistas democráticos lleven adelante el negocio, la atracción de la independencia es bastante discreta y asumible. Según un reciente sondeo de Sigma Dos, el 36% de los vascos están en contra del Plan Ibarretxe y el 34% está a favor, de modo que teóricamente -solo teóricamente- podemos anticipar cual sería el resultado de un ''referendum de autodeterminación''. Un referendum que por otra parte sería ilegal, por cuanto Euskadi no ha sido un territorio colonizado por una potencia extranjera sino parte constitutiva del propio país desde su primera andadura. Pero ahí tenemos la franja temblorosa del miedo, el sector ominoso del ''ns/nc'', que no sabe o no contesta porque está bien como está todo, y que técnicamente significaría ''mejor sin Ibarretxe'' pero no se computa. Es la banda sociológica instalada en la comodidad y el miedo a significarse en cualquier sentido. ''A mi no me líe usted''. Aunque a la hora de votar son los que se decantan por los que más miedo les dan. Y los que hacen perdurar las situaciones infamantes como el chantaje terrorista a los que tienen la dignidad de no desertar, ni rendirse, ni humillarse aunque les vaya la vida.

Muchas veces pienso que ese coraje en soledad que los hace admirables, es otra razón para que los cobardes enconen su rencor hacia ellos y otro motivo de odio para los asesinos resentidos. Los primeros porque se sienten señalados por su entereza, y los segundos porque se saben derrotados por su dignidad, ya que aunque sean capaces de matarlos, no lo son de vencerlos.

Aunque tantos años de argucias, embustes y sofismas han alterado a mi parecer el juicio de los vascos, que caen en dramáticas contradicciones como suponer que el ''Plan'', aunque desuna a los vascos y los haga más pobres, alejará por lo menos el terrorismo, una actitud claudicadora y cobarde que parece ignorar la batalla a muerte a la que habrían de enfrentarse los sabinistas y los marxistas para determinar quienes iban a mandar en última instancia. Y cabe imaginar quiénes y de que modo se impondrían finalmente.

Lo malo es que, en muchas ocasiones, la Historia la deciden los corderos poniéndola tan difícil como si la inspiraran los lobos.

Darío Vidal

10/01/05












 

       Labarajadelmiedo (10/01/2005 20:11)


Publicado: 09/01/2005


 

ESCURRIBANDA


Del mismo modo que el ridículo se contagia hasta hacer sentir vergüenza ajena, el medroso Zapatero nos contagia de bochorno. Su aparente flema ante lo que se avecina no es consecuencia de la claridad de ideas, la firmeza y el coraje. No se mueve porque no sabe qué hacer, no tiene idea y sufre una escurribanda que le obliga a andar apretando las nalgas. Suponía que ser presidente era ir de bonito todo el día, pero las más de las veces ser presidente consiste en arremangarse, tirar de pala y decidir en soledad. Y a Zapatero no le gusta ni decidir ni trabajar. De modo especial cuando hay que comprometerse sin ambigüedades y mancharse el mono de grasa y sudor.

Si lo quieren más claro, no solo no ha dado una respuesta a las amenazas de Ibarretxe y Puigcercós de ERC, sino que no ha convocado el preceptivo Consejo de Ministros esta semana para no verse obligado a ninguna de las dos cosas. A eso se llama ''verlas venir y dejarlas pasar'' como recordaba el otro día que decía Gil-Robles, aunque dudo mucho que las vea venir.

Esa preocupante atonía, esa arreflexia, no es normal en un ser que se supone vivo y que apetece gobernar. Debería avergonzarse de que hayan tenido que tomar postura desde ciertos políticos de su propio partido hasta la Iglesia pasando por las humilladas Víctimas del Terrorismo, por no tomarla él que parece haber desertado de su primera responsabilidad como presidente de la Nación cuya Constitución ha prometido ''cumplir y hacer cumplir''.

No habría de forzar su ánimo apocado y pusilánime revestido de ''talante tolerante'' para poner en orden las cosas. Ni sacar los tanques, ni llamar a rebato, ni redactar manifiestos heróicos, ni hacer proclamas patrióticas al modo del alcalde de Móstoles. Está todo muy claro. A la Constitución se la defiende aplicándola, y los ''constituyentes'', que sabían algo de Historia, lo previeron todo. De modo que le bastaría con musitar ''Hágase'' sin gestos teatrales, sin dar una voz estentórea, ni descomponer la figura. ''Hágase''. Y los jueces sabrían qué hacer, desde una elemental restricción precautoria a la suspensión temporal de la autonomía vasca como prevé el artículo 155. Aparte de actuar inmediatamente contra Atutxa por desacato al Supremo, y contra el presidente autonómico por un fraude de Ley manifiesto, apoyándose para vulnerarla en la legitimidad que le otorga la Constitución, de tal modo que al burlarla pierde toda legitimidad.

Si así actuase, su silencio sería una muestra de fortaleza que inspiraría confianza. Pero se comporta como lo hace por falta de convicción, de coraje y de previsión de lo que se le viene encima. Carece de imaginación para representarse la reacción imprevisible de una Nación mutilada. Y no parece inclinado a barajar estrategias, que tampoco son necesarias porque está todo pensado.

Que aplique la Constitución y la Ley y se libere del yugo nacionalista. Y entretanto que pacte con el PP algunas cuestiones de Estado como la integridad territorial, naturalmente desde la fuerza que le dan sus electores, como aconsejó hace mucho tiempo Redondo Terreros y hace unos días Rosa Díez.

Tiene miedo, canguelo, despeño y desbarate de tripas cuando se representa apeado de la presidencia, pero la única forma de preservarla es luchar por la legalidad. Si no lo hace venderá el país, pero la primera víctima del descalabro será él mismo.

Darío Vidal

09/01/05

 

       Escurribanda (09/01/2005 00:15)


Publicado: 08/01/2005


 

LA SEDUCCIÓN


Sonsoles Fuentes y Laura Carrión acaban de publicar un libro en el que cuentan secretos de mujer. Se titula ''Dímelo al oído''. Pero a los varones que se entretengan en hojearlo no les servirá de instrucción curiosa y divertida, porque se les revela el misterio cuando no lo necesitan ya.

Los abuelitos nos decían: ''¡Ay, hijos míos si volviera a nacer con lo que ahora sé!'' Pero no vuelven a nacer. Y si por acaso sus ánimas transmigran y se reencarnan en otro, regresan trayendo el espíritu limpio ''quam tábula rasa'' con el candor de su nueva niñez, y no recuerdan ya que hayan vivido. Vuelven a crecer y aprenden nuevamente, y cuando lo saben casi todo, se vuelven a morir. Es un desastre. Aparte de que tampoco sabían transmitir con eficacia los conocimientos adquiridos. Yo no sé cuantas bofetadas habré de agradecerles por aplicarme sin matices aquel consejo de que hay que leer a las mujeres al revés de lo que dicen. ''Cuando te digan no, es que sí''. ¡Plaff! ''Jope, qué tía más rara; esta no debe ser como las otras''. Y el caso es que siempre tropezábamos con las excepciones y no había quien se comiese un rosco. ''Tú no hagas caso, tú insiste que a las mujeres les encanta que insistamos''. Y un día aparecía con un tipo como un armario y nos ponía de güevo. ''Joder con el abuelo ¡para fiarse! O no tiene ni repajolera idea, o voy a dar siempre con las excepciones''.

Los matices. No nos enseñaron los matices. Señor, qué contornillo.

Pero volvamos a lo nuestro. Estas dos nuevas provocadoras llamadas Laura y Sonsoles, cuentan los íntimos mecanismos de una maquinaria que ha sido superada por la tecnología digital. Quiero decir que, hace unos años, sus confidencias hubiesen constituído saberes valiosos, un verdadero tesoro para amadores. Pero ahora no son precisos. Llegan tarde. Son mercancía averiada. Si querían servirnos y servirse de nosotros, han perdido el tren. Aparte de que lo que ahora nos venden como novedad, nos lo chivó primero Sharon Hite y luego una larga serie de madrugadoras que repitieron su Informe, referido a las andaluzas, las barcelonesas y las mujeres en edad fértil del Distrito de Lavapiés. Y otras, como Elisabetta Leslie Leonelli en ''Al di lá delle labbra'', ilustraban sobre cómo podían procurarse satisfacción a sí mismas, lo que constituyó una verdadera arma secreta para nosotros.

No deseo desairar a estas amables confidentes que vienen a decir lo que ya sabemos como si fuese el séptimo arcano o el misterio del Grial, pero Sonsoles y Laura nos revelan a estas alturas que a las mujeres se les llega mejor por el oído que por la vista; que prefieren a los chicos que son conversadores, ingeniosos y entretenidos; que distinguen a los que les hacen reír -recuerdo de un viejo documental sobre los esquimales, que a lo que ustedes saben le llaman ''reir juntos''-; que les interesan más los inteligentes -¡faltaría más!-, y que les atráe además ''que tengan un punto canalla''. La verdad es que eso tardamos mucho más a aprenderlo. Eso solo lo descubrimos en el doctorado, cuando vimos que los sinvergüenzas tenían más éxito que nosotros y que ellas solían casarse con los buenos chicos, trabajadores y formales -porque a las autoras se les ha olvidado señalar la importancia que dan a la seguridad y la cuenta corriente-, pero que estaban siempre dispuestas a serles infieles con los calaveras divertidos.

Pero ahora llegan tarde. No necesitamos adentrarnos en los secretos de la seducción. Ahora son ellas las que se nos llevan a la cama.

Darío Vidal

08/01/05

 

       Laseducción (08/01/2005 00:23)


Publicado: 07/01/2005


 

DEL BIEN AL MAL


Los alemanes son unos cabezacuadradas y no se enteran de nada; los franceses, tacaños y glotones, del mismo modo que los ingleses son fríos, pérfidos y egoístas, y los italianos, vagos, tramposos, informales y trapaceros. Y nosotros somos ¿qué somos nosotros? ¿qué somos, cómo somos todos? Nadie lo sabe, ni nosotros mismos.

Puede brotar la flor más exquisita en una cloaca, y pudrirse una pieza de fruta en el cesto aromático que nos llega del huerto. Es difícil juzgar cómo es el hombre; un empeño que nos exige ponderación, equidad y atenernos a los hechos y no al prejuicio. Cuentan que un día le preguntó una dama a Winston Churchill qué opinaba de los franceses, a lo que respondió con retranca: ''Pues mire usted, no tengo una idea formada porque no los conozco a todos''.

No sé si el dato es cierto porque ya saben que con Napoleón y Bernard Shaw, es uno de los personajes a los que se les atribuyen todas las agudezas, pero podría serlo. Pues bien, hasta a nosotros que ya cargamos años y estamos prevenidos contra sobresaltos y sorpresas, nos desconciertan y apenan imágenes como las de los opulentos varones tendidos en las rubias playas de Ceilán y Tailandia, mientras otros se afanan en recoger y sepultar los cuerpos de los muertos esparcidos entre basura unos metros más alla. Turistas satisfechos en paz consigo mismos, orondos, complacidos, insensibles, indiferentes, cegados, tullidos de alma y sentimientos.

No es posible entender esa indiferencia, esa insensibilidad ante el dolor ajeno y la muerte de un igual, a no ser que esos plácidos turistas sean los que han acudido como buitres para nogociar con la carne de los jóvenes, a veces solo niños, para mercadear con el indefenso ganado humano que se ha quedado sin padres ni allegados y son un buen bocado para los burdeles, la esclavitud, los trasplantes y la muerte. Por eso, una vez detectadas esas bandas, son tan urgentes los policías como el agua, porque esas sabandijas matan aún más que la sed.

¿Quiénes son personas? ¿Las que haraganéan por las playas del Índico, ojeando víctimas voluptuosamente bajo las palmeras, o las incautas, estúpidas e ingenuas criaturas que han acudido desde todos los confines del Planeta para ayudar, sufrir y arriesgarse sin que nadie les llamase, como la enfermera española que ha trocado sus vacaciones por el voluntariado y el médico alemán que se ha incorporado a los Bomberos sin Fronteras españoles?

Lo deplorable es que muchas veces las malas acciones no quedan escritas en el rostro de los hombres y pueden confundirnos, del mismo modo que la bondad no suele aflorar a la mirada, tal vez porque no somos ni buenos ni malos sino humanamente débiles y llevamos a cuestas algún oro y mucha ganga. Pero tengo la certeza de que cuando se salvan las pequeñas mezquindades la gente tiende al bien. Sobre todo la que menos tiene. Si no fuera así nos habríamos aniquilado, nos habríamos extinguido hace tiempo.

Pero esa dificultad debería motivarnos a decantar la balanza del lado de la humanidad y la concordia. No hay espectáculo tan inefable como la felicidad de los que vemos. Y no digamos si somos nosotros los causantes de su alegría. Deberíamos ser buena gente, aunque no fuese más que por egoísmo.

Eso es lo que les deseo en la andadura que iniciamos.

Darío Vidal

07/01/05

 

       Delbienalmal (07/01/2005 01:59)


Publicado: 06/01/2005


 

INICIACIÓN CONSUMISTA


Los niños nos lo dicen a gritos. Los pequeños, que son mucho mas naturales y sensatos que nosotros, nos lo sugieren; los chicos, que no quieren aparentar, demostrar, ni representar nada ante nadie, lo manifiestan.

No desean tanto. He visto abrir en la terraza del un hogar más de veinticinco paquetes enormes -y la experiencia de ustedes no me desautorizará- a cuatro niños, el mayor de tres años y dos que no alcanzan el año y medio, que al parecer dejaron de madrugada unos Reyes atolondrados, que no sólo no eran magos sino que tampoco me parecieron sabios.

Y la inicial ilusión de los tiernos infantes se tornó sorpresa, perplejidad, y alarma casi, cuando sin apenas digerir una alegría les empujaban a una nueva emoción, hasta sobrepasar visiblemente su umbral de percepción y de asombro. No se si eran felices, pero lo que sin duda lograron los Monarcas de Oriente fué desbordarlos de nerviosismo, sumirlos en la desorientación y despertar su agresividad. Al fin, el más desconcertado acaso fui yo mismo, observando el comportamiento de aquellos algodonosos y dulces cachorritos de hombre.

Habían estado compartiendo sus viejos juguetes entre chillidos y risotadas hasta que oímos subir a los pajes de Sus Majestades por la escalera de palo desde la calle. Entonces se refugiaron todos en sus mamás o sus papás sobrecogidos y asustados, espiando el mínimo rumor y haciendo pucheros o temblando como las hojas según sus caracteres. Mas cuando, alejado el peligro, se acercaron a las cortinas y otearon la próvida cosecha de envoltorios, el real cargamento les enloqueció y todos se empujaban para salir primero y hacerse con el mayor número de paquetes, muchos de ellos mayores que cada uno de los destinatarios. Sí, resultaba gracioso, estaban muy divertidos y muy ricos con aquella pueril pugna para hacerles un millón de fotos. Pero lo que transparecía tras la candorosa e ingenua experiencia, era el Hombre.

Había aflorado, sin disimulo y con toda impudicia, el egoísmo, la pugna, la rapacidad, la competencia y la codicia. Y aquellos seres angélicos a los que se les repetía que había para todos, que los paquetes llevaban rótulos indicando para quién eran, y que los Santos Reyes se iban a enojar muchísimo si sabían que porfiaban por ellos, hasta regresar incluso para llevarse los juguetes, terminaron como enemigos, gritando a media lengua ''mío, mío, mío'' entre pataleos, con la cara llena de lágrimas y mocos.

Mientras eran pobres, estaban dispuestos a compartirlo todo; al llegar la opulencia cada cual lo quería todo para sí. Cuanto más tenían, más les faltaba. Idénticamente igual que los mayores.

Muy pronto -el tiempo pasa deprisa- les regalarán un móvil, pedirán una moto y enseguida un coche. Y se sentirán cada vez más vacíos.

Si los mayores aceptásemos ser un poco menos ricos y entendiésemos que somos hermanos de los hindúes desharrapados, de los dichosos tailandeses maltratados que no han dejado la sonrisa ni después de haber sufrido el Fin del Mundo con el ''tsunami'' del Índico, y de los indigentes somalíes y nigerianos, aprenderíamos que se puede vivir con muy poco, recuperaríamos el sentido de la medida, evitaríamos la esclavitud y las pateras, y nuestros adolescentes valorarían lo que tuviesen. Y volveríamos a encontrarle sentido a la vida.

Darío Vidal

06/01/05












 

       Iniciacionconsumista (06/01/2005 23:50)


Publicado: 05/01/2005


 

EL ENFADO DE GASPAR


''Disculpe ¿ha visto por aquí algún paje?''. Le miro y tiene un porte derrotado y fatal de decadencia: le falta pedrería de la túnica, lleva una modesta corona ladeada que no parece de oro y arrastra una pesada capa que debió ser regia, como una pesadilla. ''No, Señor -contesto respetuoso-, por lo menos desde que estoy aquí''. Mira turbado alrededor: ''Es que como veo por el suelo papeles de celofán, envoltorios estampados y cintas de colores, pensaba...'' ''No, Señor. Habeís llegado a punto''. ''¿Es que usted sabe quién soy''. ''Sí, Majestad: soís el Rey Baltasar. Mi Mago preferido''. Esboza una sonrisa cansada con que quiere expresar su gratitud y alzando el hombro da un tirón de la capa y se la acomoda. ''Muchas gracias, joven. ¡Qué tiempos, verdad!'' ''Sí, Majestad, qué tiempos'',- reconozco doblemente agradecido por la llaneza de trato y por llamarme joven a estas alturas.

El avance rumoroso de una una larga comitiva que se detiene, me hace alzar la mirada y veo a Melchor y Gaspar en lo alto de sus camellos. ''¿También ha pasado por ahí ese bobalicón?''- quiere saber Gaspar. Baltasar asiente con el gesto. ''¡Ya te lo decía yo! -reprende Melchor-. ''Estos bárbaros del norte no tienen tacto, ni sindéresis, ni maneras, ni crianza, ni cosa que Dios trujo. Que se quede con los escandinavos, los britanos, y los estadounidenses; que se quede en buena hora con los hugonotes y los tudescos luteranos, pero que no desconcierte a nuestros niños de Oriente y el Mediterráneo, a nuestros niños de siempre. ¿Lo visteis vosotros en el Portal? ¿Dónde estaba, de dónde ha salido? ¡Es un impostor!'' Ahí tercia Baltasar con tu talante conciliador: ''¡Bueno, hay que decir que nunca ha dicho que fuera a adorar al Niño! A cada cual lo suyo''.

Melchor alza el índice en actitud acusatoria y sentencia con voz grave: '' Y hay algo peor que le incapacita para relacionarse con los niños: que es un embustero. Ha hecho creer en los países boreales que llega de España. ¿Quién ha visto algo aquí que no sea su disfraz? No es más que un 'sacaperras' de los astutos mercaderes hiperbóreos que tuvieron esta idea hará poco más de cien años''. ''Bueno -apostilla gravemente Baltasar- tampoco los tenderos de aquí son mancos, sobre todo los de esas grandes tiendas sin amo''.

El séquito se rebulle impaciente y se adivina alguna sorda pendencia entre los pajes inquietos, que pugnan por ver quién tiende las escaleras de cuerda a los balcones. ''Majestades: tenemos mucha tarea y llevamos retraso''- advierte oficioso el Gran Visir. ''Procedan, procedan'', condesciende Melchor

''Yo les participo a Vuestras Majestades -reflexiona Gaspar- que si las cosas siguen así, terminaré por no venir. Porque yo emprendo cada año la gran peregrinación para traer ilusión a mis niños y no quiero dejarles pesadumbre. Y me parece cruel que alguien anuncie en la televisión lo que muchos no pueden tener. Incluso me ha llegado noticia de que hay padres que renuncian a escribirnos y prefieren gastar su dinero, comprando los juguetes con los propios pequeños para cosechar egoístamente su gratitud -como si no hubiera fiestas, onomásticas y cumpleaños- enseñándoles a descreer en el milagro del amor gratuíto, en la dádiva sobrenatural, en la la ilusión y la espera esperanzada. No sé que opinarán Vuestras Majestades, pero, quitando ésto, todo se reduce a fisiología. Adivinen el futuro que van a cosechar''.

Y los tres Reyes Magos asienten apenados.

Darío Vidal

05/01/05

 

       El enfado de Gaspar (05/01/2005 18:05)


Publicado: 03/01/2005


 

EL BUEN CORAZÓN


Si algo tiene bueno la Navidad es ese acercamiento al prójimo o próximo, que es todo el mundo cuando dos seres humanos se miran a los ojos. Nacidos del barro para el barro, sujetos al dolor y la muerte, cada persona se reconoce en la otra. Dicen que solo los psicópatas carecen de imaginación para sentirse en la piel del otro. Por eso un psicópata es un mutilado, un ser incompleto capaz de hacer el mal sin sentimiento de culpa, remordimiento ni pesadumbre alguna. Pienso que eso es inteligible siempre que se trate de un ser recién nacido y carente de toda experiencia, pero después de haber experimentado la primera caída, la primera patada o el primer dolor de muelas con que nace, es muy difícil sostener la inocencia del psicópata.

Pero las más de las personas no son más que un poco olvidadizas y otro poco egoístas. Y esas se niegan a mirar de frente al mal porque resulta incómodo y les parece injusto; porque disipa la alegría despreocupada con que queremos aturdirnos y nos hace pensar; porque nos compromete con nuestro igual y reclama silenciosamente nuestra ayuda.

Razonamos para disculparnos que antes no tenían nuestros problemas, ni nuestro agobiante trabajo, ni nuestras preocupaciones, ni estaban superocupados como nosotros. Por eso antes se inclinaban ante el caido y ahora no acudimos a socorrerlo ni aunque nos demande auxilio. ''Ese es su problema, amigo''-, dicen en las pelis americanas. Y nosotros lo hemos traducido de modo más castizo con una graciosa expresión insolidaria: ''¡No me cuentes tu vida, tío, no me vengas con malos rollos!'' O sea, arréglate como puedas.

En Navidad, sin embargo, parece haber una tregua. Existe un consenso de bondad por un rato, por unas horas, nada alarmante. Y todos mostramos con impudicia nuestro buen corazón pasajero, navideño y de ocasión.

Por fortuna, a veces despunta nuestro corazón conmovido, sin doblez y sin afeites, y parece no ser tan ruín como pensábamos. Es pena que para ello haya de producirse un cataclismo o un ''tsunami'', y hayan de perder la vida tantos semejantes como en Ceilán -sigo negándome a llamarle Sri-Lanka-, Birmania, Camboya, Tailandia, La India, las Seychelles, y África.

En estos casos surge la respuesta espontánea del ser humano que aún llevamos dentro. Por eso no hay que perder la esperanza. Hasta el señor Bush, tan ocupado siempre en fabricar guerras, ha tenido que atender las demandas de los norteamericanos buenos, que son muchos, y responder a las chanzas de todo el mundo por su rancia aportación económica, y se ha aprestado a bombardear los terrenos sinientrados -es lo que mejor sabe hacer- aunque esta vez con auxilios sanitarios, que los damnificados sólo se han atrevido a recoger después de la primera huída instintiva, al comprobar que no estallaban. Porque cuando vieron aviones norteamericanos tirándo cosas, pensaban que habían hecho algo malo sin querer y el señor Bush venía a rematarlos.

Solo el corazón acorazado de los bancos no se ablanda ante los males del Planeta si les supone un beneficio. Hoy denunciaba RNE que el SCH, el BBV, Bankinter, La Caixa y alguna otra entidad sin ánimo de lucro, cobra comisiones a las personas cuyo buen corazón impulsa a ingresar algún dinero para socorrer a las víctimas del Sudeste Asiático.

Un día les llegará su San Martín.

Darío Vidal

03/01/05


















 

       El buen corazon (03/01/2005 18:24)


Publicado: 02/01/2005


 

EL ''PLAN ROSA DÍEZ''


Uno no es mas que un opinador sin luces, un espontáneo que algunos acusarán de ingenuo porque escribe sin poseer los datos que ellos conocen y ocultan. Pero se sorprende de que los ciudadanos más enterados no digan lo que la gente espera. Saben mucho y el saber paraliza a veces. Están en el secreto de los pactos, de los silencios, de los compromisos y de los favores correspondidos o por corresponder.

Pero cuando está a punto de desfallecer, aceptando que se hallaba por completo equivocado, surge la voz de una mujer que sin duda está al cabo de la calle, para decir lo que la infinita mayoría espera y desea. Lo que modestamente sugería desde su infinita lejanía el que esto escribe. Y comienza a maliciar que, al revés de lo que debería, la política -la pequeña política con minúscula de los trajinantes- consiste en complicar las cosas fáciles y enturbiar las transparentes. Por eso los chalanes convierten su remedo de política en un chalaneo que avergüenza, marginando a los demás con la advertencia de que no están en condiciones de entender sus intrincadas razones. Rara cautela para ciudadanos bien formados, esgrimida por licenciados que no ejercieron nunca su carrera o no la terminaron.

Por dos veces consecutivas el Plan Ibarreche ha superado en pocos días los dos primeros trámites para proclamar la independencia de Euskal Herría. Y todo el mundo contempla con sobresalto la carrera imparable del Gobierno vasco hacia un precipicio en que puede volver a precipitarnos a todos nosotros, según suele desde hace casi un siglo. Pero a un observador de la calle no le parece que estemos en una situacion desesperada. Lo mismo piensa la diputada europea Rosa Díez, que ni ignora ni está en la calle.

Hay cauces políticos y cauces jurídicos para acometer los proyectos. Existen la Constitución consensuada y los Estatutos negociados para fijar los cauces, y el Derecho común para señalar los límites. Los padres constituyentes tuvieron buen cuidado de trabajar con rigor y cordura. No hay pués más que decir, ni divagar, ni negociar, ni embarullar. Y menos aún porque un individuo con complejo de inferioridad, que no logra exorcizar sus traumas religiosos, familiares y profesionales, pretenda curarse por elevación, nada menos que siendo protagonista de la Historia -es una aspiración típica en estas patologías- y esté dispuesto a todo. Pero él no tiene nada que perder y nosotros, sí.

Mas he aquí que quien se postula para caudillo de los vascones ha cometido algún error -por calificarlo benignamente- en plena crisis alucinatoria, y ha sacado los piés del tiesto, poniéndose al margen de la Ley y burlando el Estatuto de Guernika, al tiempo que Atutxa lo hacía también negándose a acatar el dictámen de los jueces y acogiendo en la Cámara al ilegalizado partido de los terroristas, gracias a cuyos votos, por supuesto ilegales, se ha aprobado el ''Plan''.

De modo que después de muchas vueltas, los del PNV se reunen con los de la ETA ambos en la ilegalidad, coincidiendo con Otegui que leyó en la sesión el manifiesto del ''Josu Ternera'', su amo y otra vez jefe de ETA en plan macho, para que los vascos y su gobierno sepan quien manda.

Rosa Díez señala la estrategia: la Ley, el Tribunal Constitucional y el pacto entre el PSOE y el PP. Pero ya. Vean qué sencillo.

Darío Vidal

02/01/05




 

       El Plan Rosa Díez (02/01/2005 21:07)


Publicado: 01/01/2005


 

UN DESEO EN SAN SILVESTRE


¡Que tengan ustedes feliz salida y entrada de año y háganme el favor de ser felices por unas horas!

Ólvídense de los malos rollos por lo que más quieran y apréstense a vivir estos momentos como si fueran cuanto tienen -que es lo único que poseemos realmente porque el pasado es irreversible y el futuro no nos pertenece-, y dediquen una sonora, procaz, alegre y desvergonzada pedorreta a los problemas que pasado mañana les aguardan. Hagan como aquel flemático financiero inglés al que su secretaria entregó una carta cuando se ponía ya el gaban para salir de fin de semana. El caballero la tomó y dió un respingo al leer el membrete. ''¡My God!'' -exclamó devolviéndoselo a la chica- ''¡Menudo disgusto voy a darme el lunes cuando la lea!''

Pues, bien, prométanme olvidarse de todo hasta el lunes 3 de enero del año que viene. Y aunque no crean una palabra de todo ello ni sean supersticiosos, pónganse una prenda colorada y pídanle a Ella que se enfunde en un ''body'' rojo sangre, o que se ajuste un sujetador y una braguita del color de la Fortuna.

No sé si lo han probado, pero están guapísimas con ese atractivo envoltorio de Fiesta. Es un embalaje de lo más incitante, créanme. Y fantaséen, jueguen y retocen, que ya saben que no hay nada como ese ejercicio para combatir la obesidad, para elevar la autoestima y hasta para que bombée mejor el corazón. El bombeo es siempre muy gratificante, tonificante y edulcorante.

Creo que muchos de nuestros políticos nos harían la vida más grata y mejorarían de humor y biorritmos si se empleasen con más entusiasmo a ese menester. Si hiciesen y se dejasen hacer, si prodigasen caricias y admitiesen besos perfumados de Chanel, ni Ibarreche pondría ese entrecejo de polichinela de la cachiporra, ni don Pascual ese gesto de agria dispepsia posetílica, ni Carod llevaría ese bigote de marsopa, como para hacernos creer que a él ''nada'', que a él solo le pone y erotiza el sueño de una ''Catalunya lliure'', cuando lo que oculta bajo él es que no se come un rosco desde que entraron ''Los Nacionales'' por la Diagonal, también llamada Avenida del Generalísimo Franco. ¡Qué cosas!

Pero sobre todo no se obsesionen esta noche con esos Tres Mosqueteros perturbados -no olviden que los tres mosqueteros eran cuatro- que se tiran España (nunca mejor dicho) como una pelota de ping-pong del uno al otro mar, con riesgo de romperla o agrietarla. En Septentrión, el talibán integrista del teatro de títeres sombríos con la capucha de Eta, y en Oriente, la abigarrada ''matriuska'' que esconde tres distintas figuras con el mismo propósito encubierto: perpetuarse a toda costa, porque ''París bien vale una misa''. La que se ve y da la cara es una comadre con el mandil del PSOE; dentro hay otra que llevan engañada con los ojos vendados y acento andaluz, que luce el delantal del PSC y hace de costalera de los señoritos. Y como un polizón escondido en lo profundo pero imponiendo sus caprichos de vieja zorra, hay una bruja pequeña y contrahecha con una toquilla astrosa y las siglas de ERC.

Aunque el patriotismo es desde hace algún tiempo un sentimiento ''kitch'', inconveniente, reaccionario y anticuado -si no se refiere a la propia comarca-, deseo convocarles a que desperecemos a los dos grandes partidos, para que eviten concertados que se nos coman a España los ratones.

Sólo así habrá motivo para felicitarse 2005.

Darío Vidal

31/12/04

 

       Un deseo en San Silvestre (01/01/2005 02:30)