Hemeroteca:


Mayo 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
         
           

Publicado: 08/11/2004


 

PERVERTIR LA DEMOCRACIA


No sería malo que algunos políticos afectasen cierto pudor si no lo poseen, cuando muestran tan poco decoro al hacer prevalecer posturas que no benefician al electorado que les votó sino a su propia supervivencia.

En aras de un voto futuro que le eternice, alguien en el Gobierno ha vuelto a abrir la espita de la imigración prometiendo la legalización si se cumplen unos requisitos mínimos de permanencia, y hoy mismo denunciaba un diario en su primera plana que en cierto piso de Vitoria hay empadronados cuarenta y cinco personas, como comprimidos moradores imaginarios, para convertirse en vecinos reales tras obtener sus papeles y decidirse a inmigrar legal y cómodamente exhibiendo los documentos acreditativos de que viven y trabajan desde hace meses en nuestro país como residentes habituales, sin haber pisado nunca España, hay que suponer que a cambio de sustanciosas cantidades si se tiene en cuenta lo que cobran los ''mercaderes negreros'' a las personas necesitadas de una ocupación y unos ingresos, por hacerlas arribar a la costa o aproximarlas malamente para arrojarlas al agua en cuanto se vislumbra tierra.

¿Quién va a remediar el desaguisado y a quién puede culparse del incesante desembarco de esos desarraigados tanto como al sultán de Marruecos y sus protegidos, sino al partido en el Gobierno?

No es dureza de corazón. Todo lo contrario. Abrimos los brazos a todos cuantos podemos acoger y muestran su voluntad de vivir y trabajar con nosotros y hacerse unos con nosotros. Pero es irresponsable, oportunista y necio adoptar medidas de tal calado sin ponderar las consecuencias que se van a derivar para los receptores y los propios recibidos.

Lo mismo cabe decirse de la negativa a averiguar la perceptible conexión etarromusulmana en los asesinatos del 11 de marzo, si es que existió, y la aceptación de la calculada presión de Ibarreche, y otra vez la demoledora actitud de abierta rebeldía del señor Atucha a las sentencias de los jueces, que quedan irremisiblemente desautorizados ante los ciudadanos que deben someterse a sus veredictos y acatarlos, ya que no gozan de la preeminencia -ni la responsabilidad ejemplificadora del presidente de un Parlamento o el titular de una Consejería- de estos personajes arbitrariamente impunes cuando las leyes deberían hacerlos doblemente responsables.

Y qué decir del señor Pasqual Carod con la pueril pataleta del valenciano, obviando los argumentos filológicos que probablemente no avalan la diferencia pero que no justifican el motín contra el Gobierno central. Si ZP no toma nota del nivel de lealtad de su protegido/protector -que no lo hará-, que se atenga a las consecuencias. Pero que no se llame a engaño dentro de unos meses.

Así andamos pués. El PSOE no podía gobernar y se asocio al PSC, que no podía gobernar y se asoció al ERC, que ni podía soñarlo. Y ahora vivimos la burla de la razón y la ficción democrática -antidemocrática- de que un ínfimo grupúsculo ultraminoritario mande en cuarenta millones de ciudadanos.

Los que viven de la política no quieren dejarse morir por ella. No es que antepongan sus intereses al bien común, no. Es que están siempre dispuestos a sacrificarse por sus conciudadanos. Una lección de generosidad.

Darío Vidal

08/11/04

 

       Pervertir la Democracia (08/11/2004 21:01)