Hemeroteca:


Junio 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
 
       

Publicado: 19/10/2004


 

ASTILLEROS Y MENTIRAS



Imagino que el PP tiene militantes, equipos técnicos y letrados que excusan la defensa de un espontáneo, que además no es de su partido. Pero supongo que la exclusiva que publica hoy cierto periódico denunciando que Aznar iba a cerrar nuestros astilleros en seis meses y dejar en la calle a sus trabajadores, habrá dejado atónitos a muchos lectores porque se había publicado tiempo atrás que había negociado con Bush que se ocuparan del mantenimiento de la VI Flota de los Estados Unidos mediante un contrato millonario.

No pondré la mano en el fuego por nadie y menos en política pues cada cual barre para casa en ocasiones con escasos escrúpulos y podría ser que no fuera para tanto, o que el acuerdo no pasase de ser un buen deseo, o que estuviese todavía muy inmaduro, o llevándolo al extremo intolerable fuese un embuste absoluto. Pero he aquí que a la semana de que el señor Zapatero ordenase el repliegue de nuestras las en Iraq, la prensa económica norteamericana y hasta la no económica de aquí, informaba de que el señor Bush había decidido rescindir unilateralmente el contrato con los astilleros españoles para el mantenimiento y reparación de los buques de la Flota del Mediterráneo, así como desestimar su proyecto de trasladar a Rota la sede del mando de la fuerza naval en dicho mar, lo que suponía una pérdida millonaria para Andalucía y el resto del país, y haber desdeñado la oportunidad de consolidar las factorías de incrementar en no sé qué porcentaje los puestos de trabajo del sector.

A la vista de la fuente de la noticia cabe descartar que se tratara de un bulo difundido por los populares. Era una afirmación concluyente y venía fechada en Washington para no disimular el malestar de nuestros aliados. La retirada de los españoles se interpretó como una deserción cuando no una traición, y los políticos del Imperio quisieron significar que su decisión constituía un castigo para un socio poco fiable.

Dados por fidedignos estos hechos, y sabido que iban a incrementarse las plantillas de los astilleros ¿qué fundamento tiene la noticia de El País asegurando que Aznar se había propuesto cerrarlos por sorpresa en seis meses y se proponía dejar al personal en la calle?

Alguien ha mentido en todo este negocio.

Y la sencilla gente de la calle quiere saber la verdad, caiga del lado que caiga. Porque si es poco honorable quien no es respetuoso con los hechos, si quien ha urdido la patraña es la cúpula de una organización jerarquizada, responsable y supuestamente fiable, deja en ese momento de ser merecedora de respeto.

La política y los negocios están trufados de añagazas, guiños, intrigas y medias verdades. Medias verdades sustentadas en algún resquicio defendible. Pero inventarse obscenamente una mentira de la nada, una mentira absoluta y sin sustento, constituye un gesto de cinismo y una muestra de desprecio hacia los que confían, que termina por pagarse. Siempre.

Darío Vidal

19/10/04

 

       Astilleros y mentiras (19/10/2004 21:28)