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Publicado: 14/10/2004


 

TODO VALE EN CAMPAÑA


Dicen que en el vis a vis de esta madrugada por la Presidencia de los Estados Unidos, ha vuelto a imponerse Kerry a Bush, aunque como siempre por un margen moderado; sin embargo la intención de voto sigue siendo favorable al segundo. Al parecer, los estadounidenses atenazados por el miedo prefieren la guerra y los dispendios bélicos que los llevan a la ruina, que la recuperación económica, el pleno empléo y el fomento de la investigación. La apelación al miedo y la identificación de un enemigo da mucho resultado.

Pero es que quien ostenta el poder cuenta siempre con la complicidad del Poder con todos sus recursos y la información que otorga. Además del beneficio de la inercia, el voto de la pereza, y el suplemento de popularidad que otorga la familiaridad de la imagen del que manda, que los votantes tienden a identificar con la Patria.

En el caso de George W.Bush hay que tener en cuenta además a un clan dispuesto a todo. A su familia, a sus hermanos encabezados por el Gobernador de California Jeb Bush, e incluso a una de sus adolescentes hijas gemelas, Jenna Bush, que se ha sumado a la campaña y en un mitin que ha dado en Colorado Springs ha tenido la osadía juvenil o el cinismo de político, de afirmar que su padre ''ha sabido llevar a (nuestra) familia los mismos valores que ha traído al país: fuerza, compasión e integridad''. Una afirmación para dejar patidifuso al más distraído lector de periódicos. Y más aún si proviene de una muchachita que ha dormido en comisaría con inquietante frecuencia acompañada de su hermana por conducir hasta las cachas de droga o en estado de embriaguez, lo mismo que en otro tiempo papá. No miente la criatura.

Pero el compasivo señor Bush, al que se le acaba de descubrir un cuarto ''guantánamo'' en Jordania que al parecer deja chiquitos al de Cuba, Afganistán e Iraq también conocido como Abu Ghrahib, es como aquel creyente descreido que se quedó colgado de una cornisa en la pared de una montaña y lloriqueaba solicitando el favor divino: ''¡Dios mío, no es por mi: es por mis niños tan pequeños, por mi mujer pobrecita, y por mis padres...! Señor, se morirían del disgusto''. Y entonces oyó una voz poderosa que decía: ''Ten fe, que vendrán a salvarte los ángeles del Señor''. A lo que el hombre gimoteó aterrado: ''¿Y no hay alguien más cerca?''

Por eso los poderosos amigos del Presidente acaban de preparar un misil contra Kerry, para contrarrestar los efectos del documental ''Farenheit 9/11'' dirigido por Michael Moore. Lo guardan para lanzarlo dos semanas antes de las elecciones a través de las cadenas de televisión más poderosas de EE.UU. Se va a titular ''Honor robado: heridas que núnca sanan'', y en la cinta acusan al candidato demócrata de haber traicionado a sus compañeros en Vietnam. Algo que nunca pudo hacer Bush porque se emboscó para no ir a la guerra, a no ser que consideramos que es una traición mayor escaquearse de filas y abandonar a su suerte a los amigos y a quienes tenían que ser compañeros de armas.

Pero al señor Bush le queda aún una última baza decisiva. Es lo que los expertos llaman La Sorpresa de Octubre, que se da indefectiblemente en los presidentes que repiten. ¿Se imaginan si ahora apareciera, vivo o muerto, Bin Laden? Dicen que han dejado de verse hombres flacos de barba blanca en cuanto abarca la mirada. Están todos metidos debajo de la cama.

Darío Vidal

14/10/04

 

       Todo vale en campaņa (14/10/2004 21:03)