Hemeroteca:


Junio 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
 
       

Publicado: 11/10/2004


 

NEUTROS Y PLURALES


Cuando el plural abarca los dos géneros se expresa en masculino. Es una convención probablemente arbitraria como todas, que se instauró hace mil años en San Millán de la Cogolla cuando el español era solo castellano.

A la gente normal nunca le ha producido desazón porque las normas milenarias suelen inspirar respeto. Pero ciertas feministas supusieron que era una iniciativa perversa para humillar a las mujeres. De modo que los más sensibles como el señor Ibarreche alargan sus discursos para que no se sientan desdeñadas, haciéndolos muy intrincados y divertidos -¡divertidos no de burla, Dios nos libre, sino de diverger y dispersarse!-, de modo que han de decir: ''Los ciudadanos y ciudadanas deben estar dispuestos y dispuestas...'' Corriendo el riesgo de que algún provocador les acuse de machistas por anteponer el masculino al femenino y no decir ''las ciudadanas y ciudadanos deben estar dispuestas y dispuestos, etc''. Claro que eso podría producir una -improbable- reacción masculina.

Lo cierto es que con los géneros másculino, femenino, neutro, común, epiceno y ambiguo, nos hemos quedado cortos. Por ello tras prolijos estudios y consultas algunos sugieren que se establezcan el género conjunto y el género confuso.

De este modo, al referirse a todos los ciudadanos sin exclusión de sexos, en vez de utilizar el masculino como prescibe la Gramática española, podríamos utilizar la E que parece comprender a la O y la A. Y todos sabríamos que el hablante se refiere conjuntamente a hombres y mujeres.

Y lo mismo podría decirse de los homosexuales. El término ''homosexual'' define por igual al hombre y la mujer cuyas apetencias eróticas se orientan hacia individuos del mismo género. Ahora bien, las mujeres se denominan ''lesbianas'', ''sáficas'', o de modo más grosero ''tortilleras'' o ''bolleras'', y a los hombres se les llama ''sodomitas'', ''uranistas'', ''invertidos'', y ''gays'' recientemente, además de ''maricas'', ''maricones'', ''sarasas'' y de otros muchos modos.

Sin embargo, gramaticalmente les es imposible liberararse del sexo que detestan. El artículo importuno no deja de recordar su género y siguen siendo 'Los' maricas y 'Las' lesbianas, condenándoles a no dejar de ser hombres o mujeres.

Así es que, según el criterio de muchos de los sabios filólogos y lingüistas consultados, y la opinión de muchos afectados, se va a proponer a la Academia que acepte la I para formar el género confuso en número singular y plural, de tal manera que invertidos y lesbianas utilicen el artículo en I. Nada de 'El', 'Los', y 'La', 'Las'. A parir de ahora, 'Le', 'Les' y 'Li', 'Lis'. Y se acabaron las suspicacias y los traumas. La gama de artículos El, La y Lo, se completará con Le y Li. De momento no hay acomodo para la U pero todo se andará.

Así podremos decir sin que nadie se incomode que ''les ciudadanes están preocupades por la declaración de la renta'' y que ''lis lesbianis van a la playa a ver a las chicas en top-less'', o ''lis uranistis acuden al gimnasio para hacer lucha canaria con los chicos''. Y así nos entenderemos todos sin que nadie se sienta menospreciado o preterido.

Es posible que esta iniciativa les parezca a algunos una tontería, pero las estupideces solo se desenmascaran con otra estupidez.

Darío Vidal

11/10/04

 

       Neutros y plurales (11/10/2004 02:59)