Hemeroteca:


Junio 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
 
       

Publicado: 09/10/2004


 

KERRY-BUSH, SEGUNDO ASALTO


Son las 11 de la noche en España y faltan cuatro horas para que se inicie el segundo debate de los candidatos a la presidencia de los EE.UU. Y hay empate técnico. Si el señor Bush sale reelegido, aún que sea con las vergonzosas y turbias maniobras del hermano Jeb y sus muchachos, tendrán razón los islamistas si en el futuro culpan al pueblo americano de las agresiones de su ejército.

Hasta hace poco, fué cosa de un Gobierno que engañó a los ciudadanos con la amenaza imaginaria de un dictador desarmado al que presentaron como un peligro. Ahora el mismo Bush reconoce que los inspectores nunca le aseguraron la existencia de armas nucleares y biológicas aunque sigue insistiendo que el mundo es más seguro que antes de la guerra.

No lo dirá por los iraquíes que morían con Sadam y los que mueren ahora. Y no hablemos del reconocimiento de los ''marines'' por la seguridad que padecen desde que cayó el Dictador. Hasta Ronald Rumsfeld, el instigador de esta farsa sangrienta, se ha visto obligado a confesar que ''cuando se inició el ataque ya sabían que Sadam Husein no tenía armas de destrucción masiva''.

El presidente norteamericano, haciendo uso de su lógica atrabiliaria ha asegurado que precisamente ese dato justifica más la invasión porque está seguro de que si hubiera tenido posibilidades, se habría rearmado. Esta cínica conclusión apriorista es incomprobable, porque el presidente iraquí pudo haber optado como hizo al parecer, por una política contemporizadora como hizo Muhamar al Gadafi después de un correctivo menor. De cualquier modo no es dificil vaticinar, aun sin ser vidente ni adivino, que si no hubiese estado Bush en el ''despacho oval'' no se hubiese producido la guerra. Así es que el mundo sería más seguro, nos habríamos ahorrado el dolor y sangre, y desde la perspectiva del votante americano ahora vivirían muchos soldados que han muerto en Iraq.

Los mandatarios reconocen que mintieron. Y esa mentira fué la razón de la guerra. ¿Por que mintieron y que ganaron con la invasión? No se atreverán a reconocer que lo hicieron para incrementar la cuenta de resultados de las compañías petrolíferas de Bush y Rumsfeld, de los negocios de contratación de mercenarios armados y las empresas de catering de Cheney, que sirven las raciones de los soldados en campaña, y de las empresas de armamento deseosas de dar salida a los stocks de material obsoleto para impulsar la adquisición de nueva tecnología para matar con más eficacia, con fusiles láser y cascos de combate con ordenador incorporado.

Da gusto flamear la bandera de las barras y estrellas -o cualquier otra- si la brisa que la mueve tiene el sonido cantarin de las monedas y trae aleteando billetes de mil. Da gusto ser patriota cuando se cobra por serlo y se perciben comisiones. Pero debe ser difícil digerir que la mercancía es la sangre de los compatriotas. Y que se está desprestigiando y haciendo odioso al propio país.

Si EE.UU no está por completo corrompido, no es imaginable el triunfo de un político que ha mentido a su pueblo y al Congreso de la nación, que ha falseado datos para justificar sus negocios y que se ha servido de su poder político para su medro personal como ha hecho George W.Bush.

Dentro de unas horas se enfrentarán Bush y Kerry, y por una vez vale más que lo malo conocido, cualquier cosa por conocer. No será peor.

Darío Vidal

09/10/04


 

       Kerry-Bush, segundo asalto (09/10/2004 00:09)