Hemeroteca:


Mayo 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
         
           

Publicado: 01/10/2004


 

AVANZANDO HACIA ATRÁS


Siguiendo aunque sea someramente la campaña a las presidenciales de los Estados Unidos se llega a la conclusión demoledora de que el denodado esfuerzo de sus dirigentes para frivolizar a los estadounidenses y narcotizar a la sociedad privándola de instrucción verdadera y de cultura, hasta conseguir que muchos no sitúen en el mapa los estados de la Unión, está dando resultados.

La población complacida lo ignora casi todo, hasta las buenas maneras. Y lo que es peor aún, alardea de su ignorancia e identifica a la gente instruida y refinada, a la gente curiosa, a la gente cultivada, con la estupidez, la ineptitud y el afeminamiento. Yo pienso que los llevan cada generación a una guerra para que aprendan Geografía. Pero eso es avanzar hacia atrás.

Sin embargo lo peor de la falta de datos no radica en la ignorancia misma, sino en lo que supone de escasez de referencias, claves y recursos, para que cada cual tenga su criterio y se forme una opinión.

La anestesia intelectual, el bombardeo televisivo de violencia vicaria, los entretenidos espacios deportivos, la machacona información política objetiva líbremente manipulada y difundida con marchamo de credibilidad democrática, y la publicidad incitadora del consumo compulsivo, son los sistemas inspirados en Aldoux Huxley para impedir un momento de reflexión, así es que todo lo que no sea frenético movimiento constante se considera una pérdida de tiempo.

Por eso las campañas electorales son, cada vez más, un disparate porque no apelan al corazón o la razón, sino a la impresión.

No crean que les preocupa la complejidad del momento. No piensen que se plantéan la situación como un reto intelectual, como una partida de ajedrez que únicamente se puede ganar o conducir con inteligencia, ingenio, reflexión y la cultura imprescindible para no cometer enojosas meteduras de pata como palmearle la espalda a un afgano. O preguntar por ''su madre'' a un jalisqueño aunque no cargue revólver, o acercarle un platito durante el aperitivo a una dama argentina para que deje allí las ''conchas'', porque, según cómo, pueden malograr una negociación. Aunque todo eso son bobadas; ''manías de europeo''.

Comenta Carlos Fresneda desolado que en esta recta final lo más valorado es ''quién es más macho'', así, dicho en español. Porque las ''jays'', como diría mi admirado Paco Umbral, no valoran ya al compañero comprensivo que lava los platos, sino al tío que lleva bien puestos los pantalones e inspira confianza ante las velaidades del enemigo. Así están las cosas sin exagerar un ápice. Y ahí tienen a Bush y a Kerry, como antes nosotros en el Instituto, marcando ante las chicas como primates adolescentes que se golpean el pecho dando aullidos.

No vamos, como alguno dice, a la Edad Media. No la difamen, por favor.

Es el Eterno Retorno, digan lo que digan las feministas. Pero he aquí que seremos dirigidos sin comerlo ni beberlo por uno u otro, aunque sólo ellos elijan. Puede ganar el que da la imagen dura del rudo vaquero tejano que nunca ha sido -pués incluso huyó patrióticamente de la Guerra-, o el que pilotó helicópteros en Vietnam, monta en ''Harley Davidson'' y ha tenido la ventura estrepitosamente celebrada de abatir dos faisanes de dos disparos durante su campaña en Iowa.

Eligen siguiendo ese criterio al que puede hacer la guerra y firmar la paz.

Qué inmadurez ¿Ustedes créen que es serio? ¡Da risa de puro miedo!

Darío Vidal

01/10/04

 

       Avanzando hacia atras (01/10/2004 23:31)


 

PASADO DE FRENADA


Como suele sucederle con frecuencia, el señor Zapatero se ha pasado de frenada. Acaba de decir que va a promulgar una ley para penalizar a las empresas que, a igual trabajo, paguen a las mujeres menos que a los hombres. Y eso está muy bien porque es de elemental justicia. Resulta vergonzoso que siga dándose una situación semejante a estas alturas -o a cualesquiera otras- y no haya habido gobierno que le haya puesto el cascabel al gato. Ahora, a ver si es verdad.

Pero he aquí que, complacido de antemano por el efecto de tal medida en el ''women power'' y el mujerío en general, se ha liado la manta a la cabeza y terminado metiéndose en las alcobas como hacía la Santa Madre Iglesia.

Si de algo debe huír un político como del diablo es de lo excesivo y la desmesura. Pero este zapatero prodigioso, enardecido con el griterío como un pújil sonado, ha seguido adelante y ha hecho un brindis al sol. ''Y no sólo eso -ha dicho como los charlatanes de feria-, sino que ascenderán de categoría laboral en las empresas el mismo número de mujeres que de hombres, como he hecho en el Gobierno. ¿Que un empleado merece incorporarse al staff por su buena gestión, su eficacia o su imaginación creativa? ¡Pués arriba con él! Pero eso sí, al lado de una mujer, aunque sea la propia''. ''¡Bravo!'', se oía en el tendido. ''Nosotros vamos a hacer realidad la aspiración de aquel gran estadista que fué Felipe Gonzalez, al que rezo todas las noches''.

Una explosión de vítores y aplausos ahogó sus últimas palabras, mientras dirigía complacido una chispeante mirada de gato montés adolescente que acaba de arramblar una ristra de chorizos. ''Vamos a hacer realidad -prosiguió- su aspiración igualitaria de dar dos por el precio de uno...¡O uno por el precio de dos! ¡Bueno, como sea, que a veces me lío!''

Ahí fué el delirio. ''¡To-re-ro, to-re-ro...!'', le aclamaba la multitud y el multitud, enardecido y enardecida. Sonsoles le dió un achuchón. ''Y también..... y también.... -dejó que se apaciguaran los ánimos y las ánimas- y también, digo, regularemos mediante una norma 'ad hoc' -'¡kikirikí!', gritó un exaltado- digo que regularemos el reparto igualitario del tiempo libre''. Y fué el disloque. Los que tuvieron la fortuna de estár presentes hablan y no acaban. ''Eso es igualdad: cuando uno va al water, hala, todos a mear''. ''Y todos al bocata''. ''Y todos al cine''. ''¡Joder, con lo que mean las mujeres, me pido con las mujeres!''

Fué como ir a Lourdes o al Vaticano. Y eran de ver el entusiasmo, el júbilo y las lágrimas de una colectividad en comunión y entregada.

Cuando comenzaba a restituírse la calma, el lider concluyo: ''Y estamos trabajando hace tiempo en la redacción de la Ley de Obligatoriedad en las Tareas Domésticas''. ''¡Viva España!'', gritó alguien. ''¡Queremos un hijo tuyo!'', se oyo en varios lugares. ''¡Con dos cojones!'', apostilló un partidario. Fué imposible continuar y salió escoltado para defenderse del delirio de sus ''fans''.

Alguien comentaba que entra dentro de lo posible que se reglamente el número máximo y mínimo de encuentros semanales, las posturas aconsejables, las no permitidas, la penalización por falta de entusiasmo y las multas por exceso de celo o sea por recelo.

Queremos vivir y morir con Zapatero.

Darío Vidal

NOTA: SALVO LOS ALIÑOS DEL CASO, TODOS LOS DATOS SON FIDEDIGNOS.


01/10/04

 

       Pasado de frenada (01/10/2004 17:26)