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Publicado: 28/09/2004


 

EL DEDO SOBRE MARRUECOS


Recuerdo unas palabras que dijo Aznar en la víspera de la invasión de Iraq que me hicieron entender en alguna medida su actitud, aunque tiempo después me desconcertara su actitud en Azores y Camp David. Al preguntarle sobre la pertinencia de enviar tropas, aunque en nuestro caso fuera únicamente con fines humanitarios, respondió que no era lo mejor que hubiese querido hacer pero que en política no se escogen los tiempos ni se pueden elegir las compañias.

Efectivamente. Y quienes le acusaron maliciosamente de haberse alejado de Europa, silenciaron deliberadamente que en la crisis de Perejil, la Alemania de su amigo Schröeder se llamó andana y la Francia de su aliado Chirac se apresuró a ofrecer carros de combate y aviones a Marruecos con objeto de que se hallase bien pertrechada cuando iniciase su guerra contra España. Así es que no le quedó otra opción que apoyarse en los Estados Unidos. No es por ello extraño que Bush nos reclutara después para su empresa. Ni puede sorprender a nadie que, tras nuestra defección, se apoyara en Mohamed VI para castigar al Gobierno español, para blindar el flanco sur, y para demostrar al mundo entero que, si son buenos, no tiene empacho en aliarse con los paises islámicos.

Así es que a don Jorge Bush le han guiado la mano hasta el mapa del Mediterráneo, ha puesto el dedo sobre Marruecos y diciendo alborozado ''Marruecos, capital Rabat'', se ha volcado a pertrechar de moderno armamento y munición a los reclutas del Sultán. Y lo que es peor, a infiltrar agentes de la CIA, modelo moreno ensortijado musulmán de su variado catálogo racial, en todos los rincones del Reino Alauita. Como hizo en Afganistán, Irán, Pakistán, Kuwait, Iraq, Kurdistán, Chechenia y otros pueblos musulmanes. O sea que el próximo es Marruecos, y puede que la culpa sea en parte de las veleidades zapateriles.

Cabe imaginar lo que puede suceder en un país con enormes desigualdades sociales y de riqueza, índices tremendos de pobreza y analfabetismo que empujan a la emigracion favorecida por el Poder, un funcionariado ineficaz, un Gobierno chapoteando en la corrupción, un monarca déspota y holgazán que desprecia al pueblo y prefiere vivir fuera pero se halla sujeto a hacerlo dentro, y la creciente presión del integrismo ''salafista'' que ha penetrado en el país y ha dado algunos conspicuos terroristas en el mundo y entre nosotros, haciendo patente ''la secular amistad entre los dos pueblos''.

Marruecos es el próximo volcán. Y nosotros estamos al lado.

Nadie sabe por ahora quién será su Bin Laden, su Sadam Hussein o su talibán mayor, pero Alemania andará en sus negocios, Francia les venderá armamento, y gracias a la sutileza política de estos linces que nos parasitan más atentos a su partido que a su país, los Estados Unidos también nos darán la espalda. Los yacimientos petrolíferos del Sahara Occidental y la costa canaria que ya reivindica como propios Mohamed VI son un buen argumento para anudar amistades.

No es cuestión de patriotería sentimental y vacua, pero necesitamos con urgencia políticos honestos que antepongan a los suyos los intereses colectivos.


Darío Vidal

28/09/04

 

       El dedo sobre Marruecos (28/09/2004 14:33)