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Publicado: 15/09/2004


 

DROGATAS Y LOCATIS



Resulta que, así, de pronto, nuestros chicos son los más toxicómanos de Europa. Y al leerlo es imposible no dar un respingo de sorpresa.

Pero, señor, si estábamos en cotas 'aceptables' hasta hace nada, cómo hemos podido calzarnos el 'maillot amarillo' en la siniestra carrera hacia la locura y la muerte, sin comerlo ni beberlo.

Al pronto cabe pensar que una sociedad que malcría a los niños, dándoles lo que aún no han tenido tiempo de desear y comprándoles lo que no han pedido

todavía, es el mejor caldo de cultivo para manufacturar inapetentes, perezosos, desmotivados y aburridos crónicos que se refugian en los paraísos artificiales. Pero en nuestra Europa próxima, los chicos ''se ponen de droga hasta el culo'', y disculpen la expresión, que no es mía sino suya.

¿Qué chirría en el sondeo? Pues ya ven, el sondeo mismo. La Estadística es una disciplina aleatoria, flexible, inexacta y embustera, capaz de demostrar que si éste que lo es se zampa todos los días un pollo rustido para almorzar, aunque usted esté ayuno nos habremos comido medio pollo cada uno. Así es que, como en julio y agosto se baja hacia los mares del sur e islas adyacentes lo más florido del mocerío comunitario, resulta que en este territorio es donde más se fuma, chuta, esnifa y pastilléa. Pero con el esfuerzo concertado de todos los devotos europeos, algunos de ellos no tan jóvenes.

Quienes parecen estar al borde del ''delirium tremens'', pero con un temblor severo de grado siete en la escala de Richter, son los que amenazan con boicotear la Constitución Europea si no se reconocen como lenguas oficiales europeas sus hablas locales, tan respetadas, tan respetables, tan de todos nosotros, pero tan utópicamente pretendidas como vehículos de comunicación en la eurocámara.

Desgraciadamente todos los años desaparecen lenguas por extinción de sus hablantes -una trágica situación irreparable- o absorbidas por lenguas afines o ese gran ''esperanto'' que es el inglés. Y eso debe evitarse por todos los medios y con todos los recursos, mediando la UNESCO, las universidades y las fundaciones culturales. Pero es imposible considerar oficiales todos los idiomas y dialectos de China, por no hablar de los de la India, o los nuestros mismos.

Aunque lo verdaderamente delirante son las contradicciones de Esquerra Republicana de Catalunya que se propone independizar de España al territorio que la padece e intervenir en la política española. Hace años se oponía a que Aragón -el vetusto Reyno cofundador de España- tuviese estatuto de autonomía, una actitud ininteligible para quien desconozca el carácter depredador e imperialista de su nacionalismo. Ahora acusa de ''fascistoides'' a los valencianos porque desean que el lenguaje que hablan sea oficial en Europa, lo que, prescindiendo de la identidad filológica y las posibles diferencias dialectales con lo que habla el señor Carod-Rovira, y su utopicidad, es un ataque fundado también en la pretensión imperial pancatalanista.

Estamos pasados de copas o locatis de droga. Todos.

Darío Vidal

15/09/04

 

       Drogatas y locatis (15/09/2004 20:00)