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Publicado: 30/09/2004


 

ADOPTAR UN NIÑO


En un programa radiofónico moderado por Fermín Bocos, se estuvo discutiendo anoche sobre el derecho de las parejas homosexuales a adoptar niños -cien mil de ellas se casarán en el momento en que se autoricen los matrimonios-. Pero el tiempo se fué en divagaciones sentimentales, ponderando la pertinencia de tal paso, el derecho de la pareja a otorgar su amor a un pequeño y la necesidad de compartir sentimientos y dar ternura a una vida naciente.

Sin embargo los contertulios, instalados en la perspectiva de adoptantes, en ningún momento se pusieron en el lugar de los niños.

Nadie se planteó si sería beneficiosa o contraproducente para los pequeños esta fórmula novísima. Y es algo sobre lo que hay que reflexionar. No por la tendencia sexual de los padres o las madres, ni mucho menos por el riesgo de corrupción, que hay que descartar supuesta la rectitud de los adoptantes. La objeción no reside ahí.

Si esta cuestión hubiese podido plantearse hace un siglo, probablemente mi opinión, tan irrelevante como la del común de las gentes de buena voluntad, se habría inclinado por la adopción.

Sin embargo, en plena resaca del Psicoanálisis, tras los avances de la Psicología y la Psiquiatría, y luego de lo que nos está descubriendo la Neurobiología sobre la química del cerebro y el comportamiento humano, no me atreveré a opinar. Aunque sí deseo reflexionar sobre la importancia que tiene la bipolaridad macho-hembra en la formación de lo que Rof Carvallo denomina ''urdimbre constitutiva'', no solo por impregnación de un repertorio de hábitos y valores, sino a través del papel de la madre primero para cimentar la seguridad y la autoestima del bebé, y el del padre después consolidándolas poco a poco, para ir arrancando a la criatura del nido materno donde todo le está consentido, e ir exponiéndolo progresivamente a la intemperie, con objeto de que entienda que si en el hogar todo le ha sido dado, en el mundo tiene que conquistarlo todo con su esfuerzo. Una misión que han olvidado ahora los padres de familia. Por eso, la duda sobre la pertinencia de que forme a un niño una persona sin pareja, se extiende tanto a los padres biológicos como a los adoptivos. Naturalmente eso no reza con los viudos porque no han escogido la situación, pero en todo caso sería mejor restaurar la familia si el nuevo cónyuge no rechaza al pequeño.

Parece reaccionario, pero no es culpa de quien escribe. Una cosa es la moda, que va de la mano de lo políticamente correcto, y otra bien distinta la verdad científica. Al parecer, el equilibrio de un ser que se forma necesita la acción y reacción de esos dos polos afectivos contrapuestos. Al parecer, digo. Y no es lo mismo ''ser'' que ''hacer de...''

Cierto es que vivimos de teorías, y que los supuestos mejor fundados se sustentan en hipótesis muchas veces inconsistentes, aunque en ocasiones tengan una apariencia de inconmovible solidez. Por eso comenzaba diciendo que es difícil tomar partido y que no pretendo dar soluciones sino incorporar un elemento de reflexión al debate, con toda humildad. Solo un aspecto me parece diáfano: que hay que resolver la disyuntiva no desde nuestro punto de vista, sino desde el más generoso de los intereses del niño.

Quien pretenda ser padre debe aprender a renunciar.

Darío Vidal

30/09/04



 

       Adoptar un niño (30/09/2004 15:13)


Publicado: 29/09/2004


 

FEMINOMACHISMO


Jamás he puesto la mano encima de una mujer como no fuese para hacerle una caricia, y a estas alturas no proyecto cambiar de actitud. De modo que leña al maltratador. Pero también a quien dañe a un niño, a un ancianito, o a un varón pusilánime o temeroso de dar escape a la desbordada ira sin control.

Alguien que no viva entre nosotros supondrá que ésa es una verdad de Perogrullo y que para llegar a esa conclusión no es menester quedarse calvo. Pero es que quien no vive aquí desconoce el rencor revanchista de nuestra sección femenina ministerial, a la que su iniciativa contra el maltrato ha acarreado más desprestigio en el exterior que su ''fashionable'' pase de modelos. Y es que cuando en la prensa extranjera se ha comentado que el gobierno sociozapateril iba a legislar contra la violencia doméstica de tal manera que la agresion se tipificaba como delito si el culpable era hombre y solo como falta si era mujer, entendieron que la sección femenina se había descalificado para ostentar cargos de responsabilidad. Sin excepciones. Todas las ministras reputaron el proyecto de Ley como ajustado a Derecho y razón, con vivas muestras de júbilo.

Los expertos podrían decir aún más cosas. Podrían decir, por ejemplo, que su proyecto contraviene la Constitución y que alguien que se llame jurista no puede hablar de discriminación si habla de Justicia, porque la discriminación, aunque sea ''positiva'' -positiva para una parte en detrimento de otra-, constituye siempre una irregularidad y un sarcasmo. Vamos, que es lo que la intuitiva y sutil gente del pueblo, sin letras ni estudios, ha llamado siempre la Ley del Embudo. Una ley estrecha por un lado y ancha por el otro. ¡Una ley democrática, vaya!

Por eso hay que saludar con alborozo lo que parece un retorno del entorno, o cuando menos del grupo parlamentario socialista, a la cordura de la que nunca se ha apartado la sensata ciudadanía. El Gobierno, o su sección masculina cuando menos, pretende modificar la Ley Contra la Violencia de Género para que la Ley se ajuste a la Justicia. Pese a que algunas asociaciones de mujeres insisten, aunque parezca mentira, en que no se toque ni una coma al borrador que el Ejecutivo remitió a Las Cortes.

Pero lo de la discriminación positivo/negativa en esta sórdida guerra de los sexos alentada por ciertas insatisfacciones y represiones, no es algo que venga de nuevo, y a medida que vamos aceptando ciertos conceptos va siendo posible todo despropósito. Vean sino. Una chica afirma que es feminista y está muy bien. Todos suponemos y suponen que se trata de ''una tía cojonuda'', abierta, liberal, moderna, sin prejuicios, divorcista, fumadora y abortista. O sea que ser feminista es bueno. ¡Pero si un chico dice que es machista, válgame Dios lo que ha dicho! Todos entendemos y entienden que es un retrógrado, un maltratador, un violador, un egoísta y un ser antisocial. O sea ''un grandísimo cabrón''.

No existe, pués, un equilibrio semántico feminista/machista con lo que es muy difícil entenderse. Feminismo y machismo no son voces equivalentes y contrarias. Hemos dado ese significado a las palabras y las palabras las carga el diablo. (''¿Qué dices que eres machista? Lo que tú eres es un cerdo fascista opresor''. ''¡No dispareís que soy un poco feminista!'' ''¡Cállate, traidor!'')


Darío Vidal

29/09/04

 

       Feminomachismo (29/09/2004 16:47)


Publicado: 28/09/2004


 

EL DEDO SOBRE MARRUECOS


Recuerdo unas palabras que dijo Aznar en la víspera de la invasión de Iraq que me hicieron entender en alguna medida su actitud, aunque tiempo después me desconcertara su actitud en Azores y Camp David. Al preguntarle sobre la pertinencia de enviar tropas, aunque en nuestro caso fuera únicamente con fines humanitarios, respondió que no era lo mejor que hubiese querido hacer pero que en política no se escogen los tiempos ni se pueden elegir las compañias.

Efectivamente. Y quienes le acusaron maliciosamente de haberse alejado de Europa, silenciaron deliberadamente que en la crisis de Perejil, la Alemania de su amigo Schröeder se llamó andana y la Francia de su aliado Chirac se apresuró a ofrecer carros de combate y aviones a Marruecos con objeto de que se hallase bien pertrechada cuando iniciase su guerra contra España. Así es que no le quedó otra opción que apoyarse en los Estados Unidos. No es por ello extraño que Bush nos reclutara después para su empresa. Ni puede sorprender a nadie que, tras nuestra defección, se apoyara en Mohamed VI para castigar al Gobierno español, para blindar el flanco sur, y para demostrar al mundo entero que, si son buenos, no tiene empacho en aliarse con los paises islámicos.

Así es que a don Jorge Bush le han guiado la mano hasta el mapa del Mediterráneo, ha puesto el dedo sobre Marruecos y diciendo alborozado ''Marruecos, capital Rabat'', se ha volcado a pertrechar de moderno armamento y munición a los reclutas del Sultán. Y lo que es peor, a infiltrar agentes de la CIA, modelo moreno ensortijado musulmán de su variado catálogo racial, en todos los rincones del Reino Alauita. Como hizo en Afganistán, Irán, Pakistán, Kuwait, Iraq, Kurdistán, Chechenia y otros pueblos musulmanes. O sea que el próximo es Marruecos, y puede que la culpa sea en parte de las veleidades zapateriles.

Cabe imaginar lo que puede suceder en un país con enormes desigualdades sociales y de riqueza, índices tremendos de pobreza y analfabetismo que empujan a la emigracion favorecida por el Poder, un funcionariado ineficaz, un Gobierno chapoteando en la corrupción, un monarca déspota y holgazán que desprecia al pueblo y prefiere vivir fuera pero se halla sujeto a hacerlo dentro, y la creciente presión del integrismo ''salafista'' que ha penetrado en el país y ha dado algunos conspicuos terroristas en el mundo y entre nosotros, haciendo patente ''la secular amistad entre los dos pueblos''.

Marruecos es el próximo volcán. Y nosotros estamos al lado.

Nadie sabe por ahora quién será su Bin Laden, su Sadam Hussein o su talibán mayor, pero Alemania andará en sus negocios, Francia les venderá armamento, y gracias a la sutileza política de estos linces que nos parasitan más atentos a su partido que a su país, los Estados Unidos también nos darán la espalda. Los yacimientos petrolíferos del Sahara Occidental y la costa canaria que ya reivindica como propios Mohamed VI son un buen argumento para anudar amistades.

No es cuestión de patriotería sentimental y vacua, pero necesitamos con urgencia políticos honestos que antepongan a los suyos los intereses colectivos.


Darío Vidal

28/09/04

 

       El dedo sobre Marruecos (28/09/2004 14:33)


Publicado: 27/09/2004


 

MÁS SOBRE ASUSTADORES



Decíamos que a ''Ideal'' de Almería le han enviado un mensaje unos malos asustadores islámicos diciendo que van a cortarles el pasapán a los policías que traten de investigarlos. Solo los asesinos son lo bastante cobardes como para tener tanto miedo a quienes no quieren matarles. Y eso habla de la condición humana de unos y otros.

Saben que a la furia del asesinato no oponemos en España el rencor del ojo por ojo ni la venganza odiosa de la muerte. Y así se atreve cualquiera. Así es valiente hasta ''El Príncipe de los Suicidas'' que es como dice llamarse el jefe de la pandilla, quien en rigor debería llamarse ''El listo que hace que se suiciden los otros''.

Esos macacos asustados, esos humanoides indignos, esos indigentes mentales, esos payasos de la muerte que más se degradan cuanto más amenazan, no se darán cuenta nunca de su indignidad, pero cada vez que matan ahondan más el abismo que media entre ellos y las personas.

Mas un día, los musulmanes que logren alcanzar el siglo XXI -ojalá no dilaten su llegada al XXII, que todo es posible- y sean capaces de alabar a su Dios sin blasfemar asesinando, y de hablar respetuosamente con los que rezan a otro Dios porque todos son el mismo, y de escuchar a los otros, y estudiar con los demás para que entonces sí los tengan por semejantes, y trabajar en provecho todos, y dar el fruto de su mente al progreso de la Humanidad, entonces sentirán la vergüenza del crimen que han sembrado sus padres y que se volvera de algún modo contra ellos, si no han hecho estallar antes el Planeta.

Pero lo indignante es que esta nueva tropa de asesinos analfabetos quiera dignificar sus posibles fechorías y su afición de matarifes -quieren decapitar a los policías con colorista efusión de sangre como buenos 'creyentes'- profanando el nombre ilustre de Al Andalus, al elegir un topónimo que evoca la sabiduría y la cultura de la vieja Persia, de Irán y de la Siria magnífica y universal, que tan dificilmente concuerda con la barbarie. Se quieren llamar ''Brigadas Suicidas de Andalucía''. (¿No querían independizarse algunos nacionalistas chiflados de chilaba, tárbush y babucha?) Por eso decía yo en otro momento que éramos pocos y parió la abuela.

De modo que prepárense, porque después de anunciar que ''el castigo a los espías será separarles la cabeza del cuerpo'' y denunciar los crímenes de Aznar en Iraq, de Zapatero en Afganistán, y de nosotros por lo visto en todas partes, aseguran que ''tenemos una cita que va a curar el corazón de muchos musulmanes y que va a obligaros a retirar las tropas de Afganistán''.

Así es que cada cual retire lo que pueda porque estas hienas, que no vean cómo escriben, tienen sed de sangre y pueden hacer una escabechina si no lo impide la policía, archiva los papeles algún juez, o desdeña las investigaciones el ministro por parecerle políticamente incorrectas como ocurre con la Comisión del 11-M. Que Alláh el santo, el misericordioso, se apiade de nosotros.


Darío Vidal

27/09/04

 

       Mas sobre asustadores (27/09/2004 20:02)


Publicado: 26/09/2004


 

GUERRA CONTRA EL TALENTO


En esta España que pudo haber sido tanto si no hubiese dedicado su energía a aniquilarse, daba la impresión de que carecíamos de talento y de talante. Por fortuna, el señor Zapatero nos ha demostrado que podemos tener talante, un talante tramposo y ratonero por obra del señor Pérez Rubalcaba, pero todavía seguimos desdeñando el talento, como denunciaba hoy un suplemento de Economía, refiriendose al ''Estudio de plantillas de Alto Rendimiento 2004''.

El ''moving'' que parecen haber descubierto ahora y ha existido siempre, aunque con el nombre más largo y más preciso de intriga laboral, ha sido uno de los lastres de esta sociedad envidiosa y cainita, porque todo el mundo ha preferido que ascendiera el mediocre fácil de desarmar, que el hombre de talento, eficaz, brillante y con las ideas claras. Lo sorprendente es que esa ha sido la actitud no solo de los eventuales subordinados sino también de los empresarios tal vez porque no querían enfrentarse a un hombre con ideas propias que se atreviese a discutirles una decisión. (''Aquí el que manda soy yo, y hago con mi dinero lo que me da la gana. ¡A ver si se entera!'')

Tener talento en España supone cargar con el sambenito de ser raro y conflictivo. La peste para una empresa. Nadie tiene por indeseable, sin embargo, al zapador que socava difundiendo rumores, inventando patrañas, difamando a los más valiosos, y exhortando a la conjura contra la persona con ideas y energía, para evitar que un día les haga pensar y trabajar.

Sé de un profesional al que cierto editor pensaba confiar la dirección de un periódico en gestación, al que por gracia de un grupo de intrigantes que utilizó distintas fuentes, hicieron fascista, luego comunista y sucesivamente trotskista, más tarde masón, algo después numerario del Opus Dei, y en vista de que la empresa no variaba su determinación porque tenía su criterio formado, le adjudicaron un cáncer terminal que acabó con su candidatura. Por fortuna aún goza de buena salud, pero le apartaron del empeño.

José Manuel Casado, miembro de ''Accenture'' que es la institución que ha realizado el estudio a que nos hemos referido, asegura que ''los ejecutivos españoles son los que menos sensibilidad tienen por el talento, y deberían preocuparse más por la gestión de los individuos extraordinarios, porque son ellos los que diferencian a las mejores organiaciones''. Las mejores Compañías del mundo -dice el estudio- estan invirtiendo ahora en capital humano.

Desde nuestra perspectiva, es esperanzador que los Presupuestos del Estado pongan su acento este ejercicio en la educacion y la investigacion, lo que parece augurar que vamos a apostar una vez por la excelencia. Si es así, gritaremos un fervoroso ''hurra'' por Zapatero.

Lo que hay que pedirle ahora es que no pida antes el carnet de su partido a los posibles becarios y que no conceda las ayudas por cupo como ha hecho con las ministras. Si pretende tirar de este país para arriba, debe apoyar a los mejores sin excepción. Aunque alguno sea de Fuerza Nueva.

Darío Vidal

26/09/04

 

       Guerra contra el talento (26/09/2004 20:22)


Publicado: 25/09/2004


 

CORTINAS DE HUMO


El Gobierno no consentirá que la Comisión de Investigación del 11-M vea el informe sobre las actividades de los servicios secretos marroquíes en España. Siempre que se dificulta, entorpece, impide, o veta que una comisión dedicada a aclarar un suceso tenga acceso a alguna documentación, es inevitable pensar que hay gato encerrado, aunque no se sea receloso. ¿A quien aprovecha cerrar la puerta a los investigadores? Que cada cual extraiga sus propias conclusiones. Pero nadie olvide que todos los Gobiernos experimentan fotofobia cuando entra la luz por las ventanas.

Probablemente la necesidad de distraer de estos asuntos y algún otro que está por despuntar, es lo que lleva a los estrategas y fontaneros del ''Aparat'' a realizar maniobras de dispersión que parecen al principio inexplicables. Es difícil entender por qué razón, si algunos sectores sociales con la Iglesia a la cabeza se muestran incómodos por la anunciada Ley del Divorcio Relámpago, tiene alguien la intención de enconar más los ánimos con gestos tan gratuitos e improductivos como la supresión de los crucifijos de las escuelas y los centros oficiales. Vayamos a lo eficaz evitando pisarle los callos a nadie.

Pero puede ocurrir que esa provocacion arriesgada tenga por objeto que los denuestos del provocado hagan volver la cabeza al respetable y deje de mirar a la Comisión del 11-M, que es lo que importa. Porque vean qué curioso: El propio rey de Marruecos advirtió amenazadoramente al ministro de Asuntos Exteriores de que en España era fácil que se produjera un atentado; los miembros de la banda del tren que fueron detenidos en aquel país no solo no fueron entregados al Gobierno español, sino que fueron puestos en libertad para que se pusiesen a salvo; parece que hubo contactos entre ellos y agentes del espionaje magrebí, y que algún partido tuvo noticia de ese tejemaneje.

El señor González, amigo personal de Mohamed VI y propietario de una casa en Marraquech donde pasa largas temporadas, preparó una visita oficial al reino alauita del secretario general del PSOE señor Rodríguez Zapatero durante la crisis de Perejil, y ya en La Moncloa tornó a viajar a Rabat. Una excelente relación, similar a la que mantenía el ministro Secretario General del Movimiento José Solís Ruíz, administrador de los bienes de Hassan II en la Península en tiempo de Franco y cuando la ''Marcha verde''.

¿A quién beneficia no averiguar las conexiones de los espías marroquíes con los terroristas marroquíes que atentaron en Madrid? Ellos sabrán.

De momento vamos a tirarle piedras a la Iglesia. Puede ser arriesgado pero tal vez resulte útil.

Darío Vidal

25/09/04


 

       Cortinas de humo (25/09/2004 23:51)


Publicado: 24/09/2004


 

''BONNE NUIT TRISTESSE''



Nos ha dicho adiós Françoise Quoirez, aquella pálida muchacha inquieta, inconformista, provocadora y ''révolte'' que se hizo famosa en apenas un mes con el nombre de Françoise Sagan, cuando apareció ''Bonjour tristesse''.

Harta de vivir tantas y tan laberínticas existencias en conflicto con las drogas, las amistades peligrosas, las acusaciones de corrupción en la proximidad de Mitterrand y algunos procesos por delito fiscal que estuvieron en un tris de enviarla a la cárcel, ha muerto de una embolia pulmonar en el hospital de Honfleur, esta tarde del 24 de septiembre de 2004, sin apenas hacer ruido y solitariamente como vivió un tiempo desde el aturdidor ''succès'' de 1954 al salir su primera novela cuando tenía sólo diecinueve años. Porque aprendió entonces que la vorágine de la fama es solo una ventolera súbita, un huracán enardecido que puede arrastrar y aún dañar irreparablemente a un espíritu ensimismado y reflexivo.

Sin embargo muy poco después, en 1956, publicó ''Un certain sourir''; al año siguiente, ''Dans un mois, dans un an'', y acabó el decenio con ''Aimez-vous Brahms?''. Fué un tiempo en que los universitarios europeos iban con un libro de ella bajo el brazo, porque sus obras no se sustentaban en valores prescritos ni sucedían en escenarios convencionales como las de los autores adultos que dicen hallarse de vuelta, sino en la visión de una adolescente como ellos, sin duda más perversa pero dubitativa como ellos, perpleja ante la vida como ellos, absorta por mil descubrimientos y agitada por la tumultuosa pasión incontenible.

Antes de la Revolución del 68, escribió aún ''Les marveilleux nuages'' (1961) y ''Chamade'' (1965). Había dado su grito de rebeldía, que no sé hasta que punto tiñó en lo hondo las jornadas de Nanterre, pero aunque no renunció a su prístina rebeldía, no cosechó los éxitos de antaño con ''Des bleus à l'âme'', ''Le lit défait'' e ''Il fait beau jour et nuit'' de 1972, 77 y 79. Sus lectores habían cumplido años como ella y eran capaces de entender ya las novelas que escribían las personas mayores que ellos también habían alcanzado a ser.

Dicen que la juventud es una enfermedad que se pasa con los años. Pero durante la convalecencia por fortuna nunca concluída de tan grave dolencia, uno guarda en el corazón o entre sus libros, el recuerdo de aquel beso, la evocación de aquel perfume, el pétalo de aquella rosa, el ardiente tacto de aquel cuerpo, y el vestigio de un sollozo amargo como ninguno. Y en los estantes más polvorientos y sin duda más cálidos de mi biblioteca, estoy viendo ahora los lomos de sus libros y el más manoseado de ''Buenos días, tristeza'', escrito por una amada que no fue: una chica feílla, breve y delgaducha, de rostro imperceptible y mirada irrelevante, que emergía del existencialismo de posguerra y tenía como yo los ojos enrojecidos de leer a Gabriel Marcel, Jean Wahl, Jean-Paul Sartre, Karl Jaspers y Martín Heidegger, demasiado alemán para mi maestro José María Valverde que le dedicaba epigramas (''...cascando las palabras como nueces / alumbra Don Martín perogrulleces'')

Esta tarde se ha muerto la novia que nunca tuve, sin saber de su mal ni sospechar su final tan próximo. Estaba ahí un poco olvidada en un anaquél, pero presente. Y al saber que no está, he sentido un vahído de vertigo: el vacío de haber perdido una parte de mi vida. ''Buenas noches, tristeza''.

Darío Vidal

24/09/04

 

       Bonne nuit tristesse (24/09/2004 23:57)


 

CUANDO ESTALLA UNA ESTRELLA


Las ideas, los empeños, los proyectos compartidos son como organismos vivos: son entidades que nacen viven y mueren; son cosas que florecen y se descomponen. Quién más, quién menos, ha asistido al nacimiento de una aventura o ha sido su impulsor, sumando la voluntad y el entusiasmo de otros que se han adherido superando la personal tendencia a la disgregación, venciendo el individualismo, y destronando al rey que cada cual lleva dentro.

Cuando el vigor, el magnetismo, la ideología, la fascinación y la voluntad de uno atráe a los demás e interpreta otras voluntades, la cohesiva fuerza centrípeta que iguala y uniforma se impone a la centrífuga que alienta a la exaltación del yo. Pero cuando el núcleo cede en su porfía unitiva, la estrella estalla y se desintegra en sus partes constitutivas. Lo vemos en política. Y por no remontarnos más que a nuestra recuperada democracia, tenemos el recuerdo del colapso de UCD, la memoria del triste ocaso de Felipe González que arrastró al PSOE a un desorden del que no se ha recuperado, y percibimos ahora el roto que se le ha hecho al PP en Galicia, tal vez por causa de su propio fundador, que insiste en pervivir sin resignarse a que sus restos fertilicen la tierra. Para que algo florezca es necesario que la vida abone la tierra. Pero Manuel Fraga ha elegido el modo más patético de perpetuar una obra: ha escogido continuar, y de ese modo arrastrará al partido que fundó por la pendiente de su decadencia personal y el trayecto menos brillante de su biografía.

No es sorprendente. Sucede también en las empresas familiares, que el patriarca no encuentra el momento de ceder la gestión al primogénito. Y suele atraer la ruina. Pero por no desviarnos con parábolas, ahí están Adolfo Suarez aglutinando a un grupo necesario para acometer una dificil tarea necesaria, que se disolvió cuando la hubo cumplido; ahí a Felipe González oreando a una sociedad anquilosada que no quería retirarse al concluír su misión, arrastrando su partido acéfalo y sin recambio a un desorden del que no se ha recuperado; y aquí la actitud de un Aznar que se arrepiente de un adios que pudo ser bello, y que va a estropear la imágen de buen presidente que pudo haber dejado. Porque la resistencia a retirarse como prometió, está minando la autoridad de su sucesor y debilitando la solidez de su partido.

Mirando a distancia, parece que no hemos tenido tan mala suerte hasta el momento, si pensamos en el camino andado y la tarea realizada por cada uno de los presidentes de la Democracia, dejando de lado las humanas flaquezas. Si el presente nos turba es por la endeblez del actual presidente, benévolo, desnortado, vacilante, maleable y muy poco substantivo, pero no exento del compartido propósito de persistir, aunque en su caso carezca de proyecto e ignore cuál es el siguiente paso que la Historia de España le demanda. Ojalá me equivoque.

Igual que la corrupción invade el cadaver cuando sus órganos carecen de función, ya que el cerebro se niega a dirigirlos y darles órdenes para que ejerzan la tarea para que fueron concebidos, así se disgregan las empresas humanas cuando un lider reconocido ampliamente como tal, no le insufla su soplo de vida sugiriéndole un proyecto atractivo que acometer.

Por eso la ruptura de un partido es una desgracia colectiva. Como una estrella que estalla.


Darío Vidal

24/09/04

 

       Cuando estalla una estrella (24/09/2004 21:41)


Publicado: 23/09/2004


 

''MENS INSANA IN CORPORE INSANO''


El desideratum de la pedagogía clásica consistía en formar jóvenes sanos con espíritu sano. Es cierto que no resulta fácil alcanzar la excelencia a pesar de los buenos propósitos, y en los libros de Historia tenemos abundantes ejemplos de gentes degeneradas y perversas que escalaron incluso la más alta magistratura del Estado. Pero lo grave es que ahora ni los políticos proponen a la sociedad un modelo de ciudadano, ni los educadores sugieren a los chicos un ejemplo de persona, contrariados por unas torpes leyes de educación que se lo impiden.

Aquella aspiración de la ''mens sana in corpore sano'' se ha convertido, por dejación, en ''mens insana in corpore insano'', que, en la acepción lata del adjetivo original no se refiere sólo a la salud y su carencia, sino a la cordura, el buen gusto y el recto criterio, y a la falta de juicio, a la violencia, la maldad y la desmesura. Y vean a dónde nos conduce la incompetencia satisfecha de ciertos dirigentes sin cultura, orientación, ni criterio, cuando se postulan para orientar a los demás con improvisación irresposable, sin saber a dónde ir.

Menos mal que alguien ha caido en la cuenta de que los niños españoles han alcanzado niveles de obesidad y colesterol idénticos a los norteamericanos, y unos médicos reunidos estos días en Zaragoza están alertando al pasaje, cuando ya ha descarrilado, de los malos hábitos alimenticios y culturales auspiciados por la pereza de quien se ocupa de ellos, el abandono de la dieta mediterránea tan inutilmente ponderada ahora, y la ingesta de alimentos insanos y de baja calidad. Tal vez ya sea tarde.

Por otra parte, ayer mismo, el Defensor del Pueblo don Enrique Múgica Herzog tuvo la valentía de denunciar a las poderosas televisiones en manos de inconscientes, ante la Comisión Mixta Congreso Senado, poniendo el cascabel al gato al recordarles que constituyen un servicio público aunque sean privadas y al criticar la perniciosa programación y el inoportuno horario de ciertos espacios ''atiborrados de imágenes zafias y cotilleos abyectos'' que ocasionan ''evidentes perjuicios'' a los escolares que regresan a casa, porque socavan todos los valores que puedan haberles inculcado sus profesores.

Por fortuna, unos profesionales de la medicina han tomado conciencia oficial y corporativamente del problema, y el Defensor del Pueblo ha expuesto valientemente el taimado proceso de deformación moral y aculturación a que estamos sometiendo nuestros hijos. Si sumamos a ello que los planes de estudio no los motivan ni estimulan, que se renuncia a exigirles dedicación y esfuerzo, y que se les reconocen todos los derechos sin ningún deber, haciéndoles creer que todo en la vida es gratis, podemos imaginar el futuro que les estamos preparando.

El presente es conocido y lo han descrito en el Simposio de Zaragoza: niños desinteresados, enemigos del esfuerzo y sin imaginación -porque tienen todo lo imaginable-, que se atiborran de pastas industriales a base de sucedáneos de baja calidad y grasas colesterolémicas, ''chuches'' y porquerías, desvencijados en un sillón, viendo programas de televisión inadecuados -¡incluídos muchas veces los de dibujos animados!- durante tres horas y media, o cuatro al día.

Ahora ya sabemos lo que no debe hacerse. Menos mal. Aun que tarde, es el momento de poner remedio enérgico y urgente, actuando contra los fabricantes que nos envenenan a los niños y contra los programadores que los idiotizan.


Darío Vidal

23/09/04

 

       Mens insana in corpore insano (23/09/2004 21:02)


Publicado: 22/09/2004


 

EL 'DAIMON' DE ZAPATERO


Les doy mi palabra de que hoy me proponía elogiar la intervención del señor Zapatero en la sede de las Naciones Unidas. No soy anti nada, pero sí crítico cuando algo me parece criticable, como la boda en el Escorial y las fotos con el amo en las Azores o Camp David.

Les doy mi palabra de que prefiero elogiar que criticar, coincidir que discrepar, y que suscribo en esencia el discurso del presidente, en el foro en que Bush acababa de exponer horas antes su línea de pensamiento -supuesto que tenga pensamiento- con argumentos tan burdos, tan toscos, tan zafios y de tal rusticidad, que no los suscribiría un pre-adolescente medianamente maduro.

Nuestro representante razonó de modo impecable que la sinrazón no puede combatirse con la sinrazón, ni derrotar al crimen con el crimen, ni la injusticia con la Injusticia, ni los problemas del Planeta con actitudes infantiles como la de Forrest Gump, que pretende acabar con el virus del Sida sutilmente agazapado en cada célula del organismo, con contundentes, eficaces, precisos e imbatibles helicópteros ''Apache'' apoyados por carros de combate ''Bradley''.

Cuando los escolares estudiaban Filosofía, esa disciplina que no sirve para nada, sabían que las dificultades hay que vencerlas con medios adecuados y fuerzas proporcionadas. Y uno de los reproches tácitos que los españoles hicieron a Aznar, es que él que por desgracia tenía experiencia del terrorismo como dirigente y como víctima, no quisiese convencer a Bush de que las trincheras no son eficaces contra los espías infiltrados, ni el armamento pesado contra el terrorismo. Claro que Bush, como Sharon, no se ha propuesto nunca acabar con él porque constituye una buena coartada para sus intereses.

Zapatero suscribió ayer aquel sutil adagio que aconseja que ''si no puedes con tu enemigo, te alíes con él''. Propuso un plan de cooperación entre culturas ''para que la percepción del otro esté teñida de respeto'', y abogó por una distribución más justa de la riqueza capaz de acabar con el odio, de apaciguar las tensiones y de hacer nuevamente habitable el Planeta.

Oímos por la radio esas frases sueltas extraídas de su parlamento y tuvimos el impulso de ponernos a su lado. Pero en cuanto se le calentó la boca y se apartó del texto que le habían preparado, se precipitó en un fangal dialéctico, vertiginoso y caótico, suponiendo que el terrorismo se asienta poco menos que en las diferencias entre hombres y mujeres, y se despeñó por un precipicio de adhesiones que nos confirmó no haber cambiado nada: Sí al Estado palestino; sí a la respuesta israelí contra los palestinos; sí a la salida de Iraq; sí a la cooperación con Iraq; sí a Gibraltar; sí a ''los llanitos'', sí al Sahara Occidental dentro de ''una solución política justa, definitiva y aceptada por todas las partes'' que es como no decir nada; si a la dura crítica de Kofi Annan a la Administración estadounidense, y sí incluso al Fondo para la Democracia(?) de la Administración estadounidense que acababa de proponer George Bush. Sí a lo negro, sí a lo blanco, sí a la derecha, si a la izquierda, si a Dios, si al diablo, sí al Sí, sí al No. ¡Átenme esa mosca por el rabo!

El señor Zapatero tiene un ''daimon'' pernicioso, un manso geniecillo de peluche lavado con ''Mimosín'', blando, suave, componedor y sosegado, cargado de buen talante y mala conciencia, que no sabe más que decir peligrosamente sí.

DaríoVidal

22/09/04


 

       El daimon de Zapatero (22/09/2004 17:52)


Publicado: 21/09/2004


 

LA LECHE Y EL AGUA


Si titulo la leche y el agua, pensarán ustedes que voy a referirme a un adulterio. Pero se equivocan. Voy a referirme a dos fraudes. No se trata del piadoso bautizo de la leche, tan viejo como el mundo e incluso beneficioso hasta cierto límite para hacerla más digerible, sino de otra cosa.

Comenzamos por apetecerla menos animal porque nos ofendían el olor de las ubres y el tufo del pelo, y los modernos fabricantes -que ya no ganaderos- han comprendido que eso de aguar la leche es una antigualla y se han puesto a falsearla.

Habríamos de adentrarnos en una reflexión que roza la filosofía, -o acaso la invade de lleno-, y comenzar por definir qué se entiende por leche. Si llamamos leche al ''líquido blanco y azucarado que se forma en los pechos de las hembras de los mamíferos'' a que se refieren los diccionarios, comenzaríamos a albergar alguna duda sobre la exactitud del término al leer su composición en los ''tetrabriks'' que las contienen: leche entera, leche UHL, leche desnatada, leche semidesnatada, leche enriqucida con calcio, leche vitaminada, leche en patinete...

Según eso, sólo merecería esa denominación la leche entera, después de averiguar qué entienden los comerciantes por ''entera''. ¿Es leche si no es entera, o es lo que en términos de márketing honesto deberíamos llamar sucedáneo de leche? Porque, vamos a ver: ¿Qué es hombre, que es persona? Y aquí sí que nos adentramos en el ámbito de la filosofía. ¿Podemos mostrar la mano amputada de Juan o de María diciendo que es Juan o que es María? ¿Son Juan o María su corazón, su tronco, o su cabeza, suponiendo que estuviesen vivos? Y si nos remontamos a la especie ¿qué es lo que nos permite afirmar que un ser es humano? Pues la constatación de que no le falta nada de lo que se considera constitutivo de su esencia de Hombre, o de persona si se prefiere.

Ahora volvamos a la leche, ese líquido compuesto por glúcidos como la lactosa; minerales tales como calcio, sodio, potasio, cloro, fósforo y magnesio; vitaminas, proteínas, albuminoides, grasas, sales e hidratos de carbono, disueltos, en estado coloidal o emulsionados. Y llegaríamos a la conclusión de que si a la leche se le priva de alguno de sus componentes, la leche deja de serlo, aunque la enriquezcan con otras sustancias que el consumidor no demanda ni se le han pasado jamás por la cabeza. Sin nata, sin grasa, con vitaminas que no le son propias, incorporando minerales ajenos en su estado normal, y haciendo otros experimentos que nunca la enriquecen de verdad, porque sino no habría negocio, la leche deja de serlo. Pues bien, lo que tomamos como leche es el producto de esa manipulación, no sé si enriquecido pero sí encarecido.

Y qué decir del agua. El agua está constituída necesariamente por dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno, además de sales minerales y algún otro componente que le da sapidez y la hace más o menos agradable al paladar pero que no desvirtúan su condición de agua. En este caso el fraude estriba en vendernos como Agua de San Silvestre, Agua del Manantial de Arriba, y Agua del Pico de Aneto embotellada en orígen, al agua pecadora que sale por el grifo, un poco oxigenada, batida y soleada. ¿Saben cuantos millones de litros consumimos al día? ¿Y pueden decir cuantos camiones con botellas ven circular por la carretera desde los manantiales a la ciudad?

Darío Vidal


21/09/04

 

       La leche y el agua (21/09/2004 21:55)


 

SECESIOCENTRALISMO


Si de algo no podemos quejarnos en España es de aburrirnos. Cada día nos trae una sorpresa.

La verdad es que las huestes de Rodríguez Zapatero ya no nos desconciertan. La mentira, ''el trile'' y la fullería no sirven más que para una vez; pongamos que para dos, si el embaucador es un artista y jura con lágrimas en los ojos que se trata de un malentendido. Pero del tercer engaño no es responsable ya el trapacero sino el engañado. Y el pueblo no es tan tonto aunque él lo piense. El señor Zapatero, a cuenta de ese sonriente asentimiento suicida a todas las propuestas -y a todas las contrarias-, está avanzando victoriosamente hacia el descrédito. En solo seis meses de desgobierno ha perdido más de seis puntos en la estimación de los votantes. En tres años y medio, si es que llega, habrá alcanzado las cotas del ''pobre hombre'', que es como llaman en su partido al inefable Gaspar Llamazares. Es estadísticamente imposible que haya afiliados más incompetentes en los respectivos partidos. Aunque alguien más habrá, porque es dificil hacerlo tan mal sin ayuda. Ahí tienen al mozo de estoques Pérez Rubalcaba, a quien se le pone cara de 'clown' de nariz roja cuando urde una maldad, que se propone hurtar su jefe a la Comisión del 11-M después de haber prometido su presencia. Todo es un tejer y un destejer. Una maraña inextricable de propuestas y correcciones, de promesas y desmentidos.

Mas cuando el guión reiterativo comienza a fatigarnos, se adelantan al proscenio los coros de los separatistas periféricos para que no decaiga la fiesta y allí son de ver las cabras equilibristas, los pajaritos sabios con el papel de la respuesta, los monos ciclistas y las descoyuntadas marionetas dando volatines.

Alguien debería escribir unos Anales del Despropósito. No hace un mes, Pasqual Maragall manifestaba que ''la Generalitat es Estado'' y le dijeron que efectivamente, como todas las instituciones de gobierno. Mas como nadie le ha contrariado, se ha pasado el mes de agosto haciendo amigos airado, destilando obviedades como que Murcia no es Cataluña, y alguna sansirolada como que el Gobierno catalán tiene que validar los presupestos del Estado.

Ahora, mientras Ernest Benach pretendidamente ecuánime presidente de una institución tan respetable como el Parlament de Catalunya toma partido y se adentra en el nominalismo intrincado de las tautologías laberínticas, otro cerebro conspicuo de Esquerra Republicana, su secretario general Joan Puigcercós, se muestra más unionista que Isabel la Católica declarándose preocupado por la polémica del catalán y el valenciano, que ''da armas a los secesionistas''.

Pero a ver, que yo me entienda: ¿No es secesionista su partido? ¿No se ha declarado él mismo secesionista? Pues si la cuestión del valenciano les favorece como secesionistas, dónde está el problema. Alabado sea ''el embrollo'' como él le llama, si les atrae clientela. ¿O se trata solamente de otra de las mil puntillosas distinciones nominalistas y en vez de secesionista hay que entender separatista, independentista, cantonalista, federal-asimetrista u otro adjetivo que determine con mayor nitidez la naturaleza del concepto?

Con estos chicos no gana uno para sobresaltos. O no saben lo que quieren o pretenden volvernos locos.

Si entienden ustedes algo, díganmelo, por favor.

Darío Vidal

21/09/04

 

       Secesiocentralismo (21/09/2004 13:18)


Publicado: 20/09/2004


 

LA TENTACIÓN DEL OCIO



La más remota aspiración humana ha sido no hacer nada. No dar un palo al agua, vamos: no hincarla. Solo los más sabios llegaron a la conclusión de que quien no se esfuerza se degenera y degrada, como sucedía con los privilegiados miembros de las familias poderosas. Pero entonces no temían la molicie de los miembros del grupo porque la mera subsistencia exigía trabajo. Había que cultivar la tierra, pastorear los ganados, acarrear las cosechas, ir a por el agua, preparar los alimentos desde el sacrificio de los animales hasta su limpieza, aseo y preparación en el hogar, lavar en los arroyos, tender en los arbustos, hacer leña, almacenarla, llevar el pienso a los animales del corral, criar a los hijos, atender a los ancianos de la casa algunos demenciados y peores que los niños, soportar el calor, pelear con el frío, ayudar a los vecinos que tantas veces nos habían auxiliado a nosotros. Y eso cada día porque el agua se estropeaba, la carne se podría, la leche se pasaba y los niños ensuciaban como ahora y no había frigoríficos ni lavadoras.

En lo que sí les aventajamos es en estrés, que es la tentación neurótica de hacer más cosas y más aprisa, aunque muchas veces no sepamos para qué y estén mal hechas.

Todo el proceso civilizador ha tendido a facilitar la vida, a hacernos más cómoda la existencia. Mas como carecemos de memoria, esas conquistas no nos hacen más felices porque ignoramos o hemos olvidado el esfuerzo perpetuo de nuestros abuelos, cuya vida consistía en un perpetuo esfuerzo para seguir viviendo. Y cuando se superó esa fase de economía autárquica y primaria, se inició la era de la esclavitud industrial y el desarraigo rural, mucho más sórdida y amarga que aquella indigente libertad. Nada de cines -o mejor, teatros- más que en alguna rara ocasión que recordaban mucho tiempo; nada de fines de semana; nada de vacaciones; nada de viajes como no muriera un pariente.

A medida que se prodigaron las conquistas el hombre fué recuperando su sueño de no hacer nada al parecer más cercano que nunca. Y se puso a fantasear en una Sociedad del Ocio en que todo lo hicieran las máquinas. Y ahí nos embarcamos, sin contar con que paradójicamente el ocio iba a generar paro, que es un ocio indeseado y misérrimo, y que el ser humano, que es un ''ser para el nec-otium'', esto es para la acción y el esfuerzo, iba a sentirse perdido sin tarea. Esquematizando un poco -o un mucho- la red de causas y concausas que nos empujan a obrar y a afirmarnos, y esa meta mal elegida, nos ha traído la pobreza ilustrada de quien sabe y no acepta que lo haya marginado el azar, al lado de la insatisfacción planetaria, la delincuencia, la droga, las migraciones en pos de un espejismo de Paraíso que no existe, y un rechazo de todos por todos que puede conducirnos a la aniquilación.

''Hay que llevar cuidado con lo que se sueña porque se acaba alcanzándolo”, dijo alguien. Y ya ven. Nuestra fantasía anhelaba la holganza pero nuestra naturaleza la rechaza. No sabemos qué hacer con el ocio. He aquí el conflicto del último cuarto del siglo XX y un avance de lo que nos espera en el inmediato futuro.

Darío Vidal

20/09/04

 

       La tentación del ocio (20/09/2004 16:32)


Publicado: 19/09/2004


 

JULIA SE ME DIVORCIA


Me lo dijo ayer. Estaba con la colección de sellos sin molestar a nadie y me lo soltó de sopetón. ''Me quiero divorciar''. ''Ah, bueno'', le contesté distraído. Luego reaccioné: ''¿Qué has dicho?'' ''Que quiero divorciarme?'' ''¿De mí?'', musité perplejo. ''¿A tí que te parece?'', respondió con rencorosa ironía.

Me quedé como el día del partido contra los Marianistas. Aquel partido de hockey sobre patines que jugamos en su patio invadido por los de Jesuítas, en cuarto, cuando Pérez Lóriga me barrió con el stick, y ya en el suelo y con la tibia rota, entraron Eusebio Pes y el bestia de Mamerto arrastrándome con pelota, bastones, botas, codos y algún puño, que me dieron en la cabeza con todo. Aquel gol nos acarreó la derrota. Pero apenas me enteré. Me dolía el cuerpo, un pitido intenso me traspasaba los oídos, estaba todo oscuro mientras las Perseidas iluminaban fugaces el Universo y un intenso escozor doloriento me atenazaba como una garra desde la nuca. Julia, siempre amable, suele decir que debió ser entonces cuando me quedé tonto. Y eso que ella no estaba, que ni siquiera la conocía. Puede que sea intuición femenina.

Dijo que se iba, así como quien no dice nada. Y me recordó que hacía mucho más de tres meses que nos habíamos casado y que estaba harta de mí, de manera que cumplía ampliamente los requisitos necesarios para divorciarse según la nueva Ley que va a aprobarse.

Le pregunté como era Él y en qué me aventajaba; quise saber cuándo le había conocido y si jugaba al hockey. Y me dijo -como se dice siempre no se si por piedad o por cortesía- que no había nadie; añadió que era un ordinario y un hortera, y recuerdo que mientras recuperaba la conciencia fuí preguntándole quién daría cobijo a sus manos en invierno, quién encendería su pitillo en mis labios, quién le escogería la mejor pieza de fruta, quién acogería su parte de sentarse en el regazo las noches de invierno, para mitigar los tiritones hasta congelársele los gitanales, con tanto amor y desinterés. Pero me llamó mediocre, adocenado y prosáico. Lo cual me confirma en la sospecha de que hay alguien.

Dice la vicepresidenta doña María Teresa Fernández de la Vega, que si nadie ha de justificar por qué se casa, carece de sentido tener que justificar por qué se separa. Y puede que tenga razón. Además, nadie dice las verdaderas razones. Recuerdo que una piadosa señora, feliz madre de cuatro hijos, adujo ante La Rota que fué al tálamo engañada porque ignoraba que hubiese que hacer tamañas cochinadas. ¡Válgame Santa María!

La verdad es que yo nunca me había planteado separarme de Julia. Tengo siempre cierta pereza a cambiar de postura. Por eso me ha pillado por sorpresa. Y además no sé si me coge menos cansado que a ella de mí.

Bien pensado puede que sea mejor. Leí hace un par de años que el amor es biodegradable y que la indiferencia sobreviene cuando se oxida no sé qué proteína de origen hormonal que no suele superar el quinto año, pasado el cual la voluntad sustituye al amor. Claro que todos aspiramos a lo excepcional e idealizamos las cosas. Pero solo se idealiza lo inalcanzable.

En fin, puede que sea mejor. Ahora podré quedarme jugando al pocker con Bartolo y Marianito hasta el amanecer sin tener que entrar en casa reptando como una boa constrictor. No hay mal que por bien no venga.


Darío Vidal

19/09/04

 

       Julia se me divorcia (19/09/2004 13:15)


Publicado: 18/09/2004


 

MIOPÍA FUNCIONARIAL




A fuerza de querer preverlo todo, reglarlo todo, organizarlo todo, estamos privando de espontaneidad y frescura a la existencia. El control policíaco del Estado nos encorseta y asfixia. Se puede ser ladrón, pero no un amante de su oficio. Hace unos meses asistí, como a un entierro, al último día que amasaba y cocía pan de leña la vieja tahona de Rafaél Español varias veces centenaria.

La nueva generación se había comprometido a preservar su noble oficio a costa de sacrificio y se levantaban tres veces por la noche para masar, reamasar y cocer el pan, de madrugada, con mucho esfuerzo y poco beneficio, para que los clientes gozasen de aquel pan sacramental que olía a leña y a romero.

Pero la Administración de la pequeña capital de la provincia, tan sobrada de funcionarios carentes de tarea, discernimiento y cordura, intentaba arruinarla con la aplicación de normas pretendidamente higiénicas. Era un recinto pintoresco, hermoso y pulcro, limpio, regado y barrido, que jamás había tenido un problema sanitario. Uno de esos rincones que en algunos países civilizados se conservan como un lujo y se visitan como museos, pero que en una provincia mísera, sobre todo mísera de espíritu, parecía una provocación contra el progreso.

Primero hicieron tapar con baldosas las anchas lajas del suelo; tiempo después mandaron cubrir de azulejo de bañera las paredes y aquello se convirtió en una fea ''sala de curas''; antes hubo que sustituír los largos tableros de amasar por porosos paneles de conglomerado, al parecer más higiénicos que la madera lisa, compacta y antigua. Y como el hornero no cejaba, le conminaron a que no metiera leña en el horno porque en ella podían esconderse las ratas. ¿Qué ratas si cada noche se quemaba la carga? Pero naturalmente si no se podía entrar leña en el recinto, era imposible meterla en la boca del horno y cocer pan. En otras palabras: había que sustituír el horno de leña por otro eléctrico, que no obliga a perder las noches, que es más cómodo, que cuece en un ratito, que es mas limpio y sobre todo más moderno. Y hay que desengañarse: no se puede ir contra el progreso.

En vano porfió Rafaél valientemente diciendo que le habían estropeado el horno, tan bello, tan auténtico y tan antiguo; que le habían hecho gastar un dinero que no tenía, y que no tenía interés en participar en concursos de hornos modernos; que él no quería cocer en hornos de diseño sino en su horno de leña para hacer buen pan, con su cochura medida, artesana, difícil y antigua. Y como el progresista funcionario no se avenía a razones, Rafaél (Rafaél Español Inglés, al que sus amigos llaman ''El Diccionario'' por razones obvias) les dijo que se fueran al Infierno.

Anteanoche lo vi y me dijo que vivía mejor que nunca, que jugaba con sus niños, iba al cine, salía a pasear con su mujer al atardecer, ganaba más dinero, no tenía preocupaciones y que lamentaba el tiempo que había perdido. Pero luego se lamentó de que sus niños ya no serían panaderos y me confesó con tristeza que echaba mucho de menos su oficio.

Lo que ignoran los que mandan es que Rafaél, además de ser feliz atraía turistas, esa mercancía codiciada. Habría que averiguar quién reparte la comisión para anular la competencia.


Darío Vidal

18/09/04

 

       Miopía funcionarial (18/09/2004 23:49)


Publicado: 17/09/2004


 

CRUZADA ANTITABACO


He fumado y no fumo. Reconozco que ahora me molestan el olor y el humo del tabaco. Pero no mucho más que las axilas pecadoras de los innúmeros penitentes que han hecho voto de sudor contumaz. Mas como no añoro el tabaco, no albergo ni un ápice de resentimiento hacia los que fuman. Por eso, aunque se me antoja una desconsideración y una invasión de mi intimidad la exhalación del aliento y el humo en mi nariz, cuando hay espacio para todos no tengo nada que objetar, y reniego del integrismo intransigente de quienes pretenden arrojar los fumadores al infierno.

Aunque excluyendo el fragante tabaco de pipa del que sí siento añoranza, los restantes me parecen cada vez más una ordinariez tercermundista, y un horror someterse a esos pestilentes sahumerios de paja quemada en un local cerrado. Mas los comportamientos en el ámbito de la convivencia -sin excluir el tránsito y la circulación-, habrían de confiarse al arbitrio de la cortesía porque no es bueno dirimir todas las diferencias con la ley en la mano, que no debe ser nunca más que el último recurso. Y aunque hay que reconocer que hoy es un poco ingenuo confiar la administración de las buenas maneras al criterio de cada cual, me parece profundamente antipática toda prohibición.

De cualquier modo, cabe preguntarse por qué las autoridades se empeñan en una campaña que pone a los fumadores a la pata de los caballos. Y a lo mejor no hallaríamos otra razón que porque lo han puesto de moda en los Estados Unidos so pretexto de que los alquitranes y el ceodós matan. Como si no mataran también los escapes de los automóviles, y no por ello las administraciones los prohiben con el mismo entusiasmo, ni promueven la investigación de nuevos combustibles, ni favorecen la utilización de motores que funcionan ya con productos inocuos.

Y por lo que se refiere a nuestros imitados mentores, tampoco prohibe el señor Bush la Asociación de Amigos del Rifle y la publicidad y venta de armas de fuego sin licencia. Por el contrario, acaba de animar a los ciudadanos en plena campaña electoral para que adquieran armas con que defenderse de los terroristas. Como si llevar una pistola en el sobaco pudiera evitar que nos volasen el tren o la oficina. La defensa del ciudadano esta encomendada al Estado en los países civilizados. Pero es que la Asociación de Amigos del Rifle subvenciona generosamente su candidatura, y amor con amor se paga.

¿Por qué toleran los Gobiernos comportamientos delictivos como escapes industriales venenosos contraviniendo los acuerdos de Kyoto y el sentido común? Por lo mismo que consienten y aceptan el engorde del ganado con clembuterol, estrógenos y otros componentes cuyos vertidos hacen mutar el sexo de los peces, y no se turban por la presencia de aditivos concerígenos. Sin embargo invierten toda su energía en luchar contra el tabaco. ¿Qué hay detrás? Una cosa es impedir que se fume en locales cerrados, exceptuando los destinados precisamente a tomar una copa y un pitillo que a nadie obligan, o aconsejar no fumar, y otra cosa es criminalizar a los fumadores.

''¿Quid prodest?'' ¿A quién aprovecha? Tal vez sea simplemente la tinta del calamar para que nos distraigamos y nadie repare en otras contaminaciones.

Darío Vidal

17/09/04

 

       Cruzada antitabaco (17/09/2004 20:54)


Publicado: 16/09/2004


 

INCONSCIENCIA IRRESPONSABLE



Cuando la sonrisa complacida de Zapatero nos muestra la satisfacción de un hombre insignificante y sin fondo, tan sin substancia que imita en la palabra y las maneras al Felipe González que quiere ser, es imposible no evocar a aquel gran político que fué don Enrique Tierno Galván, prudente, sabio, culto, sagaz y reflexivo al que el sevillano y su cuadrilla empujaron hacia la vía muerta, de lo que se vengó siendo el mejor alcalde de Madrid.

De Tierno Galván no se habla; no se ha hablado nunca, y cuando alguien lo hace asegura que hubiese sido un detestable presidente de Gobierno. A la vista de su trayectoria y de sus obras nadie lo diría. Pero de eso tal vez hablemos otro día. A lo que íbamos es a otra cosa. Y al recordar la solida consistencia de aquella personalidad señera forjada en el estudio, la meditación y la esgrima política en la clandestinidad verdadera, se nos caen los palos del sombrajo viendo en qué ha quedado todo aquello.

El señor Zapatero, con el único aval de la historia de su abuelo fusilado en la Guerra Civil, ejecutoria que podríamos exhibir dos millones de españoles, se ha alzado hasta la secretaría general de su partido -¡que cada cual peche con sus candidatos!- y lo que es mucho peor, hasta la presidencia del Gobierno de todos los españoles.

Nada de eso sería objetable, sin embargo, si el señor Zapatero tuviera alguna idea; si se hubiera cultivado concienzudamente y estuviese resuelto a servir a los españoles y no a servirse de ellos. Pero hasta tal punto está dispuesto a utilizarlos, que no vacilará en traicionarlos y desmembrar el país a cambio de seguir. Respecto a lo demás no alberga ni una idea, ni sabe lo que quiere. No hay promesa que formule y no haya revocado a las pocas horas. Y eso no lo perdona nadie. Va, viene, entra, sale, aparenta hacer, promete, se reune, y cada uno de sus próximos aventura planes o da opiniones que contradice el otro. Su vicepresidenta ignora incluso lo que no le autoriza a decidir la Unión Europea, y todo se reduce a una grillera ingobernable y una algarabía de peticiones de independencia cantonal. No intentaremos una enumeración porque no es preciso hacer memoria. Basta con mirar a ayer mismo o a anteayer sin ir más lejos.

Ahora el mozo de estoques acaba de hacerle un excelente servicio, según crée, convocando al ex-presidente Aznar para que declare ante la Comisión de Investigacion parlamentaria sobre el 11-M. Pero eso puede ser una mina bajo su asiento. Una mina que no acabará con él pero le desajustará la silla.

El señor Aznar hizo algunas cosas inconcebibles como desoír el clamor de la gente y amigarse con Bush, pero hizo muchas buenas. Y sobre todo tenía ideas, pocas tal vez, pero sólidas, firmes y bien digeridas. Su sucesor, sin embargo, no ha hecho más que gestos que no se concretan en actos porque suelen ser puros disparates. Y cuando ha hecho algo llevado de su irreflexión, nos ha penado a todos, porque desconoce entre otras cosas la sutil madeja de alianzas, intereses e implicaciones que conviene tener presentes para actuar en el exterior.

Aznar va a hablar al país. Se equivocan. Acaban de darle la ocasión que le negaron. Pero Zapatero no hablará de la secuencia de hechos que sobrevinieron tras los atentados. Se equivocan. Es otra prueba de inconsciencia irresponsable.


Darío Vidal

16/09/04

 

       Inconsciencia irresponsable (16/09/2004 20:43)


Publicado: 15/09/2004


 

DROGATAS Y LOCATIS



Resulta que, así, de pronto, nuestros chicos son los más toxicómanos de Europa. Y al leerlo es imposible no dar un respingo de sorpresa.

Pero, señor, si estábamos en cotas 'aceptables' hasta hace nada, cómo hemos podido calzarnos el 'maillot amarillo' en la siniestra carrera hacia la locura y la muerte, sin comerlo ni beberlo.

Al pronto cabe pensar que una sociedad que malcría a los niños, dándoles lo que aún no han tenido tiempo de desear y comprándoles lo que no han pedido

todavía, es el mejor caldo de cultivo para manufacturar inapetentes, perezosos, desmotivados y aburridos crónicos que se refugian en los paraísos artificiales. Pero en nuestra Europa próxima, los chicos ''se ponen de droga hasta el culo'', y disculpen la expresión, que no es mía sino suya.

¿Qué chirría en el sondeo? Pues ya ven, el sondeo mismo. La Estadística es una disciplina aleatoria, flexible, inexacta y embustera, capaz de demostrar que si éste que lo es se zampa todos los días un pollo rustido para almorzar, aunque usted esté ayuno nos habremos comido medio pollo cada uno. Así es que, como en julio y agosto se baja hacia los mares del sur e islas adyacentes lo más florido del mocerío comunitario, resulta que en este territorio es donde más se fuma, chuta, esnifa y pastilléa. Pero con el esfuerzo concertado de todos los devotos europeos, algunos de ellos no tan jóvenes.

Quienes parecen estar al borde del ''delirium tremens'', pero con un temblor severo de grado siete en la escala de Richter, son los que amenazan con boicotear la Constitución Europea si no se reconocen como lenguas oficiales europeas sus hablas locales, tan respetadas, tan respetables, tan de todos nosotros, pero tan utópicamente pretendidas como vehículos de comunicación en la eurocámara.

Desgraciadamente todos los años desaparecen lenguas por extinción de sus hablantes -una trágica situación irreparable- o absorbidas por lenguas afines o ese gran ''esperanto'' que es el inglés. Y eso debe evitarse por todos los medios y con todos los recursos, mediando la UNESCO, las universidades y las fundaciones culturales. Pero es imposible considerar oficiales todos los idiomas y dialectos de China, por no hablar de los de la India, o los nuestros mismos.

Aunque lo verdaderamente delirante son las contradicciones de Esquerra Republicana de Catalunya que se propone independizar de España al territorio que la padece e intervenir en la política española. Hace años se oponía a que Aragón -el vetusto Reyno cofundador de España- tuviese estatuto de autonomía, una actitud ininteligible para quien desconozca el carácter depredador e imperialista de su nacionalismo. Ahora acusa de ''fascistoides'' a los valencianos porque desean que el lenguaje que hablan sea oficial en Europa, lo que, prescindiendo de la identidad filológica y las posibles diferencias dialectales con lo que habla el señor Carod-Rovira, y su utopicidad, es un ataque fundado también en la pretensión imperial pancatalanista.

Estamos pasados de copas o locatis de droga. Todos.

Darío Vidal

15/09/04

 

       Drogatas y locatis (15/09/2004 20:00)


Publicado: 14/09/2004


 

MILITARES O PISTOLEROS



Puede explicarse la frustración y la amargura que debe producir ver un tanque propio, sofisticado, poderoso y blindado, ardiendo por el ataque de un viejo turismo desvencijado cargado de explosivos. También es posible entender la ira tan comprensiblemente humana que inspira la alegría del enemigo por el daño que nos ha ocasionado. También sucede con el júbilo que desborda a los rivales cuando encajamos un gol. Pero los oficiales y los soldados que en la calle Haifa de Bagdad dispararon e hicieron bombardear a los niños que saltaban sobre el ''Bradley'' en llamas hay que suponer que debían ser militares. Gentes formadas para luchar fríamente, desapasionadamente, contra un ejército y no contra un puñado de chiquillos que alborotan y tiran piedras, como hacen los valerosos soldados israelitas en la franja de Gaza. Un militar no puede ceder al odio ni permitir que un arma militar como un misil, que no es una escopeta de caza, asesine a un grupo de mirones, al corresponsal de ''Al Arabiya'' Mazem Al Tumeizi y a unos muchachos que bailan, aunque sea de alegría por tener enfrente un carro de combate menos, cuyos ocupantes por cierto huyeron del interior sin que nadie les hiciera nada.

Un militar no puede confundirse con un pistolero. Un verdadero militar trata de alcanzar sus objetivos procurando que no haya bajas y evita a toda costa dañar al personal civil. Todo lo contrario de lo que las fuerzas del señor Bush están haciendo en la invasión cruenta y la ocupación inhumana de Iraq en que nos quisieron hacer participar, ordenando a las unidades españolas de Nayaf y Faluya que atacaran, tal vez con el propósito de emporcarlo y liarlo todo bien, contraviniendo las condiciones meramente humanitarias y defensivas en que el Gobierno fundó nuestra participación.

''Es verdad que los niños se pusieron a tirar piedras al tanque y luego se subieron encima -comentaba Bakar Abd El Shahid, un testigo de 36 años- ¿Pero da eso motivo para que les bombardée un helicóptero?'' Aunque el paseante bagdadí tal vez no entendió las humanitarias intenciones del Mando norteamericano que, según un comunicado oficial, ''después de evacuar a los heridos, el apoyo aéreo destruyó el 'Bradley' para evitar el saquéo y el daño a la población iraquí''.

El Mando norteamericano únicamente quería que la gente no se pelease por el botín (?) que pudieran hallar asado en la máquina de guerra, y sobre todo que los niños no se cortasen con las chapas retorcidas. Lástima que en su celo humanitario no repararon en que estaba cubierto de niños y rodeado de gente.

Y no salen de su asombro por la reacción del mundo y la animadversión creciente que inspiran, con la facilidad que tienen para hacer amigos.

Darío Vidal

14/09/04

 

       Militares o pistoleros (14/09/2004 16:52)


Publicado: 13/09/2004


 

TRANSPARENCIA



Un suspiro de alivio ha recibido la decisión de los congresistas de no dar por conclusa la investigación sobre los atentados del 11 de marzo. Y eso es algo que debemos agradecer a los políticos y los políticos deben agradecerse a sí mismos porque es lo mejor que pueden haber hecho para no deteriorar más su maltrecha credibilidad.

Bien es cierto que tras los amagos, fintas, desmentidos y vacilaciones de los dos partidos de mayor implantación, que parecían decididos a dar por zanjadas sus tareas -aunque ahora se propongan ambos como líderes de la iniciativa de proseguir-, cabe suponer que el cambio de actitud se debe no tanto al clamor de los ciudadanos y la crítica de los medios de comunicación, como al hecho de que la comisión del Congreso de los EE.UU. haya cerrado con rigor encomiable sus averiguaciones sobre el crímen atroz del ''World Trade Center'' de Nueva York otro fatídico día 11, aunque esta vez de septiembre.

La opinión generalizada en todo el mundo de que las pesquisas han sido un ejemplo de transparecia democrática, ha decidido a nuestros políticos a no ser menos. Llevamos una temporada dispuestos a cualquier cosa por demostrar que somos demócratas de toda la vida. Es un gesto encomiable del que pueden obtener unos y otros una renta sustanciosa, aunque sería mejor que hubiesen adoptado esa decisión sin vacilaciones, porque tal como se han sucedido los debates es difícil sustraerse a la aprensión de que todos tienen algo que ocultar. O eso, o en el mejor de los casos revelan una falta de criterio, del que un día habremos de ocuparnos.

En cualquier caso, esta iniciativa constituye un retorno a la cordura tras una excursión al disparate, como fué el de poner fecha a las pesquisas para esclarecer la trama criminal. Aunque es conveniente poner plazos a las tareas, es imposible determinar cuando finalizarán, sobre todo cuando no dependen de nuestro esfuerzo como pudiera ser la ejecución de un proyecto. La aclaración de unos sucesos no puede ser el pretexto para acallar las voces, sino el cauce para determinar la culpabilidad de unos individuos, averiguar los entresijos de la trama y descubrir el ''modus operandi'' de las organizaciones criminales, con objeto de prevenir nuevos ataques.

Frente al pesimismo de hasta hace unos días, en que todos apostaban por que iban a escamotearnos los hechos, la gente piensa ahora que por fin sabremos la verdad. Si así es, los primeros beneficiados serán los políticos.

Darío Vidal

13/09/04

 

       Transparencia (13/09/2004 13:10)


Publicado: 12/09/2004


 

INMIGRANTES Y OKUPAS



El siglo XXI va a ser un siglo de migraciones. No hace falta ser profeta para formular tal vaticinio. Tampoco es la primera vez en la Historia que se produce tal fenómeno y hay que advertir que es preludio de convulsiones sociales. De modo que vayan ajustándose los cinturones de seguridad.

Los desplazamientos de población constituyen un ajuste automático que se inspira en el principio de los vasos comunicantes, por el cual la comunidad humana tiende a equilibrar los niveles de riqueza, y las familias huyen de los territorios míseros o desgobernados por políticos depredadores y corruptos para escapar de la hambruna, acomodándose en otros donde hay qué compartir.

Naturalmente, emboscados entre tanta gente honesta que reclama ayuda y merece apoyo generoso, salen rufianes, malandrines y criminales que empañan la reputación de sus compatriotas. Cuando el comportamiento de esos elementos es correspondida con el rechazo, los intrusos -porque entonces son intrusos- aprovechan la mala conciencia de la sociedad opulenta y la chantajéan con la acusación de racismo. Pudiera sorprender que no echen ese sapo al rostro de los españoles ninguno de los trabajadores honestos que conviven con nosotros.

Viene a cuento todo esto -al hilo de unas consideraciones publicadas ayer en recuerdo de las carnicerías islamistas de Nueva York y Madrid, en las que desgraciadamente también hubo víctimas inocentes de religión musulmana-, por una noticia en que se da cuenta de que los reclusos islamistas se han hecho con el poder en la cárcel de Topas, en Salamanca, imponiéndose a los otros presos ante la pasividad de los funcionarios, o del Gobierno de la nación que parece que está haciendo oídos sordos a las denuncias presentadas. ¿Cómo se puede concebir que un puñado de criminales que debieran mostrar una compustura disciplinada en el país al que han venido a delinquir, adopte una actitud provocadora? Aun que no fuera más que por un elemental sentido del decoro debieran procurar pasar inadvertidos.

Pero no. Confundiendo la actitud respetuosa de los demócratas con la debilidad y la cobardía, achaque muy propio de los planteamientos antisociales de los nacionales de determinados países cuyos gobiernos quieren ciudadanos incultos, imponen a sus compatriotas más moderados los usos de las sectas integristas y amparándose en la ley de libertad religiosa, cinco veces al día su almuédano convoca a la oración, sin respetar el descanso, ni la condición, edad o religión de los internos; han ocupado la sala común de lectura para convertirla en mezquita a la que evidentemente tienen prohibido el paso los no musulmanes; intimidan a los demás a través de sus mafias; se han hecho con el control del comercio de estupefacientes; chantajean a las autoridades penitenciarias con promover un motin espectacular si no ceden a sus presiones; intentan impedir la entrada de enfermeras y médicos femeninos en la cárcel, aunque no sea para asistirles a ellos, y se niegan a mostrar el contenido de sus macutos pretextando que llevan un Corán y constituye una profanación que lo toque un cristiano, lo que les hace inmunes a todo control.

No son inmigrantes: son okupas. Y contra los okupas que se apropian de lo ajeno, usurpan lo colectivo y limitan a los demás los derechos que a ellos no se les niega, no cabe más recurso que la expulsión. Inmediata.

Darío Vidal

12/09/04




 

       Inmigrantes y okupas (12/09/2004 14:23)


Publicado: 11/09/2004


 

REFLEXIÓN PARA UN 11 DE SEPTIEMBRE

La globalización es un peligro, sobre todo porque despersonaliza y atenta contra la identidad. Pero la pequeñez, la pequeñez complacida, petrifica.

Los españoles llevábamos a donde fuésemos un capellan y una iglesia; los ingleses, un ''club'' que les aislase y una hojas de te. Los inseguros emigran con su dios, y los musulmanes mandan por delante a Alláh que no es lo mismo, porque encarnan la intransigencia, el oscurantismo y el odio. La mujer de Lot se convirtió en estatua de sal por mirar hacia atrás, pero nunca dañó a nadie.

Si repasamos la peripecia del Islam, se cae en la cuenta de la confusión entre las maneras -lo formal- y lo esencial. El Islam involuciona por temor a perderse, al tiempo que alienta una envidia infantil hacia Occidente cuyo progreso admira. Pero ignora que el Progreso no es un botín de guerra y sólo se evoluciona merced al propio esfuerzo y una disposición adecuada.

Cuando el 711 cruzaron el Estrecho, se asentaron en la Península sin resistencia, fueron bien acogidos pues eran tolerantes y tenían una civilización del mismo nivel que los cristianos. Los primeros desencuentros no están motivados por razones religiosas ni culturales sino por discrepancias más domésticas. Algunos hispanos se islamizan y ciertos musulmanes se hacen cristianos, se producen matrimonios mixtos, la nueva sociedad progresa, se tolera a los judíos, avanzan no solo las ciencias y las artes sino incluso las religiones con la aparición de los primeros místicos. Y pudo haberse consolidado una sociedad distinta e integradora que habría hecho de nexo entre los dos bloques. Pero no fué posible. En 1086 penetran los almorávides -''los consagrados a Alláh''-, unos integristas fanáticos saharianos decididos a imponer su religión por la violencia. Y aquella sociedad prometedora y original no tuvo tiempo de tomar aliento. En 1146 arremetió contra ella una nueva oleada de purificadores procedente del Atlas, los almohades, que penetran para apoderarase de sus haciendas y volver a dar un paso atrás.

Aquella vía innovadora que pudo alumbrar Tarik en el siglo VIII, había fracasado definitivamente. Pero no había prescrito la dramática y suicida apelación al retroceso entre los que llegaban. Y mientras se instalaba en Castilla la Casa de Trastámara que iba a modernizar e inspirar la unión de los reinos cristianos, y Pedro IV El Ceremonioso de Aragón se rodeaba de reconocidos sabios para fundar la Universidad Sertoriana de Huesca, una nueva oleada de magrebíes, esta vez los benimerines, se colaba por las Columnas de Hércules en pleno siglo XIV despejando las últimas dudas de los cristianos sobre la posibilidad de una convivencia creadora y eficaz con aquel pueblo africano.

Han pasado los siglos, pero no el tiempo para ellos.

Cuando llegaron a España, estaban anclados en el siglo VII, el tiempo en que Mahoma predicaba la unicidad de Dios, la inmortalidad del alma, y la necesidad de la 'yihad' o Guerra Santa para imponer la religión islámica.

Nada ha cambiado tampoco este 11 de septiembre en que lloramos la agresión de las Torres Gemelas de Nueva York, preludio de los atentados islamistas del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Es el tributo de sangre que hemos de pagar nosotros para que ellos alcancen el Paraíso.

Nada será posible si no logran alcanzar el nivel de los tiempos. Lo malo es que nadie entre ellos lo ha concienciado aún.

Darío Vidal

11/09/04






 

       Reflexión para un 11 de Sept (11/09/2004 21:16)


Publicado: 10/09/2004


 

EL SUBSUELO DE PARIS



El jorobado de Notre Dame sigiloso y furtivo, el fantasma de la Ópera, y el universo sórdido y secreto de una ciudad tan bella y luminosa como París, se nos ha representado de pronto, con el olor húmedo y pringoso de gruta clausurada, el hedor recocido de albañal y sumidero, y la insufrible fetidéz del gas remansado que se libera en la oquedad en que anida. Mientras el chapoteo súbito de una rata que huye sorprendida, sobresalta el rumor manso de arroyo engañoso que produce el discurrir de las aguas sucias, despertando al eco.

La noticia nos acerca al lado feo, literal y literariamente tenebroso de la ciudad sumergida, sin la música lenitiva de Anton Karas, que discurre ciega y torpe bajo las calles de la otra engalanada y rutilante. Y nos muestra también que cuando creíamos terminada la era de los descubrimientos y nos aprestamos a conquistar el espacio exterior, lo verdaderamente enigmático, la clave de nuestro pasado subyace en nuestro entorno, tan ignorado como las estrellas. Pudiera ser la parábola que nos urge a explorar nuestro propio cerebro -''noscete ipsum''- para entender lo exterior.

No sé si lo han leído, pero en el subsuelo de París la policía acaba de hallar bajo el palacio de Chaillot y frente a la Torre Eiffel, una caverna de 400 metros cuadrados habilitada como anfiteatro aterrazado en la roca, con sillas, una gran pantalla, y el techo decorado con signos solares celtas, dos cruces gamadas y estrellas de David. Al lado hay una gruta menor utilizada como bar y restaurante, que se hallaba provista de una surtida bodega y licores de todas clases, vajillas, cuberterías, y una olla de hacer 'alcuzcuz' norteafricano -o 'cous-cous' como le llaman los franceses-, a la que se accede por un pequeño despacho en que se guardaban películas de ''cine negro'', se controlaban tres líneas telefónicas y un circuito de televisión para grabar a posibles intrusos.

Los policías descendieron por un sumidero próximo al Trocadero para hacer un recorrido aleatorio por los 274 kilómetros de cuevas, grutas, cavernas, pasadizos, corredores, galerías y canteras romanas subterráneas, de acceso prohibido desde 1955 por razones de seguridad, y después de pasar por una de las ''Catacombes'' en las que se apilan desde el siglo XVIII los restos de seis millones de parisinos provenientes de los cementerios que había invadido la ciudad, se tropezaron con un túnel tapado con una lona en que se leía: ''Obras. Prohibido el paso''. Penetraron, y al poco comenzaron a oir aullidos de perros de presa que al pronto les intimidaron aunque pronto sospecharon que se trataba de una grabación. Lo era. Formaba parte del sistema disuasorio instalado en el despacho.

Tres días después -demasiado tarde-, cuando la policía volvió al lugar con personal de la empresa de electricidad y de la compañía telefónica, había desaparecido todo el material sensible, se hallaban cortados los cables y una nota en el suelo decía: ''No intenteis encontrarnos''. Una escalofriante amenaza velada que hace apetecer intentar encontrarlos. ¿Se trata de musulmanes, de un grupo racista, de una secta...? ¿Quién puede tomarse tanto trabajo para comportarse de un modo tan pueril?

Reconozcan que apetece estar en la pomada, aunque de remusguillo. Es verdad que la realidad supera a la ficción.

Darío Vidal

10/09/04

 

       El subsuelo de París (10/09/2004 22:43)


Publicado: 09/09/2004


 

PUTIN TAMBIÉN VA A ''PREVENIR''



Pues nada, que el señor Putin se ha apuntado también a profeta. Que el señor Putin también va a prevenir. Lo que faltaba.

Siguiendo las huellas del descerebrado pistolero del Oeste, se va a poner a averiguar las intenciones de quienes tenga delante para adelantárseles, acierte o no, por si las moscas. Me recuerda el chiste aquel -no se si ustedes lo saben- del tipo que le da un empujón a su vecino en el autobús y cuando el agredido se apresta a protestar, se le anticipa el aquesor y le grita: ''¡Que casi me pisa, coño!''. ''¡Pero si no le he tocado siquiera, hombre!'',- le responde airadamente el vecino. Prosigue la marcha mientras ambos siguen rezongando entre dientes el uno contra el otro, hasta que el vehículo frena bruscamente y el irascible previsor le propina un sonoro bofetón al paciente viajero, que grita incontenible: ''¿Tendrá la caradura de decir que le he pisado?''. ''¡No, pero esta vez ha estado a punto!''. A lo que el ofendido, pequeño, canijo e intimidado, responde en voz baja para sí: ''¡No te amuela, el Profeta!''

Pués, sí. Ambos van de matones de barra, hasta que un día se encuentren frente a frente. Putin ha entrado en el ''Saloon'' y acodándose provocador ha dicho aquello de ''Todos los que están en este bar son unos hijos de Satanás...'', corrigiéndose al atisbar a un vaquero loco: ''... menos aquí, el amigo Bush y servidor''.

Como chiste, resulta gracioso. Y lo es por lo que tiene de despropósito, de disparate y de escandaloso. Pero ambos chascarrillos han dejado de serlo para convertirse en parábolas de una actitud acuñada en este tiempo en el que, a fuerza de errores, de sangre y experiencia, creíamos haber alcanzado un estadio superior en la evolución social del hombre. Nada más falso. Al mínimo descuido, asoma el caníbal depredador e insolidario que dormita en lo más profundo del almario. Y en cuanto el rapaz petrolero del Oeste, traidor a los vaqueros, le ha dicho al ex jefe de los espías torturadores soviéticos, traidor a su pueblo, que muy bien hecho en lo de la liberación de la escuela de Deslam, se ha crecido y aprestado a empuñar el garrote.

No entraremos en si el asalto fué oportuno o prematuro, ni en si estuvo bien o mal dirigido. Carecemos de datos y de cualificación para ello y habría que preguntarse qué habría dicho la atildada, ponderada, fingida y angélica Europa si hubiesen comenzado a morir rehenes, de deshidratación e inanición. Qué gran escándalo.

Pero lo inadmisible, lo intolerable, lo inaceptable, es que las mayores potencias del Planeta conculquen los principios del Derecho de Gentes que hace quinientos años alumbró nuestro Francisco Vitoria, retrocediendo a la Edad Media por culpa de unos mastuerzos iletrados que aún no se explican cómo han tenido la suerte de llegar a donde están.

Nada de ataques preventivos. Una cosa es atenerse al Derecho y otra muy distinta ceder al impulso primitivo de venganza, que además de injusto resulta ineficaz. La venganza es una espiral de muerte sin fin que se extingue cuando todos han muerto y la sociedad ha agonizado.

Nadie tiene derecho a acabar con la esperanza en el Planeta. Ni siquiera estos dos sátrapas.

Darío Vidal

09/09/04

 

       Putin también va a prevenir (09/09/2004 14:55)


Publicado: 08/09/2004


 

LA NUEVA GUERRA CIVIL



El estado natural de España es la Guerra Civil. Por no remontarnos a los romanos ni a las varias de Sucesión, en el XIX nos enzarzamos en dos como si no hubiésemos tenido bastante con la que libramos contra Napoleón al inaugurar la centuria; en el XX no tuvimos suerte y solo nos matamos en una ocasión. Mas como pasaba el tiempo y temíamos olvidarnos, hemos iniciado el XXI con otra, por ahora solo dialéctica, que veníamos venteando desde el último tercio del pasado siglo, como para darle la razón a Franco.

En ésta por el momento no se registran bajas. Pero en los núcleos en que otrora se alentaron las pugnas que terminaron dirimiéndose con pólvora, han comenzado a esgrimirse las palabras para enconar el rencor y el desencuentro. Nuevamente se abate la maldición de Caín sobre nosotros y se despereza el diablo en todos los cerebros. No correrá ahora la sangre si Dios quiere, pero una vez más malograremos nuestro esfuerzo y dilapidaremos toda la energía en enfrentamientos estériles mientras nuestros vecinos idean, crean y prosperan.

Durante los últimos años, nos fué dado ver lo que estábamos comenzando a ser y pudimos intuír lo que pudimos haber hecho de este país durante el tiempo que hemos perdido irreparablemente. Mas fué una ilusión que se ha desvanecido apenas entrevista. Cuando parecía que la cordura iba a instalarse finalmente por obra de la generosidad, la sagacidad, la experiencia vivida, o el mero egoísmo inteligente, se ha frustrado todo de nuevo por culpa del egotismo mediocre y narcisista de los que aún no han disipado su asombro por haberse acercado a donde nunca creyeron poder llegar; por culpa de la cerrilidad del centralismo arrogante y miope, y por culpa del separatismo arqueológico, puntilloso, lastimero y neurótico.

No hemos logrado aprender nada en un siglo.

Y como los que no aprenden han de repetir la Historia, volveremos a ascender a la montaña cargando con la roca como Sísifo. Y de ese modo la nueva Guerra Civil cumplirá la función de todas ellas: nos obligará a mirar hacia adentro, a dar la espalda a la Historia, a distraernos de lo que sucede en el mundo, a distanciarnos del progreso, la creación y el desarrollo. Y tornará a lastrarnos sin ver que se nos escapa el tiempo y que los competidores van a tomar la salida sin nosotros.

Continuaremos siendo un apéndice de los demás. Pero esta vez será peor. Nuestros planes de estudio tercermundistas y los que halagan la pereza de los estudiantes a cambio del voto convirtiendolos en mano de obra exportable y barata incapaz de competir con los extranjeros para los puestos directivos, nos dejarán en peor situación que nunca. Y los separatistas no habrán logrado, como siempre, más que obligarse a emigrar también, como hicieron en la otra guerra. Mientras la prospera Europa, que ha ido adquiriendo nuestras playas y comienza a comprar nuestros bosques, nos convertirá en su reserva india.

Si creyésemos en la magia simpática, pensaríamos que los judios, los moriscos o los masones nos echaron en su día ''mal de ojo''. Pero nunca nos han hecho falta. Nos basta con la robusta, sanguinaria y letal ''falcata'' ibérica,

Darío Vidal

08/09/04

 

       La nueva Guerra Civil (08/09/2004 17:04)


Publicado: 07/09/2004


 

*** LA APROPIACIÓN DE ESPAÑA


No nací en el centro ni soy centralista porque el centralismo es mandón y excluyente, y tiene a mi juicio poco talante democrático. Me siento de mi terruño pero soy profunda y decididamete español hasta la emoción y la lágrima, sin ambigüedades ni tibieza, dolorosamente español en tantos trances adversos pero sin renegar de mi condición y afirmándome aún más en ella porque el amor se prueba en la adversidad. En absoluto tengo veleidades secesionistas. Es pertinente dejar ésto sentado antes de referirse a la apropiación de España por Castilla para que no haya dudas.

Mas el centralismo carece de imaginación y es incapaz de entender que en cada territorio se tiene una percepción distinta de España, como el alumno que pinta la modelo desde un ángulo diferente de la clase: es reconocible y se advierte que es la misma, pero se ha interpretado desde ángulos muy distintos.

Por eso, en este momento en que se cuestiona la identidad y la esencia de la patria común, por unos ingenuamente y por otros con intención torcida, es conveniente recordar el camino recorrido por Hispania desde la romanización, y la manera que han tenido sus moradores de sentirse hispanos, ispanioles, andalusíes o sefaradíes a lo largo de los siglos, porque plantearse a estas alturas qué somos e incluso si somos, es descorazonador. A no ser que, por el contrario, constituya un síntoma de eterna e inmarcesible juventud.

Dada esa situación, constituyen un acierto los dosieres ''El testimonio de la Historia'' y ''España en sus señas de identidad'' publicados por el diario El Mundo como preludio de la Historia de España en veinte volúmenes que edita conjuntamente con Espasa-Calpe en su Colección Austral.

SEPARACIÓN Y SEPARATISMO

Sin embargo, parece que esa esperanzadora Historia de España no se ha desembarazado del centralismo separador que ha dado pretexto a tanto periférico separatismo. Y según constato, los lectores -muchos lectores, supongo que no todos- se sienten defraudados una vez más por un relato que, pese a las protestas de imparcialidad, se presenta una vez más sesgado. Así por ejemplo, en el primer volumen distribuído -el quinto de la obra, La España de los Reyes Católicos-, se trata una vez más al monarca como un adjetivo de la soberana, como un buen muchacho útil a sus propósitos, lo que es absolutamente escandaloso y falso. No importa que Fernando e Isabel, o Isabel y Fernando que ''tanto monta'', fueran ambos Trastámaras, primos segundos y biznietos ambos de Enrique II de Castilla. No importa. Fernando es el otro, el de fuera, y eso hasta tal punto que el editor ilustra la portada del tomo quinto dedicado a su reinado no con una imagen de ambos sino con el fragmento de ''La rendición de Granada'' de Francisco Pradilla en que aparece la reina, obviando al rey, del mismo modo que la portadilla de la Segunda Parte que trata del reinado propiamente, está ocupado por el retrato de Isabel que se conserva en el Palacio Real.

Podrá arguírse que la elección de la iconografía es una minucia y una puerilidad. No lo suscribo. Se trata de otra apropiación de la Historia de España, otra identificación de los símbolos de Castilla con España toda, tomando la parte por el todo. Y en el caso de que la elección de los grabados se hubiese hecho de modo tan reiteradamente descuidado sin intención separadora, se trataría de un ''acto fallido'' digno de ser analizado por un psicólogo que desentrañara la íntima dinámica del centralismo, que, si no logra deglutir al otro, lo rechaza como extraño, foráneo, adventicio y ajeno. La misma actitud que inducía a apropiarse, asimilar, fagocitar y despersonalizar los territorios conquistados, a los reyes de Castilla, en tanto que otros reinos los integraban como asociados, respetuosos siempre con sus maneras y sus costumbres propias.

UNA HISTORIA NO EXCLUYENTE

Esperanza Aguirre pretendió abrir cauce a las Humanidades durante su permanencia en el Ministerio de Educación y propuso asimismo que nuestros escolares tornen a estudiar la Historia común, un propósito sensato y encomiable que provocó un alborotado revuelo entre los nacionalistas quienes, hastiados de no verse, ni reconocerse, ni aparecer en aquella mutilada historia chapucera y centralista, habían comenzado a contar los sucesos silenciados o que les habían sido arrebatados, y a inventarse delirantes historias bonitas e imposibles pero muy halagadoras para la clientela.

Todos pensaron que esta obra que impulsa El Mundo, iba a ser por fin la Historia que estamos reclamando. La Historia rigurosa y honesta en que se nos vea a todos. Una Historia tan distante de los separatismos como del centralismo. Una obra de capital importancia científica y de incalculable alcance político que nos llevaría a replantear nuestro pasado e interpretar nuestro presente. Pero nos tememos que no va a ser así. En el caso de Aragón, una de las historias maltratadas, cuando no moja Castilla rebaña Cataluña, de tal manera que al tratar Jose Luis Marín de la unificación del reino, resulta que Pedro el Ceremonioso es, en pura terminología catalanista, rey de Cataluña-Aragón (vol 5, pg 85) una sorprendente afirmación que únicamente podría atribuírse a ignorancia del autor, lo que es impensable, o a mala fe, lo que es inconcebible porque sería reconocer un propósito de tergiversar los hechos que no podemos aceptar. Porque el ámbito de competencia del rey es el reino, como el del conde el condado. Así es que el rey de Aragón fué, desde Alfonso II, también conde de Barcelona. Pero no rey de Barcelona ni de Cataluña, con lo que jamas hubo un rey de Cataluña-Aragón, ni de Cataluña y Aragón, ni existió la Corona Catalanoaragonesa.

LA HISTORIA MALTRATADA

Claro que nada puede sorprendernos de la editorial Espasa-Calpe, que en la página 120 de su ''Nuevo Espasa Ilustrado 2000'' (ISBN: 84-239-9455-1), voz Aragón, asegura que ''En 1137, el matrimonio de Petronila hija de Alfonso VII de Aragón con Ramón Berenguer IV, supuso la vinculación del reino aragonés al (reino) catalán con la creación de la corona catalano-aragonesa'' . Es dificil informar peor y en más breve espacio que Espasa-Calpe, porque Alfonso VII de Aragón jamás existió; porque el reino de Aragón no se acogió a la protección de Cataluña; porque el reino catalán no tiene partida de nacimiento, y porque la corona catalano-aragonesa nunca tuvo origen.

No vamos a esperar mayor pulcritud y noticias más exactas en su filial.

Mal comienzo, pués, y peor orientación el de esta malograda Historia de España en que El Mundo quería fundar ese necesario debate sobre la realidad de España, porque está demandando ya otra Historia de España, seria, abarcadora, comprensiva, plural, honesta y verdadera, que de a cada cual lo suyo sin hurtarnos ni lo bueno ni lo malo, que de todo hay en la viña del Señor.

Nadie dude de que esa falta de patriotismo que en ocasiones se achaca a los españoles, es culpa y consecuencia de la parcialidad de Castilla y de su idea patrimonial de la Historia. Del mismo modo que la rapacidad de Cataluña se ha enajenado la proximidad de Aragón.

Darío Vidal

07/09/04

 

       La apropiación de España (07/09/2004 20:08)


Publicado: 06/09/2004


 

EL ESPANTO DEL HORROR



La conmoción que estos días ha provocado en nosotros contemplar la carnicería de Beslan, es seguramente consecuencia del miedo a nosotros mismos. Podemos reconocernos en los que se han jugado la suya por salvar una vida y también en los que mataban desde el otro lado. Lo que no podíamos creer es que fuesemos tambien capaces de matar a los niños.

Pero ese atroz Juego de la Verdad nos ha puesto ante los ojos una realidad que nos asusta. Aquellos nobles muchachotes vestidos de camuflaje que llevaban delicadamente a mujeres y niños heridos en sus brazos; los hombres jóvenes de rostros sin edad y mirada fría e implacable, que se dulcificó al ver el espectáculo que habían provocado, son los mismos que han martirizado a los vecinos de la chechena Grozni -que en ruso quiere decir Horrorosa-, y estos días algunos hubiésemos querido tener en algún momento un arma, para irnos a Osetia y liarnos la manta a la cabeza defendiendo a los niños. Y no nos tenemos por mala gente, pero cuando hubiésemos querido darnos cuenta, habríamos cometido una atrocidad seguramente irreparable, porque el dolor de los inocentes nos habría nublado la razón.

Uno recuerda aún la crueldad de aquellos asaltos, al final de las pedreas infantiles que nos han tatuado el cráneo y modelado cráteres indelebles. No es lo mismo; aquellas peleas no estaban inspiradas por el odio: eran sencillamente un pasatiempo, un deporte apasionante de niños de posguerra carentes de pistas de atletismo, a los que Dios había otorgado a cambio la propiedad de los huertos, los regatos, el bosque, los pájaros y los montes, que eran el mundo todo. Pero si a aquellos combatientes animosos nos hubiesen inculcado el odio a los vencedores o los vencidos, como hacen en algunas ''ikastolas'' del País Vasco al referirse a ''maketos'' y españoles, como hacen en Grozni y en Moscú respectivamente, tal vez habríamos hecho lo mismo.

Despés de mucho cavilar, hace tiempo que uno llegó a la conclusión de que el ser humano no es ni bueno ni malo sino irreflexivo e intelectualmente perezoso, de modo que se instala muellemente en las ideas que menos le repugnan con el propósito de no revisarlas nunca ya y no tener que pensar. Esas ideas que la mayor parte de las veces son prejuicios, tienen el poder de arrastrar a las gentes a la muerte. He ahí la enorme responsabilidad de los políticos.

La acción más revolucionaria y valerosa que pueda pensarse es la que impulsa Daniel Baremboim con su orquesta judeopalestina, y las asociaciones que procuran el conocimiento y la convivencia de adolescentes de los dos lados de la franja de Gaza. Pero para los políticos de uno y otro bando ese comportamiento es una traición a la patria. Pero lo que ocurre es que si tal fraternidad se instalase en el corazón de las gentes, los políticos tendrían que inventar algún conflicto que justificase su existencia y no tienen fantasía para tanto, ni voluntad de resolver los problemas reales, e inventan dificultades inexistentes que a veces se embrollan, para justificar su inútil ir y venir.

El horror a Deslan es el miedo a nosotros mismos cuando descubrimos que llevamos una fiera interior capaz de profanar lo más sagrado; una bestia que desconocemos y que puede despertar en nuestro esquizofrénico cerebro partido -el doctor Jekyll y mister Hyde- imponiendose a la razón.

Darío Vidal

06/09/04

 

       El espanto del horror (06/09/2004 22:17)


Publicado: 05/09/2004


 

LA SIMIENTE DEL ODIO



La humanización ha sido, según pienso, un larguísimo y costoso proceso posterior a la hominización: un dificil recorrido ético basado en la imaginación, que permite al primate superior enriquecido con la experiencia consciente, representarse el dolor, la tristeza, la desesperación y el sufrimiento de un semejante en determinados trances que ya ha sufrido y no quisiera repetir. De esa capacidad de comprender brotan la empatía, la solidaridad, la lástima y la compasión, que es la capacidad de con-partir y con-padecer la desgracias del otro, convertido en cercano, en próximo, en prójimo, por virtud del amor.

Pues bien, la tragedia de los niños secuestrados en la escuela de Beslán por criminales chechenos y árabes, nos hace caer en la cuenta de cómo trascurre la degradación de la persona en el último cuarto de siglo. Un deterioro que no afecta más a los destruídos que a los destructores porque es más dañoso para los victimarios que para las víctimas, des-integrados diabólicamente por el odio. No hay que echar en olvido que ''diabole'' es el que separa, enemista y enfrenta. Por eso, todo terrorista es, quiérase o no, un psicópata que halla pretexto para dar salida a su vesanía y justificar un comportamiento injustificable sin esa coartada que es la ideología, la política o la religión.

En ese sentido sí puede afirmarse que todos los terrorismos son el mismo. Pero hay algo terriblemente grave: ese desprecio al otro, ese odio aniquilador, esa obstinación destructora es contagiosa, y una comunidad entera puede en poco tiempo impregnarse de esa impredecible e inusitada maldad. Esa fué la causa de aquella estremecedora Guerra de España que algunos parecen querer reactivar en el rincón de Vizcaya y del creciente recelo -por desdicha explicable en ocasiones- contra el diferente y el extraño que nos agrede sin que sepamos por qué, como esos musulmanes de Chechenia.

Quien no es capaz de identificarse con un semejante que sufre, ni sentirse conmovido ante un niño que llora de hambre, de dolor o de miedo, es un tullido moral. Pero si es él mismo quien produce ese daño, es un monstruo.

Y ahí tenemos los relatos estremecedores y las imágenes espantosas de la madre que acaricia serenamente a su niño muerto, la que estruja al suyo contra en pecho mirando a la cámara con gesto animal y desesperado, la de soldados dulcificados por el sufrimiento que intentan rescatar guiñapos de niño, y la de los pequeños que miran con horror e incredulidad a sus mayores asesinados, o esa niña, por fortuna indemne pero angustiada, a la que consuela su madre herida en la camilla.

Eso es lo que puede verse. Ahora comienza a saberse que además de torturarlos separándolos de sus madres y de negarles la comida y el agua, algunos de aquellos niños ensangrentados y tristes que utilizaron de escudos humanos en las ventanas de la escuela, habían sido mancillados, sodomizados y violados por estos seres infrahumanos y abyectos -''Ahora que lloren vuestras madres''- por los que han perdido doblemente su inocencia porque han destruído su dignidad y han sembrado en su espíritu la semilla maldita del odio.

Los asesinos de Beslam no son guerrilleros: carecen del aura caballeresca de los héroes idealistas. Son simplemente unos miserables terroristas: la escoria de la sentina humana y el ápice de la cobardía y la vileza.

Darío Vidal

05/09/04

 

       La simiente del odio (05/09/2004 23:51)


Publicado: 03/09/2004


 

R.N.E.



Finalmente sucedió lo que temíamos y después de un largo e inquietante silencio informativo, el grupo antiterrorista ruso Alfa ha asaltado poco después de las once y cuarto de la mañana la Escuela Nº 1 de Beslán, en Osetia del Norte, donde terroristas chechenos de Shamil Basáyev, capitaneados por Magomed Yevloyev jefe de la IIª Brigada de los Mártires de Rihyad al Sahlim -la Iª Brigada se inmoló en el Teatro Dubrovka de Moscú-, tenían secuestrado a un numeroso pero no determinado grupo de escolares que habían acudido al acto de apertura de curso, y a algunos miembros de sus familias.

Se han oído disparos, ráfagas de ametralladora y detonaciones, unas de los cañones ligeros de los helicópteros de apoyo, según se ha confirmado, y otras de las cargas explosivas que estaban haciendo estallar en torno a su cintura los suicidas que se hallaban entre los aterrorizados rehenes.

Todas las emisoras -también las españolas- han interrumpido su habitual programación para conectar con el lugar de la tragedia, que se estaba oyendo en directo con el terrible patetismo de lo inevitable, la certeza de que cada una de aquellas explosiones estaban matando a gente entonces mismo, y con el corazón encogido por la compasión y el horror. Todo el espectro del dial era una sucesión de tétricos estruendos y sobrecogedores tableteos de las armas automáticas, sobre los que se destacaba la voz apresurada, el murmullo tembloroso o el relato emocionado del locutor que, cada cual en su idioma, contaba lo que veía.

Todas las emisoras seguían la noticia más estremecedora de los últimos días, efectivamente. Todas menos Radio Nacional de España, la cadena que pagamos todos los españoles, la cadena de referencia, la cadena de 'bandera', la cadena informativa por antonomasia.

La inefable R.N.E, cada día más ineflable, mediocre, degradada y ramplona, se ocupaba entonces de dar una información tan radiofónica y apasionante como la retransmisión de un vídeo que sus nuevos directivos estaban presentando a los periodistas con la nueva programación, en el que se explicaba cada espacio, se presentaba a sus conductores, y se apostaba por una nueva radio eficaz, moderna, dinámica y servida con puntualidad desde el lugar de la noticia.

Si no hubiese estado sucediendo lo que pasaba en Rusia, se me habrían estallado los pantalones de la risa. Qué estúpida autocomplacencia de oficinistas, qué alicorta concepción de su tarea, qué incompetencia profesional, qué hastío.

¿Dónde está Pedro Piqueras, dónde los profesionales que debe haber por alguna parte? ¿Sabe doña Carmen Caffarel Serra, directora general de la cosa, dónde está? En el fondo del mar.

Una cosa es hacer de profesor en la Facultad de Periodismo y otra muy distinta ser periodista.

Menos mal que el lunes que viene, R.N.E. va a iniciar su XVI Master de Radio en colaboración con la Universidad Complutense. La información puntual y responsable está garantizada.


Darío Vidal

03/09/04





 

       R.N.E (03/09/2004 16:43)


Publicado: 02/09/2004


 

NÁUSEA


Una de las victorias intelectuales del terrorismo, al lado de la corrupción del lenguaje, es la inania de los adjetivos. Por eso todas las denuncias, todos los reproches, todos los ataques de la razón y el sentimiento, parecen teñidos de una convencionalidad rutinaria. Y la condolencia y el llanto por las víctimas parece siempre insincero. ¿Qué puede decirse de Hipercor, de la casa cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, de la hecatombe horrorosa de las Torres Gemelas, del baño de dolor y de sangre del 11 de marzo en Madrid? ¿Que es una acción monstruosa, criminal, vesánica, deleznable, inhumana, vil, incalificable? ¿Y de sus actores? En este caso está justificado incluso el insulto, incluida la injusta mención de la madre que acaso ha sido la primera víctima. ¿Y luego? A los dos días de repetirse, los adjetivos se han erosionado tanto que se han vaciado de contenido y de significación. Son voces anémicas con la misma carga emotiva que una conjunción.

Ahora olvidemos estos precedentes incalificables y probemos a calificar esa atrocidad de tomar a cien despreocupados escolares, a cien proyectos de vida naciente, a cien niños, como rehenes en el chantaje supuestamente político de unos miserables carentes de imaginación e inteligencia. Aventuren un epíteto y comprobarán que no logra expresar el horror, el espanto, la náusea casi física y la vergüenza que experimentan como personas ante un comportamiento tan abyecto y tan ruín.

No vamos a esperar sagacidad de los terroristas, por supuesto. Si tuvieran razón o un solo argumento, si tuvieran capacidad para enhebrar un pensamiento, no recurrirían al crimen. Pero si fueran mínimamente sutiles, comprenderían que tal vez la lucha a cara descubierta pudiera granjearles alguna admiración e incluso simpatía en ciertos ámbitos, en tanto que esta valerosa acción contra unos escolares de primaria no puede atraerles más que la repugnancia.

Quiénes entre esos hombres -y mujeres- que integran el grupo que ocupó la escuela el primer día de curso, serán capaces de apoyar su pistola en la sién de un niño de siete, de ocho años, que pide piedad llorando tembloroso y agitado con los ojos desmesuradamente abiertos por el terror; quiénes podrán sostener la limpia mirada de un ser aún no contaminado por el rencor, el odio y los prejuicios, abandonado totalmente a su merced. ¿En nombre de qué dios, de qué patria, de qué liberación, de qué revolución y de qué idea se sienten legitimados esos piadosos musulmanes chechenos para sacrificar como a ganado a cincuenta pequeños por cada uno de ellos que pierda la vida?

Queriendo olvidar el asalto al teatro de hace años, el reciente atentado contra los dos Tupolev y tantas otras sangrientas hazañas, su patria, su causa y su religión carente de piedad se han descalificado desde hoy, porque han perdido toda la razón que pudo haberles asistido un día.


Darío Vidal

02/09/04

 

       Náusea (02/09/2004 21:20)


Publicado: 01/09/2004


 

MONUMENTO A LA ESTUPIDEZ


No es fácil averiguar si habitamos un planeta de dementes o un mundo de irresponsables. Y tampoco si los gestores de la sociedad, pícaros, políticos y aficionados, son conscientes de la responsabilidad que contraen con su acción y su omisión. Pero como los que se dedican a la cuestión pública son a todos los efectos irresponsables he aquí que quien rebasa en diez kilómetros por hora la velocidad es perseguido y sancionado, en tanto que el que meneja billetes de curso legal con los dedos pringados de pegamento o provoca desaguisados y conflictos, se va a casa honrado, salvo de cargos y franco de costas.

Parece difícil entender la suicida campaña antiislámica del matón señor Mata -Bush para los amigos-, no porque no se comprendan sus justos intereses de apoderarse de la producción petrolífera mundial, sino por la imprudencia incalificable de agitar unos lodos que alcanzarán a ensangrentar al mundo y a cavar la ruina de los Estados Unidos, que van a iniciar su decadencia imperial provocando convulsiones planetarias y fracturas internas no solo étnicas sino también religiosas, impredecibles hace dos lustros.

Pero es que descendiendo a actividades más humildes aunque no menos trascendentes, hay desaprensivos que incitan al crímen con juegos de ordenador en que se premia al que ametralla a más extraterrestres con copiosa efusión de sangre, vapuléa a más ancianos en los parques, y asesina a más inmigrantes por las calles. Y nadie actúa contra esas peligrosas alimañas disfrazadas de honestos industriales, por apología de la violencia, el crimen y el terrorismo.

Su infame mercado son los niños, y los niños no disciernen entre el bien y el mal, por lo mismo que no imaginan el sufrimiento ni comprenden la muerte, como aquellos escolares británicos que asesinaron a un pequeño a ver cómo se comportaba mientras moría, y que la Justicia condenó hipócritamente a cadena perpetua en vez de condenar a sus mentores. Yo recuerdo con una mezcla de culpabilidad y de ternura, el día en que mi hijo Miguel me dijo poniendo sus deditos de seda de apenas dos años en torno al cuello, con una candorosa mirada azul: '' Papito ¿quieres que te mate?''

¿Sómos criminales, locos o simplemente estúpidos? Hace nada, retiraron del mercado unos muñequitos de juguete que se hinchaban en contacto con la saliva, después de tener que hacer una traqueotomía a un niño para extraérselo y evitar que se asfixiara. ¿Quien fué el genio que inventó esa maravilla?

Pero no quedan ahí las insensateces. Ayer mismo, en una fiesta infantil de cumpleaños, al abrir la bolsita de las ''chuches'' después de haber correteado con sus máscaras, sus sombreros y sus sables, los pequeños extraían con los ''chupa-chups'' y los chicles, unas cajitas como de medicinas en cuyo interior había unos ''blisters'' -ya saben, esas láminas de plástico plateado en que van incrustadas las pastillas medicinales- de los que extraían caramelos del tamaño de media moneda de céntimo. ¿Quién evitará en adelante que esos niños se traguen todas las medicinas que vayan en esos envoltorios? ¿Es que Herodes se ha metido a juguetero, o es que todos nos hemos vuelto estúpidos a un tiempo?


01/09/04 Darío Vidal

 

       Monumento a la estupidez (01/09/2004 18:43)