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Publicado: 02/08/2004


 

TEMPLOS AGREDIDOS



Sinagogas, iglesias y mezquitas estan siendo objeto de la furia de los hombres. Las tres religiones monoteístas inspiradas por el colérico, vengativo e implacable Dios de Israél siguen enfrentadas. Qué es lo que tan mal hemos entendido de Dios para que continuemos matándonos en su nombre y a mayor gloria del Creador, como si necesitase nuestro incienso manchado por la sangre siempre inocente de los fieles.

El domingo mismo fueron atacadas cuatro iglesias en Bagdad y otra en Musul. Iraq y Afganistán inauguraban así la matanza de cristianos. Veinte muertos y más de cincuenta heridos a mayor honra de Alláh.

Cuando la ambición de poder, la apetencia de dominio, las pasiones más bajas y los intereses económicos toman el nombre de Dios, el ángel de la muerte anuncia el galope de los Siete Jinetes. Jahvé, Dios y Alláh debieran pronunciarse del mismo modo para que no cupiera ni el equívoco de la lengua, comunmente empleada para desentendernos. Pero el Ser Supremo no es el culpable sino un pretexto de los hombres para matar a sus hermanos. El más eficaz probablemente. Tal vez la demostración más contundente la exhiba el Cristianismo, que llegó a enzarzarse en interminables y crudelísimas Guerras de Religión aún practicando la misma y adorando a un Redentor humilde y manso que predicaba el amor.

Mas cuando se disipan el humo y el olor irritante de la pólvora, queda demasiadas veces la huella de los servidores del altar en el campo de la devastación. Como la de ese Al-Sadr, el imán terrorista de Nayaf cuyo ejército secuestra y asesina a los que no pagan, o la de algún pastor que clama con voz melíflua para que se evite el sufrimiento que origina la lejanía de los asesinos convictos de ETA y sugiere humanizar su situación acercándolos a la patria vasca para evitar el ''justo descontento'' que provoca la firmeza del Gobierno, como si no estuviera en sus manos dejar de matar.

La plegaria silenciosa y devota, eludiendo el fielato del funcionariado sacro, tal vez nos ahorrara el odio y la sangre.

Darío Vidal


 

       Templos agredidos (02/08/2004 20:19)