Hemeroteca:


Junio 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
 
       

Publicado: 26/07/2004


 

DURE LO QUE DURE


No sé si la existencia habrá sido tan disparatada en todas las épocas, pero en la nuestra no se puede pedir más. Imagínense que alguien lleva su coche al taller y le dicen ''no sabemos aún lo que tiene, pero pase a recogerlo mañana''. ''¿Pero van a tener mañana diagnosticada y reparada ya la avería?'' ''Pues eso no lo sé, pero es imposible tenerlo más tiempo''. ''¡Pensaba que ustedes se hacían cargo del coche hasta que estaba arreglado!'' ''En teoría sí, pero es que tenemos prisa en que esté listo y habrá de recogerlo mañana sin falta''.

Si alguien es incapaz de imaginar conversación tan insensata, basta con que vuelva la vista hacia el Congreso. Allí no se han propuesto averiguar los sucesos que rodearon la horripilante carnicería de mil setecientas víctimas ensangrentadas, de ellas ciento noventa muertas por el terrorismo islámico el 11 de marzo en Madrid. Se limitan a inquirir sobre ciertas cuestiones a veces poco relevantes y un día determinado redactar unas conclusiones. Si no está todo aclarado para la fecha fijada, mala suerte. Las normas son las normas.

Lo malo es que algunos se oponen a que vayan a declarar ciertos testigos, policías y confidentes que tendrían mucho que explicar, bastante que aclarar y no poco que revelar. Y cabe preguntarse qué sentido tiene crear una comisión para investigar un suceso, y disolverla con plazo fijo esté o no esté suficientemente aclarado. Una pesquisa así debe mantenerse hasta que no quedan puntos oscuros, dure lo que dure.

En estas cuestiones es tan importante la diligencia como peligroso el atolondramiento. No es prudente supeditar lo fundamental a lo accesorio ni sucumbir a la tentación de la prisa, porque archivar un problema sin resolver es como cerrar una herida en falso. Son errores que pueden envenenarse con el paso del tiempo y es preferible ponerse colorado una vez que siempre amarillo.

Por higiene democrática conviene que todas las ''drámatis personae'', que cada uno de los personajes del drama, nos descubran su proceder durante aquellos días de marzo para que nos olvidemos de todo en el futuro. Todos cometemos errores pero es intolerable el ambuste. Y callar una circunstancia puede equivaler a una mentira. Mucho más, ahora que al lado de la pista islamista, se especula nuevamente con la posible cooperación de otro o varios grupos terroristas.

Las cosas pueden ocultarse durante un tiempo pero no para siempre.


Darío Vidal














 

       Dure lo que dure (26/07/2004 21:03)