Hemeroteca:


Mayo 2020
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
         
           

Publicado: 02/07/2004


 

EMIGRANTES E INVASORES




La falta de discernimiento, la desorientación y la carencia de criterio están haciendo estragos en lo que hemos llamado España así como en los territorios adyacentes denominados Europa. Seguramente comienza a notarse el destierro de las Humanidades de los planes de estudio y la anemia filosófica de los nuevos dirigentes. Cuando se llega al poder hay que hacerlo con las ideas claras fruto de una serena reflexión; es preciso haber elegido las metas, jerarquizado las prioridades, y haber hecho 'voto de cordura' para desposarse con la Lógica por lo menos hasta terminar el mandato.

Los estrategas del marketing político -perdonen el vocablo- parecen no haber percibido, sin embargo, que la coherencia es uno de los valores que más vende entre los electores. La reacción previsible de los que nos representan, ante determinados acontecimientos, refuerza su credibilidad y cimenta nuestro sosiego. Pero no hay nada de eso. Unas veces por ese argumento acomodaticio que son las 'razones estratégicas', otras porque la humilde gente de la base no comprende los argumentos profundos que han llevado a tal otra decisión, en ocasiones para soslayar lo 'políticamente incorrecto' y casi siempre por causa de ese cómodo 'despotismo ilustrado' que se gastan los jefes. El caso es que la desconcertada militancia tiene que estar ejercitándose continuamente en la realineación, la disciplina del renuncio, las argumentaciones sofísticas y el “donde dijo Diego..” Y así les va y nos va.

Pero volvamos al raciocinio. La emigración es una decisión personal que adoptan los individuos como tales, casi siempre para mejorar de condición. Gracias a esa iniciativa en ocasiones heróica miles de españoles enmendaron el rumbo de su vida en las fábricas de los paises industriales de Europa en los años de penuria y algunos regresaron con un patrimonio bien ganado. Pero todos acometieron el empeño con humildad, con esfuerzo, haciendo por acomodarse a las maneras, horarios y costumbres de los paises receptores, y no desde luego como un colectivo nacional. No se instalaron en calidad de españoles sino en su condición de trabajadores y no aspiraban a ningún privilegio. Lo mismo sucede con los miles de inmigrantes del otro lado del Océano con los ecuatorianos a la cabeza, ni con los subsaharianos -¿es incorrecto decir negros?- o los servios, polacos, rumanos y otros ciudadanos del centro del Continente.

Sin embargo los magrebíes no parecen hacerlo como individuos y en calidad de trabajadores sino como colectivo y con el declarado propósito de erigirse en un 'grupo de presión' capaz de imponer sus maneras y dictar condiciones a la sociedad receptora. Todos sabemos que algunos niños se negaron a entrar en una clase hará cosa de un año porque había un crucifijo -una actitud incomprensible porque Mahoma consideraba a Jesucristo como uno de los grandes profetas- y hace meses unos mocosetes de pocos años se negaron a comer en una escuela de Aragón si no les servían las profesoras y las alumnas.

Los magrebíes merecen las mismas oportunidades, idéntico trato y pareja deferencia que cualquier persona que venga a convivir con nosotros en cuanto individuos, pero no tienen ningún derecho a reivindicar nada como marroquíes, tunecinos ni argelinos. Son solo individuos, que no es poco, y ciudadanos de este país si quieren serlo. No otra cosa, aunque algunos se confundan.

El pasado fin de semana discutían dos hombres en una obra y uno de ellos debía ser norteafricano porque dijo: “La otra vez nos echasteis, pero esta vez vamos a venir para quedarnos”. Lo que concuerda con el propósito salafista de Bin Laden, que ha llamado a reconquistar Córdoba y Granada hace ya cosa de dos años. Quienes imbuyen de tales doctrinas a los que desembarcan por el sur en las pateras deben saber que a los amigos se les acoge de buen grado, pero que a los invasores se les rechaza siempre. Es un

dictado de la Lógica que deben entender incluso los políticos que no estudiaron Filosofía en el bachillerato, aunque manifestarlo les parezca 'políticamente incorrecto'.


Darío Vidal


 

       Emigrantes e invasores (02/07/2004 21:16)