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Publicado: 13/02/2003


 

HA MUERTO UN MAESTRO


Cuando las emisoras anunciaron que Emilio Romero acababa de morir, sentirían algunos que se había extinguído una parte de su propia vida porque en una época singularmente dificil marcada por el servilismo y el miedo, logró hacer de su periódico “Pueblo” un espacio de moderada, discreta, costosa libertad, derrochando fantasía, desbordando imaginación y enseñando a los más jóvenes que informar no es contar conferencias de prensa que no interesan más que a sus promotores sino “levantar noticias” como quien levanta la caza y enfrentarse luego a sus consecuencias como el montero a las dentelladas del jabalí. Pensaba que las noticias no deben mendigarse sino que hay que descubrirlas y arrancarlas del escondite en que se hallan agazapadas, tirarando de todas las mantas, siguiendo todos los rastros, atisbando todos los horizontes y husmeando cada rincón aunque huela mal. Sobre todo si huele mal. Por eso 'los que estaban en la pomada' fuera, y los de dentro que carecían de arrojo, generosidad y una dosis elevada de entusiasmo, o no amaban este ingrato y hermoso oficio como él lo amaba, le odiaban tanto como él los despreciaba. Fué más temido y admirado que querido y a él le gustaba porque conocía la condición humana, aunque ello no le hizo renunciar a su ácido espíritu crítico ni caer en la tentación de resultar simpático.

Siendo estudiante, entré un día en su despacho para ofrecerle una sección nueva que habían rechazado todos los directores. Me hizo alguna pregunta sin dejar de observarme, me pidió que le llevase una sinopsis del proyecto y me despidió. Al día siguiente aparecí con mi folio escrito. Lo leyó sin levantar la vista y, atento ya a otros papeles, tocó un timbre. Cuando llegó el ordenanza le dijo que me acompañara a un despacho y me dijo secamente: “Empieza usted mañana. A partir de ahora, póngase en contacto con Rodriguez Aragón. Que tenga suerte'. Ese fué mi primer día con Emilio Romero, un hombre a quien tantos debemos tanto y al que hoy lloramos.

Darío Vidal

130203


 

       Emilio Romero (13/02/2003 20:42)