Hemeroteca:


Octubre 2021
Dom Lun Mar Mie Jue Vie Sab
         
           

Publicado: 16/09/2001


  EL POBRE PINOCHET


Cuentan que cuando el general Narváez iba a entregar el alma a Dios, su piadoso confesor le instó a que pusiese en orden su alma y perdonase a sus enemigos. "Eso es imposible, Padre, porque yo no tengo enemigos", musitó El Espadón de Loja. "Hijo mío, todo gobernante los tiene", argumentó el sacerdote. "Pero yo no, porque los hice fusilar a todos", respondió angélicamente el agonizante.

El pobre Pinochet, general también, adoptó asimismo la prudente precaución pero no pudo lograrlo porque, a su juicio, lo eran todos.

Por eso se queja, con harta razón, de que la insania y el rencor vengativo de los supervivientes no va a cejar hasta que lo hayan "hundido".

Si es así, tiene razón el pobre Pinochet. No hay derecho a que todo el mundo se concierte y confabule para "hundir" a un noble anciano, por empecinarse en no olvidar que cuando lucía bigote y cabellos negros, y ceño adusto, altivo y arrogante, algo antes de alcanzar "el arrabal de senectud", se dedicaba plácidamente a hundir cada madrugada en el Pacífico -a hundir sin comillas, sin metáforas ni ironía- a miles de opositores, esto es de enemigos, con los pies encadenados a losas de hormigón para dar de comer a los tiburones.Eso cuando no practicaba la caridad de despenar a los discrepante mediante un humanitario disparo en la sien, rápido, expeditivo y súbito, para que no sufriesen, como hacían los de la Caravana de la Muerte.

Ahora, abandonado a su suerte pese a la sensata precaución de nominarse senador vitalicio, los que no murieron, ajenos a toda gratitud, pretenden procesarlo. Qué desmedida venganza por un pecadillo de juventud; qué despiadado proceder inspirado por las más bajas pasiones; que inhumana condena la del cautelar encierro en la inabarcable finca de verano, bajo el alto cielo del mar austral sin dejar de ver el sol.

Pobre Pinochet.


Darío VIDAL

 

       Pinochet (16/09/2001 10:44)