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Mayo 2008
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Publicado: 16/05/2008


 

EL BAILE DE LOS TRASVASES


El gobierno de Cataluña ha autorizado ya a llenar las piscinas, regar los jardines y aspersar los campos de golf tras las recientes lluvias. Quienes no podrán regar sus campos de golf ni de cultivo, ni sus jardines porque no los tienen, van a ser los pueblos aragoneses de la margen izquierda del Ebro, que han de seguir recibiendo cada día la limosna del agua para beber, mediante camiones cisterna. Una situación injusta, vejatoria, humillante y colonial a la que no responde ningún político, ni siquiera en ese estado de merecer que es el de “candidato”. ¿Por qué y para qué siguen votando los aragoneses?

Decenas de pueblos de los secanos monegrinos de Huesca y algunos de Zaragoza, además de otros dieciséis de Teruel, seguirán padeciendo el suplicio de Tántalo viendo pasar el agua a sus pies, sin poder aplacar la sed de siglos y generando mano de obra barata para Cataluña, porque, no se si lo saben, pero el agua que se va abre cauce a los hombres que huyen, y Aragón sigue despoblándose. Solo queda un millón doscientas mil personas en un territorio de 47.669 km2, lo que supone una densidad demográfica sahariana que no ha descendido todavía más gracias al aporte de la inmigración.

Pese a ello, Aragón, que ha gustado contemplar las cuestiones con histórica ecuanimidad y “desde la óptica del otro”, ideó hace siglos un plan para dotar de agua a todos los territorios ribereños sin excluir a nadie, e incluso aquel gran hombre de Estado que fue don Ramón de Pignatelli se propuso no sólo eso sino también hacer navegable el Ebro desde el Mediterráneo al Cantábrico para permeabilizar toda la Península. Imagínese lo que habría sido la Historia económica de España, y no sólo de Aragón, si hubiese prosperado su sueño. Pero la cortedad del Conde de Villahermosa abortó el proyecto, y la cerrilidad analfabeta de la Casa de Ganaderos estuvo a punto de impedir hasta la ejecución del Canal Imperial de Aragón. Ya se sabe: “en Aragón, a buen servicio mal galardón”. Basta con una estatua coronada de gallinaza de paloma en cualquier parque y con el homenajeado bajo tierra para no darle ninguna alegría. Ya entrado el XIX, un ingeniero aragonés propuso un plan de regadíos para las comunidades de la cuenca asignando caudales de acuerdo con su superficie. Ahora ya, claro, con el desequilibrio demográfico que se ha generado, no tendría sentido ese justo criterio.

Menos mal que, tal vez porque los de Tarragona han reaccionado ante el abuso barcelonés diciendo que no quieren regar sus jardines a costa de la sed de la “Terra Alta”, el Gobierno aragonés que se escudó en un peritaje de expertos para ganar tiempo y dijo luego que estimaba conforme a Derecho el trasvase –perdón, la “conducción”--, acaba de declarar bizarramente que no está de acuerdo con el Real Decreto y que, en vistas de las copiosas lluvias recientes, va a impugnar el trasvase de agua. Pero, claro, dado el primer paso, el honorable Montilla --que además es andaluz y tiene nombre de vino-- dice que quién sabe si dentro de seis meses o un año Barcelona no va a volver a tener carencia de agua para su industria, sus urbanizaciones, sus parques, sus fuentes, sus chalets y sus campos de golf. Y tiene toda la razón del mundo. Que coño importan los desharrapados de los Monegros si son cuatro y el cabo: que les den sifón.

Darío Vidal

16/05/2008

 

       El baile de los trasvases (16/05/2008 00:39)


Publicado: 15/05/2008


 

DESANGRARSE ASESINANDO


Otro hombre acaba de morir a manos de la ETA. Un guardia civil ha sido asesinado por los criminales ahogados en sangre, que ya no se arriesgan a empuñar las pistolas y delegan valientemente el horror de la muerte en los explosivos a distancia. Bravos “gudaris”, supuestos liberadores del pueblo vasco al que oprimen.

Han atentado contra el cuartel de la Guardia Civil de Legutiano y cosechando un muerto y cuatro heridos, uno de ellos con lesiones en la columna. Un herido de esos que no se nombran, como el otro que está en la UCI. Son las víctimas anónimas, los muertos que se mueren solo un poco, porque siguen conscientes de su limitación y sus mutilaciones: gente sana en la plenitud de sus fuerzas con un muñón en vez de mano, una espalda tronzada por la metralla, un hablar torpe como el de cierto periodista al que la bala rompió la mandíbula y destrozó la lengua para hacerle callar, hace unos años, aunque sigue denunciando valientemente con su trabajo sin rencor la miseria de sus verdugos.

En la casa cuartel de Legutiano descansaban sus casi treinta moradores, entre ellos cuatro niños, confiados a la custodia de Juan Manuel Piñuel que estaba de puertas cuando se apercibió de que acababan de dejar un coche a cincuenta metros de la entrada. Llamó a los artificieros para que reconocieran el vehículo según el protocolo, pero su voz se interrumpió sin acabar, y el teléfono quedó balanceándose sobre el suelo en que yacía su cuerpo destrozado, como negándole la razón al Partido Comunista de las Tierras Vascas --¡ pobres, bellas, nobles y honestas Tierras Vascas !-- que asume, asiente, jalea y apoya la unilateral y cobarde “lucha armada”, como todas las otras franquicias de la banda terrorista. Fue un minuto. El temporizador no esperó más.

Los ciento cincuenta kilos de explosivos han destrozado por completo el vetusto cuartel que ha de ser demolido por completo, y tres metros por debajo del cadáver de Juan Manuel ha aparecido entre los escombros un herido que solicitaba ayuda, además de otros tres que han tenido que ser ingresados. Este es el balance de una gloriosa “ekintza” perpetrada por unos fracasados que saben que lo son, pero que huyen alocadamente hacia adelante para no pensar en la derrota final. Cada día que pasa después de cada muerte se conceden un respiro para seguir esperando y alimentar entre la parroquia la ficción de que van a alguna parte. Y no van a ningún sitio. La estrategia del terror que pudo parecerles eficaz hace cuarenta años, se ha revelado contraproducente ante la firmeza de los españoles y la resistencia heroica de tantos vascos que conviven con las amenazas gracias a una dignidad fuera de toda ponderación y a tantas personas admirables que, de no serlo antes, se habrían hecho merecedoras del título de hidalguía que les concedieron los Reyes hace quinientos años.

La banda criminal ya no aspira a nada; no pretende más que seguir matando mientras le queden treinta kilos de cloratita, que le van faltando con el apoyo de los suyos. Y no tendrán un final wagneriano y grandioso como los islamistas de Leganés: se extinguirán hacinados en un “zulo” y chapoteando en la mierda. Como las ratas de cloaca.

Darío Vidal

15/05/2008

 

       Desangrarse asesinando (15/05/2008 01:09)


Publicado: 13/05/2008


 

LACTANCIA MATERNA


Los hallazgos científicos están yendo más deprisa que la fantasía de los profanos. Ahora nos acaban de decir que la leche materna, de cuyas excelencias nunca dudamos aunque algunos fabricantes pícaros, embusteros y embrollones dicen que su leche “maternizada” la mejora, digo que la leche de la madre es el mejor alimento de los bebés, no solo por sus propiedades nutritivas e inmunológicas sino porque favorece la inteligencia del niño.

Lo único que sabíamos hasta ahora es que el íntimo contacto corporal de madre e hijo, las caricias, los besos y las palabras susurradas, robustecían la personalidad del infante, alentaban su autoestima, despertaban su curiosidad y le hacían más receptivo a los estímulos exteriores como sucede con todos los seres seguros de sí.

Y aunque es verdad que la leche materna debe estar desvirtuada por los alimentos adulterados, los transgénicos, los conservantes, los colorantes, los antioxidantes y otros aditivos, además de por la inseguridad laboral, el estrés y la apelación constante de las instancias exteriores que nos nos permiten vivir ya al ritmo de la vida y ver crecer a los niños, observar el cambio sutil de las estaciones y percibir el deslizarse del tiempo, pienso que la propia madre tiene instintivamente los recursos para minimizar el impacto de esas agresiones y “traducirlas” al talante de su hijo.

Lo difícil de creer es que esa leche de vaca, ya “entera” o descremada, desnatada, en polvo, convertida en mantequilla, requesón, quesos, yugures y otros lacticinios, dé para producir leche humana “maternizada” superior a la original. No digo que ese producto industrial sea peor que su carencia, aunque se sabe que algunos lactantes vomitan la que no es humana. Y no negaré que sea meritoria la producción de ese sucedáneo, si sirve para preservar vidas, pero los países escandinavos hace años que no admiten los productos de una marca determinada que exportaba gratuitamente leche para los neonatos de países tercermundistas, para comenzar a vendérsela cuando a las madres se les había retirado. El negocio redondo de los altruístas.

No sean aprensivos por favor, pero si tienen ocasión de beber la cremosa leche recién ordeñada con que fabrican ese producto, ya no beben tampoco un producto puro. La hierba que han pacido las vacas está plagada de herbicidas y pesticidas. Si los animales están estabulados y se alimentan de forrajes almacenados, a los piensos compuestos les han añadido –y ahora está tolerado-- harina de pescado, una dieta que nunca se le pasaría por la cabeza a un herbívoro sensato. Y no hablemos ya de los residuos del matadero capaces de desorientar a un vegetariano cuyo aparato digestivo no esta adecuado para que los rumiantes se comporten como carnívoros. No es de extrañar que contraigan la encefalopatía espongiforme bovina; lo raro es que no tengan que acudir también al psiquiatra.

Hasta ahora los chicos tenían buena o mala leche, pero al menos era leche humana. Ahora acaban de decirnos que los niños chupan la inteligencia de los senos maternos y que la lactancia prolongada afecta al almacén de las ideas. Quién sabe qué podemos esperar de chicos criados con leche vacuna como desde los años cuarenta hasta aquí. No puede extrañar que las vacas se vuelvan locas y los niños se vuelvan vacas.

Darío Vidal

13/05/2008

 

       Lactancia materna (13/05/2008 23:17)


Publicado: 11/05/2008


 

LA BANCA Y EL LADRILLO


Al revés que en la socialista Gran Bretaña, donde el gobernador del Banco de Inglaterra, Mervyn King, acaba de anunciar un plan para reactivar el mercado hipotecario con cláusulas específicas para que los ciudadanos no paguen los excesos o la mala gestión de los bancos, como sucedió con el “Northern Rock Bank”, en la socialista España la banca pide al gobierno que financie la crisis inmobiliaria con los fondos de reserva de la Seguridad Social, o sea con el dinero destinado a pagar las pensiones de los trabajadores. De modo que los culpables de la escandalosa burbuja inmobiliaria y las entidades financieras que la han alentado, pretenden tapar ahora los agujeros no con los beneficios de sus ingresos desmedidos, vergonzosos y usurarios, sino con el dinero que han ingresado los contribuyentes --la mayor parte de los cuales no ha podido pagar un piso aún empeñándose hasta el cuello-- con objeto de mitigar su paro, financiar sus pensiones y cubrir su jubilación.

Malos socios tiene el presidente Zapatero. No puede fiarse de ellos ni para hacer recados. Malos por ineficaces, necios, mentecatos, torpes, cortos e inútiles, ademas de insolidarios. La miopía egoísta es una vileza de ida y vuelta. Elegir el pan de hoy a costa del hambre para mañana descubre una lamentable falta de discernimiento y una carencia de imaginación para dar respuesta a los retos del futuro. Del patriotismo ni hablamos--¡bastante les importa a ellos!--, pero cuando escupimos al cielo, termina cayéndonos en la cara.

La banca asociada a las inmobiliarias pretende que sus damnificados les entreguen sus ahorros, sin duda en compensación por su inquietud social y su apoyo a las familias. Los dos sectores más mediocres, más inmovilistas, especuladores y avarientos se han concertado para dar un golpe de mano contra nosotros. ¿Comprenden ahora por qué la Banca española está impidiendo el establecimiento de la Banca exterior? Porque los bancos internacionales, en libre y franca competencia se la merendarían en dos años pese a las bravatas del señor Botín –del fruto le viene el nombre-- cuando dijo que en nuestro país no había crisis bancaria porque eran mejores administradores.

Pretenden también los bancos y cajas de ahorros –esas instituciones benéficas sin ánimo de lucro-- tener acceso con ello, a la financiación que está restringiendo el mercado internacional del dinero, muy desconfiado con los países que tienen una fuerte dependencia del sector inmobiliario. Como por su parte los sindicatos y el PP se han opuesto siempre a arriesgar la seguridad de los asalariados desautorizando a la SS inversiones en Bolsa, la Asociación Española de Banca (AEB) y la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), están sondeando al ministro Miguel Sebastián para que presione al ICO con el fin de que avale más generosamente las emisiones de títulos, pero está claro que la Unión Europea puede interpretar los movimientos del Instituto de Crédito Oficial como una ayuda del Estado a la Banca española, lo que vulneraría el principio de libre competencia en el mercado continental.

Mientras tanto la Construcción chantajea al Gobierno con la catástrofe que supondrían los nuevos despidos. Así es que háganme el favor de estar al loro, no vaya a ser que les birlen la pensión.

Darío Vidal

11/05/2008

 

       La Banca y el ladrillo (11/05/2008 13:29)


Publicado: 10/05/2008


 

GINÉS DE PASAMONTE”


Menudo truhán el tal Ginesillo de Coslada; menudo payaso el alegre chico de Colsada metido a hombre de Harrelson; menudo sinvergüenza el “Ginés de Pasamonte”, sobrepasando los límites de la honesta picaresca, como el galeote que quitó sus ropas a Don Quijote y Sancho, para adentrarse en el terreno del crimen organizado, en el nauseabundo barrizal de la delincuencia desde el poder, que es la forma más abyecta y cobarde de delinquir.

Lo han cazado con la banda de entre 25 y 30 barandas uniformados con los hábitos de la policía municipal, eso es de servidores de la Ley, con los que se dedicaba a extorsionar, cobrar “rackket”, chantajear y a dar monumentales palizas a aquellos a quienes debían proteger y servir, cuando les venía en gana y sin que los agredidos –jóvenes, matrimonios, abuelos con niños y chicos que acudían en defensa de sus padres-- supieran en muchas ocasiones cual era la causa de la borrasca de porrazos y puntapiés que se les venía encima, dando una idea de impunidad y fomentando un clima de terror que les preservaba de las denuncias y dejaba sin castigo sus desmanes. Pero lo sorprendente es que en los nueve primeros años de ejercicio, y llevan más de veinte, la banda acumuló veintiocho denuncias en los juzgados por robo, tráfico de drogas, prevaricación, denuncias falseadas, corrupción, malos tratos, arbitrariedad e incluso brutalidad policial como consta en la Asociación Contra la Tortura.

La mayor “mafia” policial detectada jamás en España poseía sumas importantes de dinero en efectivo, armas ilegales no registradas, y sus bienes y posesiones están siendo investigadas. Entre los imputados de la banda, denominada significativamente “el Bloque”, se halla el guardaespaldas y chofer del alcalde. Pero en el Ayuntamiento no se sabe nada, y el alcalde ha manifestado en una reciente conferencia de prensa que solo ha habido “rumores” pero no denuncias, y descarta por supuesto que haya políticos implicados en la trama. Igual que el concejal de Seguridad, Antonio Murillo, quien aseguró que a su departamento no habían llegado más que “quejas”. Un clamor de rumores y quejas, con lugares concretos, situaciones, nombres y apellidos, que no se han tomado la molestia de verificar.

Pero este asunto que pretende darse ya por zanjado, no acaba más que de empezar. Hay alguien detrás, sólidamente afianzado, que protegía a la banda de denuncias criminales y actuaciones administrativas. Un alcalde del PSOE expedientó y destituyó en 2001 al tal Ginés Jiménez Buendía de Alcantarilla, y el juez de lo Contencioso Administrativo nº 22 de Madrid, José Manuel Ruíz, lo repuso en su cargo condenando al Ayuntamiento a costas, retribuciones y atrasos. Desde entonces las denuncias no se cursaban o desaparecían, ante la indignación de los vecinos que ayer se agrupaban en la calle para increparles al ver que estaban siendo detenidos. Fue necesario que las denuncias soslayasen el cerco municipal y se presentasen en Madrid por un grupo de prostitutas rumanas de las que abusaban, para que la policía gubernativa iniciase un operativo y las pertinentes escuchas.

No es una broma de chulos, putas y chorizos, sino la cumbre emergente de un iceberg cuyo calado hay que descubrir.

Darío Vidal

09/05/2008

 

       "Ginés de Pasamonte" (10/05/2008 00:24)


Publicado: 09/05/2008


 

EL ORNITORRINCO


Recuerdo que un día, en los años insípidos de los guiños y la risa tonta, de las consultas al diccionario para medio enterarnos de lo que medio sabíamos, descubrimos en el clase de Ciencias Naturales a un ser grotesco, entre pato y castor que durante un tiempo no se nos caía de la boca tal vez por la rareza morfológica, por su singularidad biológica y puede que, sobre todo, por la reiterada resonancia impertinente de sus erres. Dimos con el ornitorrinco, para que me entiendan. Y los más pequeños que nos oían pronunciar aquel vocablo como un taco, lo repetían a cada momento como insulto y sin saber lo que decían, que es algo que con frecuencia sucede también a los adultos cuando hablan de según qué.

A nosotros siempre nos pareció un bicho raro, un animal desconcertante y de poco fiar, constituido con retazos y sobras de otros animales, como picos de ánade, piel cubierta de pelo tupido, patas de palmípeda con una uña venenosa en las posteriores los machos, y bolsa marsupial como los canguros las hembras, que ponen huevos como los pájaros y amamantan a las crías con su leche como los mamíferos. Dicen ahora que es el eslabón perdido en la escala zoológica y que comparte el ADN con aves, mamíferos y reptiles, que se diferenciaron netamente de él hace 166 millones de años para escoger distintas líneas de evolución, y se acantonó en Australia donde fue descubierto en el siglo XIX. Y en cuanto a eso del Acido Desoxirribonucléico compartido con tantas especies, no nos sorprendía en aquel tiempo de tantas risas, porque todavía no se había descubierto.

Por lo que hace a nosotros, nos distanciamos por falta de trato. Pero cuando lo vi en las noticias de ayer emergiendo de su discreto anonimato me pareció de pronto como si alguien acabase de encumbrar a un viejo amigo, a un conocido con el que hemos esperado todos los días el autobús y que hemos terminado por reputar como algo nuestro.

El salto a la popularidad se lo debe a un artículo aparecido en la revista “Nature” que lleva la firma de un grupo de científicos australianos, británicos, españoles, estadounidenses, neozelandeses, israelíes, alemanes y japoneses, que han trabajado pacientemente para secuenciar su genoma. Estiman que este estudio es un paso incalculable para averiguar el proceso evolutivo de nuestra especie, con la que comparte el 80% del genoma y que puede significar un espectacular avance en el terreno de la inmunología.

Temo únicamente que este catálogo de todas las especies, este inefable archivo de todas las rarezas más contradictorias, que ha resistido en Tasmania y la franja costera oriental de Australia el paso de los tiempos y la tentación de evolucionar, vaya a perecer ahora en las manos sacrílegas del hombre europeo.

Me culparía por mi desmemoria si ahora, cuando al cabo del tiempo lo recupero del olvido, hubiéramos de inscribir en la lista de animales en peligro de extinción a nuestro silente amigo el ornitorrinco.

Darío Vidal

09/05/2008

 

       El ornitorrinco (09/05/2008 00:39)


Publicado: 03/05/2008


 

LOS LOBOS DE CAPERUCITA


Ese no implicarse de la población austriaca de Amstetten, donde un ser diabólico ha robado la vida, y tal vez el alma para siempre, a los hijos que engendraba, arroja alguna luz sobre el temperamento de un pedazo de la aria Europa que quiso erigirse un tiempo en conductor y paladín del Continente.

Hay muchas cosas sobre las que la sociedad de esta pequeña población debería de interrogarse en relación con la tortura de los hijos-nietos de Josef Fritzl en el sótano bajo el garaje. Pero son muchos más los interrogantes a los que habría de responder la policía por no averiguar la desaparición de Elizabeth hace veinticinco años; no realizar ninguna pesquisa tras las numerosas cartas que ésta envió desde su “paradero desconocido” situado en un zulo del jardín, ni averiguar el rastro de los tres niños que sucesivamente depositó alguien en la puerta de su casa. Ni llamarles la atención que los inquilinos de su casa tuvieran que comprometerse a no tener perro, y qué éstos aullasen y escarbaran cuando se acercaban al zulo insonorizado; por que aparecían botellas de leche y desaparecían bolsas de basura, y por que el panadero, que reconoce ahora que consumían mucho pan, no se preguntó que hacían con él; y por qué la policía niega ahora que Fritzl tuviese antecedentes por paidofilia –que los tuvo-- y cuando los periodistas insisten, argumenta que durante este tiempo, de todos modos, hubieran prescrito según la legislación del país. Y sobre todo es imposible que en 25 años --9.125 días de cautiverio, una cadena perpetua-- una distracción, algún descuido, no hayan aportado indicio alguno de lo que estaba ocurriendo. ¿Se trata de pura desidia, de incompetencia, o de un pacto de “omertá” entre viejos camaradas?

La maldad no es patrimonio de nadie, pero Einstein, nacido en el sureste de Alemania cerca de la frontera austriaca, encontró muy pronto irrespirable el ambiente que irradiaba el cercano país ya en los albores del nazismo, y fue alejándose a medida que se extendía la ideología, ya preexistente pero asumida por Adolf Hitler, también austriaco por cierto. Un compromiso ideológico que explica por qué el 40% del personal de los campos de exterminio y el 75% de sus oficiales eran austriacos, un hecho que se esfuerzan en disimular. Y que el 80% del personal que trabajaba en la deportación de gitanos, lisiados y judíos para el cerebro logístico de la “Solución Final”, Adolf Heichman, también eran austriacos. Puede que sea casual pero el célebre Heinrich Gross, que en nombre de la ciencia experimento durante el III Reich con miles de niños y supervisó sus campañas de eutanasia, ostentaba la misma nacionalidad, como la madre de María K. La niña confinada por 1996 en un ataúd de madera no se cuantos meses, o la que en 1998 tuvo a sus tres hijas encerradas durante siete años. Si tuviésemos memoria no nos sorprendería tanto, aunque nos siguiera aterrando, que un megalómano mediocre como Wolfang Priklopil mantuviese secuestrada como esclava sexual, durante años, a la niña Natascha Kampusch, que apareció el año pasado hecha ya mujer. Comienzo a entender la obsesión por el sexo infantil del vienés Sigmund Freud.

El caso es que, a propósito de estas cosas, John Müller escribía que la Europa de Caperucita Roja, Pulgarcito, y Hansel y Gretel, que nos aterraban de niños, debería someterse al diván del psicoanalista, no vaya a ocurrir que esos argumentos, en vez de fábulas, sean historias del pasado.

Darío Vidal

03/05/2008

 

       Los lobos de Caperucita (03/05/2008 23:36)


Publicado: 02/05/2008


 

EL MÓNSTRUO DE AMSTETTEN


A mi me parece que lo más grave de los crímenes son sus consecuencias mediatas; lo peor no es el muerto ni el acuchillado sino lo que ese muerto o ese herido enseñan a los ocasionales testigos. Eso lo saben muy bien los estrategas del terror. Lo importante es que nadie se sienta relajado, que nadie esté tranquilo, que todos convivan con el miedo.

Por eso me he planteado muchas veces, contrariando mi primer impulso de comunicador, si es aconsejable ventilar los crímenes. Aunque lo malo es que establecido el precedente, se podría cuestionar la libertad de informar y eso quebrantaría la Democracia. Es una grave disyuntiva porque me parece que el conocimiento de la maldad, que es contagiosa, nos hace peores.

Me sugiere esta reflexión la historia aterradora de ese infame estuprador incestuoso, padre de siete hijos, que escondió a una de las muchachas en el sótano y ha tenido con ella otros siete más en los últimos veinticuatro años de secuestro, dentro de un bunker sin luz natural, cerrado con una puerta blindada de cemento y accesible solo con una combinación que nadie conocía. Claro que, según parece, nadie en Amstetten --Austria, 25.000 habitantes-- conocía tampoco lo que sucedía bajo los árboles y el césped del plácido jardín. Algo más diabólico, cruel, truculento e inverosímil que un relato de terror ha estado sucediendo en una “tranquila población donde nunca pasa nada”, tal vez porque no ha habido nadie que haya detectado las cosas sorprendentes que han debido de ocurrir necesariamente a lo largo de los veinticinco años de cautiverio de esta muchachita de dieciocho entonces --”díscola” según su padre-- que ha cumplido los cuarenta y tres en su calabozo y parido siete hijos de su padre y violador. Algo anormal, algo excepcional, algo inusual, algo incluso sospechoso --sospechoso no se sabe de qué--, ha tenido que ocurrir en cuarenta y tres años –15.695 días, hora por hora-- que alertase al vecindario más aletargado que cupiese imaginar en una población, aunque pasasen hasta cosas mas llamativas de las que acontecían normalmente en Amstetten.

Una adolescente que desaparece; que envía cartas periódicamente desde un paradero desconocido; que deja en la puerta de sus padres a tres niños para que se hagan cargo de ellos (Lisa, hoy de 16 años, Mónika de 14 y Alexander de 12), con lo que su paradero no debía ser tan arcano y remoto, ni tan difícil de rastrear, en vista de las sucesivas obras de ampliación del subterráneo; de la compra de material, de medicinas y de alimentos para cuatro personas, la hija secuestrada, Elizabeth, de 43 años ya, y sus hijos Kerstin de 21, Stephan de 18, y Félix de cinco. Pero nadie buscó a Elizabeth Fritzl. Ni la encuentró por descontado.

Parece poco creíble que Josef Fritzl, un jubilado de 73 años, pudiera cargar con una doble vida y trece hijos --dos universos paralelos asentados en las plantas superiores y en el siniestro sótano de 60 metros bajo el jardín, en el mismo edificio--, sin la complicidad de alguien, y sin conocimiento de su esposa Rosemarie quien, según testimonio de su propia hermana –quien se ha sincerado sólo porque sabe que está ya detenido-- ha vivido aterrorizada durante sus cincuenta años de matrimonio.

Nadie puede medir ni ponderar el terror que este monstruo ha generado entre los que ha condenado a no vivir.

Darío Vidal

02/05/2008

 

       El monstruo de Amstetten (02/05/2008 20:47)


 

EL MÓNSTRUO DE AMSTETTEN


A mi me parece que lo más grave de los crímenes son sus consecuencias mediatas; lo peor no es el muerto ni el acuchillado sino lo que ese muerto o ese herido enseñan a los ocasionales testigos. Eso lo saben muy bien los estrategas del terror. Lo importante es que nadie se sienta relajado, que nadie esté tranquilo, que todos convivan con el miedo.

Por eso me he planteado muchas veces, contrariando mi primer impulso de comunicador, si es aconsejable ventilar los crímenes. Aunque lo malo es que establecido el precedente, se podría cuestionar la libertad de informar y eso quebrantaría la Democracia. Es una grave disyuntiva porque me parece que el conocimiento de la maldad, que es contagiosa, nos hace peores.

Me sugiere esta reflexión la historia aterradora de ese infame estuprador incestuoso, padre de siete hijos, que escondió a una de las muchachas en el sótano y ha tenido con ella otros siete más en los últimos veinticuatro años de secuestro, dentro de un bunker sin luz natural, cerrado con una puerta blindada de cemento y accesible solo con una combinación que nadie conocía. Claro que, según parece, nadie en Amstetten --Austria, 25.000 habitantes-- conocía tampoco lo que sucedía bajo los árboles y el césped del plácido jardín. Algo más diabólico, cruel, truculento e inverosímil que un relato de terror ha estado sucediendo en una “tranquila población donde nunca pasa nada”, tal vez porque no ha habido nadie que haya detectado las cosas sorprendentes que han debido de ocurrir necesariamente a lo largo de los veinticinco años de cautiverio de esta muchachita de dieciocho entonces --”díscola” según su padre-- que ha cumplido los cuarenta y tres en su calabozo y parido siete hijos de su padre y violador. Algo anormal, algo excepcional, algo inusual, algo incluso sospechoso --sospechoso no se sabe de qué--, ha tenido que ocurrir en cuarenta y tres años –15.695 días, hora por hora-- que alertase al vecindario más aletargado que cupiese imaginar en una población, aunque pasasen hasta cosas mas llamativas de las que acontecían normalmente en Amstetten.

Una adolescente que desaparece; que envía cartas periódicamente desde un paradero desconocido; que deja en la puerta de sus padres a tres niños para que se hagan cargo de ellos (Lisa, hoy de 16 años, Mónika de 14 y Alexander de 12), con lo que su paradero no debía ser tan arcano y remoto, ni tan difícil de rastrear, en vista de las sucesivas obras de ampliación del subterráneo; de la compra de material, de medicinas y de alimentos para cuatro personas, la hija secuestrada, Elizabeth, de 43 años ya, y sus hijos Kerstin de 21, Stephan de 18, y Félix de cinco. Pero nadie buscó a Elizabeth Fritzl. Ni la encuentró por descontado.

Parece poco creíble que Josef Fritzl, un jubilado de 73 años, pudiera cargar con una doble vida y trece hijos --dos universos paralelos asentados en las plantas superiores y en el siniestro sótano de 60 metros bajo el jardín, en el mismo edificio--, sin la complicidad de alguien, y sin conocimiento de su esposa Rosemarie quien, según testimonio de su propia hermana –quien se ha sincerado sólo porque sabe que está ya detenido-- ha vivido aterrorizada durante sus cincuenta años de matrimonio.

Nadie puede medir ni ponderar el terror que este monstruo ha generado entre los que ha condenado a no vivir.

Darío Vidal

02/05/2008

 

       Los enigmas de Amstetten (02/05/2008 20:33)


Publicado: 29/04/2008


 

UN CONTRADIÓS


Mi abogado es una mujer; mi médico, también. Yo he escrito, he dicho, he perorado, he opinado y he defendido la igualdad de la mujer –o sea que, por mi parte, “está escrito” como dirían los profetas-- y consiguientemente he manifestado que separar a la mujer del mundo es mutilar al mundo. Más aún: he optado decididamente por la aportación femenina a la gestión, el pensamiento y la economía, pero sin hacer dejación de su valiosa identidad, su instinto y su intuición que tanto aportan a la certera intelección de las cosas. Porque para hacer las cosas como los hombres, se bastan ya los hombres. Solo las mujeres pueden abrir nuevos cauces al discurso, la sociedad y la vida. Creo que en eso estábamos de acuerdo con Dulce María Loynaz y María Zambrano.

Si algo me produce rechazo –y tal vez me adentro aquí en el terreno de lo políticamente incorrecto-- es ver a una mujer de la brigada municipal con una espuerta de grava o vistiendo un uniforme militar. No me hablen de Agustina de Aragón, que se dedicó a picar carne humana al ver muertos o malheridos a los artilleros de la batería a los que traía de comer.

Pero lo cierto es que no me provoca nada una ministra del Ejército. Aunque tal opinión me desahucie como contertulio radiofónico, y me arruine como persona razonable, moderna y progresista. Qué vamos a hacerle. Al fin, decir lo que uno piensa tiene el valor de la liberación. Mi amigo Quevedo decía: “¿No ha de haber un espíritu valiente? ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice; nunca se ha de decir lo que se siente?” Él mantuvo libre y gloriosamente lo que pensaba, incluso del poderoso Conde-Duque de Olivares. Y no le importó ir por ello a la cárcel. Así es que cuando le llevaron a la mazmorra “cargado de grillos”, debió decir con alivio lo que Cyrano --el ensueño de Rostand-- al hacer callar a una compañía de cómicos mediocres: “Sí, pero ¡y el momento!”.

Tal vez ustedes no lo compartan. Mas para mi es un contradiós ver a una mujer que es la expresión viviente de la Vida, sobre todo cuando otra nueva comienza a latir en su seno, pasar revista a las fuerzas adiestradas para matar y combatir, una actividad acaso necesaria pero funesta. Un contradiós como el que perciben los creyentes sinceros, los devotos practicantes y los pacifistas convencidos cuando ven a un obispo revestido de pontifical, con báculo y mitra bendecir los cañones preparados para segar la vida de otros semejantes, de otros prójimos desconocidos, que carecen de rencor y de odio hacia nosotros, aunque han sido reclutados muy a su pesar para defender contra nosotros, tantas veces, los más bajos y sucios intereses envueltos en las suntuosas hopalandas de las palabras más altisonantes, más prestigiosas, más nobles, más sagradas y tal vez más engañosas de cuantas manejan los hombres “Ad majore Dei gloriam”, o sea para mayor gloria de Dios.

Naturalmente que una mujer puede hacer lo mismo que un hombre. Ahí tenemos el dudoso ejemplo de Golda Meir, Indira Gandhi y Margaret Thatcher. Pero no debería hacerlo si queremos alumbrar un futuro diferente inspirado en otros valores. Conocemos ya cómo equivocarnos. Vamos a probar cómo no hacerlo.

Darío Vidal

29 abr. 2008



 

       Un contradiós (29/04/2008 12:19)


Publicado: 24/04/2008


 

EL ENANO TRANSFORMISTA


Hace tiempo que no me comunico con mis lectores de Internet. Decidí callar porque, a un paso de los comicios, la extensión del fraude, la mentira y el engaño, y la magnitud de la tergiversación, el impudor y el cinismo de quienes no son capaces de mantener la palabra ni sostener su opinión, hacen imposibles y supérfluas la ironía y la crítica.

No es la primera vez que me hago el “harakiri” al descubrir que el paisaje no nos devuelve ni el eco. Y el impúdico espectáculo de los políticos, negando lo que afirmaron y afirmando lo que habían negado para acomodarse a lo conveniente, y la miserable danza de afiliaciones, adhesiones y apostasías de funcionarios, pretendientes y paniaguados en el vals de las colas, mueven al desprecio y el desdén. No es cosa reciente. Movía estos días unas fichas de periódicos del XIX y lo que aquí afirmo se queda en pura broma. Claro que entonces los sinvergüenzas tenían un barrunto de honor, los diaristas “cargaban revólver”, y en las afueras de las poblaciones se oían disparos cada amanecer.

Ya no me aventuro a asegurar que no me iré otra vez, para no sufrir el sonrojo de reaparecer como hacen algunos matadores de toros en cuanto despunta la primavera. Es la verdad que, hoy por hoy, parece que me aguantan por los sobacos como a los diestros malheridos y, si me pongo nuevamente en pie, es porque no quiero sufrir mi silencio como una afrenta.

Todas las invenciones de los hombres ruedan cuesta abajo. Hasta los negocios familiares --y aún puede que esos en mayor medida-- se desvirtúan y desfondan con el paso de tiempo. ¿Lo han advertido alguna vez? Todas la iniciativas humanas no solo nacen con fecha de caducidad sino con plazo de de deterioro y decadencia. Siempre que un empeño surge con determinación de pervivir y un poco menos cargado de defectos que la media, cosa harto difícil y costosa, “la Muerte pone huevos en su herida” como refería García Lorca a propósito de la cornada que sufrió su amigo el torero Rafael Sánchez Mejías “a las cinco en punto de la tarde” para acabar con él.

Unas veces la decadencia surge por incuria y abandono, otras por incompetencia; otras por no pararse a contar las piezas que faltan si es que falta alguna, por no reparar cómo está constituido el artificio, o por el deseo de borrar la huella de los primeros, si no es por soberbia y desconocimiento de los límites de las propias fuerzas. El que no puede cazar, se contenta con los despojos, aunque la ingestión de carroña impregne de su hedor cuanto se toca.

Siempre, en esos casos, hay un enano transformista que se aúpa sobre las puntas de los pies para alcanzar a tirar la mermelada que otros guardaron sobre el anaquel de la alacena. Y siempre suele alcanzarla. “Imposible la dejasteis para vos y para mi”, suena entonces la voz de don Luis Mejía refiriéndose a doña Inés de Pantoja. El segundón alimenta su encarnizamiento contra el creador --del mismo modo que Salieri con Mozart--, con la envidia que destila su admiración impotente y rendida. Mientras que el partero de la ocurrencia no entiende por qué chapotean en el barro de lo que fue una idea hermosa, desvirtuándola acaso para siempre. Pero se limita a despreciar con el corazón todo, al enano transformista.

Darío Vidal

24. abr. 2008

 

       El enano transformista (24/04/2008 12:27)


Publicado: 09/03/2008


 

VOTAR A FAVOR DE ESPAÑA


Desprecio, vergüenza ajena y repugnancia. Un asesinato más de los pistoleros de la banda criminal de las cloacas vascas como el del viernes en la localidad de Mondragón no da ya miedo. No sirve ya de nada a los matarifes ni a sus muñidores. Son tan torpes y tan ineficaces, incluso para alcanzar sus objetivos este atajo de miserables, que han vaciado de contenido y de efecto sus asesinatos. Aun no han entendido que hemos rebasado todos el umbral de percepción del dolor y que cuando los sentidos embotan los sentimientos, ningún estímulo surte efecto. No lo saben, pero matan, y matan y matan. Son como las sanguijuelas, que se alimentan de sangre. Pero la sangre termina por matarlas.

Cómo podía pedir ZP que se excluyese el terrorismo del debate electoral si es precisamente el excremento terrorista lo que empuerca la vida de este país magnífico, magnífico desde los extremos civilizados y desde el centro. Pues claro que hay que hablar de los terroristas y ponerles nombre y ponerles rostro como ha comenzado a hacerse y sobre todo ponerles penas para que las cumplan íntegramente y “recomendados” como se dice en lenguaje carcelario. Y nada de comer a la carta de los restaurantes de la ciudad, sino lo que el resto de los penados, que son más dignos de consideración, perdón y compasión que estas sabandijas de albañal capaces de matar sin provocación, sin pasión, sin causa y sin objeto. Hay que volver todo el desamparo y la soledad con que hay vivido su tragedia las víctimas de las muertes, los chantajes, los insultos y la mofa, a los causantes de esa existencia torturada. Hay que arrinconar hasta que pidan perdón a sus perseguidos, también a los que jalean, alientan y apoyan a esos cobardes y a cuantos aceptan los hechos, como esa miserable alcaldesa de Acción Nacionalista Vasca que preside el consistorio de Mondragón y que se ha negado a condenar el infame asesinato del ex-concejal Isaías Carrasco, además de burlar la Ley y burlarse del luto por su conciudadano, delegando sus funciones durante dos días. Se llama Galparsoro y de nombre -¡qué sarcasmo!- Inocencia. Le nombran Inocencia Galparsoro.

Ahora, una oración mal rezada, porque no es posible sustraerse al odio que suscitan los criminales. Ese es uno de efectos infecciosos del terrorismo. Y mañana a votar. A votar lo que se quiera y a quien se quiera, pero a votar.

Se decía que antes del domingo día 9, la ETA haría un gesto para inclinar la balanza a favor de Zapatero, que niega con la boca pequeña el retorno a las negociaciones, y la banda concluye que es la única oportunidad que van a darle de chalanear después de poner cinco muertos sobre la mesa. No hay que pensar que Zapatero vuelva a caer en la trampa si gana. Al terrorismo, ni agua ni piedad. Lo mismo que a Inocencia Galparsoro, alcaldesa indigna de la villa de Mondragón.

Y el lunes, el lunes día 10 de marzo de 2008, un acuerdo histórico entre socialistas y populares, gane quien gane. Al día siguiente de las urnas, un pacto contra el terrorismo como el que un día sugirió, impulsó y suscribió el propio José Luis Rodríguez Zapatero, aunque luego se haya olvidado de él.

Tenemos tanto que hacer juntos en materia de Terrorismo, Pensiones, Sanidad y Educación, que si los partidos pensasen en España la antepondrían a sus siglas.

Darío Vidal

08 / 03 / 2008

 

       Votar a favor de España (09/03/2008 00:05)


Publicado: 04/03/2008


 

PUNTUADORES DE DEBATES


No sé si ustedes recuerdan el chiste aquel del incauto al que un grupo de truhanes enseñaban un juego de cartas desconocido, y descubrió que las veces que apenas había dinero en la mesa ganaba él la partida, y que cuando los envites eran cuantiosos las perdía siempre. “Pero, coño, explíquenme mejor las reglas, porque con tanta excepción no me aclaro nunca”.

Pues bien, algo parecido sucede a los ponderadores de debates y a los recolectores de opiniones para encuestas de urgencia. No voy a entrar en el debate sobre el Debate de ayer, que a mi juicio nadie ganó, porque ZP se refugió medroso en las tablas para que no le sacasen de allí –bonita actitud para un dirigente-- y un incauto Rajoy que entró al trapo, o al engaño, para continuar con el lenguaje taurino, con una ingenuidad de neófito que le impidió desarrollar su argumentación; eso si no consintió que su contrincante negara continuamente con la cabeza, tapando los argumentos con su propia voz, mientras repetía la misma frase en el mismo tono, para impedir que se le oyera. Una comportamiento que hubiera debido atajar el moderador si lo hubiese habido pero que que rebasó por completo a Olga Viza.

El caso es que aunque ninguno ganó, el aspirante a cuerpo descubierto por bisoñez, y el presidente aculado en el burladero, haciendo que pasase el tiempo con marrullería para no mostrar que no tenía una solo idea, dieron un espectáculo que decepcionó a todos, según pudo confirmarse en las radios, muy a pesar del partidismo apologético e impúdico de Margarita Sáenz Díez, Calleja y el Elkázer en el programa “59 segundos”.

Y yo me pregunto quién es capaz de puntuar un debate como un árbitro de boxeo, al margen de las simpatías o antipatía previas. Que nos lo cuenten los sabios como demandaba el tristo incauto al que desplumaban los truhanes. “Que me lo expliquen que no se inglés”.

Vamos a ver. Una ocurrencia brillante, medio punto; un argumento, un punto; un razonamiento que desmonte la argumentación del adversario, dos puntos; denunciar una contradicción culpable o un renuncio, tres puntos arriba y en sentido inverso, podría sancionarse al que dijese una tontería con un cuarto de punto negativo; penarse las inexactitudes con medio punto negativo; una mentira, un punto menos; una mentira utilizando documentos, dos puntos abajo con amonestación; impedir que el contrincante hable, amonestación; evitar que se le entienda, un punto abajo y amonestación.. Y así sucesivamente.

Asimismo habría que valorar los gestos que denotan inseguridad, los “tics” que delatan la mentira, la disposición de las manos, la forma de sentarse, de gesticular y de conducirse, como la postura corporal, los gestos, las actitudes despectivas, las muletillas para ganar tiempo, las reiteraciones, etc. De ese modo podría hacerse un cómputo de aciertos y de errores, de razones y sinrazones. Treinta y siete puntos y tres tercios menos cuarenta y seis negativos, al hoyo. Treinta y seis puntos positivos menos menos veinticinco negativos, pasa por delante del rival, “ma non troppo”.

Así sería todo un poco más creíble. Pero ahora nadie garantiza nada. Y sería interesante anotar las razonas y los gestos en un papel. De otro modo ¿quiénes son los árbitros y quienes los arbitran a ellos?

Darío Vidal

04 / 03 / 2008


 

       Puntuadores de Debates (04/03/2008 21:53)


Publicado: 29/02/2008


 

BISIESTO


Hoy es el día de más. El de sobra. El día de propina que nos regala la vida acumulando las horas ahorradas durante cuatro años. Un día que aparece de pronto, sin esperarlo, como si emergiese de algún oculto pliegue del tiempo. Es 29 de febrero. Y la contumacia de la Naturaleza, la Astronomía, la Matemática y la realidad, que no se dejan abarcar ni encorsetar por ese minucioso burócrata que es el hombre, se rebelan contra la uniformidad arbitraria de los que deseamos tranquilizarnos con mediciones inmensurables para poner orden en el cerebro ya que somos capaces de ponerlo en el corazón, con el número Pi y los años bisiestos que dejan veinticinco días de sombra cada siglo. Veinticinco espacios sin referencia histórica, sin que haya ocurrido nada ni pueda predicarse de ellos ningún suceso. No me extraña por ello que hayan creado la Asociación de los Bisiestos para agrupar en ella a los más desvalidos e indigentes de los hombres: a los más solos y desamparados de los seres, a los huérfanos de nacimiento, a los que fueron alumbrados a su hora pero sin día, a los huérfanos de nacimiento como los niños que no llegaron a tiempo de conocer a su padre.

Este es el primer año bisiesto del siglo y del milenio. Habrá que anotar con minucia de pendolista lo que sucede: las palabras usadas en dos campañas electorales, una en cada cara del mundo, muchas veces con burla de la verdad; la relación solemne de nuevas muertes en Iraq y Pakistán; la lista de víctimas femeninas inmoladas brutalmente en el ara sangrienta de Moloch; el desfile de ángeles inocentes condenados, algunos antes aún de nacer, por intereses ajenos que no tendrán ocasión ya de conocer. ¡Si fuera verdad que les espera no ya la Gloria --que nadie sabe para cuanto tiempo tiene ya-- sino un mundo limpio e incontaminado por los hombres cuando menos...!

El primer febrero de 29 días del primer siglo de un nuevo milenio sería un buen paréntesis para esperar algo mejor, pero el hombre sigue siendo un lobo para el hombre y no hace mucho apareció una relación de atrocidades cometidas por otros animales de la especie --nuestros antepasados desde la decimocuarta generación hacia atrás, chispa más o menos--, disuadiéndonos de toda esperanza. “Nihil novum sub sole”. La esperanza del día de hoy –magro consuelo-- es que lo malo que hoy suceda no habrá ocurrido nunca. No podremos dolernos de los muertos que nunca habrán muerto.

¿Y los nacidos? Recurrirán en su día al club de los Bisiestos. ¿Y los que se den hoy su primer beso? ¿Y los que se quiten la vida el día que nunca existió? ¿Y los que estrenen amor o deshagan lechos? Tal vez el de hoy será su amor eterno.

¿Como dejar 25 días sin historia cada siglo? Alguien habrá de enmendarlo. Es preciso crear cronistas para que den fe de lo que nunca ocurrió. Aunque hay cosas de las que es mejor no guardar memoria.

Darío Vidal

29/02/2008

 

       Bisiesto (29/02/2008 16:19)


Publicado: 28/02/2008


 

LICOR DE FUEGO


Conocía yo a un maestro de primaria. Un persona ecuánime, justa, cabal y amable, al que adoraban sus niños que le llamaban reverencialmente Don Antonio. Caminaba entre una nube bullente y alborozada de chiquillos que brincaban a su alrededor sin dejar nunca de “dar clase” porque explicaba lo que ignoraban, les preguntaba lo que no habían entendido, se interesaba por las aficiones de cada cual y las fomentaba, orientaba profesionalmente a los muchachos y a sus padres, mediaba incluso en los conflictos familiares. Los padres lo reputaban como un verdadero apóstol y posibilitó que muchos de sus alumnos, que hubiesen abandonado la escuela en algún momento, hayan cursado carreras universitarias o se hayan iniciado en profesiones lucrativas. Don Antonio los apartó del ocio y la litrona y dotó de sentido a sus vidas.

Pues bien, aquel hombre apacible, ponderado, sosegado y amabilísimo, felizmente casado y padre de cinco hijos, se transformaba en las campañas electorales. No se trata de una parabola. Y el nombre que le doy no encubre el suyo propio. Quienes lo conocen lo saben. Don Antonio, que era fervoroso militante de un partido, se volvía entonces receloso, intemperante y agresivo, y no dudaba en reventar mítines ni en arrancar carteles de los competidores, ante la perplejidad sobre todo de sus convecinos rivales.

Un día, cuando el mayor de sus niños terminó la enseñanza media se mudó a una ciudad universitaria y le he perdido el rastro, pero siento hacia él una profunda admiración como docente y como persona, exceptuando esos inexplicables paréntesis cuatrienales. Don Antonio se hallaba aquejado de una suerte de adicción ideológica. La Política es su droga y sus ideas una creencia casi religiosa que le impide asumir las razones del adversario. Comparando la Política con una droga, un día me decía de él un correligionario suyo: “Ya sabes que el licor de fuego enloquece al indio”.

Por eso, en estas fechas, no juzgo con demasiada dureza a los militantes, por mucho que sus comportamientos me sorprendan alguna vez, y disculpo su desvarío y aún su enloquecimiento, si solo es pasajero y coyuntural como el de mi admirado profesor.

En estas fechas, una persona tan sosegada y responsable con Pedro Solbes ha solicitado a los funcionarios de su Departamento que difundiesen argumentarios para contradecir las tesis económicas de sus rivales políticos, poniendo a los funcionarios del Estado al servicio de su partido. Entre tanto un jefe de Prensa de su misma formación, que escribió unas cartas espontáneas y adolescentes para ser difundidas con la firma de afiliados de sus Juventudes, fueron a parar directamente a los medios sin firma y sin pasar por la sede. Y el alcalde de Parla utilizó un coche patrulla de la policía –que es del Estado y por ello de todos-- para dar un mitin a sus partidarios que, como el nombre indica, eran de su partido. Y eso está feo, porque equivale a invitar a título personal para que la ronda la paguemos los demás. Parece que los comicios son capaces de demenciar hasta a los más sensatos: “El licor de fuego enloquece al indio”

Lo inaudito es que dos inmaduros, candidatos de Nuevas Generaciones, hayan tenido que ser expulsados de su partido a estas alturas, porque grababan las salvajadas a que sometían a unos animales, por pura diversión. Y eso ya no es culpa del licor. ¡Jo, qué dirigentes!

Darío Vidal

28/02/2008

 

       Licor de fuego (28/02/2008 19:17)


Publicado: 26/02/2008


 

DEBATES DE CAMPAÑA


No vamos a referirnos a quien ganó y quien perdió el debate televisivo de ayer, 25 de febrero de 2008, porque, para empezar, es muy difícil determinar en que criterios debe basarse un juicio de esta índole. Aquí no se trata de goles ni de puñetazos en el hígado, la mandíbula o el plexo solar. Un diálogo esta hecho de apreciaciones más sutiles, como los argumentos, la convicción, la fiabilidad, la expresión, el gesto, la entonación, la documentación, el rigor, la elegancia del lenguaje, el juego limpio y miles de matices, los unos muy vagamente objetivos y otros sutilmente subjetivos. Y a cada momento y en cada asunto se altera y modifica la relación de esos ingredientes. Cada ciudadano debe saber quien ha ganado a su juicio: es irrelevante que se lo digan los demás.

Pero es que además hay que contar con la carga de inevitables prejuicios humanos de quienes reciben el mensaje, que traducen la fisonomía, el aliño, la proximidad y la afinidad personal no por criterios racionales sino a impulsos del corazón. Los hombres guapos; los tipos apuestos; los candidatos atractivos y viriles, que inspiran confianza y comunican seguridad, son más votados por las mujeres. Y a ver quien elabora el baremo que permita evaluar la imagen, la empatía, la argumentación, la credibilidad y el razonamiento.

Sin embargo no radica todo ahí: existe otro ingrediente tan poderoso como todos ellos juntos. Se llama afinidad ideológica y, en otro nivel superior de compromiso, la militancia. Átenme esa mosca por el rabo. Porque todos estos componentes pueden reaccionar de modo distinto al ser mezclados, hasta el punto de que, excluyendo a la militancia --que puede confundirse en ocasiones con la paranoia--, hay partidarios capaces de votar a fuerzas afines para castigar al líder propio, cuando no se ha atenido a la ortodoxia y ha traicionado la doctrina.

Estas son las dificultades para realizar una lectura del comportamiento de los electores sometidos a su solo criterio. Ahora hay que añadir la influencia de la interpretación, las manipulaciones y las mentiras de cada partido al hacer sus valoraciones, para captar el voto de los incautos, mediante el debate sobre el debate. A este respecto, algunos dicen que la gente no es tonta y sabe leer entre líneas y otros están convencidos de que somos absolutamente estúpidos, como suponen los políticos. Y puede que todos tengan razón si nos atenemos a las estadísticas. Los candidatos esgrimen razones que con frecuencia nos sonrojan, tal que si fuésemos inválidos intelectuales, y se rebaten los unos a los otros con argumentos tan poco sutiles y tan gordos que parece que no puedan colar. Pero cuelan. Prueba de ello es que con ellos ganan los comicios.

Ayer me quedé hasta la madrugada exprimiendo las últimas noticias y las postreras tertulias, y llegué a la conclusión de que un porcentaje devastador de conciudadanos no se había enterado de nada y que muchos de los contertulios de los “medios” pretendían barrer descaradamente para casa. Es natural que los periodistas tengan su ideología, como los oficiales de Prisiones, los peritos industriales y los jueces. Pero a los primeros y a los últimos no se les debería notar. Claro que como hay emisoras y diarios de explícita obediencia partidaria no tienen por qué disimular. Sin embargo es malo para la Democracia que se nieguen a ejercer mínimamente la objetividad, el análisis desapasionado y la crítica. Y que cada cual saque sus propias conclusiones.

Darío Vidal

26 / 02 / 2008

 

       Debates de campaña (26/02/2008 19:02)


Publicado: 21/02/2008


 

A QUIÉN VOTAMOS AL VOTAR


Muchos votantes se sienten defraudados cuando el partido que eligen decide pactar con otro por razones estratégicas. Lo mismo que cuando una formación incumple su programa al contar con representación, en beneficio del aparato. Si un grupo ha vendido al electorado un proyecto de gestión, no debe sorprenderle que le exijan su cumplimiento, aunque el profesor Tierno Galván calificase de ingenuos a quienes creen que las promesas electorales están para ser cumplidas.

Pero no hay perplejidad semejante a la suscitada por ZP cuando dijo que le insistieron tanto para que se reuniese con los asesinos que destruyeron la T-4 de Madrid, desde dentro y fuera de España, que no tuvo más remedio que hacerlo. Por lo visto tuvieron más fuerza esas instancias secretas que las que le obligaban a cumplir la palabra dada, aunque no fuera más que por decencia. Así es que tendríamos que preguntarnos quién manda en el Presidente, para votarle en su lugar.

Pero hete aquí que ya apareció el peine. En nuestro caso no es que ZP faltase a la palabra sino que jamás la dio, aunque creyésemos oír otra cosa, ya que nunca se apeó de la “negociación” con los criminales, y Pérez Rubalcaba continuó secretamente los contactos epistolares y mediante persona interpuesta como la Fundación Henri Dunant, mientras juraba que la relación con la banda estaba “rota, liquidada y acabada”. Después, a la puerta de las elecciones, ZP reveló el secreto en previsión de que fuera a hacerlo la ETA en el peor de los momentos. ¿”Manda” entonces en el Presidente, y por lo tanto en España, la Fundación Henri Dunant, la Unión Europea, la Masonería acaso? Esta es la clave del asunto. ¿Quién encadena la voluntad de quien dirige el Gobierno?

En cualquier otro lugar que no fuese “different” sería suficiente para recusar a un político, aparte de haber mentido, el hecho de que otros gobiernos u organizaciones internacionales se hubiesen interferido en sus decisiones. Lo malo es que acudió en su defensa María Teresa Fernández de la Vega corroborando que efectivamente a ZP no le quedaba más remedio que mentirnos en la calle, en los medios y en el Parlamento, porque muchos se lo pedían. Parece ser que las solas peticiones que no atiende el risueño presidente son las de sus votantes, aunque después de una legislatura sin norte se han aficionado a las veletas, se han hecho adictos a la ruleta y corren el riesgo de caer víctimas de la rusa.

Hay que agradecer que no llegara a tiempo de sucumbir a las presiones de Herr Adolf Hitler para que le ayudásemos a achicharrar judíos y gitanos, y haya eludido así compartir con los “nazis” la dudosa prerrogativa de exterminar a parte del género humano, si bien aún está a tiempo de ceder a una insinuación de Fidel, Chávez, Morales, los pupilos de América del centro o los chantajistas de la España periférica. Un personaje que blasona de talante pero que resulta tan escaso de carácter como falto de coraje y de criterio, no está en condiciones de dirigir un país, que debe protegerse con un “empeachement” fulminante como el que acabó con Nixon. Y si no fuese bastante la dejación de soberanía, sobraría la mentira machacona, reiterada y repetida para que lo apartásemos del poder. La primera vez que nos engañan es culpa del embustero; la segunda es culpa nuestra.

Darío Vidal

21/02/2008

 

       A quién votamos al votar (21/02/2008 17:15)


Publicado: 20/02/2008


 

LA NARIZ DE BUSCH EN KOSOVO


El artífice de la abyecta guerra de Irak, el inventor de la coartada de las armas de destrucción masiva todavía no encontradas, el inspirador de las “chekas” de Abú Grahib, el ampliador de Guantánamo, el fundador de las cárceles secretas de Afganistán y de Oriente, el payaso más grotesco de Occidente, ha metido ya la nariz en Kósovo. Dios salve a Prístina y a los bajos aventureros del secesionismo y la violencia, si merecen ser salvados.

Busch ha tomado partido por la escisión inconstitucional de Kósovo de la Yugoslavia fracturada y tal decisión exhala un dulzón olor a muerte, un presentido vaho de sangre vertida y vísceras calientes. Su presurosa aceptación del desgarro interno de un Continente que rivaliza con ventaja en los mercados --en que su política no ha tenido poca parte--, equivale a implantar un tumor maligno que dificulte el camino de la integración europea, que frene la expansión del euro, y que aborte la libre competencia, con la purulencia de un conflicto que acaso demande armas norteamericanas. No hay que olvidar que una de las primeras industrias del Imperio de Leviatán es la de la guerra y el exterminio, y que cuando se acalla el estruendo de las bombas se resiente la economía “democrática” de su país.

Bush, implacable debelador de los Derechos Humanos, el más cínico demoledor de la Democracia, esgrime el argumento de la Libertad, igual que sus adláteres Cheney y Rumsfeld --vinculados a su familia por idénticos intereses--, para justificar su intervención de pistolero de la Cultura Occidental. ¡Sabrá él lo que es Cultura!

Por eso ha saludado también la dimisión del “Comandante” cubano, con la esperanza de que se instale en la Isla el respeto a los derechos humanos y la libertad que viola inmisericorde y sistemáticamente en la Base Naval de Guantánamo, con la ocasión que tendría de dar lecciones no de tolerancia, no de democracia, no humanitarismo, no de cristiana caridad de converso, sino de respeto a la Ley y al Derecho Internacional de cuyo imperio ha decidido excluir a sus soldados.

Daría risa, de no dar rabia, que se proponga como modelo, árbitro y paladín de la Democracia, un Estado que no la acata. Ojalá Obama inaugure la era de respeto, diálogo y tolerancia que el Planeta demanda.

Darío Vidal

20/02/2008

 

       La nariz de Bush en Kosovo (20/02/2008 00:49)


Publicado: 11/02/2008


 

MENTIR


Tengo para mi que hay dos entidades a las que no se debe engañar: no es lícito mentir ni a los niños ni a los pueblos. Y de las dos, tal vez la más vulnerable son los pueblos porque los niños tienen la inteligencia instintiva y no contaminada de lo primigenio y saben, sin que nadie se lo haya enseñado, aquello de que la culpa del primer engaño la tiene el engañoso y la del segundo, el engañado. Hagan la prueba con un cachorrillo: el mío no me pasa una.

Pero como los pueblos son más ingenuos que los niños porque su inteligencia y su instinto colectivos son la media de la agudeza de los más listos y los más tontos, están más indefensos ante el embuste y la propaganda electoral. Así es que la gente de la catadura de don Zircunflejo se atreve a desmentirse y enmendarse cuantas veces cree que le conviene, admitiendo que el respetable no solo es tonto sino también carente de memoria. Y si es verdad lo que dijo el Viejo Profesor de que las promesas electorales están para no cumplirse, es preciso que se de alguna circunstancia notada, notoria y notable para justificar su incumplimiento. Pero eso de cambiar tan interesada y ostensiblemente de objetivo y argumentos es de un cinismo tan ofensivo que puede desenmascarar la operación.

Aunque si algo desmotiva y desarma al espectador es la venalidad de la supuesta inteligencia, la traición de los intelectuales, a los que se supondría en comunión con el pueblo más desvalido, a cambio de unas monedas, porque los ciudadanos a los que se supone un grado de excelencia tienen que asumir la conciencia ciudadana y la crítica del Poder, lo que no supone andar por ahí de aguafiestas sino de asumir un papel arbitral insobornable al margen de las pugnas por el poder. Todo menos entonar ditirambos y elogios grotescos del amo, como el inefable Barnat Soria, que propuso a su benefactor para Premio Nobel de la Paz apenas llegado al Ministerio de Sanidad, y ocupado hoy en definir la morfología femenina (cilindro, embudo y diábolo) para uso de diseñadores y modistos, con objeto de ocupar de algún modo sus interminables jornadas ociosas. Parece que, como a su jefe, se le ha agotado el repertorio de problemas y objetivos. Así es que ZP se ocupa de dibujarse las cejas con la mano en lugar de idear estrategias contra la recesión económica; en consolidar los matrimonios de homosexuales en vez de en luchar contra la lacra miserable del paro; en alentar la memoria de la contienda civil que todos creíamos felizmente olvidada, y no en luchar para estrechar los lazos fraternales entre los españoles; en proclamar que solo es “ciudadano del mundo” --con lo que solo resultaría coherente que se presentase a la presidencia del Planeta--, en lugar de consolidar la idea de una Casa Común para todos. El caballero de la mano en la ceja no tuvo nunca recorrido ni programa y ahora se enfrenta al vacío. Por eso, a falta de argumentos, arroja insultos contra los que le plantean sus rivales. ¿Donde está la “intelligenzia” de sus intelectuales domesticados con el Cánon Digital? ¿Dónde las ideas de sus cerebros pagados? ¿Dónde de dignidad, la lealtad y la independencia de La Cultura que debería representarnos?

El régimen zapateríl ha caído en la torpe tentación de las dictaduras: Zapatero silencia a los disidentes y subvenciona los halagos.

Habrá que saber ahora si reaccionaremos como niños o como un pueblo torpe, manipulado y confundido.

Darío Vidal

11 / 02 / 2008

 

       Mentir (11/02/2008 20:26)


Publicado: 29/01/2008


 

ELECCIONES Y CORTINAS DE HUMO


Un amigo médico solía decir que cuando un paciente se queja es porque está enfermo. Descartaba ese desalentador “usted no tiene nada” con que despachan la situación los incompetentes. Siempre que alguien se duele de algo, tiene razón. Y si se descarta una dolencia somática es prudente que lo vea un psiquiatra. Pero tiene algo -decía- porque nadie se queja por nada.

Pues bien, algo parecido se podría aplicar a políticos y magistrados que no ven lo que el común de las gentes tiene por cierto. Todo el mundo ha tenido la certidumbre de que el PCTV y ANV eran un trampantojo de Batasuna, un pésimo maquillaje de la Eta. Y ello no por dar la razón a San Agustín cuando decía que la voz del pueblo es la voz de Dios, porque el pueblo bien manipulado puede equivocarse. Sino porque los nuevos disfraces de la banda no disfrazaban nada, ya que sus jefecillos alardeaban de saltarse a pídola la legalidad, la legislación, los tribunales, los magistrados y el Gobierno en pleno, que volvía el rostro silbando alegres cancioncillas.

Pero cuando cambian las cosas, no hay más remedio que enmendar el rumbo, y el presidente del ejecutivo, el ministro de Justicia, el Fiscal General y los más altos tribunales, han descubierto de pronto que el paciente estaba en lo cierto y que no había modo de disimular por mas tiempo. Por eso, como dijo el excelentísimo señor Bermejo, cuando ha llegado “el momento oportuno” se ha “descubierto” que todas las siglas interpuestas remitían a la primitiva marca de los despiadados matarifes de la Eta. Lástima que los documentos que manejan tienen fechas tan tempranas que demuestran a qué altura de los tiempos había descubierto la policía lo que el Gobierno a decidido dar a luz en este periodo pre-electoral. Esto se había programado y ya vemos cómo ha salido; peor van a salir las improvisaciones como la de dar cuatrocientos euros a los que voten a Zapatero, la iniciativa de quien carece de iniciativas.

Esta misma tarde decía Vicente Romero de ese ofrecimiento, en un programa de RNE, que del mismo modo que cuando el amor abandona a una pareja, le dice el uno al otro aquello de “cómprate lo que quieras y cárgalo a mi cuenta”, solo cuando un Gobierno no tiene proyectos, ha perdido la ilusión, y carece de propósitos e iniciativas hasta el extremo de olvidarse qué ofrecer, le da unos billetes a los votantes: “Toma 400 euros y cómprate lo que quieras”. Y al hilo de ello, unos oyentes afirmaban que los que están exentos de declarar la renta a causa de lo mezquino de sus ingresos, no han sido tenidos en cuanta por el presidente; otro, que los que no están en nómina no percibirán tampoco ese estipendio, y alguien ha reparado en que los acogidos al régimen especial agrario no se hallan entre los beneficiarios del “soborno electoral” ideado por el presidente del Gobierno inspirándose en la humillante indignidad clientelar de ciertos candidatos de la República, que compraban cada voto de los peones analfabetos del campo con un duro de plata y un bocadillo. Un gesto que habla del decoro del candidato y que Gaspar Llamazares ha calificado de medida irresponsable, injusta y temeraria.

Mas este revuelo –como las negociaciones tras lo de la T-4-- impide ver bajo las copas de los árboles el regreso del embajador y la obtención del juicio contra el primer responsable del 11-M, para cederle a Marruecos Ceuta y Melilla. Un éxito diplomático hijo de la traición.

Darío Vidal

29/01/2008

 

       Elecciones y cortinas de humo (29/01/2008 20:25)


Publicado: 16/01/2008


 

EL SUICIDA CONCIENZUDO


Si no fuera trágico daría risa. Resulta que una amante esposa ha descubierto a su cónyuge desnudo y cuidadosamente suicidado en la bañera, con más de sesenta puñaladas. Ella por lo menos así lo denunció. Un suicidio insistente y contumaz. Pero lo más sorprendente es que el señor juez confirmó la hipótesis de la desconsolada esposa

¿Se han clavado alguna vez un alfiler, se han cortado con el cuchillo del jamón, se han hincado en la mano el diabólico puñalito de las ostras? No lo quiero ni recordar. Pues bien, eso mas de sesenta veces. Más de sesenta veces sin morirse, pese a que muchas de las heridas eran mortales. Luego, claro, le hicieron la autopsia al cadáver y el forense determinó que al finado lo había finado o finiquitado alguien que no sentía, cada vez que le herían, el pungente mordisco de las puñaladas. No sé que habrá pensado el juez que levantó el cadáver y si pensaba que el muerto iría al hoyo sin pasar el trámite enojoso del reconocimiento pericial. Pero no cabe duda de que fue muy optimista al evaluar su resistencia al dolor y el vigor de su decadente fortaleza física.

Es lástima que no sepamos el nombre de la víctima para encomendar su alma a Dios, ni nos hayan facilitado el de la esposa para ponernos a resguardo. Porque es que, al parecer, el hombre padecía una enfermedad degenerativa que había mermado su fuerza muscular y le había sumido en la depresión.

Finalmente un juez, no sabemos si el optimista u otro más pesimista, ha dejado en libertad con cargos a la compañera. No hay cosa que más deteriore la relación que relacionarse. Y aunque a esto no lo califique nadie violencia de genero, es evidente que el mas fuerte se impone al débil, sea la hembra, el macho o el compañero homosexual más robusto. Pero los tíos son tan pringaos por lo general, que se autoinculpan y se entregan a la Guardia Civil.

En cualquier caso, cada cual sabe si puede o le puede su relación y si la convivencia con su prójimo –o prójima, como diría Ibarretxe-- es tan desolada e inhóspita que no merece la pena vivirse. En ese caso, mejor tomar la toalla y el cepillo de dientes y decir amablemente adiós. Y si eso no es posible, la mínima cortesía aconseja ausentarse sin “ausentar” al compañero contra su voluntad, porque es posible que no halle la vida tan desprovista de propósito sin nuestra presencia. Me recuerda aquel hilarante pacto de suicidio que proponía el obstinado Don Mendo a la casquivana Magdalena: “No tal./ Resuelto está, ¡vive Dios! / Y si te parece mal, / aquí mismo este puñal, / nos dará muerte a los dos. / Primero lo hundiré en ti, / y te daré muerte, sí, / ¡Lo juro por Belcebú! / y luego tú misma, tú, / hundes el acero en mí”.

Dios quiera que, con el concurso de la ciencia, aclaren pronto el enigma abstruso de este misterioso multisuicidio reiterativo y contumaz.

Darío Vidal

16/01/2008

 

       El suicida concienzudo (16/0