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Publicado: 30/06/2008


 

LA EUROCOPA DE ESPAÑA *


Idead, cavilad, luchad y sufrid si es preciso, pero no os rindaís; no os pediremos más, resulte lo que resulte,-- solicitaba la afición a sus futbolistas en Europa. Pero Luis Aragonés consiguió lo más importante: crear un equipo en que todos se sintieran a gusto; insuflar generosidad, espíritu solidario y afán de lucha en sus hombres; imbuir seguridad en los jugadores y fe en los seguidores, e inaugurar un estilo de juego sin imitar a nadie. Y esos son valores que trascienden los resultados. Ese es un trabajo de base que se debe a Luis Aragonés, a pesar del despiadado acoso del que fue objeto por parte de algún miserable y de periodistas que se hicieron eco, acusándole de “racista” y de “antifeminista”, dos descalificaciones que al parecer no necesitan ser probadas.

Cierta marca de cerveza difundía en un “spot” televisivo esa misma idea: Oh selección, mi selección, roja como la sangre: no más ilusiones defraudadas. No es necesario que seas la primera ni la segunda pero lucha hasta dejarte la piel. Y eso es lo que hicieron los hombres de la camiseta bermeja sin faltar un punto. Luchar, combatir, atacar, defender, pelear hasta el último momento de la competición, para seducir a los más reticentes y enamorar no solo a los españoles sino también a muchos que no lo son. Si jugando de ese modo la selección no hubiera conquistado la Copa de Europa, la hinchada no habría sido feliz como ahora, pero se habría sentido orgullosa también, asistiendo a la porfía del Niño Torres, Villa, Iniesta,, Silva, Xavi, Senna, Puyol, Sergio Ramos, Marchena, Cesc, Güiza, Iker el Santo y todos los demás, a cual mejor en su lugar y su momento. Hombres jóvenes y animosos que parecen haberse aplicado el entusiasmo de Rudyard Kipling en aquel poema sobre el vigor de la voluntad reflexiva y el propósito de no desfallecer ante las adversidades, que tituló “If” y constituye una suerte de oración láica que el seleccionador ha debido enseñarles en el campo.

Anuncian los vídeos de los partidos y este año se van a agotar. Como las fotos capaces de congelar una porción de tiempo indivisible para permitir que contemplemos con detenimiento la belleza fugaz de una acción huidiza, tal que el limpio salto de Fernando Torres en la final de la Eurocopa sobre el portero alemán, Jens Lehmann, impulsando el balón al fondo de la red.

Ayer como otras veces, el juego del alado equipo de España –al que en esta ocasión han comenzado a llamar “los de la roja” pese a que han utilizado la camiseta amarilla y la blanca tanto como la roja--, ha contrastado con la gravidez y la falta de fondo de otras formaciones que un dibujante de prensa representó como los elefantes ataviados con “tutú” que danzaban el Vals de las Flores en “Fantasía” de Walt Disney. Alemania tuvo que echar mano de los recursos de la impotencia, como los agarrones, las zancadillas y las patadas, para suplir la carencia de ideas, la falta de un proyecto ofensivo y la pesadez de movimientos, en contraposición a nuestro conjunto que sin menoscabo de la disciplina ni del concepto de unidad, jugó improvisando acciones, inventando jugadas, ideando escapadas y construyendo peligrosos ataques desde la defensa, que pudieron haber significado un par de goles más. Si la selección sigue jugando así habrá motivo para, sin renunciar a la prudencia, alentar en el futuro la confianza en la victoria.

Darío Vidal *

30/06/2008

 

       La Eurocopa de España (30/06/2008 23:01)


Publicado: 28/06/2008


 

DEMOCRACIA A LA AMERICANA


“Dime de qué alardeas y te diré de qué careces”, dice el saber popular. Y esto que nos parecía cuando niños una perversidad de los mayores, cobra toda su desoladora evidencia cuando se mira al hemisferio norte americano. No ya por la sangrante atrocidad del siniestro “goulag” sin Ley de Guantánamo y las detenciones, desapariciones y torturas perpetradas en todos los confines del Planeta en nombre de la Democracia americana, sino por la descarada segregación racial que se ha ejercido sobre todo contra los negros, pero también contra todos los que, sin serlo, no responden al patrón canónico del “Wasp”, blanco, americano y protestante. Ni el asesinato de un pacifista como Martin Luther King en la década de los 60 ha logrado deslegitimar al Ku-Klux-Klan.

La hipócrita transigencia intransigente hacia cuantos son diferentes que ha marcado la condición insular y remota de los británicos, trasplantada al Nuevo Mundo sin crítica ni posterior elaboración ideológica, ha abonado una arbitraria y pueblerina conciencia de superioridad respecto a los demás, que ha conducido a exculpar de responsabilidad penal, como a los de Abu Ghraib, a cuantos funcionarios y soldados norteamericanos cometiesen fechorías en el exterior, haciendo tabla rasa del Derecho Internacional, de la Convención de Basilea, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Justicia, la Ley, y la triunfal Democracia vitoreada.

No puede, por ello, extrañar que el trato que impone el Imperio a los diferentes sea no solo discriminatorio sino también humillante. Va para dos años que una mujer a la que le asiste la legislación española permanece en la cárcel, tras un procedimiento amañado, por no querer entregar una hija a su ex-cónyuge norteamericano. Hay por lo menos cuatro españoles condenados a muerte por imputaciones falsas con testigos comprados, que serán ejecutados si el juez no accede a una revisión del procedimiento y la sentencia, naturalmente movilizando a fuerza de dinero a los gabinetes de abogados capaces de distribuir ese maná con mano habilidosa. Porque en el país paradigmático de la Democracia y los Derechos, únicamente se accede a la Libertad con mucho dinero. Sin él no hay Justicia, ni Educación, ni Sanidad, ni Retiro laboral. El liberalismo salvaje condena a terminar la vida pobre según la democrática ley de la selva, la “American way of life”

Al bailarín Antonio Canales lo esposaron arrodillado y desnudo y le tuvieron horas antes de que pudiera pedir ayuda; el parlamentario señor Guardans que se negó a obedecer el capricho de un “gorila” de aeropuerto bajándose los pantalones y lo devolvieron a España como un fardo. Y todos conocemos casos de gente menos popular. Anteayer mismo fue detenido en Kansas un periodista de RNE que fue a EE.UU para ver a su hijo estudiante, al descubrir que llevaba en el equipaje una estrella de “sherif” adquirida en una tienda de souvenirs para turistas, acusado de usurpación de autoridad.

Es sorprendente que la Administración exhiba tal fiereza en la recepción de los forasteros que visitan el país –por no hablar de las grotescas precauciones aeroportuarias-- y que la policía sea tan puntillosa con indigentes, negros e hispanos, sin correr riesgos, y tan precavida con los “gangs” y el crímen organizado. ¡Que venga Barak Obama!

Darío Vidal

28/06/2008

 

       Democracia a la americana (28/06/2008 13:46)


Publicado: 27/06/2008


 

PODER FEO Y DINERO SUCIO


Dice un refrán castizo y feminista que “tiran más dos tetas que dos carretas”, lo que trascendiendo su significación inmediata y explícita, viene a decir que tienen más poder las razones subjetivas soterradas que las que la obviedad hace patentes.

Nuestro gran Quevedo escribía que “dineros son calidad” y, como dijo a los cuatro vientos hace unos años Paco Ibáñez al mundo mundial poniéndole música de su cosecha, “poderoso caballero es Don Dinero”, un saber corrosivo y disolvente que proclamó aquel franciscano mallorquín del XIV llamado Anselmo Turmeda quien aseguraba en sus versos rimados en jugoso mallorquín, que “els diners” hacen doctores a los analfabetos, jueces a los delincuentes, sabios a los que carecen de juicio y, en fin, “per diners canten fins els frares carmelitans”. Así es que, consecuente con su descubrimiento, colgó los hábitos como Martín Lutero tiempo después, viajó a Túnez y en 1387 abjuró del cristianismo que profesaba y abrazó la religión islámica tomando el nombre de Abdalá.

En fin, disculpen mi excurso porque tal vez me he ido muy lejos para decir algo que no justifica tanto circunloquio: para decir que la gente mezquina no vacila en vender a sus padres y su tierra a cambio de unas monedas –la traición no se paga más que con calderilla-- para comprarse el nicho más llamativo del cementerio y pagarse una esquela muy cara. Digo esto porque esta gente y los especuladores del cemento (con que se construyen los nichos) se han concertado para construir en un yermo soriano varias urbanizaciones –eso sí, urbanizaciones ecológicas--, lo que en principio no debería ser noticia porque la “cabeza de extremadura” tiene vastas extensiones en que caben las iniciativas más imaginativas. Pero he aquí que donde los sorianos que mandan --o sea ediles y diputados-- quieren construir, es sobre el poblado de la valerosa e inmortal Numancia celtibérica y encima del campo de Garray en que había establecido su campamento durante año y medio del sitiador Escipión. Los promotores de la iniciativa argüirán que no se va a construir sobre las ruinas propiamente dichas. No. Van a levantar las Torres Gemelas en la acera de enfrente de la catedral de Burgos, y no sólo alterarán por completo el paisaje sino que también deteriorarán el paraje para siempre.

De nada sirven las objeciones de universidades, autoridades científicas, historiadores y arqueólogos de todo el mundo que sugieren otras alternativas y apuntan emplazamientos distintos para las urbanizaciones en los cuatro puntos cardinales. Los depredadores del cemento ignoran que la Historia es patrimonio de la Humanidad y el suelo --alguno más que otro-- propiedad irrenunciable del vecindario aunque algún ayuntamiento pretenda apropiárselo, y pese a que algunas familias, como los Marichalar, se desprendieron de algunas fincas del término en favor de los sorianos, para que no fueran objeto de especulación.

A veces la envidia de la miseria se lamenta del patrimonio que poseen vascos y catalanes como si alguien se lo hubiese regalado. No entienden que la cultura es una fuente de riqueza irrecuperable. Y el pueblo soberano debería averiguar los movimientos recientes del Catastro de Rústica, la identidad de los propietarios y los accionistas del cemento, y las relaciones de cada uno de ellos con los políticos. ¡Poder feo y dinero sucio!

Darío Vidal

27/06/2008

 

       Poder feo y dinero sucio (27/06/2008 12:20)


Publicado: 24/06/2008


 

ESPAÑA SUPERA EL COMPLEJO


El triunfo de España ante Italia el pasado domingo me parece un logro expresivo. No soy “futbolero” y a mi juicio lo de menos es el partido. Lo más relevante es que la selección no batía a Italia desde hacía 88 años. Casi un siglo. No tengo el menor ánimo de “vendetta” contra la vieja Roma. En ella me parece estar en casa y sus moradores son de la madera de nuestros pícaros: unos sinvergüenzas, pero nuestros al fin. En realidad, aunque ese género nacido del hambre se haya nacionalizado español, las novelas de los tristes criados malcomidos nació en la baja latinidad con “El Asno de Oro” de Lucio Apuleyo y su progenie.

No se trata de alistarse contra nadie, sino de luchar por nuestra propia estimación. No desearía parecer pedante, pero después de unos siglos de vanidosa hinchazón y aparente poderío con una larga decadencia que no nos daba para comer (” 'Don' sin 'din' / mis cojones en latín” dicen en mi tierra), este país ha vivido dos centurias purgando su arrogancia, su soberbia y sus errores, primero con la frustración de El Deseado y los dislates del Rey Felón, que sembró el Carlismo con sus enfrentamientos civiles, los nacionalismos, la nueva Inquisición y la desavenencia en un país al que la guerra napoleónica había unido en torno al enemigo/amigo que nos ayudo a perder la escuadra en Trafalgar, con la cooperación del inepto Villeneuve. Una Restauración y dos repúblicas no supieron suturar ese roto y desembocaron en otra Guerra Civil y el “caudillazgo” de Franco. Dos siglos perdiendo contra todos, huyendo los unos de los otros y cultivando la planta de la delación y la miseria, vueltas las miradas sobre nosotros, mientras el resto de Europa progresaba, se equivocaba, rectificaba, se industrializaba y aprendía.

Dicho esto aquí, de sopetón y de esta manera, parece que no venga a cuento. Pero no se vencía a Italia en un encuentro oficial desde hace 88 años, de modo que muchos españoles han nacido y muerto sin vivir lo que nosotros el domingo 22. Aunque no se trata de la anécdota, como queda dicho, sino de nuestra predisposición a la derrota, fundada en una trayectoria adversa que algunos confundían con el “fatum”. Y no se trata de mal fario, sino de la suma negativa de los fracasos que desalientan y hacen concebir la idea de que no hemos nacido para vencer. Naturalmente cualquier contendiente normal admite que unas veces se gana y otras se pierde, pero cuando se instala en un individuo o un grupo la idea de que no va a triunfar, no tarda a instalarse en su cerebro la aprensión de que es inferior. Y cuando alguien cree que es inferior termina comportándose como si lo fuera.

Es cierto que desde la Transición menudean las gestas deportivas, si nos olvidamos del gol de Marcelino y el “tour” de Bahamontes. No voy a citar, para no ser prolijo, a los ciclistas como Contador, los motoristas de todas las categoría como Pedrosa, ni a Carlos Sáenz y sobre todo a Fernando Alonso cuando pensábamos que nunca un español estaría en la Fórmula Uno. No hablemos de Pau Gassol que triunfa en la NBA, el golfista Ballesteros o Carlos Nadal ganador de todo lo imaginable en las pistas de tenis. Ni podemos olvidar a los atletas que se inscriben ya en el medallero olímpico. Pero la gente ama el fútbol y es infeliz si le derrotan. La victoria contra Italia puede devolver a este país la confianza en si mismo. Dios bendiga a Aragonés.

Darío Vidal

24/06/2008

 

       España supera el complejo (24/06/2008 23:16)


Publicado: 22/06/2008


 

INOCENTES FORZANDO LA PUERTA


Mas de medio centenar de subsaharianos a la carrera han penetrado en tromba por la frontera melillense con Marruecos blandiendo piedras y palos con la determinación de los desesperados, a las cuatro de la madrugada de hoy primer domingo de verano de 2008. Antes, en las veinte horas precedentes han arribado a las costas andaluzas una patera con otros setenta negros o otra con treinta más. El continente africano tan vorazmente esquilmado y maltratado por los europeos, es desde hace años una botella de cerveza a punto de derramarse: una olla a presión en trance de estallar.

Mientras en la tierra prometida que se abre al norte del Mediterráneo hacia el brumoso y frío Septentrión nos entretenemos con empeños artificiales y objetivos inventados tales como ganar la Copa de Europa de fútbol o situar en los mejores puestos a sus pilotos de Fórmula Uno, los inocentes que huyen del Sur no tienen ocasión de distenderse con actividades lúdicas, porque su propósito es simplemente sobrevivir, comer una vez al día y hurtarse al hambre endémica que se está agravando con los despiadados juegos bursátiles de los frívolos “blancos” de siempre, y unos advenedizos musulmanes del desierto de cuyos pies ha brotado un líquido más preciado que el oro sin mérito ninguno de su parte, que les permite alcanzar los caprichosos arbitrarios de los fastuosos visires de sus cuentos.

Los tristes invasores de piel oscura probablemente no albergan malos sentimientos hacia los blancos invadidos, ni saben que estos han diagnosticado su mal y conocen ya los medios de remediarlo. Pero cuando sepan que también estamos en condiciones de rescatarlos de la hambruna y la miseria, dedicando parte de nuestro dinero mal ganado a dotarles de explotaciones agropecuarias, agua tratada, centros sanitarios y escuelas, ese día se romperá el mundo. Por eso tal vez algunos prefieren que se mueran y alimentan conflictos como el de Darfur. De ese modo amplían el mercado de productos de primera necesidad con la golosina de manufacturas ideadas para el Poder como son las armas de guerra. Mas algunos nos acusan ya de ser los emponzoñadores del “ezbolá” y los causantes del VIH, ideado por los EE.UU para aniquilarlos. Así explican por qué la industria farmacéutica no quiere proveerles de medicinas y vacunas si no pagan, sabiendo que ellos no tienen con qué.

Unos setenta hombres desesperados acaban de penetrar por la frontera de Melilla después de meses –tal vez años--, de caminar sin descanso por selvas y encharcados pantanales infectados de paludismo, poblados de insectos y alimañas en ocasiones mortales, de atravesar desiertos en los que el peor enemigo no son las bestias, las fieras y la fiebre. Este grupo es lo que queda de centenares de seres que partieron hacia la salvación y se quedaron en el camino; jóvenes cuyos restos son devorados por los gusanos y las moscas mientras se funden en comunión con la tierra. Y unos negros –poca cosa-- que cuando creían haber llegado a la meta, los han arrestado o están siendo buscados por todos los rincones del territorio --mientras España se enfrenta a Italia en Austria entre los cánticos de alegría de fanáticos y “tiffosi”--, para deportarlos de vuelta a su país. Tal vez no puedan quedarse pero es injusto expulsarlos. Habrá que desperezar a los políticos.

Darío Vidal

22/06/2008

 

       Inocentes forzando la puerta (22/06/2008 17:49)


Publicado: 21/06/2008


 

DE LA VIDA Y EL ARTE


Un lector airado me llama analfabeto por mi artículo “Perversión de los impotentes”. Y puede que lo sea, que no hay nadie sin lagunas que enmendar, pero no por las causas que él aduce. Me rechaza como interlocutor iletrado porque, según él, no entiendo el que llama Arte Moderno.

El arte actual explora los caminos trabajosa, fatigosamente, en muchas direcciones desde el hiperrealismo a la abstracción. Pero mi comunicante ha ido a elegir para denostarme precisamente lo que no es Arte. Esa actividad a que se refieren confusos los espectadores diciendo modestamente que ellos no saben de arte porque no lo entienden. ¿Cómo una persona normal que no ha sido desorientada por la Crítica puede no gozar con Mozart, con Brahms, con el minucioso Fortuny, el ampuloso Dalí o Pablo Serrano?

Las gentes del siglo XII se extasiaban con los motivos florales y las figuras humanas esculpidas en los capiteles de los claustros y gozaban ente los coloridos retablos de los templos en que oraban a pesar de que eran analfabetas en su mayoría, como los propios artistas. No es preciso saber leer y escribir para experimentar la armonía y el equilibrio inefable de lo bello, y también el desorden de la fealdad rescatada por la belleza –descartando por supuesto el “feísmo” que nos persigue-- aunque probablemente un observador cultivado lo vivirá con más hondura. Pero que nadie se engañe alegando que cierta obra no gusta porque es demasiado exquisita y los demás “no saben de Arte”. La obra que no convence, que no atrae, que no fascina, que no inquieta, que no sosiega, que no hace sentir y que en alguna medida no emociona, no es arte. Pero que no se desalienten: tal vez sepan hacer bien otra cosa.

No se si mi corresponsal es artista performa-deconstructo-instalativo, si es un crítico avanzado, si un “snob” académico, o un cristiano desorientado incapaz de discernir, que ha pretendido ponerse “à la page” a fuerza de leer monografías “para entender el Arte actual” como quien recurre a los manuales de auto-ayuda. Pero sorprenden su violenta pugnacidad y su desprecio insultante: algo le debe de ir en el negocio.

Para defender o denostar algo no hay que tener los huevos en el mismo cesto; no se puede ser juez y parte a la vez, ni “marchand” y crítico al mismo

tiempo.

Y en cuanto a la tácita defensa de las barbaridades en nombre del Arte, como lo de martirizar a un animal “mientras hablen de uno”, no voy a entrar en liza porque tal actitud no merece sino desprecio. No pertenezco a ninguna secta que espere la transmigración, ni a una sociedad protectora de animales. No soy un moralista ni un devoto, pero no hay empeño que valga lo que una vida, así sea de un animal. Porque la vida es una expresión sublime de belleza. La vida tiene algo sagrado y atentar contra ella constituye una profanación. Hay escarabajos que tienen mas dignidad que muchos humanos, aunque sean “investigadores” estéticos.

Darío Vidal

21/06/2008

 

       De la vida y el Arte (21/06/2008 19:58)


Publicado: 20/06/2008


 

PERVERSIÓN DE LOS IMPOTENTES


Hay impotentes que han oído hablar de que los artistas son famosos sin dar golpe y deciden que “para listos, ellos”. Parten, claro está, de algunas premisas falsas como la de que los artistas no trabajan, y de la presunción de que poseen imaginación y fantasía, aunque tienen la caradura suficiente para intentar dar el pego.

Lo de tener algo que comunicar ni se lo plantean, porque no se les pasa por la cabeza pretensión tan ambiciosa. Se aliñan con el mayor desaliño, se ponen los atuendos más zarrapastrosos, y helos ahí convertidos en artistas. Son como aquel chiste de Cesc en que un tipo se encuentra a un conocido junto a un desvencijado utilitario rodeado de botes y pintura, pinceles y cinta adhesiva. “¿Pero es que te has hecho pintor de automóviles?”. “No –responde el pringado de las brochas--; es que aprovecho los ratos perdidos para hacérmelo deportivo”.

A mi estos “bricoleurs” de domingo me tienen sin cuidado aunque en ocasiones destilen el resentimiento indigerible de no ser nada, eso cuando no aseguran que Tiépolo, Piero della Francesca, Reembrandt, Ticiano, El Bosco, Brueghel, Velázquez, Goya, Rodin, Van Gogh y otros perezosos diletantes “están ya superados”. (“¡No será por ti!”, apetece decir). A mi, se lo prometo a ustedes, los “amateurs” ociosos del palique, la tertulia y las investigaciones desordenadas --¡que quieren, estamos en la era de la ciencia y todo el mundo se lo pasa investigando, desde las galaxias a la tortilla de patata!--, que enmascaran con parloteo la falta de esfuerzo, trabajo, criterio y reflexión, me tienen sin cuidado. Por mi, como si se operan. Viven en sus “cerráculos” inhalando el aire viciado de la madriguera y, de vez en cuando, muestran a los amigos sus ocurrencias en forma de sanitarios-escultura, telas en blanco con los bastidores montados del revés, atrevidas “instalaciones”, desconcertantes “performances” como la del “paño maravelloso” y audaces “deconstrucciones”

Que contradicción: en la época de aquellos superados maestros, todos se juzgaban modestamente “artesamos”, y ahora los meros artesanos con el oficio mal aprendido, se reputan artistas. Aunque han rebasado el margen de la decencia como el innombrable médico-artista-anatomista austriaco que expone retazos de intestino, vísceras y fetos tratados con silicona o en formol, para deleite de los desquiciados “voyeurs”. Mas si esa exhibición de vísceras “en adobo” es estéticamente objetable, lo de exhibir la tortura de un animal hasta la muerte, es éticamente repugnante y abyecto, por mucho que se disfrace de arte conceptual.

Es más que discutible que el costarricense Guillermo Vargas, alias “Habacuc”, sea un artista. Al margen de que atar a un perro hasta que muera de hambre y sed no exige esfuerzo, fantasía ni creatividad alguna, sí denota una maldad y una falta de sensibilidad, de piedad, buen gusto y empatía que descalifican a ese fulano no solo como artista sino como persona de bien. No importa que la Juanita Bermúdez de la Galería “Códice” de Managua --otra que tal--, intente justificarse. Lo absolutamente inconcebible es que la Bienal Centroamericana de Arte haya invitado a este individuo para que repita la “performance” durante la exposición de este año. Y que nadie haya destituido fulminantemente a sus gestores.

Darío Vidal

20/06/2008

 

       Perversión de los impotentes (20/06/2008 22:11)


Publicado: 18/06/2008


 

LA OPCIÓN DE JOSÉ TOMÁS


Los agoreros detractores de José Tomás; los castizos del “díganme de que se habla, que me opongo”; los incipientes, precoces y culpables opositores apriorísticos sin motivos, causas ni datos, sospechaban de los triunfos que cosechaba en lo que en El Foro llaman “provincias”, porque no tenía agallas de presentarse en Madrid. Le reprochaban que no torease en Las Ventas porque no se atrevía a aparecer en la que califican ellos -- de manera pueblerina, infantil y por desgracia muy española--, de primera plaza de toros del mundo, cuando en realidad la mas grande y colosal es la de El Toreo de Méjico y probablemente la de afición más entendida, la de Sevilla.

Pues bien, José Tomás ha acallado los graznidos de los envidiosos y la arbitrariedad de los isidros recelosos con solo dos festejos. El primero con un buen encierro en el que demostró su condición de artista, y el segundo, el pasado domingo, donde exhibió su excepcional valor, porque con aquellos morlacos gazapones, mansos y peligrosos, no había otra cosa que demostrar. Ahora que ha toreado paralos gatos”, no tiene nada que demostrar por lo menos nada que pueda costarle la vida. Ya saben todos --como si las astas de los toros fueran de distinto diseño en la Corte y en Provincias-- que no tiene miedo físico y carece de miedo escénico, porque para hacer lo que hace se basta a sí mismo. Y el que quiera ver, que vea, como dice el Evangelista.

Antonio Gala cuenta hoy en su “Tronera” que cuando tenía siete años le dijo Manolete que “por encima de la incomprensión, los peligros y los riesgos, el torero tenía que estar siempre bonito”. Ese es el lema de los creadores y los artistas por encima del valor. El Toreo no ha de ser una lucha a brazo partido aunque a veces se eche a cara o cruz la vida, ni el torero un matarife o un mártir con la taleguilla tiznada de sangre, sino el oficiante de una inquietante y críptica ceremonia estética, acaso un tiempo religiosa, que nació en la cuenca mediterránea de Poniente y pervive en este país de contradicciones, como les mostró a los rusos mi amigo José Ignacio Martínez Manrique en una bellísima conferencia, inteligente, penetrante, magistral y llena de sabiduría, impartida en la boreal Moscú con propósito casi doctrinal y apologético.

Desde este momento sería juicioso que cesara el acoso al artista, no vayamos a matarlo como valiente, tal que otros con Manolete (“Manolete, Manolete / si no sabes torear pa' que te metes”). No es preciso aguijonearle porque le sobra “vergüenza torera” y ganas de agradar. Convendría hacer lo imposible por evitarle más riesgos de los que comporta naturalmente vérselas con “cuatreños” astifinos con varias toneladas al galope en un círculo de tablas. Para que se rían, yo me vi en una ocasión con un becerro que se me arrancó hasta ponerse a escarbar bufando en mis pies y senté plaza de valiente porque no me moví. No podía moverme. Ni hablar.

Así es que vamos a facilitarle las cosas aunque sea en beneficio propio. Y que él decida quitarse de encima, con decoro pero sin riesgos excesivos, a los morlacos enseñados y traidores que pueden aportar muy poco, apenas nada, al arte de la lidia, que es lo hermoso, lo grande y lo sublime. Porque toreros como José Tomás, se dan, con suerte, sólo uno por siglo. Vamos a procurar conservarlo. Y que Dios reparta suerte.

Darío Vidal

18/06/2008

 

       La opción de José Tomás (18/06/2008 20:18)


Publicado: 17/06/2008


 

LA VOLUNTAD DE MORIR


Con frecuencia los más medrosos, los que tienen mayor miedo a morir, terminan atrayendo la muerte. Es como si su temblor y su huida destilasen un perfume que la sedujese como a los perros el sudor de la presa amedrentada. Decía Ortega y Gasset en aquel inolvidable prólogo al libro sobre la caza mayor del conde de Yebes, que no hay nada que motive tanto a un depredador, que aquel que escapa porque se siente perseguido.

José Tomás es el paradigma del que busca la muerte para no perder la vida. La última tarde sufrió una cogida de tal gravedad que salió de la plaza por la enfermería cuando tenía preparada la puerta grande. Se aplica el lema de los guerreros espartanos a los que sus madres pedían que volvieran de la lid con el escudo o sobre el escudo, esto es victoriosos o muertos.

El torero de Galapagar ha apostado por una existencia de héroe con la determinación de alcanzar la luz, aunque la gloria acabe abrasándolo. Ha escogido vivir en el riesgo y la belleza, para morir de la manera sublime que esa vida merece. Ha dicho alguna vez que espera acabar en la plaza porque es la forma de morir de los toreros. Esa es la razón de su impavidez en los peores trances y de esa lidia serena, templada, lenta, medida y escalofriante, que sólo puede ejecutar un artista que se impone al miedo, un creador de belleza, un danzarín estático como un escultor del movimiento, que compone la figura desde todos los ángulos para comunicar la emoción que experimenta.

No es un suicida inconsciente ni un ignorante que desconozca los terrenos del toro y se coloque atolondradamente en su trayectoria. Ha depurado su arte después de muchas horas de reflexión y haber visto muchos toros antes y durante su periodo de retiro, apurando sus talentos hasta la linde de lo imposible, ponderando la exactitud y la plasticidad de cada lance si consigue que la fiera pase por su cintura o por su pecho sin desviarse de su camino ni cometer él ningún error. Cuando se produce esa conjunción, surge el pase templado, medido y pasmoso que descubre el escalofrío y la emoción inefable de la belleza: el complejo sentimiento de entusiasmo estético que se desvela con el hallazgo de la verdad. Mas si el cálculo o el pulso le traicionan, tiene la gallardía de no enmendarse, para abandonarse por completo a las astas del toro asumiendo su error.

Quienes ven como el toro y el torero van al encuentro de la muerte y saben que si aquel no cae de la estocada será Tomás quien muera porque no se ha dejado espacio para salir de la “suerte”, perciben que están presenciando un suceso irrepetible, inefable, estremecedor y sublime. Y aunque hasta ahora ha acertado, de esa manera han dejado la vida en el ruedo algunos de los mas grandes, como “Manolete” y “Paquirri” y estuvo a punto de sucederle a él pasado 15 de junio de 2008, cuando al entrar a matar, fue prendido por un asta en el muslo derecho que desgarró veinte centímetros, aunque por fortuna el animal no acertó con la femoral.

La clave de ese vivir no es el hambre como antes decían, sino el deseo de trascenderse que es otra cosa mas honda, en quienes tienen algo que decir, para poder “echarlo de sí” como decía el bardo aunque nadie más lo entienda. Y en cada corrida, en cada faena, en cada lance, piensa el artista que ahora sí, que esta vez va a ser la decisiva, aunque sólo lo sepa él.

Darío Vidal

17/06/2008

 

       La voluntad de morir (17/06/2008 23:56)


Publicado: 14/06/2008


 

MENTES DESÉRTICAS


Excelente el fichaje zapateríl con la ministra de Igualdad. Cuando haya problemas –y ahora los hay-- bastará con sacar a pasear a Bibi Aído, a ver qué parida se le ocurre para distraer al personal. Aunque no creo que tenga mucho recorrido vista la pobreza de su repertorio, dale que te pega con el sexo en la Gramática. Alfonso Guerra era otra cosa. Era un provocador con recursos. Era un tipo leído, ingenioso y mordaz, en tanto que esta chica es un producto transgénico de la sociedad opulenta de la postransición, víctima del actual plan de estudios, con una Primaria sin incentivos, una Secundaria sin metas, y una Universidad a la carta, sin ambición y para estar por casa. Pertenece a la primera oleada de universitarios “a la violeta” --aunque ella no sabe lo que quiere decir eso--, confeccionados a la medida de ciertos candidatos para “clonar” electores. (“A ver ¿que quieres estudiar tu?” “¿Yo? Nada”. “Muy bien: a ver, usted, extiéndale al chico un título de Nada”. “¿Y tú?” “Yo querría Económicas que dicen mis papás que tiene mucho futuro, pero es que el Análisis Matemático no me entra”. “¿Será por eso? ¡Como si no hubiese asignaturas! A ver, en el programa de esta niña que sustituyan el Análisis Matematico por Historia del Arte. ¿Te gusta más así?”)

Y esto no es más que el principio. Hay que prepararse a soportar a unos españolitos analfabetos en varias materias, satisfechos de sí y con las mentes en barbecho por culpa de una Universidad “placebo” y complaciente, capaces de decir como Bibiana Aído –quien no alcanza la talla de becaria-- que la voz sudamericana “guay” y la palabra chiquitocalzadeña “fistro” son anglicismos, y afirmar con la altanería, la audacia y el desparpajo de los ignorantes, que están admitidas por la Academia. ¡La vida es una tom, tom, tómbola! Y no se lo tomen a broma, pues a partir de ahora tendrán razón porque van a ser mayoría.

Como los hijos hablan de sus padres y los perros de sus amos, así los elegidos hablan de sus electores y los equipos de colaboradores de sus jefes. A Zapatero se le juzgará por la frivolidad con que ha gobernado y la previsible actuación de algunos miembros de su entorno electivo como el reincidente Fernández Bermejo, la ineficaz, desabrida y arrogante Magdalena Álvarez, el pasmado Moratinos, el adulador Bernat Soria, y este pimpollo de la Igualdad.

Y discúlpenme por decir que no iba a hablar más de esta chica, pero no sé si voy a poder cumplirlo.

Darío Vidal

14/06/2008

 

       Mentes desérticas (14/06/2008 23:43)


Publicado: 13/06/2008


 

IGUALDAD DISCRIMINADA


Mi querida doña Bibiana: es usted una mina. He leído con alguna calma las declaraciones que hizo en el “Congreso de los Diputados y las Diputadas” y promete depararnos hilarantes jornadas de esparcimiento y holgorio en competencia con su coterránea doña Magdalena Álvarez, que en relación con los problemas es como la miel para las moscas: que se quedan “presos de patas en ella” sin poder desembarazarse de ninguno. Solo que ella está aquerenciada y ha desarrollado sentido, tiene más trapío y posee una imagen más bronca y voz de caporal, en tanto que usted es como una gacela Thomson inquieta y juguetona, que pasaba por ahí al azar, y a la que Chaves ha querido gratificar incorporándola al grupo de “el cupo”. El caso es que entre una y otra van a hacer las delicias, por lo menos, de los periodistas parlamentarios.

No desearía dedicarme a sus ocurrencias de manera monográfica como llevo camino de hacer, ni escribirle una suerte de contra-blog, peri-blog o para-blog, porque usted ya lo hace muy bien. Pero es que Su Señoría (o Su Señorío) resulta irresistible y no va a ser fácil sustraerse a la provocación.

La primera cuestión que habría de plantearse –y no es un desaguisado que deba atribuírsele a usted aunque se lo encuentre ahí-- es si es justo, ecuánime, igualitario, democrático y lo que es más grave, constitucional, que la pena que grava una culpa sea distinta para un moro o un cristiano, un negro o un blanco, un homosexual o un heterosexual, un español o un comunitario, un europeo o un asiático. ¿Qué me responde? Porque lo mismo puede decirse si el criterio punitivo se funda en el sexo. El que delinque, sea quien sea, ha de ser reprimido según su culpa. Así de sencillo.

Sus santas compañeras mártires responden que los machos son más proclives a las actitudes violentas. Pues muy bien: en el pecado llevarán la penitencia. Y si reinciden, con recargo. No es de recibo la tesis de algunos que confunden la Democracia con el tocino, según la cual una vez purgado el delito, pelillos a la mar. No. El penado debe quedar limpio por completo si se rehabilita; pero si reincide deben pesar sobre él los antecedentes como una losa. Así es que si los delincuentes de género repiten, leña al mono, con el agravante de reincidencia. Pero que un mismo hecho sea tipificado como “falta” si lo comete una mujer y como “delito” si lo comete un varón, en virtud de una llamada “discriminación positiva” es algo que daría risa si no fuese asunto tan serio. Eso, Señoría (o Señorío) es algo que no lo suscribirían ni en Zululandia. Por eso ha sido el hazmerreír en los ámbitos jurídicos del Continente, y abunda en el prejuicio machista de que las mujeres carecen de sentido de la Justicia, de la equidad y la sindéresis. Y ha sumido en el ridículo y el descrédito a la Sección Femenina zapatera. Flaco servicio a la acusa.

Pero vayamos a lo que usted ha dicho. Se propone desarrollar hasta las últimas consecuencias la Ley contra la Violencia de Género, impulsar la Ley de Igualdad, e iniciar la redacción de la Ley Integral de Igualdad de Trato, para erradicar la discriminación por causa de las discapacidades, de la edad, la raza, la religión o el sexo. ¡Ahí te quiero, escopeta! La señora Aído está abocada a la esquizofrenia si no suprime la idea de “discriminación positiva” --para otros, negativa-- de la primera de ellas, para hacerla compatible con la lógica, la equidad y la Constitución. Mal rollo, piba.

Darío Vidal

13/06/2008

 

       Igualdad discriminada (13/06/2008 00:49)


Publicado: 12/06/2008


 

MISS IGUALDAD”


No me parece imposible que Bibiana Aído pueda volver loco a un caballero si se lo propone, ni mucho menos, pero me parecería un torpeza por su parte que “le cambiase la masculinidad”, que es lo que se propone hacer con los españoles desde el Ministerio de Igualdad. Mal rollo, tía. Ahora recuerdo la historia de un jalisqueño, remacho él, que decía en un tasquita de Andalucía, pongamos por caso: “¡Pos en Jalisco somos todos puros machos!” A lo que respondía el cofrade de la barra: “Ya ve, pues aquí somos la mitad machos y la otra mitad hembras, y no tenemos queja”.

Lo que ya me parece más difícil, pese a su indiscutible buena disposición, su buena figura, su buena sonrisa, su buena... de todo y su “glamour” (sustantivo de los años 40 recuperado por los inválidos del idioma) es que consiga cambiar la masculinidad de los hombres como Pedro Cerolo pretende. Tal vez algunos querrían lograr lo mismo con la feminidad femenina, aunque de otra manera, para dejar de lado los llantos, las presiones afectivas, los chantajes sexuales, los morritos en ocasiones deliciosos pero morritos al fin, y otras estrategias desconcertantes. Pero nada. Que no se puede, doña Bibiana. Que somos como somos, y lo somos para bien. Que se lo digo yo. Y si el modelo masculino no le “mola”, bastante hará con domesticar al ejemplar o ejemplares que la fortuna le reserve, que no será poco.

De todos modos, me parece que tiene una fijación sexual; que cuando a usted la etiquetaron le pusieron el cerito con la cruz debajo, del mismo modo que algunos pichabravas llevan el cero con la flecha enhiesta a un lado. Que le vamos a hacer. Pero me parece que eso no predispone precisamente a la igualdad porque tiñe nuestro comportamiento del color de las hormonas. Sobre todo mirando desde los rozagantes 31 años como Su Excelencia, bendita sea, que contempla el mundo en un decorado marino y luminoso orlado de playas de arena fina, clara y plateada, como las que a los ingleses les fascinaban, tanto como a los griegos los talles cimbreantes de aquellas bailarinas que les hacían perder el sentido. Por ello algunos eruditos sitúan Cádiz en la ruta de Ulises, retenido varios años por unas sirenas que bien pudieran ser aquellas mismas danzarinas de cabello largo, coral en los zarcillos y conchas en el pecho, que movían el mundo cuando agitaban las caderas.

Dios la bendiga Bibiana –aunque sea agnóstica, que Él no repara en tan nimias cosas-- por gaditana, por permanecer en la veintena como quien dice, por ser Acuario –¡qué otra cosa se puede ser siendo de Cádiz!-- y por guapa (y no sea hipócrita llamándome machista, que por algo se aderezó con aquel entallado vestido rojo para hablar ante los miembros y “las miembras” del recién bautizado “Congreso de los Diputados y las Diputadas”). Pero algo le sucedió, mi querida Bibiana de mi vida, cuando anunció la erección de un monumento a las víctimas de la violencia de género y prometió la ley integral contra el tráfico de personas con fines de explotación sexual. ¿Y las personas explotadas a secas que son mayoría, no la merecen?

Que no, doña Bibi, que su currículum es el de un/una licenciado/a recién titulado/a, pero su cerebro no destila una sola idea. No me convence usted. Es una frívola adorable para invitarla a gambas y martini. Pero no puede ser usted ministra. Aquí sí, en femenino.

Darío Vidal

12/06/2008

 

       Miss Igualdad (12/06/2008 17:27)


Publicado: 11/06/2008


 

MIEMBROS Y MIEMBRAS


Una muestra de lo que una persona tiene en la cabeza y de la madurez de sus ideas es lo que hace al acceder a un puesto de responsabilidad. Hugo Chávez se propuso la nacionalización de la producción minera en beneficio de sus compatriotas, hembras y hembros; la femenina presidenta Kirschner de Argentina, reasentar el “Justicialismo” neoperonista al servicio del pueblo (y de la “la puebla” por supuesto), del mismo modo que, en otro tiempo, los generales de infausta memoria quisieron recuperar la soberanía de las Islas Malvinas. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega ha apostado por el servicio a la nación, aunque alguna vez se haya ido de modistos y peluqueros, tal vez para quedar bien, con otras compañeras hipermétropes, présbitas o, por decirlo más claro, cortas de vista. Aunque eso han sido veleidades pasajeras, porque una política también tiene su corazoncito.

Sin embargo la ministra de Igualdad –Jesús, María y José, qué cartera-- a la que no se le ocurre qué hacer con su amplio e inabarcable cometido, ha decidido que los hombres maltratados tengan también un teléfono de contacto para quejarse cuando sus mujeres les llamen cornudos, cabrones, calzonazos y consentidos --algunas veces con música de sartenazo--, y para confiarle a la telefonista que les están entrando ganas de darles un mamporro. “No haga eso; no sea débil: resista”. “Pero, señorita, es que llevo toda la vida y estoy perdiendo la paciencia”. “Usted no haga caso; usted como sí no”. “Es que, ahora que estoy en el paro, me dice que vivo de ella y soy un chulo y un parásito”--, se queja sollozando. “Lo que tiene es que ir a un psiquiatra”.

Por supuesto que no justifico el mamporro ni de unos ni de otros –uno ha de andar justificándose siempre, qué lata-- pero puesto que la titular del Ministerio de Igualdad, Bibiana Aido, parece querer reconocer que también algunos hombres sufren acoso, no sería malo que recibiesen asistencia también no solo “las miembras” del neologismo que ha inventado, sino también los miembros de esta sociedad. Y que se la pase el complejo de no llamarse Aída.

Mas por lo común, las paladines (¿o ”paladinas”?) están en asuntos de más enjundia. Por ejemplo, el ala más feminista y radical del feminismo hispano, ha conseguido que Ángela Bustillo –que no debe pasarse en la modestia ya que posee un Busto razonablemente apetecible-- pueda presentarse al concurso de “miss” saltándose el reglamento a la torera, aunque sea una mamá con niños y una“mistress” con toda la barba –es un decir--, igualando de este modo el insondable misterio de la Inmaculada Concepción. Otra facción de activistas, en vez estar por que las mujeres cobren igual salario a igual cometido, que sería una reivindicación merecedora de una huelga general, están en el fútil empeño de desvirtuar la Gramática, siguiendo a la esclarecida diputada Carmen Romero cuando se dirigía a los “jóvenes y jóvenas”, y secundado de modo entusiasta por el “lehendakari” que haría moneda falsa por ciscarse en todo lo español, incluida la gramática.

Y no comprendo aún por qué no postulan la denominación de mujeras y mujeros, ya que la voz Hombre está proscrita por las analfabetas funcionales, ignorantes de que la palabra hombre no es sexista sino la versión castellana del genérico latino “Homo” --con hache, no de lavadora-- un orden de la familia de los primates (y “primatas”). Que Dios nos ampare.

Darío Vidal

11/06/2008

 

       Miembros y miembras (11/06/2008 19:06)


Publicado: 09/06/2008


 

EMBUDO NACIONALISTA

En un principio, los “pobres” catalanistas políticos del catalanismo insolidario, pusilánime, plañidero y llorón que denunciaban persecuciones anticatalanas y complots centralistas –confundiendo la nativa catalanidad con el catalanismo impuesto, sectario, pedigüeño y arrogante-- inspiró el eslógan “entre tots ho farem tot” (lo haremos todo nosotros solos) y, poco mas tarde, en una memorable campaña de la Cruz Roja, el de “Sang catalana pels catalans”, que obtuvo los peores resultados de la historia, se puso de manifiesto que el común de los catalanes sin “ismos” se sienten cómodos con su identidad, y con frecuencia avergonzados de las actitudes despectivas de sus otros paisanos que cuando organizan congresos profesionales eligen como lenguas oficiales el catalán, el ínglés y el francés por ejemplo, y resulta imposible presentar una sola ponencia ni leer una comunicación en español, como si el español, que es también su lengua, fuera “suahili”. Hace solo unos días estuve con unos amigos en el templo de Santa María del Mar, erigido con sus manos por marineros y estibadores cuando Cataluña carecía de complejos, y quise obsequiarles con un librito bellamente ilustrado que se los recordase. Bien, pues no había. “Se habrá acabado”,- dijo el meapilas del tenderete sin molestarse en mirar. Pero estaba en todos los restantes. Incluído el japonés.

Estamos viviendo una campaña de inmersión en catalán desde que los alumnos de secundaria no secundaron la asistencia a clase y ahora el idioma se ha impuesto por Ley. Y en los patios de recreo se amonesta a los que se dirigen a los demás en otro idioma. Esto es lo que podría llamarse el embudo nacionalista. Una práctica clerical abiertamente soviética.

Se ha conseguido ya que todas las radios emitan todas las horas en catalán y como no acababan de conseguir que los comerciantes lo utilicen en todos los casos, han decidido chantajear para que se rotule, se responda, se hable y se escriba en catalán. He podido comprobar que en lugares que respondían en español, responden invariablemente en catalán –lo que me parece muy bien-- y no cambian de idioma ni por saber morir. Al parecer, tal como instituyeron una “gestapo” ambulatoria para delatar a los comerciantes tibios, han creado un servicio de espionaje telefónico para que no sepan si hablan con un agente provocador.

Es lo que han hecho los responsables de política lingüística de las Islas en un gesto de noble emulación, con la línea “Berlin Air” a la que exigen que se publicite y hable a sus clientes en balear. Una campaña idéntica a la de Cataluña contra sus “invasores” extranjeros, solo que los perspicaces baleáricos que viven de ellos, van a matar la gallina de los huevos de oro.

En Barcelona iniciaron la pugna negándose a acoger inmigrantes, lo que sentó fatal al común de la sociedad que los tachó de egoístas pueblerinos e insolidarios y les hizo frenar el ataque; ahora pretenden que no lleguen extranjeros, vetándoles el español ya en el aeropuerto, lo que ha irritado y tiene desconcertados a los alumnos de español, cuando se percatan de que han elegido el destino equivocado. No es eso lo que quería el honorable cordobés, pero así son las cosas.

Darío Vidal

09/06/2008







 

       Embudo nacionalista (09/06/2008 23:19)


Publicado: 06/06/2008


 

RAJOY PIERDE EL TREN


Parafraseando la célebre aporía sobre la genialidad del genio, cabría preguntarse si el tirano nace o se hace, lo mismo que si la cercanía del poder cambia a los dirigentes aún antes de alcanzarlo. Parece mentira pero desde la noche del triunfo de Zapatero en que vimos a un Rajoy vencido pero entero y digno, a la fecha de hoy, la imagen del lider del PP se ha deteriorado hasta casi la consunción.

Después de su primer arranque de dignidad, lo primero fue lo de agarrarse a su cargo argumentando repetidamente que lo hacía por la insistencia de los militantes; después aquello de manifestar que si los otros presentaban sus candidaturas por qué no lo iba a hacer él también; mas tarde sugiriendo que la interposición de otros liderazgos supondría la desmembración del partido; después pidiendo a sus próximos que no hablaran ni respondiesen a los políticos y los medios cuando les preguntaran por María San Gil y Ortega Lara, al tiempo que dejaba desgastarse a Esperanza Aguirre y Ruiz Gallardón-- que parece dispuesto a premiar después de genuflexo sentándolo a su diestra --como si él únicamente pasase al azar por allí, mientras sacaba a pasear el cuerpo incorrupto de Manuel Fraga del baúl en que estaba arrumbado.

El caso es que, en poco más de dos meses, ha recorrido a los ojos de sus votantes el camino que media entre ser un ídolo o un villano. Y la gente que creía en su recto discernimiento y suponía que no perdería nunca el aplomo y el decoro al husmo de un plato de lentejas, como les ha ocurrido a otros, han descubierto, para su frustración, que no trataba de “aggiornarse” para la nueva y durísima travesía del desierto que puede conducir, o no, a la Moncloa, adoptando una nueva estrategia, sino que estaba dispuesto incluso a mudarse de ideología.

Está visto que le preocupa tanto no perder el tren --que tal vez ya no existe--, que ha soltado las manos del timón para que lo empuñen quienes quieran, y gobiernen el partido los segundones y los advenedizos, para poder dedicarse enteramente a cosechar avales y garantizarse el voto en el próximo congreso, sin preocuparse de la sangría de militantes que devuelven el carnet ni el abandono de algunos de los individuos más singulares, luchadores y carismáticos, tal que algunos miembros de la directiva que han puesto su vida al servicio del PP --como otros vascos ejemplares la pusieron en su día al del PSOE--, sufriendo vejaciones, amenazas, y riesgo cierto de la vida, hasta tener que prescindir de la intimidad compartiendo la existencia con los escoltas.

Pero Madrid, que gira en una órbita olímpica muy por encima del suelo que pisan los humanos, se ocupa de otras cuestiones de mayor fuste y enjundia, como la maniobra, la intriga, y la emboscada, de modo que carece de tiempo para alimentar esos temores de provincianos consistentes en mirar debajo del coche antes de abordarlo, negarse a abrir la correspondencia y evitar salir de casa si un escolta tiene la gripe.

Mientras media España se siente postergada, el que se postula para jefe de un partido y tal vez para presidente de la nación, ha abandonado la política para refugiarse en la intriga interior. Rajoy ha perdido el tren.

Darío Vidal

05/06/2008

 

       Y Rajoy perdió el tren (06/06/2008 01:07)


 

RAJOY PIERDE EL TREN


Parafraseando la célebre aporía sobre la genialidad del genio, cabría preguntarse si el tirano nace o se hace, lo mismo que si la cercanía del poder cambia a los dirigentes aún antes de alcanzarlo. Parece mentira pero desde la noche del triunfo de Zapatero en que vimos a un Rajoy vencido pero entero y digno, a la fecha de hoy, la imagen del lider del PP se ha deteriorado hasta casi la consunción.

Después de su primer arranque de dignidad, lo primero fue lo de agarrarse a su cargo argumentando repetidamente que lo hacía por la insistencia de los militantes; después aquello de manifestar que si los otros presentaban sus candidaturas por qué no lo iba a hacer él también; mas tarde sugiriendo que la interposición de otros liderazgos supondría la desmembración del partido; después pidiendo a sus próximos que no hablaran ni respondiesen a los políticos y los medios cuando les preguntaran por María San Gil y Ortega Lara, al tiempo que dejaba desgastarse a Esperanza Aguirre y Ruiz Gallardón ?al que parece dispuesto a premiar después de genuflexo sentándolo a su diestra --como si él únicamente pasase al azar por allí, mientras sacaba a pasear el cuerpo incorrupto de Manuel Fraga del baúl en que estaba arrumbado.

El caso es que, en poco más de dos meses, ha recorrido a los ojos de sus votantes el camino que media entre ser ídolo o villano. Y la gente que creía en su recto discernimiento y suponía que no perdería nunca el aplomo y el decoro al olor de un plato de lentejas, como les ha ocurrido a otros, han descubierto, para su frustración, que no trataba de ?aggiornarse? para la nueva y durísima travesía del desierto que puede conducir, o no, a la Moncloa, adoptando una nueva estrategia, sino que estaba dispuesto incluso a mudarse de ideología.

Está visto que le preocupa tanto no perder el tren --que tal vez ya no existe--, que ha soltado las manos del timón para que lo empuñen quienes quieran, y gobiernen el partido los segundones y los advenedizos, para poder dedicarse enteramente a cosechar avales y garantizarse el voto en el próximo congreso, sin preocuparse de la sangría de militantes que devuelven el carnet ni el abandono de algunos de los individuos más singulares, luchadores y carismáticos, tal que algunos miembros de la directiva que han puesto su vida al servicio del PP --como otros vascos ejemplares la pusieron en su día al del PSOE--, sufriendo vejaciones, amenazas, y riesgo cierto de la vida, hasta tener que prescindir de la intimidad compartiendo la existencia con los escoltas.

Pero Madrid, que gira en una órbita olímpica muy por encima del suelo que pisan los humanos, se ocupa de otras cuestiones de mayor fuste y enjundia, como la maniobra, la intriga, y la emboscada, de modo que carece de tiempo para alimentar esos temores de provincianos consistentes en mirar debajo del coche antes de abordarlo, negarse a abrir la correspondencia y evitar salir de casa si un escolta tiene la gripe.

Mientras media España se siente postergada, el que se postula para jefe de un partido y tal vez para presidente de la nación, ha abandonado la política para refugiarse en la intriga interior. Rajoy ha perdido el tren.

Darío Vidal

05/06/2008

 

       Rajoy pierde el tren (06/06/2008 00:43)


Publicado: 04/06/2008


 

¿ Y CÓMO ENTRÓ ?


A mi, las reflexiones de ayer sobre la japonesa Tsatsuko Horikawa que se alojaba por las noches en el armario de un desconocido en la localidad nipona de Fukuoda, no me han liberado como suelen sino que han multiplicado mi inquietud. Nada más terminar me asaltaron en tromba las preguntas.

Por ejemplo ¿Por qué eligió aquel y no otro domicilio, si no conocía al propietario? ¿Sabía que era solterón y probablemente sarasa? ¿Cómo pudo pasar inadvertida durante más de un año en el altillo del armario de un apartamento que, con toda probabilidad, no llega a cuarenta metros? ¿De qué modo entraba y salía, de no estar enquistada allí noche y día como las garrapatas? Ese es un interrogante que aún no ha logrado aclarar ni la policía, que le supone haber frecuentado también otras casas (¡pues peor me lo ponen!) Porque, vamos a ver, alguna expectativa se habría forjado respecto a la prolongación de la estancia, la regularización de su permanencia y la relación con el desconocido cuyo aire parasitaba cuando dormía y con el que roncaba cada noche, digo yo. Y me pregunto por qué no se hizo la encontradiza en la escalera para seducir al propietario. Claro que, sin haber sido previamente presentados, ese sistema tenía escasas posibilidades de éxito en Japón.

No sé: meterse en la cabeza de otro es siempre complicado; si pertenece al sexo opuesto, más, y cuando se trata de un oriental por añadidura, puede resultar laberíntico.

Aunque hay algo común, sin exclusión de razas, que aquí se revela con sordidez patética: la humana necesidad de compartir, el cómplice deseo de estar con otro, la exigencia perentoria de reunirse con la manada a la hora de descansar y el afan de respirar el mismo aire. No sabemos el nombre del solterón desarraigado y vacío que la denunció. No importa: en el pecado llevará la penitencia. A mi me importa recordar el de Tsatsuko Horikawa, la mujer que no ha querido perder su cálida condición de animal de manada u homínido de horda, de compañera a toda costa, de amante y de madre sin objeto ni meta, de desnudo ser humano aquejado como tal del vacío de la soledad, sin negarse a ser humanamente consciente de esa necesidad de comunión, ni siquiera en una sociedad tan fría, tal indiferente, tan distante, tan estéril como la suya. Como la nuestra. El apetito que la llevaba hasta la nevera y delató su presencia, no era más que la expresión de otra hambre más honda, imperiosa e insaciable. No importa cómo entrase.

Darío Vidal

04/06/2008

 

       Y cómo entró (04/06/2008 20:09)


Publicado: 03/06/2008


 

UN POLIZÓN EN EL ARMARIO


¡Cielos, que asco: una mujer! --dijo estremeciéndose el dueño de la casa al abrir un armario. Y es comprensible. Porque que salga una cucaracha, mal; que salga un ratón, peor; que salga un cadáver como en el chiste de la abuelita, horroroso; pero que aparezca una contribuyente con rulos y todo, varios bidones de agua y un colchón enrollado, es para morirse del susto.

El caso es que, como la inquilina del armario era japonesa y el que pagaba el alquiler también, no se entendían y el que jugaba en campo propio llamó a la policía. “Pero, señora ¿a usted le parece correcto vivir en el armario de un caballero, y más si es desconocido?” “Pues, mire usted, la verdad es que no me lo había planteado, pero, tal como está la vivienda, una se agarra a lo que puede, que no crea que yo estaba cómoda: en cuanto oía la llave de la puerta apagaba el televisor y desaparecía en el armario”.

Pero comencemos por el principio. Japón es uno de los lugares con mayor densidad de población, alquileres más caros y apartamentos mas pequeños del mundo, con estancias separadas únicamente por biombos. Mas de 127 millones de almas se aglomeran en los 377 mil kilómetros cuadrados que no ocupa el agua y los honestos matrimonios con hijos tienen que alquilar un dormitorio en algún honorable meuble ad hoc regularmente para abandonarse con alguna intimidad al retozo carnal. No es de extrañar que los japoneses se caigan por los acantilados al menor descuido. Y así, muy muy apretados, y viviendo algunos en el armario de otros, cada kilómetro cuadrado sustenta a 336 habitantes. En tanto que en la superpoblada Alemania viven en ese espacio 230 moradores, 198 en Italia, en Francia lo hacen 96, y en España vivimos 89 por kilómetro cuadrado y aún así nos estorbamos.

Navegan en una flota de tres mil islas en torno a cuatro portaaviones, el Honshu, el Hokkaido, el Shikoku y el Kyushu, costeando Rusia, Corea, y China, rumbo a ninguna parte porque le cierran el paso hacia Poniente y Septentrión, así es que yendo siempre al encuentro del sol y a fuerza navegar hacia el Oriente se encuentra a Poniente con el Continente Americano, que así es de relativa, movediza y misteriosa la magia de las cosas.

Mas vayamos al inicio para acercarnos, porque mirando a esta distancia lo lograremos ver a los protagonistas de esta historia que ha sucedido en la ciudad de Fukuoda situada en la más meridional de las cuatro islas mayores.

Hacía meses que el propietario del piso, un desempleado de 57 años ... no notaba nada. Ni siquiera la presencia intuida de otra persona --así era de limpia, hacendosa, ordenada y primorosa la asaltante, una joya de mujer de 58 años--, pero con la relajación y la confianza, el varón, que no tenía los ojos cerrados aunque lo pareciera a primera vista, fue percatándose de que la nevera se vaciaba más deprisa que antes. Pensó que era aprensión: achaque de la soledad y la inflación. Pero un día debió hacer una señal en la botella de sake y contar los granitos de arroz, y, sin decir nada a nadie, emboscó varias cámaras de vídeo en el mínimo recinto –ardua tarea sabida la sobriedad y la escueta y diáfana decoración que tanto gusta en el país-- y hete aquí la gran sorpresa. Lo peor es que todo acabó mal. Llamó a la policía y se restableció el orden: o sea, él condenado definitivamente a la soledad, y ella malversando mimo, delicadeza y primor en la cárcel. Qué calamidad.

Darío Vidal

03/06/2008

 

       Un polizón en el armario (03/06/2008 10:16)


Publicado: 02/06/2008


 

SAHARAUIS ESPAÑOLES


“Yo nací español y fui a la escuela de mi pueblo mientras había una bandera de España; haré todo lo que pueda para no morirme marroquí”,- decía por la radio uno de los saharauis que acababan de obtener el D.N.I en la policía de Córdoba.

No sé hasta qué punto ésta manifestación será sincera, aunque aquí no ocultamos nuestros sentimientos hacia los hijos del desierto cuyos niños son acogidos como propios, verano tras verano, en los hogares de la Península. Otra cosa es el comportamiento de los políticos tan de espaldas a nuestros sentimientos. Pero son muchos los testimonios de reconocimiento hacia la antigua metrópoli o por lo menos hacia su gente. No sabremos en mucho tiempo si les traicionó el franquismo declinante delegando en el ministro José Solís Ruiz, representante de los intereses privados de la dinastía alauí, quien se dirigía “de cordobés a cordobés” al rey Hassán II de Marruecos; si les abandonó la torpe y medrosa diplomacia española que no supo defender su territorio; o si fue la delicada coyuntura de la transición lo que no permitió dar cauce a una descolonización que nos infama. Pero España está obligada a defender los legítimos intereses de los saharauis uno a uno, y del Sáhara en su integridad, favoreciendo el referendum aplazado “sine díe” por las maniobras dilatorias del vecino del sur que infiltra familias marroquíes en el desierto para desvirtuar la consulta, si finalmente se produce, por lo que tenemos la responsabilidad de denunciar la pasividad, la lenidad y la ineficacia probada de la ONU que se muestra como una institución enmohecida, costosa, sin autoridad e inútil, cuando no fraudulenta.

Ignoro cuándo Exteriores ha adoptado esa medida de protección con los antiguos españoles, pero me parece una cautela imprescindible para ponerlos a salvo de los servicios secretos marroquíes, que en ocasiones los hacían desaparecer como los conejos de la chistera. Y no puedo olvidar a Abdelkéder, mi amigo Abdelkáder que un día faltó a la cita en una población del Rif y del que todos me juraban no saber nada, mientras los que el día anterior porfiaban por venderme sus baratijas me rehuían en el zoco. Me fui sin saber de él, sin poder hacer nada y sin conocer cual había sido su suerte, mientras notaba que era seguido por unos individuos que iban relevándose, hasta que logré colarme en un autobús vestido con una chilaba parda y la capucha calada como un “hombre santo”, no sé si porque los burlé o porque se dieron por satisfechos con que me fuera.

En las últimas fechas ya no basta con el testimonio de quienes pretenden acogerse a la doble nacionalidad, porque comenzaba a haber “polizones” que podían desvirtuar el perfil de la población llamada a votar en un eventual referendum. Pero tengo entendido que nadie se opone a concederles nuestro pasaporte si demuestran fehacientemente que son hijos del Sáhara como aquel noble, piadoso, hospitalario, generoso y fraterno Abdelkáder, que encomiendo tantas veces a Alláh para que no le acarreara consecuencias nefastas su limpia amistad y su hospitalidad con un infiel.

Darío Vidal

02/06/2008


 

       Saharauis españoles (02/06/2008 20:07)