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LOS NAZIS NOS LLAMAN FACHAS
Está bien: aceptemos que el Partido Comunista de las Tierras Vascas es un hecho, está inscrito en el registro y tiene existencia real aunque más parece un trampantojo, un decorado, un elemento de atrezzo para una representación que no comienza porque a la Nekane cara-de-cane le da yuyu que le hagan preguntas y ya ha advertido que no dará ni la hora si antes no lo aprueba la ejecutiva. A eso se llama agilidad política. Asi es que el PCTV/HTCP/JPXY/RIP está calladito como muerto, no sea que vaya a meter la pata. Cosa increíble, un partido recién nacido y tan modoso y recatado. Tan fatigado, pensaría cualquiera. Pero hete aquí que surge una voz de ultratumba, una voz de ninguna parte que impone temor porque no se sabe de dónde sale, no por otra cosa ya que hace tiempo que perdimos el miedo a los matarifes. Fué un error de cálculo por su parte. Si hubiesen estado en ''la mili'', seguramente no habrían aprendido a matar tan bien, pero en cambio tendrían bien sabido que las amenazas en grupo y los castigos colectivos terminan por dar risa después del primer sobresalto. Así es que cuando todos nos sentimos condenados, el propio temor nos vacunó del miedo. Pero una voz que sale de la nada siempre sobresalta, como cuando un ratón apresurado cruza el garaje súbito. Era la voz de un fantasma, de un ser espectral e inexistente. Se trataba del ectoplasma de la difunta Batasuna vestido con el niki pardo-mugriento-sobacopestilente del atildado Arnaldo Otegi que, rociado de colonia y mucho más atemorizado que los ''fascistas'' -que al parecer somos nosotros-, aconsejaba al nieto del capitán Lozano -que al parecer es Rodríguez Zapatero-, que ''rompa con los que fusilaron a su abuelo'', tal vez contrariado porque no llegaron a tiempo de hacerlo los animadores del hacha y la serpiente, como lograron con Buesa, Múgica, Lluch, López de Lacalle, Priede, Elespe, y tantos otros que eran también militantes socialistas y hay que suponer que tan íntegros como él. ¡Que no sea miserable! Pocos argumentos debe tener la lumbrera doctrinal de Batasuna cuando se aparta del razonamiento de manera tan abrupta y se desparrama por la ignominia nauseabunda del infundio. Los que mataron a nuestros abuelos en una y otra parte dejaron ya este mundo aunque les sobrevivieran algún tiempo. ¿Quién quiere ahora envenenarse el alma? Que Dios haya perdonado a unos y otros, y a nosotros nos de la grandeza de pasarlos por alto para hacer el camino sin rencor. Aquí los únicos que siguen matando son los desalmados, los rufianes y los sicarios de su banda. Y a ellos es más difícil perdonarlos. Darío Vidal 30/05/05 |
Los nazis nos llaman fachas (31/05/2005 00:25)
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NO A ESTA EUROPA
Francia ha dicho ''no'' a esta Europa y ha vuelto a darnos una lección de madurez política como en tantas ocasiones de su historia. No se lo ha dicho a la Unión Europea sino a esta concepción dieciochesca y obsoleta del Estado ''dejà vu'', inspirada por un personaje que no ha llegado aún a la Revolución Francesa como el señor Giscard d'Estaing. Quiero recordar que hace ya mucho tiempo critiqué la poca imaginación de los políticos, su carencia de ambición -histórica se entiende, no de la otra- y la indigencia de alternativas de que hacían gala. Y lo decía desde mi temprana devoción europea sembrada por Ortega y Gasset y algunos otros pensadores de la época. Hacer Europa no consiste en repetir una fórmula que ha dado todo su fruto desde el Renacimiento y se ha quedado vieja; no es hacer un Estado de Estados, más ''gordo'', distante, inoperante y lejano, que acaba siempre en manos de una clase -los funcionarios- que terminan atesorando el poder, porque los políticos no dejan de ser, al fin y al cabo, más que unos ''interinos'' que pasan por los cargos mientras ellos permanecen y mandan, y son los únicos que conocen y poseen los verdaderos resortes del Poder. Lo sé por experiencia. Dejando de lado su insolidaridad, su chovinismo y su egoísmo nacional, Francia ha dado una lección con éste no a la Europa que sus gestores estaban concibiendo como otro Estado idéntico a todos, sin tener en cuenta la opinión de los europeos y haciendo alarde de una arrogancia insultante para la dignidad de los ciudadanos. Hemos estado en trance de retornar al Despotismo Ilustrado. Europa no debe ser un Estado de Estados sino otra estructura adecuada a nuestro tiempo, en cuya concepción deberían trabajar los filósofos, los juristas y las mejores cabezas del Continente, poniendo a contribución del proyecto toda la fantasía, la imaginación y la inteligencia que han hecho algo de Europa. No se impaciente nadie. Ya llegará el tiempo de los políticos. Yo alcé mi voz modesta por el no como otros muchos, pero aquí ganó el sí en una cita a ciegas en que nadie supo qué votaba. Porque lo cierto es que ni Gobierno ni oposición -¡Ay de ella si lo intenta!- explicaron su contenido y no pasaron de los argumentos sentimentales. Cargada con su atávico complejo de culpa y un humillante sentimiento de inferioridad del que es imprescindible desembarazarla para que seamos algo, España se doblegó al capricho infantil de un político inmaduro que quería ser el primero, y dijo sí sin saber a qué. Un comportamiento imperdonable en un país que está viviendo las contradicciones de una unidad nacional mal zurcida y con prisas, que no dejó asentar ni cicatrizar primero la Casa de Austria ahogando ''las Comunidades'' en Castilla y hollando el Derecho de Aragón con el pretexto de Antonio Pérez, y luego el centralismo borbónico con el malhadado Decreto de Nueva Planta. Los más graves problemas que asedian a los españoles son consecuencia de una unión necesaria pero mal hecha. Y a eso podría conducirnos la vetusta y despótica ocurrencia centralista de Giscard, si para ser europeos renunciamos a ser nosotros mismos. Parece que aquí no lo supimos ver: Europa, sí; claro que sí. Pero de otro modo y sin acallar a los europeos. Darío Vidal 30/05/05 |
No a esta Europa (30/05/2005 16:40)
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LAS VÍCTIMAS DICEN NO
Decir no a la negociación con la Eta no es consecuencia del rencor, del odio o la venganza; es fruto de la amarga experiencia de muchos fracasos que nos han llevado a la certidumbre de que la banda no quiere negociar. Desea solamente perpetuar su estatus, pero cuando el cerco policial puede alterarlo, solicita dialogar, negociar, pactar y consensuar. Naturalmente sin dejar de matar ni extorsionar ni atentar, para no dar muestras de debilidad. Como hacen todos los cobardes, son cautelosos cuando les zurran y se tornan feroces cuando desisten de atacarles. Si recuerdan aquellos lances del recreo, cuando alguien soltaba la presa o se cubría con los brazos sin soltar más el puño porque había recibido bastante, los chicos normales se contenían aunque no hubiesen desahogado del todo su ira. Solo los cobardes aprovechaban el momento para hinchar el ojo, abrir la roja espita de las narices, o propinar la patada decisiva en la tibia. Por eso no es posible dialogar con la Eta: porque es traidora como todos los cobardes, carece de palabra como todos los criminales, y es incapaz de ceder, como todos los totalitarios. Vean sino: ha habido remisión de penas, acercamientos parciales, libertad para dirigentes, y concesiones por parte de los bienintencionados o estúpidos Gobiernos sucesivos. Pues bien: Eta nunca ha respondido a tales muestras con un gesto. Y es comprensible. Cuando los separatistas decían aspirar a una mayor autogestión por boca de la marioneta de aspecto moderado y democrático, con el atuendo del PNV, era posible ceder, negociar, pactar y argumentar. Cuando lo han obtenido casi todo, no queda por pedir más que la independencia. Y en esa tesitura no hay margen para la gradación ni los matices: es el todo o nada. Y la banda no ha cedido en ningún punto ni hecho concesiones, mientras el Estado otorgaba una y otra vez. Más no hay ya qué ceder: un paso atrás está el abismo. Y ahí es donde nos tienen. El sábado 4 de junio se manifestarán en Madrid las víctimas de AVT para pedir al Gobierno que ''no negocie en su nombre''. Otros familiares y heridos sin embargo apoyan algún género de encuentro con los terroristas siempre que dejen previamente las armas. Es seguramente la pretensión más extendida. Pero las personas, las circunstancias, los tiempos y las consecuencias aún en el más trágico de los supuestos, son diferentes. Por eso hay una gama tal vasta de respuestas. Hoy escriben en ''El Mundo'' Irene Villa, Gorka Landaburu, Maite Pagazaurtundua, Francisco Tomás y Valiente, Luis Portero y Bárbara Dürkhop. Y cada cual da sus razones para apoyar y denegar la negociación aunque todos exigen el previo abandono de las armas y del material con el emplazamiento de los ''zulos'' y la revelación de datos que hagan creíble el cambio de actitud. Es lo que deseamos todos aunque son muy pocos los que lo crean posible por los motivos que hemos dado. Pero no seré tan audaz ni tan altivo como para imponer mi criterio al sentir de las víctimas que viven en el volcán. Se por experiencia la distinta perspectiva que nos ofrece cada horizonte. Y no dudo de que los más interesados en caminar por su pueblo con dignidad y en paz son quienes sufren en su carne el desgarro del crímen, la intimidación, la vejación y la burla de los miserables. Lo que ninguno quiere es ser manipulado por los partidos y sus líderes. Y tienen razón. En cualquier caso, estaré con ellos. Darío Vidal 29/05/05 |
Las víctimas dicen no (29/05/2005 19:52)
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PREMIO A LA INFAMIA
Lo menos que debería exigirse a los políticos es patriotismo, aunque no fuera más que por un mínimo de decoro. Y sin embargo es el sentimiento del que suelen carecer con más frecuencia. Malo es que un político sea torpe, zafio, inoportuno, o incapaz de representarse las consecuencias de sus decisiones, pero es peor que anteponga a los intereses de la patria, los del partido o el pesebre. No ignoro que el concepto de patria está desacreditado por completo. Una de las fatalidades de las dictaduras es poner bajo sospecha los conceptos de que se sirve, y entre nosotros ha dejado inservibles las palabras, himnos y banderas de que se han valido los rufianes que nos han condenado a surcar la Historia matándonos, y a vivir muriendo desde hace centurias. Por eso alguien ha dicho con la amargura de la fatalidad que solo es español el que no puede ser otra cosa. Sé, pues, que hablar de patria puede acarrearme el apelativo de fascista por parte de cierta población desorientada por la propaganda, o malévola por interés, que condena tácitamente al deshonor a cuantos republicanos o monárquicos pelearon contra Franco. Pero tras sufrir su censura, no voy a someterme a la que otros pretendan imponerme. La detención de Arnaldo Otegui no fué una ingenuidad, como no lo es su excarcelación unas horas después, a cambio de una fianza de 400.000 euros (sesenta y seís millones y medio de pesetas). Es un pretendida demostración de fuerza del Estado y un gesto tranquilizador hacia ETA para que juzgue su buena voluntad negociadora. Pero es sobre todo una infamia para los muertos, los heridos, los afectados por secuelas psicológicas irreversibles que son muchos, los familiares, los huérfanos de modo muy especial, los amenazados desatendidos, los que llevan escolta, los extorsionados, los insultados, los humillados y todos los españoles en general. No todo vale en política. No hay nada que justifique este oprobio en ningún caso. Pero es más intolerable cuando se había iniciado el camino adecuado y ha sido abandonado por el que lleva al fracaso. Tal vez en otro tiempo pudieran existir dudas. Pero disipadas éstas a la vista de los resultados, dar un paso atrás no es solamente una cobardía sino una torpeza y, si me apuran, una maldad idéntica a la que cometió Franco alargando la Guerra Civil para que no fuera otro sino él quien tomara Madrid. Él solamente. Al acceder al Gobierno, Zapatero se encontró una ETA sin recursos, boquante, asfixiada, vencida e inactiva. Y le ha devuelto el poder político -y con él el económico-, la capacidad de reorganizarse, de reclutar nuevos grupos criminales y de atentar de nuevo, con objeto de erigirse en triunfador y perpetuarse en el cargo. Igual que hizo Franco. Solamente sabe Dios cuánto dolor y cuánta muerte provocó la dilación de aquella Guerra por culpa de un general vanidoso y pequeñito. Y solo Dios sabrá el sufrimiento y los muertos que va a procurarnos la infamia de este claudicante, vacilante e inmaduro negociador de juguetería, que se cree un triunfador. El encarcelamiento y la excarcelación del dirigente etarra son un doble premio a la infamia, que no puede quedar impune. Darío Vidal 27/05705 |
Premio a la infamia (27/05/2005 19:01)
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SE ACABÓ EL AGOBIO
Se acabó el agobio. La ETA está otra vez en la política y va a percibir del Estado que se propone destruír, tres mil millones de euros cada año. Así es que todo volverá a la normalidad. Con dinero abundante, la experiencia enriquecida, los comandos bien engrasados, los confidentes a cubierto, el armamento repuesto, y los explosivos fiables y de marca en lugar de la cloratita artesanal, la banda va a triunfar de nuevo. Ya dijo Permach hace unos días que desde el 11-M cambió el panorama. Esos días anudaron muchos lazos que algunos no desean que se descubran y que van a hacerlo todo diferente. Ayer noche hicieron en el ''Canal 33'' de Cataluña una entrevista en directo a Arnaldo Otegi. Por la mañana había ido a declarar o a presentarse en el juzgado por no sé cual de las cosillas que tiene con la Justicia, pero estaba por completo relajado. Sabe que no tiene nada que temer. Va por la calle como no deja ir a otros en Euskadi, habla con toda la libertad que permite la Constitución y sabe que los cuerpos de seguridad del Estado velan por su seguridad. Así es que se explayó a sus anchas. A preguntas de la entrevistadora sobre la crisis del Parlamento vasco manifestó que ETA no podía consentir la permanencia de Atutxa en la presidencia. Por lo visto, la lenidad culposa que ha observado en esta legislatura evitando el procesamiento de algunos militantes, hasta caer en el desacato por no aplicar la sentencia del Tribunal Constitucional y quién sabe si en la prevaricación, no ha bastado para borrar la enérgica actitud que adoptó contra la banda cuando fué consejero del Interior. ETA no perdona. Y por eso los que vivimos en otros lugares no comprendemos el ''ablandamiento'' de políticos que fueron enteros un día, como el alcalde de San Sebastián Odón Elorza y tantos otros. Según parece, en las conversaciones que mantienen con Zapatero para negociar la independencia -no lo dijo así, desde luego-, lo primero que van a exigir es la retirada de las fuerzas de ocupación españolas. ¿Y para los etarras detenidos piensan solicitar el reagrupamiento? ¡Qué, reagrupamiento! ¡Van a exigir la liberación! Es una condición previa, porque según el estadista batasuno, en todos los armisticios, los ''altos el fuego'' y los procesos de paz, se comienza por intercambiar los prisioneros en señal de buena voluntad. Ya ven cuan pintoresca es la visión de estos políticos de juguete, estos negociadores de la Señorita Pepis, esta rufianesca banda mafiosa cuyos heróicos ''comandos'' se rinden gritando ''no dispares que soy de ETA'' sin utilizar sus armas, mientras se lo hacen encima. O sea que esos valientes de guardarropía, esos ''gangsters'' de disfraz, esos malvados de carnaval, que no tienen ningún preso que intercambiar porque los asesinan a todos, quieren representar un ''intercambio de prisioneros'' como si fueran protagonistas de un enfrentamiento noble. Cuántas películas han visto estos desalmados. Mas no para ahí la cosa. Cuando la presentadora quiso saber si van a entregar las armas antes de negociar, como dicen Zapatero y sus mariachis, se echo a reír: ''¿Y con qué fuerza van a negociar si entregan antes las armas?'' No es una bravuconada. Desde hace una semana vuelve a sonar la traca macabra de los coches-bomba. Bravo por Zapatero. Darío Vidal 25/05/05 |
Se acabó el agobio (25/05/2005 20:47)
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DÍAS DE SUEÑO
Hay días que ''hace sueño''. Son días en que la gente circula con las ojeras puestas y se lamenta de tener que trabajar. Es normal que cada cual, según cómo y qué haya cenado -la cantidad, la naturaleza de los alimentos y las bebidas-, no esté a la mañana siguiente para nada. Lo intrigante es que viviendo cada cual su vida y sin ponerse de acuerdo, todo el mundo confiese que un día determinado no se podía levantar y algunos lleguen tarde a la oficina. Me temo que nadie ha estudiado ese hecho desconcertante en que nuestra naturaleza se rebela contra el orden de modo tan unánime y en forma tan aparentemente arbitraria.. Algunos días nos dice el conductor del taxi: ''No se qué ocurre hoy pero la gente parece que se ha vuelto loca. ¿Ve cómo corren, ve cómo cruzan sin mirar, ve cómo se apretujan como borregos?'' Y otros en que parecen andar con más sosiego, y sin embargo les hacen notar que ''hoy todo el mundo ha sacado el coche'', sin que se barrunte mal tiempo ni haya atisbo de lluvia. Son actitudes que descubren algún gregarismo, cierto determinismo psicosocial que nos emparenta con las hormigas y los monos, y autoriza a poner en entredicho el albedrío. Pero eso son accidentes incómodos simplemente y no morbosos. En tanto que la somnolencia está ganando terreno de forma sorprendente. Siempre hemos oído que las personas mayores necesitan menos sueño, y recientemente nos han descubierto el íntimo drama de los roncadores a los que todo el mundo tilda de gandules porque van durmiéndose por las esquinas y dicen que no descansan. Pero resulta que cada día es mayor el número de personas que padece transtornos del sueño, en ocasiones casi invalidantes. Al parecer la causa es la tensión y unos hábitos poco higiénicos. Algunos son víctimas de la ''apnéa del sueño'', que tal vez sufrieron Goethe, Franklin y Mark Twain: una disfunción respiratoria que se produce cuando se cierra la glotis involuntariamente durante el descanso, dando origen a paros respiratorios y sueño superficial. Esas interrupciones en el aporte de oxígeno al organismo pueden ocasionar insuficiencia respiratoria y cardiaca, reducir el rendimiento intelectual durante la vigilia, dar origen a accidentes por falta de atención y escasa concentración; provocar alteraciones psíquicas; merma de memoria, cansancio crónico, depresión, relantización del tiempo de respuesta ante los imprevistos, e irritabilidad. Sus efectos pueden derivar en ansiedad, estrés, dolencias cardiacas e hipertensión. La mala calidad del sueño es además responsable del ochenta y tres por ciento de los muertos por accidentes de tránsito en España, aunque la DGT siga, terne que terne, empecinada en cargar los muertos a la velocidad. El psicólogo y docente de la Universidad de Valencia profesor Chóliz Montañés, en un reciente libro titulado ''Cómo vencer el insomnio'' da unos consejos para combatirlo que será bueno difundir. Muy compendiados son estos: Hacer todas las tardes algo de ejercicio; acostarse y levantarse a la misma hora; acumular dióxido de carbono inspirando y expirando varias veces, retener el aire el mismo tiempo y volver a comenzar; tomar un vaso de leche tibia para reducir la actividad del encéfalo; cenar con frugalidad y no acostarse enseguida; no obsesionarse por dormir; relajarse y pensar en algo agradable, y finalmente crear un clima de silencio en el dormitorio, bien ventilado, prescindiendo de la música y la radio. Ya me dirán. Yo voy a hacerlo por si acaso. Darío Vidal 24/05/05 |
Dias de sueño (25/05/2005 01:27)
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LA FUGA DE LAS ABEJAS
Mi último encuentro con una abeja fué en plena Plaza de San Jaime de Barcelona una mañana de los años setenta en que ETA acababa de asesinar a unos policías nacionales. Se había restringido la circulación de vehículos y llegué en un taxi. Al descender recibí una descarga eléctrica en una mano. La cogí con la otra instintivamente, me doblé y dí un grito. Todos los policías apuntaron hacia mi. Unos debieron temer quizás un nuevo atentado, mientras otros debieron tomarlo por una burla o una tomadura de pelo. Pero el caso es que cuando me dirigí al Ayuntamiento, me miraban con recelo y aún con ira contenida. Al llegar a la puerta quiso saber uno: ''¿A dónde va usted?'' Y se lo dije. Estuvo hablando un momento por teléfono y, ya más relajado, me dijo: ''¡Pero qué le ha pasado, hombre!'' ''No lo sé -dije corrido y desconcertado señalando del codo a la mano- He sentido como una descarga eléctrica aquí. No sé qué ha sido''. Y mostré la mano enrojecida y crispada que comenzaba a hincharse. ''Eso parece una picadura'', -comentó- Al cabo de unas horas, el médico localizó el aguijón de una abeja que me dió incluso fiebre. Hace solo unos días, cuando iba a recoger el coche en una población menor, un grupo de personas hablaba mirando un punto fijo. Mi coche estaba envuelto en un rumoroso enjambre de abejas que ametrallaban enloquecidas los cristales. ''¡Cuidado, cuidado, vuelva atrás!'' -me dijo alguien. Me quedé quieto y retrocedí cautelosamente. Algunas más audaces pasaban zumbando y hasta se posaban en la ropa. El parabrisas del vehículo contiguo estaba cubierto por una sustancia negra, oleosa e inestable: centenares, millares de insectos desazonados protegían a una reina veleidosa, voluble, o acaso destronada por Carod Rovira. Era una masa de dos o tres dedos de corazas bullentes, de vida palpitante y airada, de pequeños monstruos oscuros movedizos e inquietos con miles de negras agujas hipodérmicas cargadas de veneno, menos de un centímetro cúbico entre todas tal vez, pero bastante para matar seis veces a cada uno de nosotros. Llamaron a la policía, la policía llamó a los bomberos, y los bomberos a un pacífico apicultor que inició una serie de operaciones mágicas que, con el concurso del humo, fueron dirigiéndolas a una colmena que tenía preparada. Al comentar el suceso, me han informado de que ha desaparecido en un año el cuarenta por ciento de la población de los dos millones de colmenas existentes en España, que dificilmente se encuentran los cadáveres que podrían darnos pistas, y que abandonan los panales llenos de miel y de pólen, lo que resulta aún más inexplicable. El origen del fenómeno no se sabe si radica en una enfermedad somática -una viriasis o un envenenamiento-, o en un cambio súbito de conducta de origen exógeno, que desorienta a estos insectos, lo mismo que los rádares de gran potencia están privando de su preciado instinto a ciertos cetáceos como los delfines, que acuden en grupo hacia las playas para morir asfixiados sobre ellas. Los expertos sospechan de ciertos insecticidas bien conocidos que pueden dejarnos no solo sin miel, sino también sin ciertos pájaros y sin muchas especies vegetales ya que el setenta por ciento de la fecundación de las plantas la efectúan estos animalitos. Voy a pedir a Dios que no aumente nuestra turbación y a Ruíz Mateos que evite la catástrofe. Porque para mí, qué quieren que les diga, es una venganza del Grupo de la Abeja contra el Gobierno socialista. Darío Vidal 23/05/05
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La fuga de las abejas (24/05/2005 02:48)
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ANIQUILACIÓN DE EUSKADI
A no ser porque sería cruel abandonar a su suerte a tantos vascos que han sufrido el acoso etarra con la complacencia de los demócratas del PNV, sería cosa de soltar amarras con Euskadi y dejarla a la deriva. En unas semanas se habría iniciado la caza del ''jeltzale'', porque los pistoleros no trabajan para nadie. No se han dedicado a extorsionar, intimidar y asesinar durante tantos años para entregar el Poder a terceros y que manden ''los borregos'', que es como llaman cariñosamente a la gente de Ibarretxe. Aquella estremecedora y sucinta enunciación de la estrategia separatista que formulaba Arzállus, quien exhortaba a ETA a agitar el árbol para que su partido recogiera las nueces, no coincidía con el planteamiento de los terroristas, que no son proclives a compartir ni sabrían en que ocuparse si sobreviniese la paz. ETA es como la hidra de las siete cabezas o, si quieren no imaginar algo tan horrible, como la ''matriuska'' que siempre guarda en su seno otra idéntica a sí misma. Así lo recordarán quienes vivieron la escisión de los ''poli-milis''. Y eso no es una garantía para la negociación. Sobre todo cuando a estas alturas de la película sabemos ya -a excepción de ZP que ha debido llevar años de vacaciones en otro planeta-, que desprovistas de su máscara política y de su cobertura de ilegal legalidad, las Organizaciones paramilitares se quedan en bandas criminales que es lo que han sido siempre. Incluso se da el hecho patético de que los nobles excombatientes de las grandes contiendas deriven su proyecto hacia formas de vida marginales puesto que dedicaron su juventud al aprendizaje de la violencia. Decía ayer José María Carrascal en un esclarecedor artículo titulado ''Lo que deben reírse'', que es ridículo pensar que pueda disuadirse de luchar a una organización decidida a conquistar el poder por las armas, ofreciéndole a cambio talante, diálogo, democracia, y el premio de consolación de unas concejalías, unos escaños en el parlamento, o un puesto en la oficina. Pensar así es desconocer la dinámica de los grupos y, lo que es peor, no tener idea de los resortes humanos. La negociación con los terroristas está condenada al fracaso, no por falta de disposición de las partes sino por la imposibilidad intrínseca de llegar a un acuerdo cuando los propósitos son radicalmente divergentes. Ni las palabras tienen el mismo significado. Pero si una facción más moderada, más veterana, más fatigada, se aviniese a dejar el chantaje y el crimen, saldría de su entraña otra ''matriuska'' para seguir matando. Como siempre. No puede ser de otro modo, hasta que se haya neutralizado el último ''comando''. Y eso no se logra desgraciadamente con palabras. Lo malo es que cuando el sagaz Zapatero llegue a esta conclusión -supuesto que sea capaz de llegar algún día-, será demasiado tarde. Si no corriera el tiempo, estas torpes maniobras nos darían tanta risa como a ellos. José María Carrascal dice en su esclarecedor artículo que si él fuera del PP en vez de indignarse por la zapateril oferta de diálogo estaría encantado porque el presidente está cavando su propio fracaso. Lo peligroso en esta tesitura es que si la violencia es el recurso de los asesinos, el diálogo puede ser el de los cínicos. Darío Vidal 22/05/05 |
Aniquilación de Euskadi (22/05/2005 12:49)
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LA ALEGRE PAREJA
El último espectáculo de Stan Laurel y Oliver Hardy, Popoff y Tedy, Pili y Mili, Tip y Top, y Charly Rivel y el ''augusto'', ha sido un fracaso de público y crítica, un estreno desafortunado que no augura una buena temporada y un error internacional de Producciones Zapatero que desacredita a la empresa y el elenco. Dicen que hay dos cosas que no se pueden ocultar: cuentan que es imposible disimular el amor y el dinero. Habría que añadir que hay otra cosa que tampoco se puede encubrir. La alegre pareja ha llevado su representación a Israél para poner de manifiesto la solidez de su doctrina política, justificar la vocación separatista de Cataluña, mostrarse como legítima representación del nuevo Estado, y establecer relaciones diplomáticas con uno de los pueblos más antiguos, peor tratados por la Historia y más maduros pese a si mismo, independientemente de los errores de los ''sionistas'', que esa ya es harina de otro costal. De modo que Carod y Maragall se han aplicado a la tarea y cumplido con el programa hasta que ha aparecido una bandera española en el acto de homenaje a Isaac Rabin, al que se negó a entrar si no la retiraban el mequetrefe del Josep Lluís Carod, que está reclamando a gritos la asistencia de un psicoanalista, para que le descubra a él y nos desvele a nosotros cuales fueron los traumas infantiles que llevaron a un hijo de aragoneses y guardia civil a concebir tal odio hacia los españoles, como para sugirir a los etarras que los mataran a ellos y no a los catalanes. El caso es que el pobre diablo de Eudaldo Mirapeix, embajador en Israél del país que niega y desprecia, procuró complacerle al día siguiente quitando la bandera española de la corona que depositaron en el Museo de Holocausto, dejando sólo ''la senyera'', cosa que molestó incluso al anfitrión. Por cierto que habría que preguntar al brioso Moratinos que hace una bandera autonómica fuera de España y qué representación tiene el presidente de una autonomía, que no tenga el alcalde de Mollerusa, es un decir, aunque haga años que Fraga, Pujol y algún otro epígono aventajado den salida a su frustrada megalomanía dándose garbeos carísimos a costa del erario y los estúpidos. Pero, claro, los extranjeros y mucho más los judíos, que no son tontos y además léen incluso el Quijote, se han enterado de que el Ayuntamiento de Barcelona de Joan Clos -otra lumbrera- ha editado, con ocasión del sexagésimo aniversario de la liberación de Alemania, un librito titulado ''El genocidio nazi y otros genocidios'' contando a los niños de sucundaria el trágico episodio, donde se dice que ''de todos los problemas del mundo de hoy, hay dos que tienen muchas similitudes con el genocidio nazi: son el encarcelamiento de los talibanes en la base estadounidense de Guantánamo y la construcción por los judíos del Muro de la Vergüenza en Palestina''. Naturalmente los israelitas no comparten estos puntos de vista porque son ''inaceptables, inadecuados, peligrosos y un ejemplo siniestro de argumentos antisemitas''. Han pedido a Clos que retire inmediatamente el libro y han dicho que Maragall va a ser amonestado muy seriamente. Pero como el licor de fuego enloquece al indio, ha echado la cosa a broma y le ha hecho una foto a su pareja de hecho con una reproducción de la corona de espinas de Jesucristo sobre la cabeza, en un mercadillo nada menos que de Jerusalén. En fin que estos chicos se pasan el día haciendo amigos. Darío Vidal 21/05/05 |
La alegre pareja (22/05/2005 02:19)
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MÁS GRAFFITIS DE BANKS
El cachondo de Robert Banks (30 años, Bristol) acaba de hacer víctima de un nuevo bromazo al estiradísimo Museo Británico de Londres como antes hizo con la Tate Gallery, el Metropolitan Museum de Nueva York y el Museo de Louvre de París. Conocido por sus espectaculares pintadas que se apresuran a borrar los servicios municipales sin concederles ningún valor, decidió vengarse de las autoridades hace ya tiempo poniéndolas en ridículo. Su contestación a la sociedad, que adora sin ningún criterio expresiones que algunos adjetivan de artísticas, porque lo dicen los agentes y luego la crítica, consiste en poner en tela de juicio los límites entre arte y artesanía, y genialidad y bufonada. Ya lo han hecho otros, es cierto. Hace algún tiempo, un grupo de ''expertos'' caraduras se dedicó a vender grandes telas con los frenéticos brochazos de un chimpancé. Cuando la cosa se descubrió dijeron que se trataba únicamente de un experimento sociológico, aunque defendieron la belleza de los ''cuadros'' y el excepcional sentido del color y la composición que tenía el mono. Si no los pillan, los tíos se hacen de oro. Si el Arte es pura libertad no es bueno encorsetarlo, pero habrá que restituir algunas pautas al ejercicio de la plástica porque probablemente es la disciplina más desmadrada de todas. Por ejemplo, un músico no puede avanzar sin el andador del solfeo, pero alguien se puede llamar pintor sin saber coger un lápiz, intuir la perspectiva, ni mezclar un color. Y no digamos de los ideadores de ''instalaciones'' que pueden montar un ''móvil'' o un recinto pretendidamente mágico con unos palos, un zapato y una silla. Hace unos años asistí a una divertida porfía por una provocación en el exámen de ingreso de la Facultad de Bellas Artes de Sant Jordi de Barcelona. Era el ejercicio libre en que los alumnos debían expresar su creatividad con toda libertad, y realmente aún no sé como podía clasificarse aquella obra, si como pintura, escultura o instalación. El caso es que la autora mostró al profesor sus pechos cubiertos de purpurina, con trazos azules y carmín, y una suerte de ''collage'' de lunas y estrellas suspendidas. El soporte no estaba mal porque nunca es desdeñable el pecho de una adolescente, y puede que la composición tampoco. Pero cuando el profesor objeto con flema que no podía aceptar aquella obra -que es lo que la niña quería- los amigos quisieron acusarlo de carca y pusilánime hasta que les convenció de que no podía cortarle las tetas, ponerles el sello de la Facultad, y archivarlas con el expediente como se hacía con todos los trabajos. Pero la provocación de Robert Banks (''Banksy'') no es una frivolidad narcisista como la de la chica de la Facultad, sino una suerte de manifiesto sobre la burocratización del arte y el papanatismo de los que se tienen por cultos, siempre temerosos de haber perdido la onda y rendidos a la domesticación de la crítica, mientras que ciertos ''marchants'' cuelan humo de contrabando incluso hasta en los museos. Esta vez ''Banksy'' ha colgado de la pared de la Sala 41º donde se exhibe el friso del Partenón un pedazo de piedra en que representa a un toro herido y una figura empujando un carrito. En la parte posterior ha escrito: ''Hombre primitivo camino del supermercado''. Y como nadie se daba cuenta del bromazo aún así, organizó por Internet un concurso del tipo La Busca del Tesoro. Las autoridades del Museo parece que están consternadas. Darío Vidal 20/05/05 |
Mas graffitis de Banks (20/05/2005 21:07)
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DESVERGÜENZA CULINARIA
Cuando algo se pone de moda, la falta de imaginación de quienes quieren hacer algo y no saben qué, los lleva a arremolinarse bordoneando como moscas por ver si se les pega un poco de unto con que hacerse notar y llenarse el bandullo. Nos hallamos entonces a dos dedos del fraude. Es lo que sucede con los libros, prontuarios y recetarios de cocina que crecen como setas. No hablo por boca de ganso, porque corre por ahí un voluminoso libro mío con el nombre de otro. Aquel trabajo fué consecuencia de una laboriosa exploración de campo de muchos años, sin más propósito que recuperar la memoria arruinada por la emigración de los jóvenes y el acabamiento de los viejos. No fuí, pués, por los comedores sino en derechura a los fogones buscando amas de casa, ''rancheros'', pastores y expertas ancianas ''guisanderas'' de boda, jubiladas por el mesón del pueblo o el restaurante de la carretera, especialista en achicharrar costillas y hacer sopas de sobre y croquetas congeladas. Dos de los periódicos de mayor difusión acaban estos días una colección de recetarios de cocina internacional y de gastronomía popular respectivamente. El primero lo he ido adquiriendo como de broma, sabiendo lo que se puede esperar de alguien capaz de escribir con el mismo conocimiento y desenvoltura de cocina francesa, china, italiana, rusa, portuguesa tailandesa y brasileña Pero he aquí que la colección Nuestra Cocina de gastronomía popular española, que inducía a confiar por estar bien editada y maquetada con buen gusto, no le va a la zaga, ni sus fórmulas resultan más fiables a pesar de los tres asesores gastronómicos auxiliares del autor, que no han leído los originales o desconocen no ya el gozo de comer sino el arte de guisar. Los aficionados al goce del paladar saben que no es indiferente cocinar en sartén, olla, paella, puchero, cazuela o caldera, porque cada utensilio difunde el calor a su manera y lo preserva según nuestro propósito. ¿Se imagina alguien un arroz con su pollo y su marisco cocinado en un puchero; pueden representarse un pescadito frito en cazuela? Pues bien, a los expertos de la colección les trae sin cuidado. Hay un guiso al que llaman caldereta y guisan en cazuela de barro. Bien comenzamos. Su materia prima es el adobo de cerdo -lomo, costilla y longaniza guardados en aceite por lo menos tres semanas, después de deshidratados en sal durante unos días y fritos- pero aquí utilizan solo lomo fresco rebozado y frito en harina y huevo. Nada que ver. La elaboración original exige un sofrito de alcachofas cortadas de modo especial, con espárragos, guisantes y ajitos tiernos, un hervor con la carne en una escasa cucharada de agua y escalfar un par de huevos por cazuela al final. Pues bien, la versión aquí publicada prescribe hervir las alcachofas enteras en agua con su sal después de rociarlas con limon. Cuando están cocidas, sacarlas, partirlas por la mitad, enharinarlas (?) y meterlas en el horno durante quince minutos, con el lomo rebozado, un litro de caldo y un vaso de vino blanco. Y al salir se escalfan unos huevos. Y uno se pregunta qué hace una alcachofa cocida dos veces, primero en agua y luego en vino, si es que queda algo de ella; para qué sirve rebozarla en harina cruda una vez cocida, y por que se mete empolvada en el caldo. Unos trocitos de lomo rebozado, con medias alcachofas hervidas dos veces, hundidas como pecios en el fondo de un océano de caldo, no es más que una sopa, una mala sopa, o, por decirlo con más propiedad, un bodrio. No es éste el único caso en toda la obra. Hay recetas insultantes. Si nombro ésta es sólo porque la conoce cualquier cocinero profesional, como ''las fabes'', el arroz negro, ''la fideuá'' o el ''lacón con grelos''. Son los ''huevos al salmorrejo'' o en cazuela de Aragón. Mas no cae el descrédito sobre los impostores que ofician de entendidos ni parece aprender nadie que es mejor no saber que vivir engañado, pues resulta más fácil reparar la ignorancia que enderezar el error. Darío Vidal 19/05/05 |
Desvergüenza culinaria (19/05/2005 21:27)
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MI ABUELA ES UNA JOYA
Si alguien tiene motivo para estar agradecido a su abuela, ese soy yo. Mi abuela Ramona no hallaba nadie que reuniese las perfecciones que yo, y yo no hubiese encontrado quien vendiese mejor mi mercancía. Pero además hacía peladillas, deliciosas almendras garrapiñadas, mantecado helado dando vueltas pacientemente al manubrio de la heladera llena de trozos de hielo y mucha sal, tortas, pastelillos, guisos sabrosos heredados de su gente, y, por si fuera poco, brotaban de sus mangas, sus dedos y sus bolsillos pródigos, caramelos de todos los sabores y pastillas de café con leche de la Viuda de Solano, La Rioja, España, envueltas siempre en su risa y adobadas con leyendas, relatos, romances de ciego, cantares y oraciones rimadas que ya apenas recuerdo. Al ir creciendo, las golosinas de mi abuela se trocaron en consejos, juiciosas reflexiones, lecciones de prudencia e historias de familia que ilustraban sobre el modo de comportarse con los otros y de afrontar la vida. Murió hace muchos años pero la tengo muy presente. Y cuando me sucede algo bueno creo oír su risa con un característico gesto de complicidad que nos anudaba como miembros de una secreta y exclusiva fratría, así es que yo le hablo de vez en cuando, tal vez no como antes. Pero ahora he pensado en ella al saber de ese perspicaz berlinés que se ha decidido a hacer diamantes con el carbono de la ceniza de los antepadados, lo que a mi me parece un respetuoso retorno a la veneración de nuestros muertos, porque se ha pasado en pocos años del piadoso culto a su despojos al desprecio absoluto de sus escorias de tanto esparcir cenizas por ríos, mares y campiñas como antaño se prometía hacer con los malditos para que sus almas no hallasen reposo nunca (''¡...y esparcirán sus cenizas para que no quede recuerdo de él!''). Impregnado tal vez de la vieja aprensión por una práctica reservada a los réprobos y los malos, cuando alguien me dice que ha aventado las cenizas de un muerto se me erizan los cabellos. Pero es distinto ir con la cajita -¡nunca un saquete, porque sé de una familia que al poco de iniciarse esta costumbre se cenó al abuelo creyendo que era sémola, palabra de honor!- y decirle al jóven inventor berlines: ''Mire, ahí le dejo eso''. Y recoger al cabo de un par de meses -seis semanas a mil ochocientos grados centígrados de temperatura y no sé qué presión- un bello diamante para engarzar en un alfiler, unos gemelos, unos pendientes o un colgante, sabiendo que se lleva consigo a alguien de quien no quisimos separarnos, no tiene precio. Aparte de que si ahora se le dice a alguien que la abuela era un lujo, un premio y una joya, todos pensarán que es una metáfora, un ditirambo y una hipérbole fundada en la nostalgia. Pero si la ven, ya es otra cosa. Por entre ochocientas y un millón y medio a parte de la talla de la piedra, se puede dar testimonio de esa verdad. Lo malo es que el tallador le de a uno el cambiazo o le birlen los gemelos en un tumulto. Que te roben los brillantes y la abuela son demasiadas pérdidas para un solo día. Darío Vidal 18/05/05 |
Mi abuela es una joya (18/05/2005 20:55)
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EL PIANISTA NÁUFRAGO
Como hay otros mundos además de éste, hoy querría hablar de los ángeles. Ustedes saben que el 8 de abril, la policía encontró caminando por una carretera de la isla de Sheppey (Kent) al S-E de Inglaterra, a un hombre jóven alto, muy rubio, bien parecido, de menos de 30 años, elegantemente ataviado con un terno negro, que chorreaba agua como si saliese del mar. Sus prendas no tenían marca, carecía de documentación y aún no ha despegado los labios. A una enfermera del Medway Maritime Hospital se le ocurrió darle un lápiz y un papel y dibujo un piano de cola sin un solo error de perspectiva y una minuciosidad tal que no falta ni una pieza del teclado. Así es que le llevaron ante uno y estuvo interpretando música clásica durante horas como un profesional hasta terminar exhausto. Algunas de las melodías parecen estar compuestas por él mismo según los expertos. Lo intrigante es que nadie ha denunciado su desaparición. Al margen de lo que pueda estar sufriendo -padece ansiedad, se halla angustiado y se acurruca en postura fetal si ve a un desconocido- no me negarán que la noticia tiene un enigmático aliento poético, tan necesario hoy como los sueños. Parece como si el apuesto doncél quisiera transmitirnos un mensaje. Como la isla canaria de San Borondón solo vista en ocasiones, que se desvanece al acercársele alguien. Uno de esos sucesos que aún nos vinculan al misterio. Igual que cierto adolescente desconocido que apareció en una peña de muchachos sabiéndolo todo de una de las chicas, su familia y su pasado, dando lugar a bromas maliciosas y al enojo de la protagonista que se creía acosada porque ignoraba que estaba preservándola de muy serios conflictos. Mas cuando, ya enterada, esperaba que pidiera alguna compensación desapareció sin dejar rastro como había venido. Los protagonistas ahora adultos, le siguen llamando admirativamente ''el Ángel''. En los archivos de Alcañiz está documentada el siglo XVIII la entrega en custodia a la Colegiata de Santa María la Mayor, con sus testigos y sus firmas, de una hermosa talla policromada que pensaba recuper al regreso de Tierra Santa un misterioso peregrino que manifestó su voluntad de que quedase en propiedad del templo si en el plazo de diez años no pasaba a recogerla. No apareció más y todos se preguntaron quién iba a peregrinar tan lejos y con aquella carga si no era un ángel que quería hacer ese obsequio a la ciudad. No se lo creerán pero yo también viví un suceso inquietante. Hace años compré un balandro a medias con un amigo y al regresar de nuestra primera singladura, una ola de través que no supo sortear nuestra escasa pericia puso la embarcación quilla al cielo y nos metió debajo del casco. Al desembarazarnos de la jarcia, las drizas, las escotas y el paño de las velas que nos aplastaba contra el agua, mi amigo nadaba hacia la playa mientras yo asía la perilla del palo, que me izaba y me hundía alternativamente, intentando avanzar hacia tierra. Cuando llegué anochecía, el peso del agua que anegaba el casco me impedía sacarlo y en varias ocasiones una ola más impetuosa me llevó de nuevo hacia adentro, hasta que me dejé caer extenuado sin preocuparme ya de que otra se nos volviese a llevar. Dos muchachos con traje oscuro y corbata -cosa absolutamente inaudita en aquel lugar- se vinieron hacia mí, vaciaron el velero y lo depositaron en la playa sin que yo pudiera ayudarles. Cuando me incorporé para darles las gracias no había rastro de ellos. Siempre los he tenido por ángeles. Darío Vidal 17/05/05 |
El pianista náufrago (17/05/2005 20:34)
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CASI UN MANIFIESTO
No se trata de sacar los cuchillos ni de blandir las guadañas (''¡Bon cop de falç!'') porque nadie ya, por fortuna, desea escribir historias épicas que por otra parte jamás resuelven nada. Nadie solicita salvar a la Patria, porque guardamos amargos recuerdos de rencor y de sangre que se perpetúan y prolongan en las tierras vascas, gracias a bastardos ''salvapatrias'' y héroes a sueldo contratados para asesinar a honestos ciudadanos de manos blancas. No es eso. Pero mucha más de la mitad de los españoles se preguntan qué hacer para no dejarse arrastrar al precipicio a que nos llevan con el silencio cómplice de tantos socialistas que tampoco desean la sangre, el crimen, la escisión ni la furia, pero que no se atreven a denunciar la impostura de sus jefes, que han hecho una secta del partido con ayuda del chantaje y el miedo. Socialistas que llegaron al País Vasco y Cataluña y se afiliaron a un partido de izquierdas y español para defender sus intereses de clase y su condición de españoles, y que ahora son traicionados sin que sus correligionarios de otras partes vengan en su auxilio. Gentes humildes de Andalucía, Extremadura y Castilla que hubieron de renunciar a su pasado, su paisanaje y sus hábitos, y amparándose en un partido obrero y español que era el último vestigio de su identidad, dejaron el único bien que poseían -su trabajo- en otras tierras en que ahora se sienten doblemente desterrados, porque votan para que les prohiban su idioma, para desgajarse del resto de España y para que sus hijos -a quienes se inculca el odio a sus orígenes- renieguen de ellos, su patria y sus mayores. Trabajadores condenados a un doble fracaso vital que tienen fuerza para plantarse y reivindicar sus derechos, y que sin embargo carecen de vigor para hacerlo y se pliegan al humillante papel de militantes tolerados de segunda clase, aceptando la estafa de los farsantes con una docilidad que bordea la indignidad. ¿Dónde están y qué hacen esos hombres y mujeres silenciosos que son socialistas, solidarios y españoles, desde las agrupaciones de otros lugares que no hacen por sustituír la cúpula de un partido que ha burlado sus principios ideológicos haciendo que no sea ni obrero, ni socialista ni español? ¿Qué es lo que temen? La deriva cobarde de su jefe nos arrastra al suicidio colectivo. No es en modo alguno pesimismo ni catastrofismo, sino la constatación de una ''debacle'' que se veía venir. Ahora, lo último de hoy es la exigencia de los presos etarras de participar en las ''conversaciones de paz''. Quienes cumplen penas de reclusión por haber matado -empuñando las armas, acopiando los datos de las víctimas, transportando explosivos, fabricando bombas-lapa, preparando paquetes-trampa y cuanto es necesario para asesinar-, reclaman su derecho a opinar y a participar en las conversaciones que antes negaba el Gobierno y están ya encarriladas hace meses. ¡Que mentira! (¿Es traición el engañar?) Antes de que los extremistas de otra índole hallen pretexto como hallaron en otra época, es necesario que se concierten si es preciso asociaciones cívicas, corporaciones, partidos, sindicatos, instituciones, entidades no políticas, colegios profesionales y la sociedad civil, con el socialismo fiel a la Constitución que debería adquirir el compromiso de remover y sustituir a Zapatero, para evitar lo que se vislumbra como un golpe de Estado institucional capaz de desintegrar el tejido social y sembrar de nuevo el odio entre nosotros. Darío Vidal 16/05/05 |
Casi un Manifiesto (16/05/2005 20:59)
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OTEGI ELOGIA A ZP
Cuando nos iniciábamos en las cuatro reglas con el ímprobo esfuerzo de la memoria y sin el auxilio de la calculadora, confirmábamos la exactitud de las divisiones aplicando la prueba del nueve. Es lástima que no exista ningún otro procedimiento similar para orientarnos cuando hemos de hacer una elección o para verificar el acierto de nuestras decisiones. Aunque a veces existen criterios, incluso ''in extremis'', para ponderar nuestro punto de vista. Recuerdo que un amigo mío bastante más sagaz, agudo y avisado que yo, solía decirme: ''Mira, cuando estoy absolutamente desconcertado y no sé por dónde tirar, en la duda hago lo contrario que Fulano. No me ha fallado nunca''. Es cierto que por lo menos la mitad de las elecciones de nuestra vida, no entrañan tal dificultad. Pero, así y todo, muchos compatriotas de buena fe se hallan confundidos y perplejos por causa de las posturas del Presidente, que es el principal factor de desasosiego y turbación del país: la causa más inquietante de inseguridad que padecemos. Cada mañana despertamos con la aprensión de que nos haya vendido no sabemos a quién. ZP transmite incertidumbre incluso sin querer: hace pocos meses cundió la alarma por el asentimiento de Josep Lluís Carod Rovira a la postura de Zapatero en relación con el concierto económico y las asimetrías autonómicas. Hoy imagino que han debido abrir los ojos quienes no sabían que partido tomar en relación con las negociaciones con ETA, cuando han leído en los periódicos que Arnaldo Otegi, secretario general de Batasuna y convicto, confeso y encarcelado hace años por crímenes terroristas, ha elogiado la actitud del Presidente. El que no entienda todavía es porque no quiere entender. Vamos a ver: si los dos personajes que apuestan abiertamente por independizar al País Vasco y a Cataluña del conjunto de España suscriben las iniciativos de Zapatero, las apoyan, jalean y aplauden, y Arnaldo Otegi en concreto manifiesta que la moción parlamentaria que va a presentar el PSOE para dialogar con la ETA resulta ''muy positiva'', es porque les llevan en derechura a alcanzar sus objetivos. No es preciso hacer un alarde de sagacidad para llegar a esta conclusión. Lo malo es que el partido socialista y la oposición minoritaria hacen causa común contra el partido -no importa el nombre ni la ideología- que se opone a la disgregación de España y al que atacan con toda su artillería. Los batasunos no hablan ahora de independencia sino de alcanzar la Paz, esa palabra prostituída y mancillada. Pero la paz solo pueden negociarla dos contendientes; no los verdugos y sus víctimas. La paz sobrevendrá en el momento en que los asesinos dejen de matar. Y se les ha dicho. ¿Por qué, entonces, no abandonan las armas y hacen con ellas una presa en la Ría de Bilbao? Entre tanto, hoy mismo han estallado cuatro bombas en empresas del País Vasco para que nadie se haga ilusiones; para que algunos cobardes piensen que si no se negocia puede ser peor, y para que la gente con espíritu práctico claudique a cambio de la tranquilidad temporal, condicional, vergonzosa, bajo fianza y comprada. No se que opinan ustedes. Pero, en la duda, adopten la opción contraria a Batasuna. Darío Vidal
15/05/05 |
OTEGI ELOGIA A ZP (15/05/2005 22:59)
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QUÉ SE ENTIENDE POR TRAICIÓN
El ministro Montilla está adoptando posturas claramente perjudiciales para el conjunto de los españoles y comprendo que debe estar hecho un lio. Ser militante de un socialismo converso al nacionalismo -que dice no ser separatista pero quiere federaciones deportivas nacionales, idioma único, planes de estudio diferentes, conferencia episcopal adecuada a la ''pastoral catalana'' y diplomacia propia- y ser ministro a un tiempo del Gobierno de España, debe ser una fuente de ansiedad. Conciliar realidades contrapuestas exige una perpetua elección pués servir a una equivale muchas veces a traicionar a la otra. Por ejemplo: ¿a quién debe lealtad el señor Montilla: a quienes pretenden desgajarse del tronco común, aunque sea dentro de veinte años en que darán un paso más como propone Pasqual Maragall, o al Reino de España organizado en Estado autonómico, pero constitucional y sentimentalmente uno e indivisible? Es una cuestión compleja porque son fidelidades contrapuestas. Si la moral de los políticos -de casi todos los políticos- no fuese tan laxa, acomodaticia y flexible como la Tolerancia que predica como máxima virtud el presidente del Gobierno, no aceptarían cargos esencialmente contrapuestos e incompatibles que abocan indefectiblemente a la esquizofrénia. Menos mal que nadie acude al adjetivo, porque en esta sociedad ''nominalista'' lo que ofende no son los hechos sino el nombre que se les da. Durante el reciente Debate sobre el Estado de la Nación, que en la actual coyuntura pudiera llamarse Debacle de la Nación, el señor Rajoy cometió la indelicadeza de pronunciar la voz nefanda, y no se habla de otra cosa desde entonces. Traición. Sin embargo habríamos de saber, antes de escandalizarnos, si el vocablo es fiel a los hechos. ¿Qué se entiende por traición? Según la Academia, traición es quebrantar la lealtad debida a alguien. Y, en lo que se refiere a la Patria, consiste en incumplir el compromiso contraído con el honor, la seguridad o la independencia del Estado. El presidente del Gobierno juró o prometió ''guardar y hacer guardar la Constitución'' en virtud de la cual ostenta su mandato, cuyo Título Preliminar reza en su artículo 2º: ''La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española, patria común e indivisible de todos los españoles''. Y además, el presidente del Gobierno y su grupo suscribieron un pacto de Estado en materia antiterrorista con el más nutrido de la oposición, comprometiéndose a concertar sus esfuerzos para combatir a las organizaciones criminales, definir conjuntame las estrategias, y renunciar a negociar con los asesinos que habían burlado todos los intentos precedentes y asesinando mientras pudieron. Pero he aquí que Zapatero ha impedido la ilegalización de un partido etarra que se ha colado ''legalmente'' en las elecciones vascas; ha manifestado su voluntad de entrevistarse con la banda terrorista ETA para ''negociar la paz''; ha incumplido el compromiso de reunir al Pacto Antiterrorista; no ha consultado a la oposición; no da satisfacción a las víctimas del terrorismo que no quieren ver sentados en el Parlamento a los asesinos, y ha roto expresa o tácitamente todos los acuerdos. Y ahora se queja de que sus rivales políticos denuncien haber sido traicionados del mismo modo que las víctimas. Se incomoda con razón. ¡Los que no entienden la Democracia que no se metan en política! Darío Vidal 14/05/05 |
Qué se entiende por traición (15/05/2005 01:06)
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LOS ÚNICOS MUERTOS
Los judíos han iniciado un viaje sin retorno hacia su propio ombligo con el Memorial del Holocausto que acaba de inaugurarse en el corazón de Berlín. Después de la ocupación de Palestina por los sionistas mediante el sutil procedimiento de adquirir a los nativos casas, yermos y solares hasta hacerse con la propiedad real del país durante el proceso de descolonización británica, y una vez sancionado por la Declaración Balfour el derecho de los hebréos a asentarse en la que fué para ellos la Tierra Prometida (1917), todo el mundo pasó por alto las turbulencias que generaba el acomodo de los dos pueblos en un mismo territorio y se inició la ceremonia de la confusión, la pugna por la sinrazón y el baile de los muertos. Mas sólo parecía una crisis de crecimiento. Mediado el siglo XX la tensión entre nacional-socialismo y comunismo desencadenó una guerra en la que unos y otros coincidían únicamente en el odio a los judíos, esgrimiendo libelos como ''Los Protocolos de los Sabios de Sión'' y otras patrañas propagandísticas que hicieron fortuna. La opinión pública sucumbió a las campañas del nazi Joseph Goebbels -por cierto de origen judío-, que cargó en la cuenta del ''pérfido pueblo deicida'' los males de Palestina y el mundo, de los que por cierto también eran culpables las piadosas religiones de la compasión, los débiles y los pueblos inferiores. Una ideología fundada en las ideas de un atractivo esquizofrénico: el filósofo wagneriano Federico Nietzsche creador de la doctrina del Superhombre. Sólo faltaba que otro loco con capacidad de fascinar como Adolfo Hitler propusiera la ''Solución Final'', para que fueran al Campo de Exterminio, sacerdotes católicos, pastores protestantes, idiotas, ácratas, disminuídos físicos, tarados, enfermos, comunistas, lisiados, homosexuales y miembros de ''razas inferiores'' como gitanos y judíos. Es cierto que las víctimas judías fueron las más numerosas pero, como decía Bartolomé Soler en respuesta a José Mª Gironella el año 1960, ''los muertos no se cuentan''. Millones de inocentes de toda religión, raza y condición padecieron el dolor, la sinrazón, la humillación y el horror. Y acabaron unidos por la muerte, rezando, llorando o cantando juntos. No tiene razón el racismo judío -tan execrable por lo menos como el nazi-, para marginar del Memorial el recuerdo de los mártires no-judíos como han logrado su inspiradora Lea Rosh, la escultora Christine Jakob-Marks y su arquitecto Peter Eisenman. De nada ha servido el Holocausto (la ''Shoah'') si no se ha aprendido la lección. Pero no son como todos sino más que los demás y sólo los judíos merecen homenaje: ellos fueron los únicos muertos. La idea generalizada del pueblo justo, del manso pueblo perseguido alentada por la propaganda, se ha disipado ante la crueldad inhumana de un Estado hacia el que todos mostramos simpatía, complicidad y hasta un malsano e infundado sentimiento de culpa. No temo que me acusen de antisemita por manifestar mi decepción después de una adhesión tan contrastada en cuanto he escrito. La percepción de lo judío ha cambiado. No faltaba más que la ofensa de Berlín. Así es y no hay que callar por cobardía. Aunque nos duela y decepcione. El altivo Quevedo gritaba con gallardía: ''No he de callar por más que con el dedo / ya señalendo la boca o ya la frente / silencio avises o amenaces miedo. / ¿ No ha de haber un espíritu valiente? / ¿Siempre se ha de sentir lo que se dice; / nunca se ha de decir lo que se siente?'' Darío Vidal 13/05/05
Quevedo: decir lo que se siente. |
Los únicos muertos (13/05/2005 19:25)
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INUTILIDAD DEL LATÍN
El Gobierno ha decidido que el latín no sirve para nada. A lo mejor es verdad, que para eso tiene científicos y asesores que saben mucho. Sin embargo cada día se descubren cosas más asombrosas. Uno pensaba lo contrario. Si el latín no existiese se quedarían cojos todos los idiomas de Europa y nuestras lenguas, balbucientes. Incluso ese esperanto en que se ha convertido el inglés, por no hablar del propiamente dicho que fué un sueño idealista, libertario y vegetariano de fraternidad, no sabría cómo decir muchas cosas. Conceptos tan elementales como libertad, retractarse, reunirse, elegir, agricultura, retornar, libidinoso, acueducto, libertino, revocar, estatua, imperio, generosidad, visión -que en inglés no se deriva de ver (to see)-, y otros miles de conceptos no se podrían expresar en inglés sin el latín. Es posible que más de la tercera parte de las voces que consigna el diccionario sean latinas. Y eso por no hablar, como es obvio, del español, el italiano y el francés. Hasta ese punto somos tributarios de la lengua que hablaban en el Lacio y a la que recurrimos con frecuencia -como al griego- para formar nuevas voces, frecuentemente neologismos científicos, cautelosos y advertidores, que orientan al hablante del contenido que encierran. Pues bien, ''se acabó la diversión, llegó el Comandante y mandó parar''. La ministra de Educación, María Jesús San Segundo va a prescindir de todas las enseñanzas inútiles con las que hasta ahora hemos perdido el tiempo, y en Ley Orgánica de Educación va a hacer desaparecer las antigüallas, las disciplinas supérfluas como las Humanidades. Así es que se encerrarán en el baúl de los recuerdos, con siete llaves como el sepulcro del Cid, las ciencias del recuerdo, el pensamiento y el lenguaje. Se dice que, para ser consecuentes, en la próxima legislatura se suprimirán del Diccionario de la Academia las voces con tufo vetusto. Y tienen razón. ¡Al fin, para el uso que hacemos de ellas..! Nos basta con cuatro interjecciones expresivas y algun adjetivo para calificar a tío, tronco, pasta, guiri, y otros hallazgos conceptuales que al parecer podrían proceder del latín según sospecha alguno. Respecto a la adjetivación podríamos arreglarnos con guay, cojonudo, putamadre y algún otro, aunque hay quienes dudan de la legitimidad de algunos de estos vocablos por su contaminación clásica. En fin, que al parecer no podríamos utilizar en confianza y sin temor de haber caído en la obsolescencia, más que guiri y guay que tal vez son la raíz del guirigay. Así es que el Gobierno va a mandarnos al psicoanalista para hacernos olvidar los malos recuerdos de la Historia. Y también se propone reducirnos a la infancia o el Alzheimer proscribiendo el pensamiento y el lenguaje que tal vez son la misma cosa. Mas si los políticos quieren desterrarnos de la Cultura que es la verdadera patria, confío en que los humanistas se organizarán para sembrarla en la clandestinidad como apóstoles. Acaso para renacer en la consideración de los defensores de los ''cómics'' es necesario que sea perseguida. Pero no hay que temer por su salud. La bellísima plaza mayor renacentista de Alcañiz, donde se celebra el ''IV Congreso Internacional de Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico'', es estos días un foro estimulante en el que alumnos y profesores de todo el mundo que no pueden entenderse en francés, inglés, alemán, italiano, rumano, chino, noruego o finlandés, conversan y discuten entre clases en un claro, eufónico y bellísimo latín, ese inútil idioma que hizo a Europa y en el que hasta ahora se escribían las tesis doctorales. Darío Vidal 12/05/05 |
Inutilidad del Latin (12/05/2005 16:40)
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RETORNO A LA CAVERNA
Fuí un mal estudiante de Latín -Dios me perdone- y por eso mi testimonio puede tener más validez si reclamo el respeto y el estudio de las lenguas clásicas. Pero es que he aprendido con el tiempo que lo poco que sé se lo debo a griegos y romanos. Sin embargo hay otros más ignaros que no han alcanzado esta evidencia ni llegado a la convicción de que fuera de la matriz del Mar Nuestro se reduce todo a mera técnica, a saberes puramente instrumentales. Y si exagero, sea: como latino. No diré yo que los políticos hayan de ser intelectuales. Ahí tenemos entre otras experiencias decepcionantes la de Platón y la de Azaña que valdrían para disuadir al más contumaz idealista. Pero tampoco es tolerable que acceda a regir la ''res pública'' y decidir sobre la formación de los ciudadanos quien posea tan menguado discernimiento y se adorne con tan amplia ignorancia como los que en el momento padecemos. No es un exabrupto. Bien quisiera no tener razón. Pero los responsables de la Educación van a despojarnos de la Cultura, después de unos años de zozobra y dubitaciones. Por fin van a borrar de los planes de estudios las Humanidades que tanto embarazaban, y serán arrojadas a las tinieblas la Historia, la Filosofía y la vasta constelación de las Filologías Clásicas, con lo que a quien van a sumir en la oscuridad es a nuestros hijos. Y lo insólito, lo inexplicable, lo increíble, es que sea precisamente un Gobierno de izquierdas el que condene al pueblo a la ignorancia, como antes hacía la derecha para poder orientar la intención del voto. ¿Qué es lo que nos está sucediendo? Privar a la sociedad del pasado, el pensamiento y la palabra es un crímen. Sin paliativos ni disculpas. Eso es el retorno a la caverna. Yo llegué a esa conclusión durante una estancia en una república de Sudamérica, donde, para conseguir perpetuarse, una serie de gobiernos bananeros y corruptos han logrado estrangular a una sociedad ávida, despierta y vindicativa sembrando la indiferencia y el desinterés por la Cultura, en poco más de siglo y medio. Y eso hasta el extremo de que la obra de sus escritores -ninguno de nuestros días- la leen editada en otros países. Así los conocí yo, antes de saber de un profesor de Universidad que él pertenecía al escogido grupo incontaminado originario, que no descendía por supuesto de los brutos indios, torpes como bestias, ni de los rapaces europeos, ni mucho menos de los odiados españoles, con lo que me quedé en la duda de si provendría por línea directa del Padre Adán. Eso, en la Universidad. Los políticos que quieren desembarazarnos de la carga onerosa del Griego, el Latín, la Historia, la Literatura, la Filosofía y el Lenguaje al tiempo que dan aprobados como en la tómbola -o más que eso porque se trata de un democrático aprobado general sin exámenes ni esfuerzo- me recuerdan a cierto alumno que se erigió en espontáneo defensor del pueblo un día que en la Facultad de Ciencias de la Información me refería a la lacra intolerable de las faltas de ortografía. ''Es que nosotros somos hijos del Pueblo''- me dijo el cretino. ''No sé de quien eres hijo, pero vienes del mismo Bachillerato que todo el mundo y no has logrado aprender que 'Elicóptero' se escribe con hache. Y quien se considera de izquierda es un traidor al pueblo si no se esmera en tirar de él hacia arriba''. Un guirigay tremendo acabó con la clase y comenzó otra distinta. Me gustaría dedicar este recuerdo a doña Carmen Calvo. Darío Vidal 11/05/05 |
Retorno a la caverna (11/05/2005 19:03)
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RECHAZO Y RACISMO
El asesinato del adolescente de Villaverde por unos jóvenes dominicanos ha vuelto a poner sobre el tapete el tema del racismo. Pero habría que preguntarse si el repudio de esos hechos puede calificarse de tal. Averiguar la significación que para nosotros tiene tal sustantivo es una sabia cautela que evita sorpresas. Parece que el racismo ''sensu stricto'' es sentir aversión, repugnancia u odio hacia los miembros de una o distintas razas por el solo hecho de pertenecer a ellas. El racismo puro, más frecuente cuanto más al norte nos adentramos, suele darse de modo superlativo entre los hiperbóreos quasialbinos, sin desdeñar casos extremos en los Estados Unidos entre blancos y negros, o los ''sionistas'' que se han negado a que el Memorial del Holocausto de Berlín que ayer se inauguraba, diera cabida a los incircuncisos, como si el de ellos no hubiese sido tormento, vejación y muerte por no ser judíos. Bien, pues ese racismo no existe en España. No negaré que haya racistas ni justificaré a los neonazis y los ''skins'', que son, sobre malvados, incultos aburridos como los que van a cachiporrazos por el género de música que les divierte. No puede darse mayor vacuidad de espíritu y más grande indigencia moral. Pero la sociedad española no lo es: ahí tienen para corroborarlo la acogida de niños de todas las etnias por parte de tantas familias españolas, sin excluir las más llamativas. En cualquier pequeña población verán niños negros y ahora chinos. Estoy en un observatorio de solo unos miles de habitantes en que se han integrado perfectamente inmigrantes de muchas razas y creo que cuarenta y tantas nacionalidades (centroeuropeos, sudamericanos, chinos, negros) pero que no es capaz de asimilar -del mismo modo que los otros inmigrantes los rehuyen-, a los, cómo diría yo, a los que quieren llamarse árabes y no lo son, pero tampoco conviene caer en la trampa de decirles musulmanes introduciendo un significado religioso no deseado, y que nombraríamos ''maurus'' como nosotros somos ''hispanus'' y los franceses ''gallus'' en el mismo noble idioma, si no les ofendiese por falta de letras. Hacia esos semejantes que provienen del norte de África y se les acoge en las playas como hermanos desvalidos -no hay policía de trato más humano y exquisito que la nuestra- las gentes de esta orilla no suele mostrarse racista. Lo que suele experimentar es rechazo. Y no sé qué es peor, pero es lo cierto. Tampoco pretendemos engañar ni engañarnos. Tal vez no son ellos los culpables, sino ciertos personajes que los predisponen para que se conduzcan con insolencia y provoquen sentimientos negativos, ellos sabrán con qué propósito. Yo he oído preguntar a una nativa cariñosamente a una norteafricana si se hallaban a gusto entre nosotros y responderle: ''¡Claro que nos encontramos bien: esta tierra es nuestra!'' Y comentar en tono de complicidad aunque tal vez con poco tacto: ''¡Qué calor tendreís con esa toca! Aquí pronto os la podreis quitar''. Y escuchar: ''A quien os la harán poner es a vosotras''. O sentirse: ''Con lo que nosotras parimos, en unos años os echaremos de aquí''. Otras veces las respuestas rebasan la impertinencia (''Habreís dejado vuestro pueblo vacío''. ''Aún se vaciará más porque hemos venido a quedarnos y esta vez no nos echaréis'') pero no son respuestas ingenuas de gente del pueblo en busca de pan. ¿Quién predica esa inculta insolencia y la prevención del rencor y del odio? No es racismo: es rechazo. Pero no sé qué es peor. Darío Vidal 10/05/05 |
Rechazo y racismo (10/05/2005 20:34)
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EL HOMBRE CONTRA EL HOMBRE
La Universidad española va a reducir el número de sus titulaciones en detrimento de las Humanidades, y en el nuevo plan de estudios primará el aprendizaje de un segundo idioma, que será el inglés, a partir de los cuatro años, así como la Informática. Habrá que leer la exposición de motivos que justifique tales decisiones, pero si las reformas se fundan en reducir aún más el conocimiento de las ciencias del hombre, terminaremos comunicándonos con el elemental lenguaje gestual del que nos redimieron milenios de civilización. Las opciones de los jerarcas políticos nos están reduciendo a la barbarie. No sorprende de todos modos ese ataque a la Cultura, cuando se vulnera el Derecho Internacional que alumbró Francisco Victoria, se impone la ley del embudo, se aplica torpemente la del talión, se consolida con insolencia la de la fuerza y se hace burla de la Convención de Ginebra, aunque -justo es decirlo- en nuestra latitud no hemos alcanzado todavía esas cotas de miseria moral. De todos modos, el propósito de enseñar muy pronto el manejo del ordenador es razonable porque constituye un bien instrumental irrenunciable, aunque tal vez conviniese reintroducir la Caligrafía para que el pulso no se torne cimarrón. Y también parece juicioso incorporar a edad temprana el conocimiento |