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Agosto 2008
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Publicado: 17/07/2008


 

AUTORIDADES CON GORRA


La Autoridad es siempre una trampa. Una trampa y una tentación para la que hay que estar preparado, porque exige responsabilidad, contención, buen juicio, ecuanimidad y ejemplaridad. No es fácil ejercerla porque es infrecuente que se entienda como un servicio, y un servicio casi siempre abnegado. Por el contrario, quienes no merecen ostentar esa alta representación la ejercen como capataces, “boss”, jefes y amos del cotarro, y están imbuidos de la impresión de que “mandan”. Y al que manda hay que obedecerle aunque cometa las más pueriles arbitrariedades. Suelen ser tipos a los que no ha tenido nadie en cuenta. Esos son los peores. Sobre todo cuando se cubren el cráneo desértico con una gorra o un casco que complementa su feroz apariencia de valiente profesional con botas lustradas, raros emblemas, insignias plateadas y arreos de metal y pasamanería, que encubren una mentalidad de doce años.

Hace solo unos días, cierto viejo amigo turolense con carnet de conducir de primera especial desde que le salieron los dientes, prudente por experiencia, experto en coches, y propietario de una concesion de automóviles con varias sucursales, circulaba con la calma de un padre de familia en vacaciones, a setenta por hora, con un coche de gran potencia detrás de un camión por la general, en el tramo de La Ampolla a Amposta (Tarragona). Al cabo de unos kilómetros, como se formaba cola detrás, intentó adelantar pero como vio que venía un camión de frente, dio intermitente a la derecha y abortó la maniobra. Así en tres ocasiones. Entones un coche patrulla de los “Mossos d'Esquadra” que circulaba detrás de él, se colocó a la par como en las “pelis” y le mandó parar. Se apeó el agente y con la camisa totalmente desabrochada, el cinturón flojo y sin la gorra. “A ver, documentación” --le dijo. “Buenas tardes” --respondió el conductor. “¡La documentación, le he dicho!”. “Le he dicho que buenas tardes”. Y después de un diálogo de sordos, mi amigo le entregó la documentación. “Mire usted –añadió por último--: aunque hubiese cometido una infracción, nada le exime de la cortesía y el saludo. Ni del aliño en el vestir, porque va usted con la camisa abierta, sin gorra y con el nudo de la corbata en estómago”.

El policía de la Generalitat se contuvo pero le miró con ganas de matarlo. Llamó por la emisora y oyó como le decían que tenía en orden los seguros y no arrastraba multas. Se le acercó nuevamente: “Le voy a sancionar por Conducción Temeraria”. “¿Le llama usted conducción temeraria a conducir a sesenta o setenta por hora detrás de un camión?” --le increpó el conductor, encrespado. El agente le miró entre irritado y divertido: “Hombre y voy a denunciarle también por Adelantamiento Indebido y peligroso”. “No será usted capaz de decir que he adelantado y firmar además esa denuncia”. .

Por toda respuesta añadió con ironía impertinente: “¿Prefiere que le extienda las multas en catalán o en castellano?” Y mi amigo Jerónimo, que tiene su retranca, contestó al hombre de prosodia impecable y acento neutro: “Como no soy catalán ni castellano, póngamelas en español que es lo que hablamos de Teruel”. “Ah, vaya, yo soy de Zaragoza”,– dijo el policía sin mirar, mientras escribía distraídamente. ¡Un gañán de Zaragoza!

“La madre que lo parió. Y luego se llevan la mala fama los catalanes. Me sopló 180 euros y tres puntos ¿Hay derecho?”

Darío Vidal

17/07/2008

 

       Autoridades con gorra (17/07/2008 23:43)


Publicado: 15/07/2008


 

LA PERFIDIA DE DE JUANA


La actitud provocadora, arrogante y chulesca de la Eta pintando en el firme del Hautacam cerca de Lourdes su anagrama repetido en los últimos cien metros que preceden a la meta de etapa del Tour, es poco importante aunque más fácil de evitar que hechos tan vergonzosos como que el criminal confeso José Antonio Urritikoetxea Bengoetxea, alias “Josu Ternera”, haya sido vocal de Derechos Humanos en el Parlamento de Vitoria durante años con el apoyo de Ibarretxe y el PNV. Aunque no menos relevante.

Esperen al 2 de agosto y tendrán ocasión de confirmar la burla lacerante y el ludibrio de ver instalarse a José Ignacio De Juana Chaos en la calle donostiarra en que viven allegados y descendientes de sus víctimas, a veces en los mismos pisos que habitaron. Domicilios en que moran algunas de aquellas admirables familias ejemplares, cívicas y con suficiente temple como para ocuparse de la madre del etarra durante su última enfermedad y soportar, además del desgarro feroz del asesinato, la cruel negación de consuelo por parte de la Iglesia del señor Setién y la prohibición de celebrar las exequias en las parroquias regidas por el clero abertzale, que son las más, y soportar las insistentes llamadas telefónicas durante meses, preguntando por el muerto, pisoteando su nombre, mancillando su memoria, e insultando a quienes no habían tenido tiempo de enjugarse las lágrimas, incapaces de entender aquella tenaz persistencia del odio. Pero esas cosas solemos olvidarlas.

O sea que, en unos días, todo volverá a la “normalidad” gracias a los jueces –a los que Dios ilumine-- y a la laxitud del Gobierno: Ignacio de Juana Chaos vivirá en la calle en que lo hacen, entre otras víctimas escarnecidas, la madre y la viuda de Joseba Pagazaurtundua, pero sin apearse de la actitud arrogante, altiva y provocadora que observó en los juicios por sus 25 asesinatos y que ha mantenido a lo largo de su encierro, porque asegura ante los jueces y el mundo no solo no avergonzarse ni arrepentirse de los veinticinco hombres que ha matado, sino estar orgulloso de ello. De modo que no solo la enormidad de su culpa --no purgada con el cumplimiento de sólo 18 años de los 3.129 años a que ascendía su condena--, desaconseja su libertad que sería injusta, sino que la reiterada falta de arrepentimiento, manifestada verbalmente y celebrando los asesinatos de su banda con cava y langostinos durante su reclusión, demuestran que no merece la libertad porque no se ha rehabilitado. Y por ello, su excarcelación y la convivencia con las víctimas de los asesinatos, supondría un sufrimiento adicional para los humillados.

Es lamentable que el incontinente José Bono, cuyo papel en el Congreso tiene poco que ver con la aplicación de las leyes, diga a propósito del despropósito que sería dejar que el terrorista se instalase entre los familiares de sus víctimas, que “la Ley es la Ley y garantiza la libertad de domicilio”. Mas la Ley esta hecha para el ciudadano y no al revés. Y entre las víctimas hay tantos conservadores como socialistas. Cuando se repasa la lista de cadáveres que hoy vivirían entre nosotros y que “condenó” y “ejecutó” este ex-falangista burgalés “frío y narcisista”, hijo de médico que no pasó de enfermero, que se hizo “ertzaina” y se alistó en la Eta para escalar hasta el Poder y colmar su “ego”, es imposible no sentir repugnancia hacia él y desprecio por los Gobiernos que han claudicado a sus chantajes.

Darío Vidal

15/07/2008

 

       La perfidia de De Juana (15/07/2008 17:44)


Publicado: 12/07/2008


 

MAS PATERAS


Mientras los bañistas invaden las playas, este año sin desbordar alegría, las olas nos dejan los restos del naufragio del Sur. Los despojos de un Continente empobrecido por la despiadada avaricia y el egoísmo inhumano de sus vecinos del norte, que han esquilmado durante siglos sus recursos y sus hombres, deportados como esclavos para colonizar el Nuevo Mundo.

No sé hasta que punto los europeos somos responsables del hambre de África, pero somos cuando menos culpables de que no haya sabido remontar las condiciones adversas de la Naturaleza y el clima mediante su propio impulso. La hipócrita experiencia colonial sobre todo con los negros se limitó a darles peces, pero no a enseñarles a pescar. Otra cosa fue la actitud de los costeños del Mediterráneo, en perpetuo contacto con Europa y más inclinados a guerrear y piratear que a acometer una actividad productiva. Pues hay que distinguir entre los islamistas norteños que no han querido, y los animistas del sur que no han podido, y para los que la colonización supuso una catástrofe histórica y un fraude económico.

Pero los europeos ya hemos comenzado a pagar la deuda de humanidad contraída desde hace tres centurias por lo menos con los hombres negros, a los que después de calificarlos de “morenos” y “personas de color” llaman ahora “subsaharianos” para negar tardíamente la connotación de racismo y la culpa como si “la negritud” fuese una lacra, remitiéndonos a la inocente condición geográfica para no tropezar con los no superados prejuicios étnicos.

Mas la contrición de las palabras no nos exime de la responsabilidad histórica, el pecado contra el hombre, ni el desdén por el color de su piel. Ahora ya es tarde. Pero todos los días se quedan desairados, ante la puerta que les cerramos, una legión de estas personas a las que un día hicimos esclavos de plantación y mano de obra gratuita.

Los que entonces no convertimos en ganado se han multiplicado y vienen a demandar la parte que les corresponde por el sacrificio de sus abuelos: las deudas de la vida como las del juego se pagan irremisiblemente. Y están aquí sin que les podamos dar la espalda, aunque nuestro empedernido corazón no se conmueva con la deforestación de sus selvas y el hambre que les dejamos en herencia, ni se conduela por los que llegan tan azarosamente o se quedan bajo el mar para alimento de los peces. Como los nueve niños menores de cinco años que fueron tirados por la borda de una patera a la deriva sin combustible, comida ni agua, esta semana porque habían muerto, o los dos bebés de pocos meses que perecieron cuando una ola gigante se los llevo con su madre al mar, y ella no se resigna a reconocer que los ha perdido a la vista de la costa después de haber cruzado Africa durante meses caminando de norte a sur y haber cedido a la humillación, a las violaciones sucesivas, al hambre y la sed. Todo para nada.

Alguien dijo hace tiempo lo que el Presidente manifestó públicamente hace unos días con toda cordura: que Occidente debía contraer el compromiso de apoyar el desarrollo de Africa como no hizo el Colonialismo, y ello si no por razones de justicia, por puro egoísmo. Ojalá. Pero la vieja Europa, bruja y ajada alcahueta puta pintarrajeada, lleva tiempo sin entender nada, tanto de esto como del cambio climático.

Darío Vidal

11/07/2008

 

       Mas pateras (12/07/2008 00:20)


Publicado: 10/07/2008


 

CRITERIOS JUDICIALES


La cuestión estriba en saber si hay que hacer Arte, Política, Medicina e impartir Justicia sólo para expertos, o para enriquecer a la gente mejorándola, hacerla feliz, reparar su salud y administrar sus derechos y deberes aunque sea inexperta pero frecuentemente sabia y capaz de se guiarse por el sentido común y el principio de equidad. He aquí la disyuntiva.

Carezco de formación jurídica y, en tal sentido, no paso de ser un opinante mas voluntarioso que eficaz. Así es que doctores tiene la Iglesia. Pero del mismo modo que la mujer del César no debe solo ser honesta sino además parecerlo, el común de los ciudadanos debería coincidir con los criterios que aplican los que están dedicados a ejercer tales funciones. O al revés. Pero desde luego no es positivo el actual divorcio entre las opiniones de los técnicos y la percepción que de ellas tiene la gente sencilla. En este sentido es revelador que los españoles, testigos pasivos de las arbitrariedades de estos funcionarios y de la pugna encarnizada entre el otrora prestigioso Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, sitúen a la judicatura nada menos que en el último escalón del “ranking” de las instituciones.

No me atrevo a aventurar si la divergencia entre lo que piensa la gente y las conclusiones a que llegan los jueces obedece a una inadecuada praxis jurídica o a la invasión del ámbito de los juzgadores por parte del poder ejecutivo. Pero este es un asunto que requiere soluciones urgentes, porque el hombre de la calle ha interiorizado un sentimiento de indefensión ante los magistrados peor que el de la dictadura precedente, que se fundaba en la arbitrariedad y en decisiones aleatorias y “orgánicas” supeditadas al humor del juez al levantarse por la mañana. Y así registramos veredictos contrapuestos en la revisión de los procedimientos, tornándolos de lo blanco a lo negro.

Hemos perdido la cuenta de estos fallos desconcertantes, con partidos de uno u otro signo en el Gobierno, pero acaso lo más escandaloso haya sido la instrucción de la causa por el acto terrorista del 11-M en la estación madrileña de Atocha, que un político calificó reiteradamente de “lamentable accidente” para apaciguar a los honrados criminales que lo perpetraron, al tiempo que cambiaba la actitud de los jueces.

Sería prolijo y enojoso enumerar las rectificaciones, manipulaciones e intoxicaciones, como las argumentaciones sesgadas y falaces en ocasiones insultantemente burdas, que nos arrojaron unos y otros. Pero mas bochornosa fue la obstrucción de quienes debían de haber recogido las piezas y recomponer los hechos, al manifestar que algunos no tenía relevancia investigarlos.

El último escalón de la cadena ha sido la reciente absolución de los cuatro funcionarios policiales incriminados por alterar los resultados de unas pruebas analíticas --y por ello fiables y objetivas-- que delataban presencia de ácido bórico en unas piezas del 11-M. Pero lo más delirante es que no constituya un delito de enaltecimiento del terrorismo que nueve calles y plazas del País Vasco lleven nombres de criminales entrenados para matar por la patria indiscriminadamente a los mismos transeúntes que pasan ahora bajo la placa que los inmortaliza. Dicen que cuando les dieron nombre la apología no estaba tipificada como delito. ¿Es preciso legislar lo obvio?

Darío Vidal

10/07/2008

 

       Criterios judiciales (10/07/2008 23:21)


Publicado: 04/07/2008


 

LA CORBATA DEL MINISTRO


Miguel Sebastián Gascón, de profesión Amigo de Zapatero, ha dado sobradas muestras de su talento, digo talante, durante su fugaz carrera a la alcaldía de Madrid. En aquella ocasión engañó, mintió y se desbordó, y como no sacó apenas representación se negó a recoger su acta de concejal y a ocupar su puesto en el Ayuntamiento (“¿Don Miguel Sebastián?”. “Sipi, que estoy aquí”. “Su acta de Concejal”. “¿Mi acta dice, con esa basura de votos...?¡Le doy así...!¡Amos, anda!”)

Y es que el “señor Sebas” se cae de puro chulo, que es más chulo que un ocho. ¿Qué digo se cae? Él no se cae: él se tira. Es un personaje de Arniches, un majo de zarzuela, un “sujeto de postín y circuntancias, con vergüenza, redaños y quinqué ¡olé que sí!”. Un figurín de 1957, que es cuando comenzó a emitir oficialmente TVE en el chalet de la Avenida de la Habana, con dos únicas cámaras dos, una de las cuales tenía el orticon jodido y dejaba memoria de la imagen.

Pero eso no viene a cuento. Lo que cuenta es que el tal es un sobrao capaz de sentarse en el escaño del banco azul del Gobierno por primera vez, sin ponerse la corbata. Y es lo que dice: “Yo he dado libertad a mis subordinados incluso para que se quiten la chaqueta, a no ser que se hallen en un acto público”. (No voy a ser tan primavera de excluirme yo, se habrá dicho) Pues, señor –tendría que haberle dicho alguien-- ¿en que clase de acto creía que se encontraba usted en pleno hemiciclo del Congreso, con luz, taquígrafos, cámaras de televisión y flashes? Y aunque no fuera por eso, una mínima cortesía demanda corresponder del mismo modo al decoro con que visten el resto de los diputados y sobre todo los otros miembros del Gobierno, su presidente y el presidente de la Cámara. Si hace calor, ellos también lo tienen. Y en las ocasiones en que preside la sesión el Rey, lo mismo.

Mire usted, “señor Sebas”, si no tiene la delicadeza, la sensibilidad y el tacto de entender ciertas cosas, usted no sirve para ellas. Menos aún para ser político. Nosotros hemos visto al Rey pasar revista a las tropas, cayendo chuzos de punta, y allí ha estado impávido calándose hasta la camisa como los soldados. Y su bisabuelo don Alfonso XII que Dios haya, se escapo de Palacio unos meses antes de morir, para ver y confortar a los enfermos del cólera en el Regimiento de La Granja con los que estuvo hasta llegar la noche. “Pues vaya gilipollez”-- dirá usted. Ya sé que no lo entiende.

Nadie tendría que obligarle a eso. Se siente íntimamente o no se siente. Y si no, se pone a vender neveras o se dedica a elaborar informes desde su casa a tanto el folio y santas pascuas. Pero tener además la arrogancia y la majeza de rechazar también la prenda que le ofrece discretamente el presidente del Congreso, que lleva corbata y encima está en su casa, es de una falta de educación y una zafiedad que lo inhabilitan a usted para desempeñar su cargo –el que sea--, para salir al extranjero en su ejercicio, y para representar a España en cualquier parte.

Y vaya con Dios, que no conmigo, ”señor Sebas”.

Darío Vidal

04/07/2008

 

       La corbata del Ministro (04/07/2008 10:19)


Publicado: 03/07/2008


 

ACOSO


Es verdad que el presidente, el responsable, el jefe no debe dar la impresión de estar vencido. Aquel en quien todos se miran no puede desfallecer aunque todo parezca en contra, y tiene que infundir la convicción de que los hechos están controlados y los problemas planteados y medio resueltos. Pero lo que no debe hacer es negarlos. Hemos convertido en paradigmática la gallardía con que Winston Churchill, al tiempo que reconocía su decidida fe en la victoria cuando embarcó a los británicos en la Guerra Mundial, anunció un camino de “sangre, sudor y lágrimas”. El pueblo es crédulo y confiado con aquel al que elige. Pero no es tonto. Y hubiese sido un funesto error pintar el presente inmediato como un episodio de Alicia en el País de las Maravillas.

Hasta ahora la vida no era fácil para los españoles “mileuristas” en su mayoría, ni para sus conciudadanos europeos con el sueldo justo. Pero los recortes de la crisis van a sumirlos en la indigencia, no en la reconocida y explícita sino en la vergonzante y encubierta, que es la que más deprime, deteriora y humilla. Las condiciones de vida han comenzado a poner cerco a las familias mientras la hipoteca, los plazos, las tarifas desmedidas de los servicios y el combustible, la creciente presión de Hacienda cada vez más exigente con quienes menos tienen, y los cierres de empresas con los consiguientes despidos, pintan un panorama desolador. Tornan en pleno siglo XXI de nuevo las Siete Plagas.

Y mientras tanto se estrecha el cerco, cada familia sufre un asedio y la vida se convierte en un acoso, al tiempo que el Presidente de la nación se aplica impertérrito y sonriente a la Ingeniería Semántica, cambiando el nombre de las cosas como hacen los terroristas y el diablo, que llaman “comando” lo que es una partida, “lucha armada” no al enfrentamiento en combate entre iguales sino a la emboscada con explosivos, “impuesto revolucionario” a la extorsión coactiva de los que se estima que pueden financiar a la banda (“organización armada”) y “acción bélica” (“ekintza”) a darle a un cristiano desarmado un tiro por la espalda. De modo que lo que la gente percibe como recesión, es solo una “aceleración negativa” que es como un avance hacia atrás o un correr reculando. ¡A ver quién me ata esa mosca por el rabo!

Es un discurso este no ya oscuro sino tenebroso, como las verdades cargadas de mentira, porque vacía las palabras de su significado con el propósito más descarnadamente demoníaco que pueda concebirse, y que la líder de “Unión Progreso y Democracia”, Rosa Díez, calificó de “perverso”. En realidad el empeño de Satanás según los teólogos es confundir, embrollar, ofuscar, trabucar, enredar, enturbiar y enmarañar, cuanto más si se utiliza esa divina destilación de la inteligencia que es la palabra.

En ese punto fue unánime el rechazo de los congresistas, que dejaron a Zapatero completamente aislado, acusándole de negar la crisis y haber mentido para ganar las elecciones. Una acusación que si toma cuerpo puede tener graves consecuencias políticas. Porque un país entero no puede sentirse engañado ni defraudado por quien estima que ha de velar por su destino colectivo. Y el señor Presidente abusa de lo que él considera su buena estrella. Más un sistema planetario colapsa como cualquier estructura. Y el acoso al que están sometidos los ciudadanos por la realidad puede incidir sobre él.

Darío Vidal

03/07/2008

 

       Acoso (03/07/2008 21:23)


Publicado: 02/07/2008


 

CONJURA DE LA MEMORIA


Me da la impresión de que la ciencia está tomando postura frente a Zapatero: a mi me preocuparía que la Memoria Historica, pudiera ser barrida por los móviles.

Todos sabíamos que las microondas que emite el móvil pueden producir tumores cerebrales, cáncer y discapacidad genésica que tampoco es moco de pavo. Pero lo que ignorábamos es que pueden dejarnos la mente como un papel en blanco. Acaban de decirlo unos científicos belgas de la Universidad Católica de Lovaina: el doctorando Kirk Adang y el director de su tesis sobre los efectos de las ondas pulsadas, el profesor André Van Der Vorst, quienes han probado en primera instancia, sobre una muestra de ciento veinticuatro ratas de laboratorio sometidas durante año y medio a radiación intermitente, que las ondas que emiten los teléfonos móviles, las redes Wifi y su antenas, reducen notablemente la memoria de estos animalitos, y en algunas ocasiones acortan su vida. Lo de matar tiene muy poca gracia, hay que reconocerlo. Uno ha estado siempre contra la pena de muerte y ha firmado solicitudes, alegatos y manifiestos cuando expresarse a favor de la vida era “subversivo”.

Pero eso de que un “tipper” burlón nos apee de la biografía y de la Historia puede que fuese beneficioso porque “nos haría dormir en el suelo como cualquier animal”, despojándonos de la arrogancia vana de los títulos académicos, de la huera fatuidad de las honras y los honores, y de la hinchazón de la autoestima hipertrofiada (“¿Qué opina usted de la situación, señor Secretario de Estado?” “La verdad es que no tengo ni puñetera idea ¿pero por qué me nombra usted de ese modo tan raro?”) Y también de la tentación de la petulancia (“Usted no sabe con quién esta hablando”. “¿Ah, pero es que usted es alguien?”)

Pues ya ven, ahí nos puede llevar una sobredosis de radiación que, no afectando a la inteligencia y solo a los recuerdos, puede hacernos tan humanos como las ratas –dicho sea con todo el respeto hacia ellas--, tan tratables como cualquier animal y, desde luego, despejarnos el camino hacia una sociedad más humilde y mucho más sencilla: la senda de la verdadera Democracia.

A mi me parece que la memoria es la patología de la Cultura. Los cristianos españoles hemos estado casi un milenio de uñas con los españoles musulmanes hasta reducirlos a “moriscos”; a Polonia han estado a punto de aniquilarla entre Rusia y Alemania; Alemania ha deseado a la dulce Francia con pasión carnal, y Turquía ha cifrado su proyecto vital en colonizar el oeste del Mediterráneo, aunque ahora acepte que la Unión Europea la posea. El caso es consumar esas nupcias entre Oriente y Occidente como novio o como novia. El proyecto auroral de la Comunidad pretendió en buena medida desactivar esa memoria perniciosa de los litigios pendientes, con un integrador Nosotros capaz de dirimir las diferencias en la mesa de negociaciones. Lo mismo que quisimos hacer en casa con nuestro sangriento desastre civil, hasta que el señor Zapatero, que además de necrófilo es el Gafe Mayor del Reino, se aplicó a desenterrar muertos con el propósito de rehabilitar a su abuelo, fusilado como otros miles en uno y otro lado, por pertenecer a una Logia. Así es que a ver si el móvil lo desmemoria y nos deja tranquilos.

Darío Vidal

02/07/2008

 

       Conjura de la memoria (02/07/2008 11:18)


Publicado: 30/06/2008


 

LA EUROCOPA DE ESPAÑA *


Idead, cavilad, luchad y sufrid si es preciso, pero no os rindaís; no os pediremos más, resulte lo que resulte,-- solicitaba la afición a sus futbolistas en Europa. Pero Luis Aragonés consiguió lo más importante: crear un equipo en que todos se sintieran a gusto; insuflar generosidad, espíritu solidario y afán de lucha en sus hombres; imbuir seguridad en los jugadores y fe en los seguidores, e inaugurar un estilo de juego sin imitar a nadie. Y esos son valores que trascienden los resultados. Ese es un trabajo de base que se debe a Luis Aragonés, a pesar del despiadado acoso del que fue objeto por parte de algún miserable y de periodistas que se hicieron eco, acusándole de “racista” y de “antifeminista”, dos descalificaciones que al parecer no necesitan ser probadas.

Cierta marca de cerveza difundía en un “spot” televisivo esa misma idea: Oh selección, mi selección, roja como la sangre: no más ilusiones defraudadas. No es necesario que seas la primera ni la segunda pero lucha hasta dejarte la piel. Y eso es lo que hicieron los hombres de la camiseta bermeja sin faltar un punto. Luchar, combatir, atacar, defender, pelear hasta el último momento de la competición, para seducir a los más reticentes y enamorar no solo a los españoles sino también a muchos que no lo son. Si jugando de ese modo la selección no hubiera conquistado la Copa de Europa, la hinchada no habría sido feliz como ahora, pero se habría sentido orgullosa también, asistiendo a la porfía del Niño Torres, Villa, Iniesta,, Silva, Xavi, Senna, Puyol, Sergio Ramos, Marchena, Cesc, Güiza, Iker el Santo y todos los demás, a cual mejor en su lugar y su momento. Hombres jóvenes y animosos que parecen haberse aplicado el entusiasmo de Rudyard Kipling en aquel poema sobre el vigor de la voluntad reflexiva y el propósito de no desfallecer ante las adversidades, que tituló “If” y constituye una suerte de oración láica que el seleccionador ha debido enseñarles en el campo.

Anuncian los vídeos de los partidos y este año se van a agotar. Como las fotos capaces de congelar una porción de tiempo indivisible para permitir que contemplemos con detenimiento la belleza fugaz de una acción huidiza, tal que el limpio salto de Fernando Torres en la final de la Eurocopa sobre el portero alemán, Jens Lehmann, impulsando el balón al fondo de la red.

Ayer como otras veces, el juego del alado equipo de España –al que en esta ocasión han comenzado a llamar “los de la roja” pese a que han utilizado la camiseta amarilla y la blanca tanto como la roja--, ha contrastado con la gravidez y la falta de fondo de otras formaciones que un dibujante de prensa representó como los elefantes ataviados con “tutú” que danzaban el Vals de las Flores en “Fantasía” de Walt Disney. Alemania tuvo que echar mano de los recursos de la impotencia, como los agarrones, las zancadillas y las patadas, para suplir la carencia de ideas, la falta de un proyecto ofensivo y la pesadez de movimientos, en contraposición a nuestro conjunto que sin menoscabo de la disciplina ni del concepto de unidad, jugó improvisando acciones, inventando jugadas, ideando escapadas y construyendo peligrosos ataques desde la defensa, que pudieron haber significado un par de goles más. Si la selección sigue jugando así habrá motivo para, sin renunciar a la prudencia, alentar en el futuro la confianza en la victoria.

Darío Vidal *

30/06/2008

 

       La Eurocopa de España (30/06/2008 23:01)


Publicado: 28/06/2008


 

DEMOCRACIA A LA AMERICANA


“Dime de qué alardeas y te diré de qué careces”, dice el saber popular. Y esto que nos parecía cuando niños una perversidad de los mayores, cobra toda su desoladora evidencia cuando se mira al hemisferio norte americano. No ya por la sangrante atrocidad del siniestro “goulag” sin Ley de Guantánamo y las detenciones, desapariciones y torturas perpetradas en todos los confines del Planeta en nombre de la Democracia americana, sino por la descarada segregación racial que se ha ejercido sobre todo contra los negros, pero también contra todos los que, sin serlo, no responden al patrón canónico del “Wasp”, blanco, americano y protestante. Ni el asesinato de un pacifista como Martin Luther King en la década de los 60 ha logrado deslegitimar al Ku-Klux-Klan.

La hipócrita transigencia intransigente hacia cuantos son diferentes que ha marcado la condición insular y remota de los británicos, trasplantada al Nuevo Mundo sin crítica ni posterior elaboración ideológica, ha abonado una arbitraria y pueblerina conciencia de superioridad respecto a los demás, que ha conducido a exculpar de responsabilidad penal, como a los de Abu Ghraib, a cuantos funcionarios y soldados norteamericanos cometiesen fechorías en el exterior, haciendo tabla rasa del Derecho Internacional, de la Convención de Basilea, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la Justicia, la Ley, y la triunfal Democracia vitoreada.

No puede, por ello, extrañar que el trato que impone el Imperio a los diferentes sea no solo discriminatorio sino también humillante. Va para dos años que una mujer a la que le asiste la legislación española permanece en la cárcel, tras un procedimiento amañado, por no querer entregar una hija a su ex-cónyuge norteamericano. Hay por lo menos cuatro españoles condenados a muerte por imputaciones falsas con testigos comprados, que serán ejecutados si el juez no accede a una revisión del procedimiento y la sentencia, naturalmente movilizando a fuerza de dinero a los gabinetes de abogados capaces de distribuir ese maná con mano habilidosa. Porque en el país paradigmático de la Democracia y los Derechos, únicamente se accede a la Libertad con mucho dinero. Sin él no hay Justicia, ni Educación, ni Sanidad, ni Retiro laboral. El liberalismo salvaje condena a terminar la vida pobre según la democrática ley de la selva, la “American way of life”

Al bailarín Antonio Canales lo esposaron arrodillado y desnudo y le tuvieron horas antes de que pudiera pedir ayuda; el parlamentario señor Guardans que se negó a obedecer el capricho de un “gorila” de aeropuerto bajándose los pantalones y lo devolvieron a España como un fardo. Y todos conocemos casos de gente menos popular. Anteayer mismo fue detenido en Kansas un periodista de RNE que fue a EE.UU para ver a su hijo estudiante, al descubrir que llevaba en el equipaje una estrella de “sherif” adquirida en una tienda de souvenirs para turistas, acusado de usurpación de autoridad.

Es sorprendente que la Administración exhiba tal fiereza en la recepción de los forasteros que visitan el país –por no hablar de las grotescas precauciones aeroportuarias-- y que la policía sea tan puntillosa con indigentes, negros e hispanos, sin correr riesgos, y tan precavida con los “gangs” y el crímen organizado. ¡Que venga Barak Obama!

Darío Vidal

28/06/2008

 

       Democracia a la americana (28/06/2008 13:46)


Publicado: 27/06/2008


 

PODER FEO Y DINERO SUCIO


Dice un refrán castizo y feminista que “tiran más dos tetas que dos carretas”, lo que trascendiendo su significación inmediata y explícita, viene a decir que tienen más poder las razones subjetivas soterradas que las que la obviedad hace patentes.

Nuestro gran Quevedo escribía que “dineros son calidad” y, como dijo a los cuatro vientos hace unos años Paco Ibáñez al mundo mundial poniéndole música de su cosecha, “poderoso caballero es Don Dinero”, un saber corrosivo y disolvente que proclamó aquel franciscano mallorquín del XIV llamado Anselmo Turmeda quien aseguraba en sus versos rimados en jugoso mallorquín, que “els diners” hacen doctores a los analfabetos, jueces a los delincuentes, sabios a los que carecen de juicio y, en fin, “per diners canten fins els frares carmelitans”. Así es que, consecuente con su descubrimiento, colgó los hábitos como Martín Lutero tiempo después, viajó a Túnez y en 1387 abjuró del cristianismo que profesaba y abrazó la religión islámica tomando el nombre de Abdalá.

En fin, disculpen mi excurso porque tal vez me he ido muy lejos para decir algo que no justifica tanto circunloquio: para decir que la gente mezquina no vacila en vender a sus padres y su tierra a cambio de unas monedas –la traición no se paga más que con calderilla-- para comprarse el nicho más llamativo del cementerio y pagarse una esquela muy cara. Digo esto porque esta gente y los especuladores del cemento (con que se construyen los nichos) se han concertado para construir en un yermo soriano varias urbanizaciones –eso sí, urbanizaciones ecológicas--, lo que en principio no debería ser noticia porque la “cabeza de extremadura” tiene vastas extensiones en que caben las iniciativas más imaginativas. Pero he aquí que donde los sorianos que mandan --o sea ediles y diputados-- quieren construir, es sobre el poblado de la valerosa e inmortal Numancia celtibérica y encima del campo de Garray en que había establecido su campamento durante año y medio del sitiador Escipión. Los promotores de la iniciativa argüirán que no se va a construir sobre las ruinas propiamente dichas. No. Van a levantar las Torres Gemelas en la acera de enfrente de la catedral de Burgos, y no sólo alterarán por completo el paisaje sino que también deteriorarán el paraje para siempre.

De nada sirven las objeciones de universidades, autoridades científicas, historiadores y arqueólogos de todo el mundo que sugieren otras alternativas y apuntan emplazamientos distintos para las urbanizaciones en los cuatro puntos cardinales. Los depredadores del cemento ignoran que la Historia es patrimonio de la Humanidad y el suelo --alguno más que otro-- propiedad irrenunciable del vecindario aunque algún ayuntamiento pretenda apropiárselo, y pese a que algunas familias, como los Marichalar, se desprendieron de algunas fincas del término en favor de los sorianos, para que no fueran objeto de especulación.

A veces la envidia de la miseria se lamenta del patrimonio que poseen vascos y catalanes como si alguien se lo hubiese regalado. No entienden que la cultura es una fuente de riqueza irrecuperable. Y el pueblo soberano debería averiguar los movimientos recientes del Catastro de Rústica, la identidad de los propietarios y los accionistas del cemento, y las relaciones de cada uno de ellos con los políticos. ¡Poder feo y dinero sucio!

Darío Vidal

27/06/2008

 

       Poder feo y dinero sucio (27/06/2008 12:20)


Publicado: 24/06/2008


 

ESPAÑA SUPERA EL COMPLEJO


El triunfo de España ante Italia el pasado domingo me parece un logro expresivo. No soy “futbolero” y a mi juicio lo de menos es el partido. Lo más relevante es que la selección no batía a Italia desde hacía 88 años. Casi un siglo. No tengo el menor ánimo de “vendetta” contra la vieja Roma. En ella me parece estar en casa y sus moradores son de la madera de nuestros pícaros: unos sinvergüenzas, pero nuestros al fin. En realidad, aunque ese género nacido del hambre se haya nacionalizado español, las novelas de los tristes criados malcomidos nació en la baja latinidad con “El Asno de Oro” de Lucio Apuleyo y su progenie.

No se trata de alistarse contra nadie, sino de luchar por nuestra propia estimación. No desearía parecer pedante, pero después de unos siglos de vanidosa hinchazón y aparente poderío con una larga decadencia que no nos daba para comer (” 'Don' sin 'din' / mis cojones en latín” dicen en mi tierra), este país ha vivido dos centurias purgando su arrogancia, su soberbia y sus errores, primero con la frustración de El Deseado y los dislates del Rey Felón, que sembró el Carlismo con sus enfrentamientos civiles, los nacionalismos, la nueva Inquisición y la desavenencia en un país al que la guerra napoleónica había unido en torno al enemigo/amigo que nos ayudo a perder la escuadra en Trafalgar, con la cooperación del inepto Villeneuve. Una Restauración y dos repúblicas no supieron suturar ese roto y desembocaron en otra Guerra Civil y el “caudillazgo” de Franco. Dos siglos perdiendo contra todos, huyendo los unos de los otros y cultivando la planta de la delación y la miseria, vueltas las miradas sobre nosotros, mientras el resto de Europa progresaba, se equivocaba, rectificaba, se industrializaba y aprendía.

Dicho esto aquí, de sopetón y de esta manera, parece que no venga a cuento. Pero no se vencía a Italia en un encuentro oficial desde hace 88 años, de modo que muchos españoles han nacido y muerto sin vivir lo que nosotros el domingo 22. Aunque no se trata de la anécdota, como queda dicho, sino de nuestra predisposición a la derrota, fundada en una trayectoria adversa que algunos confundían con el “fatum”. Y no se trata de mal fario, sino de la suma negativa de los fracasos que desalientan y hacen concebir la idea de que no hemos nacido para vencer. Naturalmente cualquier contendiente normal admite que unas veces se gana y otras se pierde, pero cuando se instala en un individuo o un grupo la idea de que no va a triunfar, no tarda a instalarse en su cerebro la aprensión de que es inferior. Y cuando alguien cree que es inferior termina comportándose como si lo fuera.

Es cierto que desde la Transición menudean las gestas deportivas, si nos olvidamos del gol de Marcelino y el “tour” de Bahamontes. No voy a citar, para no ser prolijo, a los ciclistas como Contador, los motoristas de todas las categoría como Pedrosa, ni a Carlos Sáenz y sobre todo a Fernando Alonso cuando pensábamos que nunca un español estaría en la Fórmula Uno. No hablemos de Pau Gassol que triunfa en la NBA, el golfista Ballesteros o Carlos Nadal ganador de todo lo imaginable en las pistas de tenis. Ni podemos olvidar a los atletas que se inscriben ya en el medallero olímpico. Pero la gente ama el fútbol y es infeliz si le derrotan. La victoria contra Italia puede devolver a este país la confianza en si mismo. Dios bendiga a Aragonés.

Darío Vidal

24/06/2008

 

       España supera el complejo (24/06/2008 23:16)


Publicado: 22/06/2008


 

INOCENTES FORZANDO LA PUERTA


Mas de medio centenar de subsaharianos a la carrera han penetrado en tromba por la frontera melillense con Marruecos blandiendo piedras y palos con la determinación de los desesperados, a las cuatro de la madrugada de hoy primer domingo de verano de 2008. Antes, en las veinte horas precedentes han arribado a las costas andaluzas una patera con otros setenta negros o otra con treinta más. El continente africano tan vorazmente esquilmado y maltratado por los europeos, es desde hace años una botella de cerveza a punto de derramarse: una olla a presión en trance de estallar.

Mientras en la tierra prometida que se abre al norte del Mediterráneo hacia el brumoso y frío Septentrión nos entretenemos con empeños artificiales y objetivos inventados tales como ganar la Copa de Europa de fútbol o situar en los mejores puestos a sus pilotos de Fórmula Uno, los inocentes que huyen del Sur no tienen ocasión de distenderse con actividades lúdicas, porque su propósito es simplemente sobrevivir, comer una vez al día y hurtarse al hambre endémica que se está agravando con los despiadados juegos bursátiles de los frívolos “blancos” de siempre, y unos advenedizos musulmanes del desierto de cuyos pies ha brotado un líquido más preciado que el oro sin mérito ninguno de su parte, que les permite alcanzar los caprichosos arbitrarios de los fastuosos visires de sus cuentos.

Los tristes invasores de piel oscura probablemente no albergan malos sentimientos hacia los blancos invadidos, ni saben que estos han diagnosticado su mal y conocen ya los medios de remediarlo. Pero cuando sepan que también estamos en condiciones de rescatarlos de la hambruna y la miseria, dedicando parte de nuestro dinero mal ganado a dotarles de explotaciones agropecuarias, agua tratada, centros sanitarios y escuelas, ese día se romperá el mundo. Por eso tal vez algunos prefieren que se mueran y alimentan conflictos como el de Darfur. De ese modo amplían el mercado de productos de primera necesidad con la golosina de manufacturas ideadas para el Poder como son las armas de guerra. Mas algunos nos acusan ya de ser los emponzoñadores del “ezbolá” y los causantes del VIH, ideado por los EE.UU para aniquilarlos. Así explican por qué la industria farmacéutica no quiere proveerles de medicinas y vacunas si no pagan, sabiendo que ellos no tienen con qué.

Unos setenta hombres desesperados acaban de penetrar por la frontera de Melilla después de meses –tal vez años--, de caminar sin descanso por selvas y encharcados pantanales infectados de paludismo, poblados de insectos y alimañas en ocasiones mortales, de atravesar desiertos en los que el peor enemigo no son las bestias, las fieras y la fiebre. Este grupo es lo que queda de centenares de seres que partieron hacia la salvación y se quedaron en el camino; jóvenes cuyos restos son devorados por los gusanos y las moscas mientras se funden en comunión con la tierra. Y unos negros –poca cosa-- que cuando creían haber llegado a la meta, los han arrestado o están siendo buscados por todos los rincones del territorio --mientras España se enfrenta a Italia en Austria entre los cánticos de alegría de fanáticos y “tiffosi”--, para deportarlos de vuelta a su país. Tal vez no puedan quedarse pero es injusto expulsarlos. Habrá que desperezar a los políticos.

Darío Vidal

22/06/2008

 

       Inocentes forzando la puerta (22/06/2008 17:49)


Publicado: 21/06/2008


 

DE LA VIDA Y EL ARTE


Un lector airado me llama analfabeto por mi artículo “Perversión de los impotentes”. Y puede que lo sea, que no hay nadie sin lagunas que enmendar, pero no por las causas que él aduce. Me rechaza como interlocutor iletrado porque, según él, no entiendo el que llama Arte Moderno.

El arte actual explora los caminos trabajosa, fatigosamente, en muchas direcciones desde el hiperrealismo a la abstracción. Pero mi comunicante ha ido a elegir para denostarme precisamente lo que no es Arte. Esa actividad a que se refieren confusos los espectadores diciendo modestamente que ellos no saben de arte porque no lo entienden. ¿Cómo una persona normal que no ha sido desorientada por la Crítica puede no gozar con Mozart, con Brahms, con el minucioso Fortuny, el ampuloso Dalí o Pablo Serrano?

Las gentes del siglo XII se extasiaban con los motivos florales y las figuras humanas esculpidas en los capiteles de los claustros y gozaban ente los coloridos retablos de los templos en que oraban a pesar de que eran analfabetas en su mayoría, como los propios artistas. No es preciso saber leer y escribir para experimentar la armonía y el equilibrio inefable de lo bello, y también el desorden de la fealdad rescatada por la belleza –descartando por supuesto el “feísmo” que nos persigue-- aunque probablemente un observador cultivado lo vivirá con más hondura. Pero que nadie se engañe alegando que cierta obra no gusta porque es demasiado exquisita y los demás “no saben de Arte”. La obra que no convence, que no atrae, que no fascina, que no inquieta, que no sosiega, que no hace sentir y que en alguna medida no emociona, no es arte. Pero que no se desalienten: tal vez sepan hacer bien otra cosa.

No se si mi corresponsal es artista performa-deconstructo-instalativo, si es un crítico avanzado, si un “snob” académico, o un cristiano desorientado incapaz de discernir, que ha pretendido ponerse “à la page” a fuerza de leer monografías “para entender el Arte actual” como quien recurre a los manuales de auto-ayuda. Pero sorprenden su violenta pugnacidad y su desprecio insultante: algo le debe de ir en el negocio.

Para defender o denostar algo no hay que tener los huevos en el mismo cesto; no se puede ser juez y parte a la vez, ni “marchand” y crítico al mismo

tiempo.

Y en cuanto a la tácita defensa de las barbaridades en nombre del Arte, como lo de martirizar a un animal “mientras hablen de uno”, no voy a entrar en liza porque tal actitud no merece sino desprecio. No pertenezco a ninguna secta que espere la transmigración, ni a una sociedad protectora de animales. No soy un moralista ni un devoto, pero no hay empeño que valga lo que una vida, así sea de un animal. Porque la vida es una expresión sublime de belleza. La vida tiene algo sagrado y atentar contra ella constituye una profanación. Hay escarabajos que tienen mas dignidad que muchos humanos, aunque sean “investigadores” estéticos.

Darío Vidal

21/06/2008

 

       De la vida y el Arte (21/06/2008 19:58)


Publicado: 20/06/2008


 

PERVERSIÓN DE LOS IMPOTENTES


Hay impotentes que han oído hablar de que los artistas son famosos sin dar golpe y deciden que “para listos, ellos”. Parten, claro está, de algunas premisas falsas como la de que los artistas no trabajan, y de la presunción de que poseen imaginación y fantasía, aunque tienen la caradura suficiente para intentar dar el pego.

Lo de tener algo que comunicar ni se lo plantean, porque no se les pasa por la cabeza pretensión tan ambiciosa. Se aliñan con el mayor desaliño, se ponen los atuendos más zarrapastrosos, y helos ahí convertidos en artistas. Son como aquel chiste de Cesc en que un tipo se encuentra a un conocido junto a un desvencijado utilitario rodeado de botes y pintura, pinceles y cinta adhesiva. “¿Pero es que te has hecho pintor de automóviles?”. “No –responde el pringado de las brochas--; es que aprovecho los ratos perdidos para hacérmelo deportivo”.

A mi estos “bricoleurs” de domingo me tienen sin cuidado aunque en ocasiones destilen el resentimiento indigerible de no ser nada, eso cuando no aseguran que Tiépolo, Piero della Francesca, Reembrandt, Ticiano, El Bosco, Brueghel, Velázquez, Goya, Rodin, Van Gogh y otros perezosos diletantes “están ya superados”. (“¡No será por ti!”, apetece decir). A mi, se lo prometo a ustedes, los “amateurs” ociosos del palique, la tertulia y las investigaciones desordenadas --¡que quieren, estamos en la era de la ciencia y todo el mundo se lo pasa investigando, desde las galaxias a la tortilla de patata!--, que enmascaran con parloteo la falta de esfuerzo, trabajo, criterio y reflexión, me tienen sin cuidado. Por mi, como si se operan. Viven en sus “cerráculos” inhalando el aire viciado de la madriguera y, de vez en cuando, muestran a los amigos sus ocurrencias en forma de sanitarios-escultura, telas en blanco con los bastidores montados del revés, atrevidas “instalaciones”, desconcertantes “performances” como la del “paño maravelloso” y audaces “deconstrucciones”

Que contradicción: en la época de aquellos superados maestros, todos se juzgaban modestamente “artesamos”, y ahora los meros artesanos con el oficio mal aprendido, se reputan artistas. Aunque han rebasado el margen de la decencia como el innombrable médico-artista-anatomista austriaco que expone retazos de intestino, vísceras y fetos tratados con silicona o en formol, para deleite de los desquiciados “voyeurs”. Mas si esa exhibición de vísceras “en adobo” es estéticamente objetable, lo de exhibir la tortura de un animal hasta la muerte, es éticamente repugnante y abyecto, por mucho que se disfrace de arte conceptual.

Es más que discutible que el costarricense Guillermo Vargas, alias “Habacuc”, sea un artista. Al margen de que atar a un perro hasta que muera de hambre y sed no exige esfuerzo, fantasía ni creatividad alguna, sí denota una maldad y una falta de sensibilidad, de piedad, buen gusto y empatía que descalifican a ese fulano no solo como artista sino como persona de bien. No importa que la Juanita Bermúdez de la Galería “Códice” de Managua --otra que tal--, intente justificarse. Lo absolutamente inconcebible es que la Bienal Centroamericana de Arte haya invitado a este individuo para que repita la “performance” durante la exposición de este año. Y que nadie haya destituido fulminantemente a sus gestores.

Darío Vidal

20/06/2008

 

       Perversión de los impotentes (20/06/2008 22:11)


Publicado: 18/06/2008


 

LA OPCIÓN DE JOSÉ TOMÁS


Los agoreros detractores de José Tomás; los castizos del “díganme de que se habla, que me opongo”; los incipientes, precoces y culpables opositores apriorísticos sin motivos, causas ni datos, sospechaban de los triunfos que cosechaba en lo que en El Foro llaman “provincias”, porque no tenía agallas de presentarse en Madrid. Le reprochaban que no torease en Las Ventas porque no se atrevía a aparecer en la que califican ellos -- de manera pueblerina, infantil y por desgracia muy española--, de primera plaza de toros del mundo, cuando en realidad la mas grande y colosal es la de El Toreo de Méjico y probablemente la de afición más entendida, la de Sevilla.

Pues bien, José Tomás ha acallado los graznidos de los envidiosos y la arbitrariedad de los isidros recelosos con solo dos festejos. El primero con un buen encierro en el que demostró su condición de artista, y el segundo, el pasado domingo, donde exhibió su excepcional valor, porque con aquellos morlacos gazapones, mansos y peligrosos, no había otra cosa que demostrar. Ahora que ha toreado paralos gatos”, no tiene nada que demostrar por lo menos nada que pueda costarle la vida. Ya saben todos --como si las astas de los toros fueran de distinto diseño en la Corte y en Provincias-- que no tiene miedo físico y carece de miedo escénico, porque para hacer lo que hace se basta a sí mismo. Y el que quiera ver, que vea, como dice el Evangelista.

Antonio Gala cuenta hoy en su “Tronera” que cuando tenía siete años le dijo Manolete que “por encima de la incomprensión, los peligros y los riesgos, el torero tenía que estar siempre bonito”. Ese es el lema de los creadores y los artistas por encima del valor. El Toreo no ha de ser una lucha a brazo partido aunque a veces se eche a cara o cruz la vida, ni el torero un matarife o un mártir con la taleguilla tiznada de sangre, sino el oficiante de una inquietante y críptica ceremonia estética, acaso un tiempo religiosa, que nació en la cuenca mediterránea de Poniente y pervive en este país de contradicciones, como les mostró a los rusos mi amigo José Ignacio Martínez Manrique en una bellísima conferencia, inteligente, penetrante, magistral y llena de sabiduría, impartida en la boreal Moscú con propósito casi doctrinal y apologético.

Desde este momento sería juicioso que cesara el acoso al artista, no vayamos a matarlo como valiente, tal que otros con Manolete (“Manolete, Manolete / si no sabes torear pa' que te metes”). No es preciso aguijonearle porque le sobra “vergüenza torera” y ganas de agradar. Convendría hacer lo imposible por evitarle más riesgos de los que comporta naturalmente vérselas con “cuatreños” astifinos con varias toneladas al galope en un círculo de tablas. Para que se rían, yo me vi en una ocasión con un becerro que se me arrancó hasta ponerse a escarbar bufando en mis pies y senté plaza de valiente porque no me moví. No podía moverme. Ni hablar.

Así es que vamos a facilitarle las cosas aunque sea en beneficio propio. Y que él decida quitarse de encima, con decoro pero sin riesgos excesivos, a los morlacos enseñados y traidores que pueden aportar muy poco, apenas nada, al arte de la lidia, que es lo hermoso, lo grande y lo sublime. Porque toreros como José Tomás, se dan, con suerte, sólo uno por siglo. Vamos a procurar conservarlo. Y que Dios reparta suerte.

Darío Vidal

18/06/2008

 

       La opción de José Tomás (18/06/2008 20:18)


Publicado: 17/06/2008


 

LA VOLUNTAD DE MORIR


Con frecuencia los más medrosos, los que tienen mayor miedo a morir, terminan atrayendo la muerte. Es como si su temblor y su huida destilasen un perfume que la sedujese como a los perros el sudor de la presa amedrentada. Decía Ortega y Gasset en aquel inolvidable prólogo al libro sobre la caza mayor del conde de Yebes, que no hay nada que motive tanto a un depredador, que aquel que escapa porque se siente perseguido.

José Tomás es el paradigma del que busca la muerte para no perder la vida. La última tarde sufrió una cogida de tal gravedad que salió de la plaza por la enfermería cuando tenía preparada la puerta grande. Se aplica el lema de los guerreros espartanos a los que sus madres pedían que volvieran de la lid con el escudo o sobre el escudo, esto es victoriosos o muertos.

El torero de Galapagar ha apostado por una existencia de héroe con la determinación de alcanzar la luz, aunque la gloria acabe abrasándolo. Ha escogido vivir en el riesgo y la belleza, para morir de la manera sublime que esa vida merece. Ha dicho alguna vez que espera acabar en la plaza porque es la forma de morir de los toreros. Esa es la razón de su impavidez en los peores trances y de esa lidia serena, templada, lenta, medida y escalofriante, que sólo puede ejecutar un artista que se impone al miedo, un creador de belleza, un danzarín estático como un escultor del movimiento, que compone la figura desde todos los ángulos para comunicar la emoción que experimenta.

No es un suicida inconsciente ni un ignorante que desconozca los terrenos del toro y se coloque atolondradamente en su trayectoria. Ha depurado su arte después de muchas horas de reflexión y haber visto muchos toros antes y durante su periodo de retiro, apurando sus talentos hasta la linde de lo imposible, ponderando la exactitud y la plasticidad de cada lance si consigue que la fiera pase por su cintura o por su pecho sin desviarse de su camino ni cometer él ningún error. Cuando se produce esa conjunción, surge el pase templado, medido y pasmoso que descubre el escalofrío y la emoción inefable de la belleza: el complejo sentimiento de entusiasmo estético que se desvela con el hallazgo de la verdad. Mas si el cálculo o el pulso le traicionan, tiene la gallardía de no enmendarse, para abandonarse por completo a las astas del toro asumiendo su error.

Quienes ven como el toro y el torero van al encuentro de la muerte y saben que si aquel no cae de la estocada será Tomás quien muera porque no se ha dejado espacio para salir de la “suerte”, perciben que están presenciando un suceso irrepetible, inefable, estremecedor y sublime. Y aunque hasta ahora ha acertado, de esa manera han dejado la vida en el ruedo algunos de los mas grandes, como “Manolete” y “Paquirri” y estuvo a punto de sucederle a él pasado 15 de junio de 2008, cuando al entrar a matar, fue prendido por un asta en el muslo derecho que desgarró veinte centímetros, aunque por fortuna el animal no acertó con la femoral.

La clave de ese vivir no es el hambre como antes decían, sino el deseo de trascenderse que es otra cosa mas honda, en quienes tienen algo que decir, para poder “echarlo de sí” como decía el bardo aunque nadie más lo entienda. Y en cada corrida, en cada faena, en cada lance, piensa el artista que ahora sí, que esta vez va a ser la decisiva, aunque sólo lo sepa él.

Darío Vidal

17/06/2008

 

       La voluntad de morir (17/06/2008 23:56)


Publicado: 14/06/2008


 

MENTES DESÉRTICAS


Excelente el fichaje zapateríl con la ministra de Igualdad. Cuando haya problemas –y ahora los hay-- bastará con sacar a pasear a Bibi Aído, a ver qué parida se le ocurre para distraer al personal. Aunque no creo que tenga mucho recorrido vista la pobreza de su repertorio, dale que te pega con el sexo en la Gramática. Alfonso Guerra era otra cosa. Era un provocador con recursos. Era un tipo leído, ingenioso y mordaz, en tanto que esta chica es un producto transgénico de la sociedad opulenta de la postransición, víctima del actual plan de estudios, con una Primaria sin incentivos, una Secundaria sin metas, y una Universidad a la carta, sin ambición y para estar por casa. Pertenece a la primera oleada de universitarios “a la violeta” --aunque ella no sabe lo que quiere decir eso--, confeccionados a la medida de ciertos candidatos para “clonar” electores. (“A ver ¿que quieres estudiar tu?” “¿Yo? Nada”. “Muy bien: a ver, usted, extiéndale al chico un título de Nada”. “¿Y tú?” “Yo querría Económicas que dicen mis papás que tiene mucho futuro, pero es que el Análisis Matemático no me entra”. “¿Será por eso? ¡Como si no hubiese asignaturas! A ver, en el programa de esta niña que sustituyan el Análisis Matematico por Historia del Arte. ¿Te gusta más así?”)

Y esto no es más que el principio. Hay que prepararse a soportar a unos españolitos analfabetos en varias materias, satisfechos de sí y con las mentes en barbecho por culpa de una Universidad “placebo” y complaciente, capaces de decir como Bibiana Aído –quien no alcanza la talla de becaria-- que la voz sudamericana “guay” y la palabra chiquitocalzadeña “fistro” son anglicismos, y afirmar con la altanería, la audacia y el desparpajo de los ignorantes, que están admitidas por la Academia. ¡La vida es una tom, tom, tómbola! Y no se lo tomen a broma, pues a partir de ahora tendrán razón porque van a ser mayoría.

Como los hijos hablan de sus padres y los perros de sus amos, así los elegidos hablan de sus electores y los equipos de colaboradores de sus jefes. A Zapatero se le juzgará por la frivolidad con que ha gobernado y la previsible actuación de algunos miembros de su entorno electivo como el reincidente Fernández Bermejo, la ineficaz, desabrida y arrogante Magdalena Álvarez, el pasmado Moratinos, el adulador Bernat Soria, y este pimpollo de la Igualdad.

Y discúlpenme por decir que no iba a hablar más de esta chica, pero no sé si voy a poder cumplirlo.

Darío Vidal

14/06/2008

 

       Mentes desérticas (14/06/2008 23:43)


Publicado: 13/06/2008


 

IGUALDAD DISCRIMINADA


Mi querida doña Bibiana: es usted una mina. He leído con alguna calma las declaraciones que hizo en el “Congreso de los Diputados y las Diputadas” y promete depararnos hilarantes jornadas de esparcimiento y holgorio en competencia con su coterránea doña Magdalena Álvarez, que en relación con los problemas es como la miel para las moscas: que se quedan “presos de patas en ella” sin poder desembarazarse de ninguno. Solo que ella está aquerenciada y ha desarrollado sentido, tiene más trapío y posee una imagen más bronca y voz de caporal, en tanto que usted es como una gacela Thomson inquieta y juguetona, que pasaba por ahí al azar, y a la que Chaves ha querido gratificar incorporándola al grupo de “el cupo”. El caso es que entre una y otra van a hacer las delicias, por lo menos, de los periodistas parlamentarios.

No desearía dedicarme a sus ocurrencias de manera monográfica como llevo camino de hacer, ni escribirle una suerte de contra-blog, peri-blog o para-blog, porque usted ya lo hace muy bien. Pero es que Su Señoría (o Su Señorío) resulta irresistible y no va a ser fácil sustraerse a la provocación.

La primera cuestión que habría de plantearse –y no es un desaguisado que deba atribuírsele a usted aunque se lo encuentre ahí-- es si es justo, ecuánime, igualitario, democrático y lo que es más grave, constitucional, que la pena que grava una culpa sea distinta para un moro o un cristiano, un negro o un blanco, un homosexual o un heterosexual, un español o un comunitario, un europeo o un asiático. ¿Qué me responde? Porque lo mismo puede decirse si el criterio punitivo se funda en el sexo. El que delinque, sea quien sea, ha de ser reprimido según su culpa. Así de sencillo.

Sus santas compañeras mártires responden que los machos son más proclives a las actitudes violentas. Pues muy bien: en el pecado llevarán la penitencia. Y si reinciden, con recargo. No es de recibo la tesis de algunos que confunden la Democracia con el tocino, según la cual una vez purgado el delito, pelillos a la mar. No. El penado debe quedar limpio por completo si se rehabilita; pero si reincide deben pesar sobre él los antecedentes como una losa. Así es que si los delincuentes de género repiten, leña al mono, con el agravante de reincidencia. Pero que un mismo hecho sea tipificado como “falta” si lo comete una mujer y como “delito” si lo comete un varón, en virtud de una llamada “discriminación positiva” es algo que daría risa si no fuese asunto tan serio. Eso, Señoría (o Señorío) es algo que no lo suscribirían ni en Zululandia. Por eso ha sido el hazmerreír en los ámbitos jurídicos del Continente, y abunda en el prejuicio machista de que las mujeres carecen de sentido de la Justicia, de la equidad y la sindéresis. Y ha sumido en el ridículo y el descrédito a la Sección Femenina zapatera. Flaco servicio a la acusa.

Pero vayamos a lo que usted ha dicho. Se propone desarrollar hasta las últimas consecuencias la Ley contra la Violencia de Género, impulsar la Ley de Igualdad, e iniciar la redacción de la Ley Integral de Igualdad de Trato, para erradicar la discriminación por causa de las discapacidades, de la edad, la raza, la religión o el sexo. ¡Ahí te quiero, escopeta! La señora Aído está abocada a la esquizofrenia si no suprime la idea de “discriminación positiva” --para otros, negativa-- de la primera de ellas, para hacerla compatible con la lógica, la equidad y la Constitución. Mal rollo, piba.

Darío Vidal

13/06/2008

 

       Igualdad discriminada (13/06/2008 00:49)


Publicado: 12/06/2008


 

MISS IGUALDAD”


No me parece imposible que Bibiana Aído pueda volver loco a un caballero si se lo propone, ni mucho menos, pero me parecería un torpeza por su parte que “le cambiase la masculinidad”, que es lo que se propone hacer con los españoles desde el Ministerio de Igualdad. Mal rollo, tía. Ahora recuerdo la historia de un jalisqueño, remacho él, que decía en un tasquita de Andalucía, pongamos por caso: “¡Pos en Jalisco somos todos puros machos!” A lo que respondía el cofrade de la barra: “Ya ve, pues aquí somos la mitad machos y la otra mitad hembras, y no tenemos queja”.

Lo que ya me parece más difícil, pese a su indiscutible buena disposición, su buena figura, su buena sonrisa, su buena... de todo y su “glamour” (sustantivo de los años 40 recuperado por los inválidos del idioma) es que consiga cambiar la masculinidad de los hombres como Pedro Cerolo pretende. Tal vez algunos querrían lograr lo mismo con la feminidad femenina, aunque de otra manera, para dejar de lado los llantos, las presiones afectivas, los chantajes sexuales, los morritos en ocasiones deliciosos pero morritos al fin, y otras estrategias desconcertantes. Pero nada. Que no se puede, doña Bibiana. Que somos como somos, y lo somos para bien. Que se lo digo yo. Y si el modelo masculino no le “mola”, bastante hará con domesticar al ejemplar o ejemplares que la fortuna le reserve, que no será poco.

De todos modos, me parece que tiene una fijación sexual; que cuando a usted la etiquetaron le pusieron el cerito con la cruz debajo, del mismo modo que algunos pichabravas llevan el cero con la flecha enhiesta a un lado. Que le vamos a hacer. Pero me parece que eso no predispone precisamente a la igualdad porque tiñe nuestro comportamiento del color de las hormonas. Sobre todo mirando desde los rozagantes 31 años como Su Excelencia, bendita sea, que contempla el mundo en un decorado marino y luminoso orlado de playas de arena fina, clara y plateada, como las que a los ingleses les fascinaban, tanto como a los griegos los talles cimbreantes de aquellas bailarinas que les hacían perder el sentido. Por ello algunos eruditos sitúan Cádiz en la ruta de Ulises, retenido varios años por unas sirenas que bien pudieran ser aquellas mismas danzarinas de cabello largo, coral en los zarcillos y conchas en el pecho, que movían el mundo cuando agitaban las caderas.

Dios la bendiga Bibiana –aunque sea agnóstica, que Él no repara en tan nimias cosas-- por gaditana, por permanecer en la veintena como quien dice, por ser Acuario –¡qué otra cosa se puede ser siendo de Cádiz!-- y por guapa (y no sea hipócrita llamándome machista, que por algo se aderezó con aquel entallado vestido rojo para hablar ante los miembros y “las miembras” del recién bautizado “Congreso de los Diputados y las Diputadas”). Pero algo le sucedió, mi querida Bibiana de mi vida, cuando anunció la erección de un monumento a las víctimas de la violencia de género y prometió la ley integral contra el tráfico de personas con fines de explotación sexual. ¿Y las personas explotadas a secas que son mayoría, no la merecen?

Que no, doña Bibi, que su currículum es el de un/una licenciado/a recién titulado/a, pero su cerebro no destila una sola idea. No me convence usted. Es una frívola adorable para invitarla a gambas y martini. Pero no puede ser usted ministra. Aquí sí, en femenino.

Darío Vidal

12/06/2008

 

       Miss Igualdad (12/06/2008 17:27)


Publicado: 11/06/2008


 

MIEMBROS Y MIEMBRAS


Una muestra de lo que una persona tiene en la cabeza y de la madurez de sus ideas es lo que hace al acceder a un puesto de responsabilidad. Hugo Chávez se propuso la nacionalización de la producción minera en beneficio de sus compatriotas, hembras y hembros; la femenina presidenta Kirschner de Argentina, reasentar el “Justicialismo” neoperonista al servicio del pueblo (y de la “la puebla” por supuesto), del mismo modo que, en otro tiempo, los generales de infausta memoria quisieron recuperar la soberanía de las Islas Malvinas. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega ha apostado por el servicio a la nación, aunque alguna vez se haya ido de modistos y peluqueros, tal vez para quedar bien, con otras compañeras hipermétropes, présbitas o, por decirlo más claro, cortas de vista. Aunque eso han sido veleidades pasajeras, porque una política también tiene su corazoncito.

Sin embargo la ministra de Igualdad –Jesús, María y José, qué cartera-- a la que no se le ocurre qué hacer con su amplio e inabarcable cometido, ha decidido que los hombres maltratados tengan también un teléfono de contacto para quejarse cuando sus mujeres les llamen cornudos, cabrones, calzonazos y consentidos --algunas veces con música de sartenazo--, y para confiarle a la telefonista que les están entrando ganas de darles un mamporro. “No haga eso; no sea débil: resista”. “Pero, señorita, es que llevo toda la vida y estoy perdiendo la paciencia”. “Usted no haga caso; usted como sí no”. “Es que, ahora que estoy en el paro, me dice que vivo de ella y soy un chulo y un parásito”--, se queja sollozando. “Lo que tiene es que ir a un psiquiatra”.

Por supuesto que no justifico el mamporro ni de unos ni de otros –uno ha de andar justificándose siempre, qué lata-- pero puesto que la titular del Ministerio de Igualdad, Bibiana Aido, parece querer reconocer que también algunos hombres sufren acoso, no sería malo que recibiesen asistencia también no solo “las miembras” del neologismo que ha inventado, sino también los miembros de esta sociedad. Y que se la pase el complejo de no llamarse Aída.

Mas por lo común, las paladines (¿o ”paladinas”?) están en asuntos de más enjundia. Por ejemplo, el ala más feminista y radical del feminismo hispano, ha conseguido que Ángela Bustillo –que no debe pasarse en la modestia ya que posee un Busto razonablemente apetecible-- pueda presentarse al concurso de “miss” saltándose el reglamento a la torera, aunque sea una mamá con niños y una“mistress” con toda la barba –es un decir--, igualando de este modo el insondable misterio de la Inmaculada Concepción. Otra facción de activistas, en vez estar por que las mujeres cobren igual salario a igual cometido, que sería una reivindicación merecedora de una huelga general, están en el fútil empeño de desvirtuar la Gramática, siguiendo a la esclarecida diputada Carmen Romero cuando se dirigía a los “jóvenes y jóvenas”, y secundado de modo entusiasta por el “lehendakari” que haría moneda falsa por ciscarse en todo lo español, incluida la gramática.

Y no comprendo aún por qué no postulan la denominación de mujeras y mujeros, ya que la voz Hombre está proscrita por las analfabetas funcionales, ignorantes de que la palabra hombre no es sexista sino la versión castellana del genérico latino “Homo” --con hache, no de lavadora-- un orden de la familia de los primates (y “primatas”). Que Dios nos ampare.

Darío Vidal

11/06/2008

 

       Miembros y miembras (11/06/2008 19:06)


Publicado: 09/06/2008


 

EMBUDO NACIONALISTA

En un principio, los “pobres” catalanistas políticos del catalanismo insolidario, pusilánime, plañidero y llorón que denunciaban persecuciones anticatalanas y complots centralistas –confundiendo la nativa catalanidad con el catalanismo impuesto, sectario, pedigüeño y arrogante-- inspiró el eslógan “entre tots ho farem tot” (lo haremos todo nosotros solos) y, poco mas tarde, en una memorable campaña de la Cruz Roja, el de “Sang catalana pels catalans”, que obtuvo los peores resultados de la historia, se puso de manifiesto que el común de los catalanes sin “ismos” se sienten cómodos con su identidad, y con frecuencia avergonzados de las actitudes despectivas de sus otros paisanos que cuando organizan congresos profes